martes, 30 de diciembre de 2008

¡Vaya felicitación!

Hombre, pues no. Si el principal deseo de las Juventudes Socialistas de Castilla y León es patear la cara de Bush, me parece que desvarían, por muchas ganas que tengan de que se vaya. Me hubiera parecido más coherente que los deseos que pretenden que se hagan realidad tuvieran que ver con el fin de la destrucción de puestos de trabajo, con la derrota del terrorismo, con lograr una auténtica cohesión territorial... Incluso sería lógico (desde su punto de vista, ojo, no desde el mío, que después vienen los interpretadores) que apostaran por la victoria del PSOE en las elecciones vascas, gallegas y europeas. O que proclamaran su esperanza en las políticas de mucha consigna y poca sustancia que tanto les gustan. Digo yo.
En fin, cosas del talante. Cada cual que pida lo que quiera para el próximo año y que Dios reparta suerte, no vaya a ser que resulte que Obama es más americano que del PSOE como parece que nos quieren hacer ver algunos que, a la larga, pudieran quedar como el gallo de Morón (con perdón, que allí había una base americana, si no recuerdo mal).

lunes, 29 de diciembre de 2008

Un regalo inesperado

Los amigos son (junto con la familia) algo así como los catalizadores de tu vida: con su simple presencia funcionan muchas cosas y todo es más fácil.
Un servidor disfruta con ellos tomando unas copas, que se han convertido en reglamentarias, los sábados y otros días que se tercian. Y, extraordinariamente, organizamos algún día de campo o bien algún guateque con música bien escogida y todo lo apropiado para el yantar, como dice mi amigo Manolo Pérez, mojando las palabras.
El caso es que el pasado sábado, a los postres de uno de esos guateques, mis amigotes, con premeditación, alevosía, nocturnidad y no sé cuántas cosas más, me sorprendieron con el obsequio de una magnífica estilográfica Waterman, es de suponer que porque han visto en mí -bendita benevolencia- ínfulas de escritor y con su gesto me animan a seguir emborronando cuartillas.
Como la otra noche, con la emoción, no pude pergeñar algunas palabras de agradecimiento, aprovecho ahora para decirles:

La palabra escritor me merece un respeto infinito; aunque con el diccionario en la mano el que suscribe pudiera usar el vocablo, creo que no reúno méritos suficientes para ello. Qué más quisiera yo que poder autoproclamarme tal cosa. Prometo, no obstante, seguir intentando ganarme ese derecho.
Otrosí digo: creedme, amigos, que vuestro gesto queda grabado de forma indeleble en mi corazón. Cada vez que tome en la mano la estilográfica estaré utilizando no sólo un instrumento noble, sino también un símbolo, el de vuestro afecto, del que he recibido una de las grandes alegrías de mi vida. Y no creáis que exagero.
Segundo otrosí digo: como bien sabéis, mi caligrafía es abominable, y no creo que eso tenga fácil solución. Pero prometo esmerarme y hacer algún ejercicio. Ahí lleváis la primera muestra:
Evidentemente, está escrita con la Waterman.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Exabruptos

No piensen ustedes que el exabrupto del alcalde de Getafe es una anécdota. Como tampoco lo es que la presidenta del Parlamento de Galicia insulte a diputados del PP en la cámara. No son estos los únicos ejemplos de políticos faltones, los ha habido desde siempre, en la derecha, en la izquierda, en el centro y donde se tercie, y me malicio que seguirá habiéndolos.
Debe ser preocupante, creo, que el político descuide una de las facetas de su personalidad pública que más debiera cuidar: la didáctica. Esto es, su capacidad de dar ejemplo de cómo se puede discrepar y al mismo tiempo convivir, sin agredirse ni tan siquiera verbalmente.
Si los insultos pueden escucharse con facilidad en cualquier taberna con televisor, mientras los parroquianos toman un vino y escuchan las noticias, no debería ocurrir lo mismo en las sedes parlamentarias, en los salones de plenos, y en cualesquiera lugares donde estén los políticos desempeñando sus cargos. Estos tienen que ejercer el magisterio de la convivencia y el respeto, máxime en un país como el nuestro, que lleva siglos vociferando vivas y mueras. De lo contrario, aquellos que creen que política es sinónimo de enemistad, se llevarán el gato al agua, Y esto, a la larga, es peligroso.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Feliz Navidad


Feliz Navidad y próspero 2009
Imagen: La adoración de los Magos. Fra Angelico.

domingo, 23 de noviembre de 2008

¡Mira que olvidarme!

Con la inmensa duda de si Franco había muerto, cosa que nos han confirmado hace sólo unos días, y con la subsiguiente zozobra, se me ha ido el santo al cielo y se me ha pasado recordar que ayer, día 22, se cumplieron 33 años de la proclamación de Don Juan Carlos como rey de todos los españoles.
Con el permiso de ustedes, prefiero esta efeméride.
¡Viva el Rey!

sábado, 22 de noviembre de 2008

Gracias, muchas gracias

(Fotografía cortesía de J. Víctor Pavón)

El jueves 20 presenté mi libro sobre la historia del hospital de Zafra, del que ustedes venían teniendo noticia. Debo confesarles que fue un acto que me llenó de satisfacción, porque culminaba tres años de trabajo, porque estuve avalado por la presencia de autoridades locales y regionales, porque mi amigo Pablo Ortiz hizo una presentación en la que demostró su brillantez y para la que no encuentro palabras suficientes de gratitud, y porque el público respondió abarrotando el salón del Huerta Honda.
Destaco la asistencia del presidente de la Junta, que siempre se ha mostrado amabilísimo para con mi persona y que inmediatamente respondió afirmativamente a mi invitación. Su presencia en el acto, acompañado de su consejera de Sanidad, merece ser reseñada y queda en mi memoria particular, bien guardada en el armario de los momentos gratos.
Gracias, también, a todos los que me han buscado o me han llamado para felicitarme. Sé que sus palabras son sinceras y también las recojo en ese armario que acabo de citar.
Ahora, lo que queda es que lo escrito les sirva a ustedes de algo, siquiera de entretenimiento. Espero que mi humilde contribución a la historia de Zafra sea provechosa.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Están ustedes invitados.

Jueves, 20-11-2008. 21 horas. Hotel Huerta Honda.
Intervienen: Pablo Ortiz Romero, Dr. en Historia y prologuista del libro. Juan Carlos Fernández, autor.
Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Se acabó el espíritu de la banca Telson

Calma, no hablaré de la crisis aunque el título de la entrada de hoy pudiera sugerirlo. La banca a la que me refiero es la de Historia de dos ciudades, de Dickens, que viene hoy de nuevo a inspirarme.
¿Por qué me refiero a esa casa novelesca del XVIII? Porque, como dice el autor de la novela, cuando en la casa londinense de Telson admitían a un empleado joven lo escondían en alguna parte hasta que se hacía viejo.
Hogaño, tiempos de paidocracia, cosa que tanto obsesiona a Martín Ferrand, la tendencia es la contraria. Mejor el viejo (no rebases los cuarenta, que la liaste) encerrado. Pse, pse... Ni lo uno ni lo otro, ¿no?

jueves, 6 de noviembre de 2008

Nueva conferencia del Foro

El próximo jueves, día 13, a las 21 horas, y como siempre en Bodegas Medina, celebramos la 8ª conferencia del Foro Zafrense, en la que se tratará el tema El futuro de la energía en España.
Contaremos con la presencia de Dª Mª Teresa Domínguez, presidenta del Foro Nuclear de España (www.foronuclear.org).
Están ustedes invitados.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Presentación del libro


He recibido varios correos, algún mensaje en el blog y varios vecinos me han preguntado sobre el sitio y hora de la presentación de mi libro sobre el hospital. Debo decirles que, en principio, será el 20 de noviembre, a las 21 horas. El lugar se anunciará oportunamente, puesto que aún no está cerrado. Agradezco el interés de quienes han preguntado, y les ruego estén pendientes del anuncio definitivo de fecha, lugar y hora.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Refinería, ahora, sí

Vaya, vaya. Me llevo la sorpresa del día cuando en "Hoy", en la edición de hoy domingo, entrevistan al candidato a la presidencia del PP de Extremadura, José Antonio Monago, quien ahora se manifiesta favorable a que se instale en Tierra de Barros la refinería del grupo Gallardo. Transcribo los argumentos:
Creo que la refinería si se hubiese podido poner en otro sitio mejor, pero si no hay otro sitio alternativo porque así lo dicen los estudios de la empresa, y si cumple además con todos los requisitos medioambientales, habrá refinería en Tierra de Barros. En un estado de derecho, un señor que presenta un proyecto que cumpla con la normativa tiene que salir adelante.
Argumento impecable, sobre todo cuando viene de un partido que ha de creer en la libertad de empresa. Cosa curiosa, por usar el mismo argumento en un artículo que publiqué en "El Mensajero", alguien (adivina, adivinanza), me calificó de librepensador. ¿Me permiten ustedes que les transcriba el artículo, aunque sea algo extenso? Ahí lo llevan:

Dígame algo acerca de la refinería, oiga.

En más de una ocasión he comentado en esta misma tribuna de opinión que a los concejales de a pie nos abordan por la calle a diario, bien para pedirnos solución a problemas, bien para denunciar malos funcionamientos, bien para brindarnos sugerencias sobre los más diversos asuntos municipales. Pero también, con frecuencia, los vecinos quieren conocer nuestras opiniones sobre asuntos más o menos candentes.

Tal cosa me ocurrió hace un par de días, cuando un ciudadano anónimo, de esos que te cruzas por la calle sin conocerlos y con el que nunca antes había hablado, me abordó mientras tomaba café. Tras presentarse y preguntarme si tendría inconveniente en dedicarle unos minutos, a lo que asentí, no faltaría más, me espetó sin más preámbulos: “Lo veo en la televisión local, lo escucho en la radio y lo leo en la prensa. Conozco sus opiniones y críticas sobre muchas cosas, todas ellas creo que interesantes. Pero hay algo sobre lo que no le he oído pronunciarse. Me gustaría conocer su opinión sobre la refinería. Eso sí, le pregunto como representante mío, no como miembro de un partido. Y no me eche balones fuera; del mismo modo que exige vehementemente a los socialistas de Zafra que luchen por el hospital y que no se dejen llevar por las instrucciones de arriba, porque van contra el pueblo, yo le exijo a usted que se ciña al interés ciudadano, no a consignas”.

¿Cabe una pregunta planteada de un modo más directo y con más enjundia? ¿Qué ha de hacer un político ante tal cuestión, sin saber qué piensa el interlocutor, para no desagradarlo? Porque ya sabemos que muchas veces pretendemos contentar a todos, y eso es imposible. ¿Qué procede, entonces? Pues ser sincero, claro. Uno opina, guste o no, y se arriesga a equivocarse. Pero ese es el juego. Además, con respeto y sentido común (si es posible) uno puede manifestar cuanto le venga en gana. No faltaría más. De modo que, sin más pérdida de tiempo, voy a ello, y le respondo:

“Mis ideas me dicen que la sociedad civil debe asumir el protagonismo del desarrollo integral. Las empresas forman parte de esa sociedad, e invierten allí donde encuentran expectativas de beneficio; con ocasión de esas inversiones se crean puestos de trabajo y riqueza. No ocurre lo mismo en las economías de dirección central, en las que el Estado determina en qué invertir, cuánto, dónde y por qué (incluso por razones ajenas al mercado). Felizmente, no es el caso de España, donde nuestra configuración como economía social de mercado es altamente interesante.” Me parece que el ciudadano asiente, me animo, y continúo mi exposición.

“Precisamente por ese carácter social, siempre hay fórmulas para atemperar los posibles impulsos ultra-liberales, mediante sujeción a normas laborales, medioambientales, fiscales, de todo ámbito. Es decir, aquí lo que cuenta es el Imperio de la Ley. En consecuencia, lo que hay que hacer es que esta se respete, se acate, se cumpla. Punto. Caso contrario, existen medidas de carácter administrativo o judicial para exigir su cumplimiento. Este es el juego. Y como estamos en una democracia, la seguridad jurídica es fundamental. Es vital que el ciudadano, incluyendo en esta categoría al empresario, sepa a qué atenerse. No son admisibles modificaciones de la ley a favor o en contra de una persona.” Tras una breve pausa para tomar algo de café, continúo:

“Por lo demás, el debate no es si tiene que haber, o no, una refinería en Extremadura. Es si el proyecto concreto, de un empresario determinado, para invertir en un lugar específico, se ajusta o no a derecho. Para tal cuestión no hay más que respetar los procedimientos administrativos establecidos. Porque, si el empresario ha elegido una ubicación, por algo será. No hay nadie con fuerza de obligar (moralmente, claro, la violencia es otra cosa) a un empresario a invertir donde no desee. Ni es sensato plantear la ubicación de otro tipo de industrias como alternativa exigible, porque no se puede forzar la voluntad empresarial. Por lo demás, ¿qué tipo de empresas tendrían que constituirse? ¿Quién va a instar a su creación? ¿Estamos en un Estado marxista? ¿Deben las administraciones públicas crear polos de desarrollo en pleno siglo XXI?”

Me interrumpe el vecino, y me plantea otra cuestión: ¿qué pasa con el desarrollo sostenible? Allá va mi respuesta:

“Pues mire, he oído comentar muchas veces que el futuro de Extremadura pasa por el desarrollo sostenible, por las energías renovables (pero ojo con la eólica, ¿eh?), por el turismo rural, etcétera. Todo eso está francamente bien. Pero no conozco ninguna tortilla que se haya hecho sin romper previamente los huevos. Algo de coste medioambiental tiene cualquier actividad humana. Para eso se inventaron los medios correctores. Además, el desarrollo ha venido siempre de la mano de la industrialización. Al menos lo que hasta ahora entendemos por desarrollo. Es imposible nuestro estado del bienestar sin un crecimiento económico sostenido. Y no todas las actividades económicas, por muy medioambientales que sean, tienen la capacidad de generar los puestos de trabajo, esto es, la riqueza, que todos desearíamos”. Continúo con mi tesis:

“La industrialización es la que ha facilitado el crecimiento, entre otros, del sector vitivinícola. Esto es, las empresas que se dedican a molturar, embotellar, destilar, utilizar subproductos, etcétera, ponen a disposición del consumidor mercancías que hacen rentable la explotación agrícola. De no ser por el desarrollo industrial esto no sería posible. Otro ejemplo: imaginen nuestro campo sin productos fitosanitarios, producidos por la industria, que garantizan la salud de los cultivos. Sería imposible abastecer los mercados. No es viable pensar en sistemas de producción de siglos atrás. Eso sí, insisto, también la industria debe avanzar en el respeto medioambiental. Y se le debe exigir que implemente los más modernos sistemas. A todas las industrias. Fíjese que hace no muchos años, una alcoholera sufrió un escape de gas clorhídrico, si no recuerdo mal; estaba situada en pleno casco urbano de Villafranca de los Barros. Y cuando empezaron a sonar voces pidiendo su traslado, muchos cooperativistas pusieron su grito en el cielo, porque esto podría ir contra el desarrollo económico del sector”.

No me resisto, y continúo mi razonamiento: “Me consta que lo que sí puede haber es un problema de marketing. Pero un problema de esta naturaleza se resuelve con una política de marketing en sentido contrario, para anular los efectos perjudiciales. Y se me ocurre que la empresa propietaria de la futura refinería, con una inversión prevista de más de cincuenta mil millones de pesetas no debería encontrar mucha dificultad en colaborar, aportando una cantidad adecuada, con el sector vitivinícola, con la Denominación de Origen, con los productores de aceite de oliva. Esto facilitaría el diseño de una campaña de promoción y prestigio de los productos de la zona. Quizá alguien debiera explorar esa posibilidad”.

Mi interlocutor me interrumpe y me dice que suena que hay favoritismos por parte de la Junta. Y yo le contesto que, si así fuera, se proceda contra la Junta, contra la empresa y contra el Sursumcorda. Pero que eso hay que demostrarlo. En cualquier caso, ¿qué pasaría con La Caixa? ¿Habría que impedirle abrir más sucursales? El Estado, en todas sus manifestaciones, tiene en sus manos medios más que suficientes para corregir los desvíos contra la ley.

El anónimo vecino, acaso porque mi contestación le parece excesivamente extensa, o porque tiene una natural tendencia a no fiarse mucho de lo que escucha a los políticos, o más probablemente porque quiere irse con la cuestión meridianamente clara, me plantea una última cuestión: “Mire, yo estoy convencido de que la refinería traerá beneficios para esta zona, si se hacen las cosas como Dios manda. Dígame usted, sin tantas palabras, si está de acuerdo con la refinería donde se va a instalar.”

No es habitual que los ciudadanos nos atornillen tan a modo, pero hay que estar a las duras y a las maduras, así que mi breve respuesta es: “Si ha seguido mi línea argumental verá que coincido con lo que usted acaba de decir; o sea, que estoy a favor. ¿Necesita más claridad? De hecho, ya conozco algún lugar en el que las parcelas de un polígono industrial se venden mejor y la construcción se está animando. Beneficios colaterales. Lo que hace falta (y si como usted dice, las cosas se hacen como Dios manda, no hay por qué) es que no se produzcan daños colaterales”.

El caballero se despide dándome las gracias por el tiempo que le he dedicado y por haberle dicho lo que pienso; claro, que no duda en rematar: “como es su obligación”. “Y mi derecho”, le añado. Pues eso.

Juan Carlos Fernández. Concejal en Zafra. (Publicado en 2005 ó 2006, no recuerdo bien)

sábado, 1 de noviembre de 2008

El perro de Sikes

Me gusta Dickens. He disfrutado con la lectura de algunas de sus novelas, en las que encuentro personajes admirables. Incluso en Historia de dos Ciudades, o en Oliver Twist, donde en ambientes despiadados no faltan protagonistas cargados de humanidad y, por qué no, de caridad cristiana.
Empero, no pierde Dickens ocasión de hacer acopio de ironía y soltar algún puyazo. Así, en la segunda novela citada, hay un pasaje curioso. Uno de los hampones habla del perro repugnante de Sikes socio de correrías de Fagin, del que asegura que está hecho un perfecto cristiano.
No tarda en aclarar el autor que:
Aquello pretendía ser únicamente un tributo a los talentos del animal, pero era acertada observación en otro sentido [...], pues hay muchas buenas señoras y caballeros que se proclaman perfectos cristianos, entre los cuales y el perro del Sr. Sikes existen sólidos y extraordinarios elementos de semejanza.
Supongo que Dickens aprovecha para arremeter contra aquellos dizque cristianos que desoyen sistemáticamente el principal mandamiento de Cristo, amaos los unos a los otros, y olvidan su doctrina: no juzgues y no serás juzgado y otras nobilísimas recomendaciones, mientras golpean sus pechos para cumplir el trámite, mea culpa, mea culpa, cayendo en la terrible hipocresía que el mismo Jesucristo abomina. Personajes que abundan en las novelas, pero que no faltan en las calles. Algunos conozco, portadores de descomunal viga en el ojo. A ver si hay suerte y se les atraganta. O alguien les paga con la misma moneda, que aprendan.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Amigos de Rambouillet


Ilustro la entrada de hoy con la fotografía de Gérard Larcher, alcalde de Rambouillet (al que ya dediqué hace meses unas líneas) y hoy también presidente del Senado de Francia. Larcher, ejemplo de político pegado al pueblo, hombre amable y conocedor de lo que se trae entre manos, recibió en 2001 a la legación española (Santiago Malpica y un servidor) y pusimos las primeras piedras del actual hermanamiento. Felicidades, Gérard.
Hoy, además, tengo el placer de reencontrarme con otros amigos concejales de la localidad gala. Antonio Corchero (que, como todos saben, es amigo aunque militemos en sitios distintos), ha tenido la amabilidad de invitarme a compartir un rato con Janine y su entrañable esposo Jean François (ex piloto militar), con Claude y otros comensales.
Celebro que el Ayuntamiento siga profundizando en las relaciones con Rambouillet y me alegro de haber sido promotor de éstas. Zafra puede abrirse con perspectivas de éxito hacia Europa. Los intercambios escolares, de deportistas, de jubilados, no son sino vivero de experiencias y de cultura.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Qué asco de gambito (y de aparatos)


Eso de sacrificar peones de modo táctico es cosa del ajedrez. Cuando se hace en la política da asco. En ella, digo yo, el que quiera que dé la cara, sin tener que quemar a nadie previamente.
Me borro de esta partida.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

¡Bravo, Rafa!

El deporte exige un alto grado de autodisciplina, de sacrificio, de renuncia... Siempre me ha gustado considerar que los deportistas constituyen uno de los mejores ejemplos de sentido del deber y de la cultura del esfuerzo para conseguir cosas. Ejemplo que es extrapolable a todos los órdenes de la vida. Lo que pasa es que muchos acaban endiosándose y haciéndose, al menos en mi opinión, un tanto repelentes. Ocurre con algunos futbolistas, que en el pie alojan toda la sustancia que debiera ocupar algún espacio en el cráneo.
No es el caso de Rafa Nadal, con cuyo tenis disfruto del mismo modo que con su personalidad: no puedo olvidar cómo, tras alzarse con el torneo de Winbledon, se encaramó por el graderío y por allí circuló exultante hasta saludar a SS. AA. RR. los Príncipes de Asturias. Es un gesto que muchos deberían observar: su entusiasmo contrasta con lo displicente de muchos futbolistas (cuánto bueno y cuánto malo hay en el fútbol) que, cuando recogen algún trofeo de manos de SS. MM. no guardan un mínimo de compostura y parece que pasan por allí de mala gana: hagan memoria y seguro que recurdan casos.
Nadal es un chaval espontáneo y jovencísimo. Pero sabe bien lo que quiere. Y, sobre todo, creo que sabe bien qué es y a quién representa, y lo hace con orgullo.
Hoy me he llevado una gran alegría. Se merece holgadamente el premio Príncipe de Asturias. Su trayectoria, avalada por su saber estar, le hacía acreedor indiscutible del galardón. Hoy, el de Manacor ha culminado uno de los mejores match-ball de su vida. Y seguro que está orgulloso. Felicidades, Rafa.

domingo, 31 de agosto de 2008

Anonimonstruos


Con ocasión de la anunciada candidatura de la diputada, concejala y presidenta local del PP, Teresa Angulo, a la presidencia regional del partido, que debe llevar aparejada, no faltaría más, la candidatura a la presidencia autonómica (cuestión sobre la que no me voy a manifestar), he seguido en Hoy los comentarios que distintos internautas han ido publicando, algunos de los cuales hacen una crítica política algo fuerte, pero asumible. En cambio, otros, créanme, son realmente bochornosos. El anonimato (sólo presunto en muchas ocasiones) que da Internet, hace que muchos se lancen por la fácil senda del insulto, de la difamación, hasta de la calumnia, si se tercia. Es sencillamente repugnante el uso de las cloacas, lugar por donde transitan habitualmente las ratas. Es tan asqueroso como el uso del teléfono para amenazar o para molestar a las señoras. Quizá el Internet sea la nueva arma del hostigador.
Un servidor, que en sus blogs y concretamente en este, ha sufrido también los comentarios estúpidos (y no publicados, estaría bueno) de alguna que se cree anónima (cuántas pistas se dejan sin querer) y hace ostentación de su absoluta inmoralidad, y que fuera de la red ha tenido que padecer las insidias de sus enemigos políticos, sabe de lo que habla.
Tiene lugar en cualquier parte la crítica política, la ironía, el sarcasmo si se quiere, pero sin traspasar los límites del respeto. El uso del anónimo insultante es un claro trasunto de la mezquindad de quien lo utiliza. La calumnia política (calumnia, que algo queda) es un arma miserable empleada por sarnosos morales.
Cabe la crítica (aquí he permitido algunas muy disconformes y duras con mis opiniones, pero que no rondaban el insulto), pero el rebuzno debe quedar para los establos. Y el chillido de las ratas, para las alcantarillas. Vayan a tomar por el mismísimo culo los difamadores (tranquila, ministra Aído, y las difamadoras).

jueves, 21 de agosto de 2008

A media asta


Ignoro los motivos por los que el Comité Olímpico Internacional deniega que la bandera española ondee a media asta, tras el trágico accidente de ayer. Supongo que lo hará amparado en alguna norma. Si tal cosa es así, entiendo que es una disposición realmente deplorable. En el deporte, como en todos los órdenes de la actividad de las sociedades, puede manifestarse el duelo y el pesar en circunstancias como las del accidente de Barajas. Impedirlo me parece una barbaridad. Un cero para el COI.

miércoles, 30 de julio de 2008

Apadrina a un mamarracho

Imagen obtenida en Periodista Digital.

mamarracho.
(Del
ár. hisp. *muharrá o *muharrí, y este del ár. muharri, bufón).
1. m. coloq. Persona o cosa defectuosa, ridícula o extravagante.
2. m. coloq. Cosa imperfecta.
3. m. coloq. Hombre informal, no merecedor de respeto.
(Real Academia Española)


El concejal de ICV-EUiA (sabrá Dios qué partido es ese), Lluís Suñé, ha publicado en su blog la mamarrachada que ilustra la entrada de hoy. En ella hace burla de Extremadura proponiendo el apadrinamiento de niños de nuestra región, puesto que no tenemos bastante con el 8,7% del PIB catalán.
Semejante individuo debe ser mandado a paseo de vehementi, y recomendamos su inmediata afiliación a Mamarrachos sin Fronteras.

martes, 29 de julio de 2008

Levanten el pie, ¡ar!


El ministro Sebastián, agotada la posibilidad de reducir energía suprimiento el uso de la corbata, por cierto, qué tontería, más calor mete la chaqueta, ha decidido que ahorremos obligándonos a reducir la velocidad un 20% en determinados tramos de carretera. Eso, sí señor, a fastidiar la movilidad, reduciendo limitaciones prudentes hasta el punto de llenar de tortugas el asfalto.
Ea, demagogia por demagogia, propongo que los grandes Audis oficiales no vayan a todo trapo por las vías públicas. (Hombre, no fastidie, eso es por seguridad). Vale. Pues que en vez de tener parques móviles con decenas de vehículos se conformen con la mitad, y vayan a los consejos de ministros en autobús. (Usted es tonto, eso también va contra la seguridad, además es el chocolate del loro).
Bueno, pues supriman ministerios inútiles, como el de la Igualdad o el de la Vivienda, que sólo sirven para pergeñar enredos y tonterías. (Usted es un facha, cómo van a suprimir el Ministerio de la Igualdad, germen de políticas sociales o el de la Vivienda, tan necesario en los tiempos que corren).
Probemos con otra cosa: dejen de derrochar en fastuosas sedes ministeriales y júntense todos los ministros en un despacho de 100 metros cuadrados con diez o doce mesas. Así se ahorra energía de todo tipo. (Dedicidamente, usted es un demagogo de los cojones. Qué cruz, señor).
Bueno, entonces no nos queda otra: nos seguimos fastidiando los de siempre, los que viajamos en nuestro vehículo, sufrimos los atascos y el precio del combustible y todas las perrerías que nos quieran hacer los gobiernos. Y además, a paso de burro. Mientras tanto, un Gobierno central y 17 taifas deben seguir al ritmo que siguen por dignidad y por seguridad. (Cállese ya, cenizo, facha, analfabeto).
Vale, ya me callo. Hoy, a pesar del calor, me pondré una corbata bien bonita. Porque me sale de las narices, ea.

sábado, 12 de julio de 2008

Historia del hospital de Zafra: último capítulo


A finales de mes se cumplirán, cosa curiosa, nueve meses desde que me puse a redactar, tras dos años de investigación, mi trabajo sobre la historia del controvertido hospital zafrense. Lo titulo "Hospital de Zafra, apuntes para una historia".
Ayer empecé a escribir el último capítulo; aún tengo que hablar con algunas personas y preparar un cuestionario que amablemente se ha ofrecido a contestarme Guillermo Fernández Vara, actual presidente de la Junta. Pero lo grueso está hecho, a falta de algunos retoques.
El trabajo no ha sido fácil, aunque he contado con la inestimable colaboración de muchos; los citaré en su momento. Algunas fuentes documentales están inaccesibles, de otras no se me ha permitido la consulta, pero creo que se recogen fielmente los hechos. He contado, además, con testimonios que agradezco muy especialmente, como el de Enrique Sánchez de León, que me atendió magníficamente y contestó con sinceridad a mis preguntas; o los de Licinio de la Fuente, ex ministro en los gobiernos de Franco y Romay Beccaría, ministro de Sanidad con el PP, así como con los de los ex alcaldes de Llerena Francisco Alvear y José Vázquez, que muy amablemente me atendieron en su localidad.
Espero conseguir que el trabajo vea la luz en forma de libro, allá por noviembre, cuando se hayan cumplido tres años desde que me empeciné el proyecto, al que he dedicado innumerables horas, un puñado de miles de kilómetros y no poco numerario soportado por mi peculio.
Les confieso que, aunque ha sido un trabajo intenso, al que he tenido que rendir mis horas libres y vacaciones, me lo he pasado de órdago. Ustedes perdonen.

viernes, 4 de julio de 2008

Me sumo al manifiesto

Cuando vemos a diario cómo los nacionalismos arrementen contra la lengua española o castellana, nuestra seña de identidad más útil, herramienta para la comunicación
que no sólo es un activo cultural sino de desarrollo social y económico, aparece Zapatero en otra de sus iluminadas intervenciones y pide al PP que no haga con la lengua lo que con la bandera. Ecce homo, ZP en estado puro, de nuevo con la huera retórica, con la consigna que reza que la derecha se apropia de los símbolos de la nación y ahora también quiere hacerlo con nuestra lengua milenaria.
Colegiré que todos los españoles que últimamente han pululado por las calles de Austria, los que han acudido a los estadios, los que se han remojado en las fuentes, los que han pintado sus rostros en son de juerga futbolera con los colores nacionales, son del PP. Por supuesto, todos los comerciantes a los que exigirán el uso de los idiomas autóctonos, todos aquellos que padecen la preterición de la exigencia constitucional sobre la lengua castellana o española, los niños que ven y verán mermada su formación en aras de una identidad que sólo pretende disgregar, son todos del PP.
Mejor debiera el presidente del Gobierno garantizar los derechos constitucionales, que no van contra nadie sino a favor de todos, y dejarse de zarandajas. Claro está, mientras habla de esto seolvida de la crisis, a la que teme llamar por su nombre, como aquellos que a las serpientes y culebras llaman bicha. Lagarto, lagarto.
Bueno, pues un humilde servidor, usuario de la lengua castellana o española, seguramente maltratador de ella por su torpeza con la pluma, aunque no de modo voluntario, se suma al manifiesto por la lengua común y pide a Dios que alguien quite tantas tonterías de la cabeza al personal.

domingo, 29 de junio de 2008

Energía nuclear


El debate está ahí y el propio Felipe González, ex presidente del Gobierno que ordenó la moratoria nuclear, cree que ahora la energía nuclear es una opción.
España es altamente dependiente de los combustibles fósiles e importa no poca energía eléctrica de Francia, donde tienen 59 centrales nucleares, y aunque es aconsejable la inversión en placas solares y generadores eólicos, parece que es imposible alcanzar el nivel de producción que necesitamos. En el Foro Zafrense analizaremos en octubre el candente tema del futuro de la energía, cuestión que tiene importancia estratégica y no puede ser obviada por gobiernos buenistas.
El petróleo no deja de incrementar su precio y en manos de quienes está es un arma política. El bienestar de nuestras sociedades pasa por disponer de electricidad suficiente para que todo funcione, sin dejar de lado las implicaciones medioambientales. Creo que la apuesta por el recurso nuclear no puede ser descartada por sistema, máxime cuando desde que se decide construir una central hasta que se pone en marcha se necesita aproximadamente una década. Hay que abrir los debates precisos, pero no orientados a la entelequia, sino a tomar decisiones estratégicas que no admiten demasiadas demoras. Es mucho lo que hay en juego.

sábado, 21 de junio de 2008

El Manifiesto de los Persas


Felizmente, y como era de esperar, nadie ha leído en Valencia el Manifiesto de los Persas. La línea sigue siendo la que debe de ser, por mucho que pese a quienes anatemizan (¡crispación!) y a quienes predican (¡acomplejados!).
Ahora, el día a día. Toca ser rigurosa leal oposición: pues a eso.

sábado, 14 de junio de 2008

Anuncio políticamente correcto del partido de hoy.


A las 18 horas de hoy, hora local, juega la Selección Estatal de fútbol un decisivo partido frente a Suecia. La roja, llamada así no por el color de la camiseta, sino como expresión del sentimiento progresista de los pueblos del Estado, intentará ganar no sólo para conseguir objetivos deportivos, sino para poner de manifiesto la superioridad en todo de este país, que ya desborda en políticas sociales a los nórdicos.

El seleccionador alineará a los jugadores (lamentablemente no hay jugadoras) que considere oportuno, eso sí , sin contar con Raúl, símbolo del rancio centralismo españolista. Por cierto, tenemos noticias que aseguran que en la Federación Española, digo Estatal, de Fútbol, han recibido una comunicación de la ministra Aído, la de la igualdad, para que ponderen que en la Corporación futbolera el 50% sean mujeres, y que vayan pensando en hacer los mismo con los combinados estatales. El júbilo en la casa del fútbol ha sido desbordante. Calderón, Mendoza, Cerezo, y otros tantos han corrido raudos a convocar a sus místeres para que prevean cómo aplicar la medida en sus clubes.

Por lo demás, el gabinete de prensa federativo ya ha anunciado que en caso de derrota, se hablará de desceleración transitoria de la efectividad tanteadora; si hubiere abucheos, se constatará la emisión de notas de moderada disconformidad; por el contrario, si se empatase, nos encontraríamos ante el triunfo del diálogo negociador, en el que todos y todas han de ceder.

Esperamos que los espectadores y espectadoras disfruten del encuentro. En los alrededores del estadio, comopodemos comprobar, los hinchas y las hinchas enarbolan centenares de banderas tricolores, miles de hombres y mujeres se pintan sus caras con el rojo-amarillo-morado y Manolo (en el futuro Manola) el del Bombo no para de clamar: este país, ra, ra, ra, mientras esperan que, aunque sea como en Australia, con trompetista y por error, suene el himno de Riego.

viernes, 13 de junio de 2008

¡Que viva el huevo frito!


Dicho sea con todos los respetos, a un servidor eso del plato grande con algo en el centro que necesita ser muy explicado, no le va. Uno es de más sencillo yantar, lo sofisticado lo dejo para otros paladares.
Entre la comida sencilla, rotunda, se aparece, exuberante en su plato, con sus puntillitas, su poco de aceite de oliva testigo de la fritura, su yema tentadora, el humilde huevo frito, que bien acompañado por unas patatitas de verdad, un poco de jamón, o simplemente junto con el sufridísimo pero eficaz chorizo, hacen de la comida un bendición divina, máxime cuando un buen tinto favorece la charla y el disfrute de la ocasión.
Cuántos pactos se habrán forjado mientras se daba cuenta de un buen par de huevos fritos con chorizo. Cuántas tardes se han prolongado en camaradería tras gozar de tan regeneradora comida.
Bien dice Leguineche, al que acaban de preterir en el Príncipe de Asturias y del que hace dos o tres semanas he leído un libro que creo que es lo más parecido a un blog (El club de los faltos de cariño):
No falla. Prueba a pedir huevos fritos y los que te acompañan darán por buena la idea: "yo también".
Lo he comprobado muchas veces. Es difícil resistirse, aunque muchas veces el colesterol, la hora o el miedo a la sobremesa espantan comensales (o comensalas).

martes, 10 de junio de 2008

España 4-Rusia 1


Espero que los miembros y miembras del Consejo de Ministros y Ministras no hayan visto el partido de hoy, no vaya a ser que se les ocurra que hay que aplicar la ley de las cuotas al fútbol y promulguen que nuestra selección o selecciona nacional (perdón, estatal) deba estar formada por mitad hombres, mitad mujeres, cosa que mejoraría el espectáculo pero no sé si el rendimiento.

domingo, 8 de junio de 2008

Y ahora, un portátil




Crean ustedes, si así lo prefieren, que los resultados cambiarán si instalamos ordenadores conectados a Internet en todas las aulas, pero yo les aseguro que es no es más que infoverborrea. (Tom Wolfe)
La viñeta es de Mingote, publicada en ABC en 1985.
Viene esto a cuento de la noticia que aparecía hace unos días, en la que se anunciaba que la Junta comprará un ordenador para cada alumno. Sobre la presencia perenne de computadores en las aulas habrá muchas opiniones, claro. Pero lo que un servidor escucha mayoritariamente es que mejor sería que en unas buenas aulas de informática se enseñara aquello que fuese preciso, y en las clases mejor dejarse de historias y hacer sitio en los pupitres para que los niños hinquen los codos en las mesas. ¿Inforverborrea? Quí lo sá.

martes, 27 de mayo de 2008

Un poco de Zotal

Chiste publicado en ABC de hoy por Puebla.
Jardiel Poncela decía que el humor era el Zotal de la literatura. Por eso, con la que está cayendo, reproduzco la viñeta de Puebla que publican en ABC. Un poco de Zotal que desinfecte tanta mala uva, tanta picazón... Cuando se hace difícil seguir a San Ignacio (En tiempo de turbación, no hacer mudanza), un poquito de Zotal en forma de humor.
Por cierto, ha pasado un año desde las últimas elecciones municipales, y yo sin enterarme.

viernes, 23 de mayo de 2008

¿Pásalo?

Si Dios no lo remedia, hoy se manifestarán en la puerta de la sede central del PP algunos de sus militantes, en apoyo de María San Gil. Yo conozco bien qué es eso de unos afiliados vociferando (aunque sea de alegría) en la puerta de una sede frente a otros, también compañeros de partido. Es de lo más desagradable y, si se me permite, miserable.
Por si no tuviésemos bastante con el PSOE como convocante de manifestaciones en la puerta de nuestra sede, ahora algunos del propio PP se ponen manos a la obra.
Por mi parte, sigo sin saber por qué se va de la dirección regional María San Gil. Sigo viendo amagos, sin que nadie se decida a presentarse frente a Rajoy. Ignoro por qué Esperanza Aguirre dice que algo funciona muy mal en la dirección nacional del partido, cuando ella es, desde antes incluso de las elecciones, una de las principales responsables del follón que se ha formado: si quiere liderar el PP, que dé el paso al frente, y se deje de zarandajas con la ideología, el liberalismo y lo que se le vaya ocurriendo. Gobierna Madrid infinitamente mejor que conduce su legítima ambición política.
Al final parece que se trata de desgastar a Rajoy, cerrar en falso el congreso de junio, y en 2011
volver a la carga.
Como un servidor no cree que haya ningún cambio ideológico en el Partido Popular, no entiende a qué obedece esa desconfianza que se viene generando entre algunos. A lo mejor es que soy iluso y no escucho la COPE.
Hace meses, Rodolfo Martín Villa, en Zafra, invitado por el Foro Zafrense, afirmó que la UCD se disolvió como lo hace una empresa que ya ha cumplido su objeto social. Espero que el congreso de junio en Valencia no tenga nada que ver con el de los centristas en Palma en 1981. La Transición ya pasó; ahora se necesita a un PP fuerte frente a un PSOE cuyo Gobierno lleva un par de meses metiendo la pata, como es su vocación, con toda tranquilidad porque la oposición está en otras guerras.
Sigo diciendo que Rajoy es, hoy por hoy, la mejor opción, aunque sin duda ha cometido errores. Que lo que se necesita es planificar estrategias que permitan que millón y pico de ciudadanos confíen en el PP y lo voten, y no tienen por qué ser precisamente nacionalistas. Modificar estrategias y tácticas no tiene nada que ver con abandonar la ideología, sino con usar el sentido común. Porque por esa regla de tres, Alianza Popular no hubiera devenido nunca en el Partido Popular, y éste jamás hubiera gobernado. Por la misma, el cambio desde el Movimiento a la democracia no hubiera sido posible.
Estoy, como militante de base, hasta el gorro de doctrinarios, dicho con todo el respeto y con el reconocimiento de los méritos de quien los tenga. Pero así no vamos a ninguna parte. Y, desde luego, los del pásalo no tienen perdón de Dios. Digo yo.

lunes, 19 de mayo de 2008

En la playa.

No es mala cosa escaparse de vez en cuando y darse un garbeo por esos mundos de Dios, aunque no vaya uno muy lejos. Viajar sirve para desintoxicarse de lo cotidiano y, aunque realmente no se descansa demasiado por las puñeteras prisas para disfrutar de todo, por lo menos el cansancio físico se cura con buenas siestas.
Animado por esta filosofía y aprovechando el puente de San Isidro, me he plantado en un rato en una playa de la provincia de Cádiz. Les diré que el tiempo no acompañaba, por lo que sólo he podido caminar por la orillita del mar, sin darme algún chapuzón, cosa que en absoluto me quita el sueño, porque servidor es de secano y va a la playa por una cuestión consensual; lo más que me he mojado son las pantorrillas, y el paseo por la arena, escuchando el romper de las olas, es realmente relajante. Con eso me basta y sobra.
Me alojo en un hotel con toda suerte de comodidades, uno de esos monstruos con más de cuatrocientas habitaciones y numerosos servicios para el entretenimiento del turista, que por lo visto reclama ser distraído constantemente: quizá por eso en mitad de la cena se nos presentó una noche una especie de coro rociero, perfectamente ataviado y cantando sus coplas o lo que sean mientras tocaban las castañuelas. Tipical spanish, claro, para consumo del personal mayoritariamente tudesco, buena parte del cual me malicio que es contemporáneo del káiser. Por cierto, los horarios del comedor sin infames. Eso de que se haya de cenar a partir de las seis y media de la tarde y no más allá de las nueve me lleva por la calle de la amargura. Pero como el negocio hostelero, fundamental para nuestra economía, se adapta a los usos y costumbres de la mayoría, no nos queda otra que amoldarnos.
Hablando de estos nordestinos: dicen que son gentes muy educadas. No lo dudo, pero hay de todo, créanme. Me malicio que muchos, cuando cruzan la raya de España, deben de pensar que aquí todo el monte es orégano. Lo digo porque las normas del hotel establecen que en el comedor no se puede andar con pantalón corto, etcétera: a la mesa hay que sentarse como Dios manda. Pues hete aquí a un buen puñado de hombres no sólo en mini short, sino también ataviados con esas horrorosas camisetas de tirantas serigrafiadas con infames dibujos y lemas que prefiero no entender. Y no será por desconocimiento: los amabilísimos empleados del hotel hablan todos alemán, los letreros anunciadores son plurilingües… No es por falta de trujimanes, es por falta de educación.
Más allá de las cristaleras del comedor también campa por sus respetos la ausencia de urbanidad. Paseamos por la playa y nos encontramos con varios individuos acompañados (¿acompañando?) por unos perrazos que dan miedo, evidentemente sin correa ni bozal y caminando varios metros por delante de sus dueños. Está perfectamente señalizado que no pueden entrar perros a la zona de los bañistas. Es igual. De modo que optamos por alejarnos, no vaya a ser que algún chucho nos propine una dentellada o el amo nos dé una coz. Eso sí, centramos nuestra atención en el terreno, no vayamos a pisar algo más que arena.
Pero permítanme que me extienda en un episodio que colmó mi paciencia. Ocurrió en la piscina climatizada del hotel, magnífica instalación en la que, a falta de sol, se da uno un chapuzón en agua templada y hace algo de ejercicio, cuestión que, como bien saben quienes me conocen, no me viene nada mal. Alguna que otra persona mayor hace unos largos parsimoniosamente, seguramente aconsejada por su médico, que le pondera lo bueno de la natación para impedir el anquilosamiento.
La climatizada es, o debe de ser, una piscina pacífica; nada tiene que ver con las otras enormes, exteriores, en la que es distinto el ambiente. Pero como no hay paraíso sin serpiente, tuércese la cosa. Cerca de nosotros se encuentra una familia formada por padre, madre y niño-no-me-riñas-que-me-traumatizo. Mientras el padre (o progenitor A) dormita sobre una tumbona, la madre (o progenitora B), mantiene una conversación telefónica interminable y, por supuesto, a voces. ¿Qué hace, entre tanto, el menor de edad? Pues llamar a gritos la atención de sus ocupadísimos papás quienes, naturalmente, no hacen ni puñetero caso del niño, con lo que éste grita más fuerte aún sin obtener respuesta y con el daño colateral en los tímpanos de los pacíficos bañistas de los alrededores. Emprende el niñato maniobras consistentes en tirarse cual si fuera una bomba en medio del agua, evidentemente sin prestar atención a los carteles que avisan que esa conducta está prohibida. Cada salto lo anuncia con los gritos de rigor. Ora salta, ora nada hacia donde estamos los demás, se cruza en nuestro camino, nos salpica, nos invade, nos aturde, nos anonada, nos cabrea. Vuelve a salir del agua. Vuelve a saltar y en la acrobacia está a punto de arrollar a un anciano. Aburrido, el cagalaolla decide variar el juego. Ahora sale, toma un balón de esos de playa, lo arroja al centro, se lanza por él. Vuelve a cogerlo, vuelve a tirarlo, lo persigue, lo retoma, lo tira, lo hunde, lo reflota, lo echa, lo agarra, sale de nuevo, vuelve a tirarse y echa al aire el puñetero balón, en cuyo último vuelo pasa rasante sobre mi cabeza, momento en que invoco con todas mis fuerzas a Poseidón para que emerja del mar y ensarte en su tridente el balón del niño y las pelotas del padre. Pero el buen Neptuno no responde, porque anda por Madrid, a un tiro de piedra del Congreso, esperando que de una puñetera vez acudan los del Atleti.
Ne quid nimis. Si el dios de los mares no me echa una mano, yo solo me auxilio. Con voz tonante increpo al niño sugiriéndole que haga con el balón lo que ustedes imaginan. La madre oye el vozarrón, aparta el teléfono de la oreja y clama: ¡Fulanito! Vuelve el teléfono a su sitio, continúa la conversación sin novedad. Pero el mocoso está patidifuso, con ojos como platos y seguramente pensado cómo alguien, un desconocido, le ha llamado la atención cuando ni en casa, ni seguramente en la escuela, se atreven. Me retiro de la piscina. Mi jornada de baño ha terminado. Durante un instante pienso: ¿quedará traumatizado el niñato? El pensamiento es fugaz, dura sólo un instante. Porque, créanme, me importa un pimiento. Tan poco como a sus padres la educación del infante.

sábado, 17 de mayo de 2008

¿Qué pasa, María?

Para la derecha española, o para el centro-derecha, si así lo prefieren, María San Gil es un referente por su valentía, por su carácter batallador, por colaborar a que en una parte de España en la que es tan difícil ser libres se pueda escuchar la voz no sólo del PP, sino de todos los demócratas. María San Gil es admirada, goza de simpatías dentro y fuera del partido, y creo que es una política íntegra.
Precisamente porque es para nosotros algo así como un icono al que respetamos profundamente, nos ha cogido por sorpresa el anuncio de la líder popular vasca: está a prueba la confianza en Mariano Rajoy. Si el desencuentro proviniese de algún otro dizque líder, estoy convencido de que no nos preocuparía en exceso la cosa. Pero por el aprecio que tenemos a María, por su trayectoria admirada, creo que tenemos derecho a conocer qué ha pasado, qué pasa y qué puede pasar.
Me resulta difícil asumir que la cosa venga por la ponencia política redactada para el próximo congreso de Valencia. He leído el texto de la cruz a la fecha y, salvo que mi escasa perspicacia me traicione, me parece que cualquier afiliado del PP estamparía el nihil obstat.
¿De dónde viene la desconfianza en Rajoy? ¿Qué giro ideológico se fragua en la altas instancias populares? ¿Acaso alguien ha propugnado algún acercamiento al nacionalismo más allá del que permitió que Aznar gobernara en su día, y la voz de María es un non plus ultra? ¿O simplemente lo que se cuece es la cuestión del liderazgo?
Creo que nos gustaría conocer las claves de la cuestión. Entre otras cosas porque a muchísimos también nos parece que Rajoy es un buen líder para el proyecto popular en España, como San Gil lo es para el País Vasco. Y también porque estamos asistiendo a demasiados amagos que nos confunden. María San Gil, Rajoy, o ambos, deben sacarnos de dudas. Me parece.


lunes, 5 de mayo de 2008

Todo está visto en el fútbol


Publicado en "Hoy", el 14-11-2000

jueves, 1 de mayo de 2008

Estrategia, no ideología



En mi opinión, el debate que hoy necesita el Partido Popular no es que el sugiere Esperanza Aguirre, de tipo ideológico, aunque me malicio que esto sólo sea un subterfugio; antes bien, se debe reflexionar sobre estrategia. Es decir, cómo conseguir la confianza del millón y pico de ciudadanos que deben de votar al centro-derecha para que pueda gobernar. Cómo exorcizar los fantastas de la agitación y propaganda que encasillan a los populares. Por ahí me parece que pudiera ir mejor la cosa.

La ideología creo que está clara, y la teoría del centro reformista ya basta. De todos modos, para aquellos que quieran conocer una visión muy certera del sustrato ideológico popular, recomiendo la lectura de la Tercera de ABC de ayer, firmada por Carlos Robles Piquer.

sábado, 26 de abril de 2008

La derecha posible



A los ojos de muchos, la derecha española está estigmatizada por la dictadura franquista, tesis que se encargan de difundir urbi et orbi voceros interesados en construir una España en la que sólo tengan cabida aquellos que se proclaman progresistas y en cuyos valores parece residir todo lo bueno de la convivencia. Por el contrario, aquella derecha rancia, extrema, por supuesto residente en el Partido Popular, poco menos que se encuentra siempre a punto de gritar vivan las caenas.
Es tal la presión que muchas veces hay que justificar ser de derechas, como si tal cosa fuese algo intrínsecamente perverso. Hay que explicar a muchos que una cosa es tener ideas conservadoras basadas en determinados valores y otra muy distinta alzar el brazo y aprestarse a cantar el Cara al Sol. Es menester esforzarse en proclamar que la democracia no es sólo cosa de la izquierda y, ya metidos en harina, y si se tercia, refrescar la memoria de algún exaltado sobre las barbaridades que en nombre del progreso, de la izquierda y del pueblo se han hecho.
No sé cuántos años más han de pasar para que pierdan efectividad las consignas de la agitación y propaganda de la izquierda, bien decía Einstein que es más fácil destruir un átomo que un prejuicio. Pero la mejor prueba de la paulatina disolución de las mismas es el apoyo electoral que recibe el centro derecha representado por el PP, con millones de españoles que creen en un proyecto, en unas ideas y en una capacidad de gestión. Esto a pesar de la machacona insistencia en que el PP crispa. Crispación ha sido palabra de moda, es vocablo del agrado de la izquierda, que imbuida de su autoproclamada superioridad moral, no admite otra oposición que un centro derecha pastueño y dócil. Si se critica o se niega el despropósito gubernamental, la derecha es extrema y quiere retrotraer a España a la edad de las cavernas. Si se denuncia que las cosas van mal, se rasgan las vestiduras y mientras se mesan las barbas proclaman solemnemente que los conservadores son antipatriotas. Y lo hacen muchos a los que el concepto de patria se les da una higa.
Empero, me preocupa más que muchos de los simpatizantes o militantes del centro derecha tengan que recibir otro tipo de catequesis mediática para reafirmarse en sus ideas y convicciones. ¿Hasta tal punto se ha infiltrado la propaganda de la izquierda en las carnes conservadoras que se precisa de soflamas, algunas veces incendiarias, para no estar acomplejados? ¿Es que no basta con la convicción en las propias ideas, en los propios valores? ¿Es que sin malos humores y proclamas altisonantes no puede uno transitar prudentemente por el barrizal político?
Hace casi un año, en Hoy, me publicaban un artículo que titulé Sarkozy, sí. Repasé en él las apuestas por los valores que hacía el candidato al trono republicano del Elíseo. Y encontré firmeza, ideas claras y, sobre todo, el desenmascaramiento de tantos tópicos que la izquierda ha sabido vender magníficamente y que tan malos resultados han dado. Hablaba Sarkozy de una apuesta por el esfuerzo, por la autoridad, concepto que en absoluto está reñido con la libertad sino que sin duda es uno de sus pilares. Y sin ningún complejo, faltaría más. Es un mensaje que he oído también del candidato popular en las últimas elecciones, Mariano Rajoy.
Son los mensajes de la derecha posible. La que ocupa un espacio político al que se ha dado llamar el centro, en igualdad de condiciones con la izquierda moderada. La que nada proclama distinto a lo que aparece en la Constitución del consenso, la del 78, esa que tantos invocan con la boca chica. La que sabe que la Transición la promovieron e hicieron también quienes venían del pasado, pero supieron mirar adelante. La que los ha integrado. La que está nutrida de militantes y votantes ajenos a otra cosa que no sea el deseo de solucionar los problemas reales.
La derecha posible española no es otra que el centro derecha. Sus valores son sólidos y no necesita de más arengas. Sus postulados han sido experimentados no sólo en España, sino en toda Europa, y funcionan. Es una derecha que ha contribuido tanto como haya podido hacerlo la izquierda a la construcción de la nueva España, sostenida por ese espinazo nacional, en palabras de Zarzalejos, que es nuestra Monarquía. La derecha española representada por Rajoy no es paleolítica, como quisieran algunos, ni mariacomplejada, como vocean otros. Ni quiere ni necesita gresca, aunque no puede renunciar a hacer oír sus tesis con firmeza.
Por lo tanto, me parece que no es hora de nuevos experimentos. Mutatis mutandis, lo que hay sirve. Las ideas valen. Los principios son sólidos. Y, sobre todo, España necesita de una oposición con idea nacional clara. Mejor, si les parece, no enredar, y explicar un poco más.

miércoles, 23 de abril de 2008

Primarias

Parece que en el Partido Popular alguien ha propuesto una modificación de los Estatutos para que se debata en el próximo Congreso nacional, en el sentido de que se elijan candidatos mediante un sistema de primarias. Me parece una buena idea, siempre que se haga con garantías plenas, con igualdad de posibilidades para todos y sin inmiscusiones de los aparatos.
Eso sí, el sistema, que debería sustituir a los comités electorales, tan quemados, debe predicarse para todos los ámbitos, no sólo para el nacional.
En todo caso, mi apuesta personal es por Mariano Rajoy. Creo que, hoy por hoy, es el mejor líder posible y que debe continuar y aspirar a la presidencia del Gobierno en 2012. Bajo esta premisa, primarias para todo lo demás, cuanto antes mejor, y a partir de 2012 también para la presidencia nacional.
Y, por supuesto, si alguien más quiere presentarse en el Congreso para aspirar a esa presidencia, no hay que tener miedo. Democracia absoluta y que se presente quien quiera. Siempre he defendido eso. Ahora bien, las cosas claras: nada de ambigüedades, como yo no quiero, pero si me lo pide el partido... No, de frente y por derecho. Digo yo, oiga.

lunes, 14 de abril de 2008

Oye, Amapola, me quedo.

Sin comerlo ni beberlo, qué hollín, me avisan de que me veo aludido en unos comentarios publicados en Hoy el día 5, al hilo de la designación de José Antonio Monago, presidente provincial del PP, como senador, primero aceptada, después no, luego sí, cuestión sobre la que ni he publicado ni escrito nada, ni voy a hacerlo, reservándome para mis entretelas la opinión que puediera tener, que será la que me venga en gana.
Resulta que un tal Manu ha publicado un análisis en el que critica la situación local de Zafra y, cosa que le agradezco, considera que un servidor ha sido el mejor político que el PP ha tenido en muchos años. La contestación viene de una tal Amapola, que tiene a bien recomendar al tal Manu que se vaya a Fuente de Cantos con Antonio Pérez, y de paso nos arrastre a un servidor, "a Manolo Pérez y a los 80 (ya serán menos)" [supongo que son los que me apoyaron en su día cuando opté ¡Oh, infamia! a presidir mi partido en Zafra].
¡Ay, ay, ay! Cierto es que no he sido el mejor político del PP de Zafra, sin lugar a dudas los hay mejores, pero qué duda cabe que se agradece el halago. En cuanto a la señora Amapola, puede tener una cosa muy clara: no me voy a ir a Fuente de Cantos. Primero, porque no tengo por qué; segundo, olvida que estoy retirado de la política, que lo anuncié un año antes de las municipales y lo cumplí, luego bien podía olvidarse de mí; tercero, porque ella -sea quien sea- no es nadie para decidir mi destino. Cuarto, porque eso de desterrar a la gente por motivos políticos me suena mucho a fascismo puro y duro. Y por último, porque no me sale de las narices, ea. Se lo dice Juan Carlos Fernández, en su blog, en el que escribe lo que también le sale de ahí, con su nombre y apellidos. Quede usted con Dios, y haga el favor de olvidarse de mí. Vale.

jueves, 10 de abril de 2008

Extremadura, 25 años

En el Foro Zafrense abordaremos lo ocurrido en el singular cuarto de siglo transcurrido desde la aprobación del Estatuto de Autonomía de Extremadura, en 1983. Vamos a hacerlo a través de una voz muy autorizada: la de la periodista de "Hoy" Manuela Martín, una de las más prestigiosas periodistas de los medios regionales, quien tiene conocimiento de causa más que suficiente para hablarnos sobre estos años y sus intríngulis. Quedan invitados: jueves, 24 de abril, 21 horas, en Bodegas Medina (C/ Cestería).

sábado, 5 de abril de 2008

¡Ay, ay, ay, que esto no es nuevo...!


Un servidor pensaba que esto de obligar a la gente a utilizar determinados vocablos, como por ejemplo en el caso de la rotulación de establecimientos en lenguas autóctonas, era cosa de ahora. Pero, oh sorpresa, descubro que ya en tiempos de Franco había algo de ésto: fíjense en el documento que les reproduzco, obtenido del coleccionable Viaje al centro de la censura, publicado por Cambio 16 en 1985 (fascículo II, Formación del Espíritu Nacional).

Por si no se lee bien la foto, se lo transcribo:

FET DE LAS JONS - Vicesecretaría de Educación Popular - Delegación Nacional de Propaganda.

He podido observar que frecuentemente vienen apareciendo en la prensa diaria, al referirse a asuntos teatrales o cinematográficos, las palabras "ballets" o "swing" y creyendo que la primera de ellas puede ser sustituida por "bailes" o "bailables" y la segunda por otra, también en castellano, me complazco en ponerlo en tu conocimiento por si consideras oportuno cursar las órdenes necesarias para desterrar de nuestro léxico los mencionados vocablos extranjeros.
Por Dios, por España y su Revolución Nacional-Sindicalista.
Madrid, 6 de junio de 1942.
El Consejero Nacional del Funciones de Delegado Nacional de Propaganda.
Fdo.: M. Torres López.
Vaya con la puñetera manía de las administraciones de decirnos cómo tenemos que hablar o rotular, que al final es pretender orientarnos en cómo pensar.

lunes, 31 de marzo de 2008

El tráfico en Zafra ¡¡¡UN CAOS!!!

En los últimos meses la ciudadanía segedana viene soportando una situación caótica en lo referente al tráfico, todo ello producido por las medidas tomadas por el equipo de gobierno (...).
El hecho de poner varias calles en una sola dirección, sin tener en cuenta lo que ésto podía ocasionar en la fluidez de las calles adyacentes y la poca visión de desviar todo el tráfico hacia el centro de la ciudad está ocasionando un caos circulatorio en sitios tan concurridos como la Plaza de España, Glorieta Comarcal y aledanos (...).
Dicho esto, los ciudadanos que necesitamos utilizar el coche para desplazarnos, nos vemos obligados, de una manera u otra, a pasar por el centro de la ciudad, y esto está ocasionando que los agentes de la policía local que estén de servicio tengan que estar permanentemente en estos cruces que son cuellos de botellas. Y esto va en detrimento de la seguridad ciudadana y vigilancia del resto de la ciudad (...)

Calma, lectores, que ésto no lo he escrito yo. ¿Quién lo hizo? Veamos:


jueves, 20 de marzo de 2008

Jueves Santo

Fusilo un artículo de Amadeo de Argángary, que colocó en su blog hace dos años.

Si el tiempo acompaña, hoy hará un magnífico día de primavera, y en la templada noche se escuchará el arrastrar de alpargatas de costaleros, obedientes a la voz quebrada de capataces; el inconfundible sonido de cadenas, sujetas a los tobillos sangrantes de penitentes, como las miserias humanas se aferran al alma, mientras clarines y tambores acompañan con notas profundas. Y saetas que rasgan la noche y el corazón. Y hachones que golpean el suelo rítmicamente en manos de encapuchados, y farolillos cuyos cristales tintinean al ritmo de los pasos.

A los sonidos se unirá el olor; allí donde tengan el privilegio del azahar, como en Sevilla, se confundirá este con el de la cera derretida y con el de las flores que adornan los pasos. Y bajo ellos, sudor. Transpiración de esfuerzo solemne y voluntario, de dolor sin quejidos.

Y al olfato y al oído se une la vista. Oro y negro, amarillos, rojos, morados, blancos, celestes… el color de los pasos, el de las mantillas, el de las túnicas; colores del sentimiento y del respeto, a veces reflejados en la cérea faz de las imágenes que se bambolean a golpe de espalda y riñones; colores que ribetean túnicas de vírgenes llorosas y bonitas… Y en los paladares, el acre del humo de las velas y cirios, lo salado de alguna lágrima traidora, la boca seca cuando pasa el Crucificado.

Mientras, los padres se aferran a las manos de sus hijos y les transmiten, en silencio, emoción, fervor, amor, respeto. Manos juntas, calor con calor, historia de siglos que fluye a través de dedos entrelazados, ternura con callosidad, rudeza y candor; memoria de años, de rostros queridos, de gentes que entraban y salían de casas que ya no existen, de rostros que siempre se veían en los mismos balcones y que ya siguen la procesión desde otros miradores mucho, mucho más altos. Historias de fe que se cuentan en silencio.

Qué quieren que les diga. Un Jueves Santo es un Jueves Santo, vengan como vengan los tiempos. Es un día para creyentes, claro, pero también sirve para incrédulos que, aunque no comprendan el Misterio, quizá aprendan –aprendamos- algo de los que se entregan al desfile y a la contemplación con respeto y profundidad.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Euroirrisión y otras hierbas

Venía resistiéndome a dedicar unas líneas al esperpento que nos representará en Eurovisión; hoy ya no me queda otra que ocuparme un poco, ya que leo con absoluta sorpresa que un tal Bieito Loberia, diputado del BNG, ha propuesto chuscamente que se sustituya el himno español por el chiqui chiqui ése que nos ¿representará? en el eurofestival.
Digo yo que entre adefesios anda el juego. Curiosamente, el genial gobierno gallego ha editado un decálogo lingüístico en el que, entre otras cosas, propone que en el momento de la Consagración, en las misas con motivo de las fiestas populares, suene el himno gallego. O que el 50% de la música de las verbenas sea en gallego. Y, por supuesto, hay que sancionar al que no rotule en la lengua vernácula.
Pudieran parecer mamarrachadas tales cosas, pero son auténticas tropelías. Las lenguas de las comunidades españolas son una riqueza que hay que proteger, son un valioso patrimonio cultural y social; pero también lo es el español o castellano. Las lenguas son un instrumento de comunicación, pero los nacionalismos las utilizan como signos distintivos y excluyentes. Además, en la mentalidad de los nacionalistas, con su obsesión por la inmersión lingüística, subyace el ansia de controlar a los ciudadanos.
Regular qué idioma debe utilizar cada uno no deja de ir contra la libertad. La Constitución establece claramente que el español es la lengua oficial que todos estamos obligados a conocer, y establece la cooficialidad de las lenguas autonómicas. A partir de ahí, que cada cual hable en el idioma que le dé la real gana y que rotule como quiera. Y que los gobiernos garanticen en sus ámbitos de competencia que cualquier español que circule por Cataluña, Galicia o el País Vasco entienda los rótulos públicos, las señales de tráfico, los nombres de los pueblos...
Mientras tanto, que Bieito Lobeira sea castigado a acompañar al del chiqui chiqui y obligado a hacerle los coros.

martes, 11 de marzo de 2008

Decisión acertada

Me alegro mucho de la decisión de Rajoy, que ahora deberá ser validada en el congreso que celebre el PP. Creo que es quien mejor puede, hoy por hoy, conducir a la formación de centro derecha hacia las próximas convocatorias electorales. La derrota en las urnas, con una izquierda que ha apostado por el voto útil, tras intentos de aislar al PP como si en vez de ser el principal partido de la oposición fuese un grupúsculo de extremistas, frente a un Zapatero con el presupuesto del Estado a su disposición, después de soportar el tremendo fuego graneado de algunos medios que dicen ser amigos, ha sido perfectamente asumible, con notable mejora en algunas circunscripciones y la subida de 5 escaños.
Zapatero gobernará otros cuatros años que, mucho me temo, serán más de lo mismo. Rajoy creo que le tiene cogida la medida y hará un excelente papel como líder de la oposición.
En mi entrada del domingo, redactada a vuelapluma, apostaba por la continuidad del presidente popular, mutatis mutandis. Es decir, cambiando lo que sea menester (o a quien sea menester) para plantear las mejores estrategias que permitan seguir haciendo del principal partido de la oposición el del futuro en una alternancia imprescindible y en un horizonte temporal razonable. Rajoy tiene que liderar la construcción de la mejor y únicamente viable derecha: la que ocupa ese espacio con límites difusos que hemos dado en llamar el centro. Los votos de los extremistas que los recojan otros.
Nota: la fotografía está obtenida de la web del Partido Popular.

domingo, 9 de marzo de 2008

Habló el pueblo, punto redondo


El PSOE ha ganado las elecciones generales. Justo es felicitar a los socialistas, y sin empacho así lo hago. Eso sí, no creo ni que España sea socialista, ni que mucho menos aún lo sea la niña de Rajoy, como corean los felices seguidores de Zapatero en Ferraz. Son cosas de la euforia, pero de hecho aunque el PSOE ha subido tres o cuatro escaños, el PP ha incrementado su representación en seis o siete.
Se consolida el bipartidismo en España, y el Partido Popular, que durante cuatro años ha venido siendo acusado de crispar, de radicalizarse, ha conseguido un dignísimo resultado. A pesar de los pesares, no han conseguido aislar a una formación política que tiene un amplísimo respaldo y que es imprescindible para la construcción de un proyecto nacional amplio.
Espero que la gobernabilidad sea posible, no sé hasta qué punto tendrá dificultades Zapatero para formar su Gabinete sin hipotecarse con los nacionalistas. Bueno será que tenga suerte y tino, por el bien de España; más fácil le será encontrarlos si busca en Rajoy no a un enemigo, sino al líder de una opción que representa a millones de españoles.
Creo, por lo demás, que Rajoy debe seguir encabezando el proyecto popular. Con la que ha caído, el resultado de las urnas es muy defendible; ahora, cualquier aventura puede ser endiablada. Mutatis mutandis, el proyecto popular es el de un gran partido, sus fórmulas no han sido rechazadas de modo estrepitoso y hay que pensar que la campaña electoral para las próximas elecciones empieza mañana, que desde mañana mismo tiene Rajoy que seguir ilusionando a tantos y defender las ideas de la derecha posible, la que mira adelante y la que tiene ideas claras para dar soluciones a los grandes asuntos de interés ciudadano. Si Caín no vuelve del más allá, Rajoy puede ser en el futuro un buen presidente del Gobierno.

martes, 4 de marzo de 2008

¿Ver, oír y callar?

No es mi costumbre contestar a los comentarios que algunos lectores se molestan en hacer en este blog. Del mismo modo que un servidor opina, quien lee puede discrepar. Pero ayer han escrito uno en mi entrada del domingo que me sorprende. Recuerden que en ella me refería al deseo del PSOE de imponer modificaciones en el uso del género masculino. El anónimo y enfadado comunicante me dice lo siguiente:
Qué pena reflejar tanta incultura, tanta falta de respeto, se nota que usted mama de Pérez Reverte. Informése antes de escribir y reflejar cuán rídiculo es. Más que nada porque es político y debiera tener un poco de cultura, no voy a molestarme en explicarle nada sobre género, usted no lo merece.

En fin, yo que no mamo de nadie, aunque leo a muchos, reconozco que me gusta regulín regulán Pérez-Reverte, del que he leído bastante, y del que destaco sobre todo su novela La piel del tambor, me siento turbado tras el comentario anónimo. Oh inculto de mí, que no merezco explicación alguna sobre género. No sé si se refiere el comunicante al gramatical, del que yo hablaba, ese que nos enseñaron que podía ser masculino, femenino o neutro, y que en el sustantivo tiene la particularidad de poder ser hasta epiceno. O a esa otra acepción sociológica tan en boga.
En todo caso, no es a mí a quien tene que explicarme nada, que a lo mejor no lo entiendo. Dígaselo, si es tan amable, a los cuatro doctores en Filología, todos ellos de la Real Academia Española, en los que me he inspirado para mi entrada del domingo (Véase ABC del 28 de febrero). A saber, don Gregorio Salvador, quien afirma que lo pretendido por el gobierno es un puro disparate y que el español no es asunto del Gobierno, sino de 22 países y academias. Don Valentín García Yebra: parece que el Gobierno se considera superior en todo, también en el uso lingüístico. Don Manuel Seco: ningún gobierno tiene derecho a imponer determinadas reglas, ni siquiera en los ámbitos dedicados al idioma. Y, por último, don Francisco Rodríguez Adrados: demasiados problemas tenemos ya en nuestra vida para que, encima, tengamos que aprender otra lengua por simple capricho de ínfimas minorías mal informadas. Respeten por lo menos la lengua y déjennos vivir.
Claro está, me malicio que el problema no es de discrepancia lingüística. Creo que lo que le duele al lector mencionado es que se critique al Gobierno, sea por lo que sea. Pero eso, claro, no lo va a poder remediar aunque los que critiquemos sólo seamos, en su opinión, unos incultos como el que escribe. Ya sabemos que la derecha es inculta. Lo dicen muy bien las consignas de las que a lo mejor mama el anónimo discrepante. Pero seguiré manifestándome como me venga en gana. Y si considera que soy ignorante o ridículo, pues qué le vamos a hacer. Seguro que encuentra otras lecturas que le llenen más que mis reflexiones. No lo dude, oiga, disfrute de ellas.

domingo, 2 de marzo de 2008

¿Réquiem por el masculino?



Vengo resistiéndome a escribir en el blog durante la campaña electoral porque no me apetece meterme en harina política, cosa que me haría extenderme más de lo que quisiera en las líneas que de vez en cuando coloco en la red, no en vano la política sigue fluyendo por las venas, aunque ahora en dosis tolerables.
Pero ahora me encuentro con una majadería de marca mayor, en mi humilde opinión, que me fuerza a tomar recado de escribir. Dice el candidato Zeta (o zeda), o al menos quienes redactan su programa, que es lo mismo, que hay que modificar el uso tradicional del masculino para representar a las mujeres en los textos educativos, legales, comunicaciones y publicaciones. Es decir, el Gobierno se mete a legislar también en cuestiones lingüísticas. Bonita cosa, voto a tal. Ya teníamos a la asociación esa de jóvenas feministas abominando del latín, por machista. Ahora es el propio Ejecutivo el que nos dictará cómo escribir, y tendremos que poner maridas, y otras lindezas. Más les valdría defender el uso de la lengua común de los españoles, aquella de la que la Constitución tan claro habla en vez de perder el tiempo en enredar.
Esto debe de ser cosa del relativismo socialista. Han cambiado sin empacho el puño en alto por el símbolo ese que representa la ceja de Zeta-Pe, y ahora nos quieren cambiar a todos el modo de expresarnos. No es cosa baladí, oiga. Pretender hacer que nos expresemos como ellos digan no es sino querer manipularnos.
Tié mandanga la cosa. Con la de problemas en los que podían fijarse, se entretienen en crear otro a los escribidores, sobre todo a los aficionados que pululamos como Dios nos da a entender por el Internet y por algún periódico que de vez en cuanto nos publica algún artículo. Ya nos cuesta trabajo intentar destrozar lo menos posible nuestra lengua española o castellana, adaptarnos siquiera mínimamente a las normas, no atentar contra la sintaxis, la ortografía y el buen gusto, para que ahora vengan a decirnos que donde decíamos digo tenemos que decir Diega.
En la Academia deben de andar revueltos ante tamaña intrusión. Claro que, para los adláteres de Zapatero, los huéspedes del venerable caserón no deben de ser sino una corporación de carcamales a los que no hay que hacer ni puñetero caso. Como a los obispos, naturalmente. Por cierto, ¿obligarán también a cambiar las oraciones, los rituales y cánones de la iglesia católica? Veamos: ¿Madre nuestra que estás...? ¿Bienaventurados y bienaventuradas los pobres y las pobres...?
En fin, pacientes lectores, he aquí otra más de las innumerables razones por la que Zapatero se merece un retiro glorioso.
Por mi parte, ustedes perdonen, y sin ánimo de molestar, que ya se sabe que los de derechas lo que hacemos es crispar y tal y cual, y dicho con todo el respeto que me merece el presidente del Gobierno, digo: Dios y el cuerpo electoral no permitan que tengan ocasión de legislar sobre los usos lingüísticos, ni sobre ninguna otra cuestión. Otrosí digo: si en hora menguada lo consiguen, añado, con todo cariño, que no me sale de los cojones hacer caso de la norma. He dicho.