martes, 27 de mayo de 2008

Un poco de Zotal

Chiste publicado en ABC de hoy por Puebla.
Jardiel Poncela decía que el humor era el Zotal de la literatura. Por eso, con la que está cayendo, reproduzco la viñeta de Puebla que publican en ABC. Un poco de Zotal que desinfecte tanta mala uva, tanta picazón... Cuando se hace difícil seguir a San Ignacio (En tiempo de turbación, no hacer mudanza), un poquito de Zotal en forma de humor.
Por cierto, ha pasado un año desde las últimas elecciones municipales, y yo sin enterarme.

viernes, 23 de mayo de 2008

¿Pásalo?

Si Dios no lo remedia, hoy se manifestarán en la puerta de la sede central del PP algunos de sus militantes, en apoyo de María San Gil. Yo conozco bien qué es eso de unos afiliados vociferando (aunque sea de alegría) en la puerta de una sede frente a otros, también compañeros de partido. Es de lo más desagradable y, si se me permite, miserable.
Por si no tuviésemos bastante con el PSOE como convocante de manifestaciones en la puerta de nuestra sede, ahora algunos del propio PP se ponen manos a la obra.
Por mi parte, sigo sin saber por qué se va de la dirección regional María San Gil. Sigo viendo amagos, sin que nadie se decida a presentarse frente a Rajoy. Ignoro por qué Esperanza Aguirre dice que algo funciona muy mal en la dirección nacional del partido, cuando ella es, desde antes incluso de las elecciones, una de las principales responsables del follón que se ha formado: si quiere liderar el PP, que dé el paso al frente, y se deje de zarandajas con la ideología, el liberalismo y lo que se le vaya ocurriendo. Gobierna Madrid infinitamente mejor que conduce su legítima ambición política.
Al final parece que se trata de desgastar a Rajoy, cerrar en falso el congreso de junio, y en 2011
volver a la carga.
Como un servidor no cree que haya ningún cambio ideológico en el Partido Popular, no entiende a qué obedece esa desconfianza que se viene generando entre algunos. A lo mejor es que soy iluso y no escucho la COPE.
Hace meses, Rodolfo Martín Villa, en Zafra, invitado por el Foro Zafrense, afirmó que la UCD se disolvió como lo hace una empresa que ya ha cumplido su objeto social. Espero que el congreso de junio en Valencia no tenga nada que ver con el de los centristas en Palma en 1981. La Transición ya pasó; ahora se necesita a un PP fuerte frente a un PSOE cuyo Gobierno lleva un par de meses metiendo la pata, como es su vocación, con toda tranquilidad porque la oposición está en otras guerras.
Sigo diciendo que Rajoy es, hoy por hoy, la mejor opción, aunque sin duda ha cometido errores. Que lo que se necesita es planificar estrategias que permitan que millón y pico de ciudadanos confíen en el PP y lo voten, y no tienen por qué ser precisamente nacionalistas. Modificar estrategias y tácticas no tiene nada que ver con abandonar la ideología, sino con usar el sentido común. Porque por esa regla de tres, Alianza Popular no hubiera devenido nunca en el Partido Popular, y éste jamás hubiera gobernado. Por la misma, el cambio desde el Movimiento a la democracia no hubiera sido posible.
Estoy, como militante de base, hasta el gorro de doctrinarios, dicho con todo el respeto y con el reconocimiento de los méritos de quien los tenga. Pero así no vamos a ninguna parte. Y, desde luego, los del pásalo no tienen perdón de Dios. Digo yo.

lunes, 19 de mayo de 2008

En la playa.

No es mala cosa escaparse de vez en cuando y darse un garbeo por esos mundos de Dios, aunque no vaya uno muy lejos. Viajar sirve para desintoxicarse de lo cotidiano y, aunque realmente no se descansa demasiado por las puñeteras prisas para disfrutar de todo, por lo menos el cansancio físico se cura con buenas siestas.
Animado por esta filosofía y aprovechando el puente de San Isidro, me he plantado en un rato en una playa de la provincia de Cádiz. Les diré que el tiempo no acompañaba, por lo que sólo he podido caminar por la orillita del mar, sin darme algún chapuzón, cosa que en absoluto me quita el sueño, porque servidor es de secano y va a la playa por una cuestión consensual; lo más que me he mojado son las pantorrillas, y el paseo por la arena, escuchando el romper de las olas, es realmente relajante. Con eso me basta y sobra.
Me alojo en un hotel con toda suerte de comodidades, uno de esos monstruos con más de cuatrocientas habitaciones y numerosos servicios para el entretenimiento del turista, que por lo visto reclama ser distraído constantemente: quizá por eso en mitad de la cena se nos presentó una noche una especie de coro rociero, perfectamente ataviado y cantando sus coplas o lo que sean mientras tocaban las castañuelas. Tipical spanish, claro, para consumo del personal mayoritariamente tudesco, buena parte del cual me malicio que es contemporáneo del káiser. Por cierto, los horarios del comedor sin infames. Eso de que se haya de cenar a partir de las seis y media de la tarde y no más allá de las nueve me lleva por la calle de la amargura. Pero como el negocio hostelero, fundamental para nuestra economía, se adapta a los usos y costumbres de la mayoría, no nos queda otra que amoldarnos.
Hablando de estos nordestinos: dicen que son gentes muy educadas. No lo dudo, pero hay de todo, créanme. Me malicio que muchos, cuando cruzan la raya de España, deben de pensar que aquí todo el monte es orégano. Lo digo porque las normas del hotel establecen que en el comedor no se puede andar con pantalón corto, etcétera: a la mesa hay que sentarse como Dios manda. Pues hete aquí a un buen puñado de hombres no sólo en mini short, sino también ataviados con esas horrorosas camisetas de tirantas serigrafiadas con infames dibujos y lemas que prefiero no entender. Y no será por desconocimiento: los amabilísimos empleados del hotel hablan todos alemán, los letreros anunciadores son plurilingües… No es por falta de trujimanes, es por falta de educación.
Más allá de las cristaleras del comedor también campa por sus respetos la ausencia de urbanidad. Paseamos por la playa y nos encontramos con varios individuos acompañados (¿acompañando?) por unos perrazos que dan miedo, evidentemente sin correa ni bozal y caminando varios metros por delante de sus dueños. Está perfectamente señalizado que no pueden entrar perros a la zona de los bañistas. Es igual. De modo que optamos por alejarnos, no vaya a ser que algún chucho nos propine una dentellada o el amo nos dé una coz. Eso sí, centramos nuestra atención en el terreno, no vayamos a pisar algo más que arena.
Pero permítanme que me extienda en un episodio que colmó mi paciencia. Ocurrió en la piscina climatizada del hotel, magnífica instalación en la que, a falta de sol, se da uno un chapuzón en agua templada y hace algo de ejercicio, cuestión que, como bien saben quienes me conocen, no me viene nada mal. Alguna que otra persona mayor hace unos largos parsimoniosamente, seguramente aconsejada por su médico, que le pondera lo bueno de la natación para impedir el anquilosamiento.
La climatizada es, o debe de ser, una piscina pacífica; nada tiene que ver con las otras enormes, exteriores, en la que es distinto el ambiente. Pero como no hay paraíso sin serpiente, tuércese la cosa. Cerca de nosotros se encuentra una familia formada por padre, madre y niño-no-me-riñas-que-me-traumatizo. Mientras el padre (o progenitor A) dormita sobre una tumbona, la madre (o progenitora B), mantiene una conversación telefónica interminable y, por supuesto, a voces. ¿Qué hace, entre tanto, el menor de edad? Pues llamar a gritos la atención de sus ocupadísimos papás quienes, naturalmente, no hacen ni puñetero caso del niño, con lo que éste grita más fuerte aún sin obtener respuesta y con el daño colateral en los tímpanos de los pacíficos bañistas de los alrededores. Emprende el niñato maniobras consistentes en tirarse cual si fuera una bomba en medio del agua, evidentemente sin prestar atención a los carteles que avisan que esa conducta está prohibida. Cada salto lo anuncia con los gritos de rigor. Ora salta, ora nada hacia donde estamos los demás, se cruza en nuestro camino, nos salpica, nos invade, nos aturde, nos anonada, nos cabrea. Vuelve a salir del agua. Vuelve a saltar y en la acrobacia está a punto de arrollar a un anciano. Aburrido, el cagalaolla decide variar el juego. Ahora sale, toma un balón de esos de playa, lo arroja al centro, se lanza por él. Vuelve a cogerlo, vuelve a tirarlo, lo persigue, lo retoma, lo tira, lo hunde, lo reflota, lo echa, lo agarra, sale de nuevo, vuelve a tirarse y echa al aire el puñetero balón, en cuyo último vuelo pasa rasante sobre mi cabeza, momento en que invoco con todas mis fuerzas a Poseidón para que emerja del mar y ensarte en su tridente el balón del niño y las pelotas del padre. Pero el buen Neptuno no responde, porque anda por Madrid, a un tiro de piedra del Congreso, esperando que de una puñetera vez acudan los del Atleti.
Ne quid nimis. Si el dios de los mares no me echa una mano, yo solo me auxilio. Con voz tonante increpo al niño sugiriéndole que haga con el balón lo que ustedes imaginan. La madre oye el vozarrón, aparta el teléfono de la oreja y clama: ¡Fulanito! Vuelve el teléfono a su sitio, continúa la conversación sin novedad. Pero el mocoso está patidifuso, con ojos como platos y seguramente pensado cómo alguien, un desconocido, le ha llamado la atención cuando ni en casa, ni seguramente en la escuela, se atreven. Me retiro de la piscina. Mi jornada de baño ha terminado. Durante un instante pienso: ¿quedará traumatizado el niñato? El pensamiento es fugaz, dura sólo un instante. Porque, créanme, me importa un pimiento. Tan poco como a sus padres la educación del infante.

sábado, 17 de mayo de 2008

¿Qué pasa, María?

Para la derecha española, o para el centro-derecha, si así lo prefieren, María San Gil es un referente por su valentía, por su carácter batallador, por colaborar a que en una parte de España en la que es tan difícil ser libres se pueda escuchar la voz no sólo del PP, sino de todos los demócratas. María San Gil es admirada, goza de simpatías dentro y fuera del partido, y creo que es una política íntegra.
Precisamente porque es para nosotros algo así como un icono al que respetamos profundamente, nos ha cogido por sorpresa el anuncio de la líder popular vasca: está a prueba la confianza en Mariano Rajoy. Si el desencuentro proviniese de algún otro dizque líder, estoy convencido de que no nos preocuparía en exceso la cosa. Pero por el aprecio que tenemos a María, por su trayectoria admirada, creo que tenemos derecho a conocer qué ha pasado, qué pasa y qué puede pasar.
Me resulta difícil asumir que la cosa venga por la ponencia política redactada para el próximo congreso de Valencia. He leído el texto de la cruz a la fecha y, salvo que mi escasa perspicacia me traicione, me parece que cualquier afiliado del PP estamparía el nihil obstat.
¿De dónde viene la desconfianza en Rajoy? ¿Qué giro ideológico se fragua en la altas instancias populares? ¿Acaso alguien ha propugnado algún acercamiento al nacionalismo más allá del que permitió que Aznar gobernara en su día, y la voz de María es un non plus ultra? ¿O simplemente lo que se cuece es la cuestión del liderazgo?
Creo que nos gustaría conocer las claves de la cuestión. Entre otras cosas porque a muchísimos también nos parece que Rajoy es un buen líder para el proyecto popular en España, como San Gil lo es para el País Vasco. Y también porque estamos asistiendo a demasiados amagos que nos confunden. María San Gil, Rajoy, o ambos, deben sacarnos de dudas. Me parece.


lunes, 5 de mayo de 2008

Todo está visto en el fútbol


Publicado en "Hoy", el 14-11-2000

jueves, 1 de mayo de 2008

Estrategia, no ideología



En mi opinión, el debate que hoy necesita el Partido Popular no es que el sugiere Esperanza Aguirre, de tipo ideológico, aunque me malicio que esto sólo sea un subterfugio; antes bien, se debe reflexionar sobre estrategia. Es decir, cómo conseguir la confianza del millón y pico de ciudadanos que deben de votar al centro-derecha para que pueda gobernar. Cómo exorcizar los fantastas de la agitación y propaganda que encasillan a los populares. Por ahí me parece que pudiera ir mejor la cosa.

La ideología creo que está clara, y la teoría del centro reformista ya basta. De todos modos, para aquellos que quieran conocer una visión muy certera del sustrato ideológico popular, recomiendo la lectura de la Tercera de ABC de ayer, firmada por Carlos Robles Piquer.

sábado, 26 de abril de 2008

La derecha posible



A los ojos de muchos, la derecha española está estigmatizada por la dictadura franquista, tesis que se encargan de difundir urbi et orbi voceros interesados en construir una España en la que sólo tengan cabida aquellos que se proclaman progresistas y en cuyos valores parece residir todo lo bueno de la convivencia. Por el contrario, aquella derecha rancia, extrema, por supuesto residente en el Partido Popular, poco menos que se encuentra siempre a punto de gritar vivan las caenas.
Es tal la presión que muchas veces hay que justificar ser de derechas, como si tal cosa fuese algo intrínsecamente perverso. Hay que explicar a muchos que una cosa es tener ideas conservadoras basadas en determinados valores y otra muy distinta alzar el brazo y aprestarse a cantar el Cara al Sol. Es menester esforzarse en proclamar que la democracia no es sólo cosa de la izquierda y, ya metidos en harina, y si se tercia, refrescar la memoria de algún exaltado sobre las barbaridades que en nombre del progreso, de la izquierda y del pueblo se han hecho.
No sé cuántos años más han de pasar para que pierdan efectividad las consignas de la agitación y propaganda de la izquierda, bien decía Einstein que es más fácil destruir un átomo que un prejuicio. Pero la mejor prueba de la paulatina disolución de las mismas es el apoyo electoral que recibe el centro derecha representado por el PP, con millones de españoles que creen en un proyecto, en unas ideas y en una capacidad de gestión. Esto a pesar de la machacona insistencia en que el PP crispa. Crispación ha sido palabra de moda, es vocablo del agrado de la izquierda, que imbuida de su autoproclamada superioridad moral, no admite otra oposición que un centro derecha pastueño y dócil. Si se critica o se niega el despropósito gubernamental, la derecha es extrema y quiere retrotraer a España a la edad de las cavernas. Si se denuncia que las cosas van mal, se rasgan las vestiduras y mientras se mesan las barbas proclaman solemnemente que los conservadores son antipatriotas. Y lo hacen muchos a los que el concepto de patria se les da una higa.
Empero, me preocupa más que muchos de los simpatizantes o militantes del centro derecha tengan que recibir otro tipo de catequesis mediática para reafirmarse en sus ideas y convicciones. ¿Hasta tal punto se ha infiltrado la propaganda de la izquierda en las carnes conservadoras que se precisa de soflamas, algunas veces incendiarias, para no estar acomplejados? ¿Es que no basta con la convicción en las propias ideas, en los propios valores? ¿Es que sin malos humores y proclamas altisonantes no puede uno transitar prudentemente por el barrizal político?
Hace casi un año, en Hoy, me publicaban un artículo que titulé Sarkozy, sí. Repasé en él las apuestas por los valores que hacía el candidato al trono republicano del Elíseo. Y encontré firmeza, ideas claras y, sobre todo, el desenmascaramiento de tantos tópicos que la izquierda ha sabido vender magníficamente y que tan malos resultados han dado. Hablaba Sarkozy de una apuesta por el esfuerzo, por la autoridad, concepto que en absoluto está reñido con la libertad sino que sin duda es uno de sus pilares. Y sin ningún complejo, faltaría más. Es un mensaje que he oído también del candidato popular en las últimas elecciones, Mariano Rajoy.
Son los mensajes de la derecha posible. La que ocupa un espacio político al que se ha dado llamar el centro, en igualdad de condiciones con la izquierda moderada. La que nada proclama distinto a lo que aparece en la Constitución del consenso, la del 78, esa que tantos invocan con la boca chica. La que sabe que la Transición la promovieron e hicieron también quienes venían del pasado, pero supieron mirar adelante. La que los ha integrado. La que está nutrida de militantes y votantes ajenos a otra cosa que no sea el deseo de solucionar los problemas reales.
La derecha posible española no es otra que el centro derecha. Sus valores son sólidos y no necesita de más arengas. Sus postulados han sido experimentados no sólo en España, sino en toda Europa, y funcionan. Es una derecha que ha contribuido tanto como haya podido hacerlo la izquierda a la construcción de la nueva España, sostenida por ese espinazo nacional, en palabras de Zarzalejos, que es nuestra Monarquía. La derecha española representada por Rajoy no es paleolítica, como quisieran algunos, ni mariacomplejada, como vocean otros. Ni quiere ni necesita gresca, aunque no puede renunciar a hacer oír sus tesis con firmeza.
Por lo tanto, me parece que no es hora de nuevos experimentos. Mutatis mutandis, lo que hay sirve. Las ideas valen. Los principios son sólidos. Y, sobre todo, España necesita de una oposición con idea nacional clara. Mejor, si les parece, no enredar, y explicar un poco más.

miércoles, 23 de abril de 2008

Primarias

Parece que en el Partido Popular alguien ha propuesto una modificación de los Estatutos para que se debata en el próximo Congreso nacional, en el sentido de que se elijan candidatos mediante un sistema de primarias. Me parece una buena idea, siempre que se haga con garantías plenas, con igualdad de posibilidades para todos y sin inmiscusiones de los aparatos.
Eso sí, el sistema, que debería sustituir a los comités electorales, tan quemados, debe predicarse para todos los ámbitos, no sólo para el nacional.
En todo caso, mi apuesta personal es por Mariano Rajoy. Creo que, hoy por hoy, es el mejor líder posible y que debe continuar y aspirar a la presidencia del Gobierno en 2012. Bajo esta premisa, primarias para todo lo demás, cuanto antes mejor, y a partir de 2012 también para la presidencia nacional.
Y, por supuesto, si alguien más quiere presentarse en el Congreso para aspirar a esa presidencia, no hay que tener miedo. Democracia absoluta y que se presente quien quiera. Siempre he defendido eso. Ahora bien, las cosas claras: nada de ambigüedades, como yo no quiero, pero si me lo pide el partido... No, de frente y por derecho. Digo yo, oiga.

lunes, 14 de abril de 2008

Oye, Amapola, me quedo.

Sin comerlo ni beberlo, qué hollín, me avisan de que me veo aludido en unos comentarios publicados en Hoy el día 5, al hilo de la designación de José Antonio Monago, presidente provincial del PP, como senador, primero aceptada, después no, luego sí, cuestión sobre la que ni he publicado ni escrito nada, ni voy a hacerlo, reservándome para mis entretelas la opinión que puediera tener, que será la que me venga en gana.
Resulta que un tal Manu ha publicado un análisis en el que critica la situación local de Zafra y, cosa que le agradezco, considera que un servidor ha sido el mejor político que el PP ha tenido en muchos años. La contestación viene de una tal Amapola, que tiene a bien recomendar al tal Manu que se vaya a Fuente de Cantos con Antonio Pérez, y de paso nos arrastre a un servidor, "a Manolo Pérez y a los 80 (ya serán menos)" [supongo que son los que me apoyaron en su día cuando opté ¡Oh, infamia! a presidir mi partido en Zafra].
¡Ay, ay, ay! Cierto es que no he sido el mejor político del PP de Zafra, sin lugar a dudas los hay mejores, pero qué duda cabe que se agradece el halago. En cuanto a la señora Amapola, puede tener una cosa muy clara: no me voy a ir a Fuente de Cantos. Primero, porque no tengo por qué; segundo, olvida que estoy retirado de la política, que lo anuncié un año antes de las municipales y lo cumplí, luego bien podía olvidarse de mí; tercero, porque ella -sea quien sea- no es nadie para decidir mi destino. Cuarto, porque eso de desterrar a la gente por motivos políticos me suena mucho a fascismo puro y duro. Y por último, porque no me sale de las narices, ea. Se lo dice Juan Carlos Fernández, en su blog, en el que escribe lo que también le sale de ahí, con su nombre y apellidos. Quede usted con Dios, y haga el favor de olvidarse de mí. Vale.

jueves, 10 de abril de 2008

Extremadura, 25 años

En el Foro Zafrense abordaremos lo ocurrido en el singular cuarto de siglo transcurrido desde la aprobación del Estatuto de Autonomía de Extremadura, en 1983. Vamos a hacerlo a través de una voz muy autorizada: la de la periodista de "Hoy" Manuela Martín, una de las más prestigiosas periodistas de los medios regionales, quien tiene conocimiento de causa más que suficiente para hablarnos sobre estos años y sus intríngulis. Quedan invitados: jueves, 24 de abril, 21 horas, en Bodegas Medina (C/ Cestería).

sábado, 5 de abril de 2008

¡Ay, ay, ay, que esto no es nuevo...!


Un servidor pensaba que esto de obligar a la gente a utilizar determinados vocablos, como por ejemplo en el caso de la rotulación de establecimientos en lenguas autóctonas, era cosa de ahora. Pero, oh sorpresa, descubro que ya en tiempos de Franco había algo de ésto: fíjense en el documento que les reproduzco, obtenido del coleccionable Viaje al centro de la censura, publicado por Cambio 16 en 1985 (fascículo II, Formación del Espíritu Nacional).

Por si no se lee bien la foto, se lo transcribo:

FET DE LAS JONS - Vicesecretaría de Educación Popular - Delegación Nacional de Propaganda.

He podido observar que frecuentemente vienen apareciendo en la prensa diaria, al referirse a asuntos teatrales o cinematográficos, las palabras "ballets" o "swing" y creyendo que la primera de ellas puede ser sustituida por "bailes" o "bailables" y la segunda por otra, también en castellano, me complazco en ponerlo en tu conocimiento por si consideras oportuno cursar las órdenes necesarias para desterrar de nuestro léxico los mencionados vocablos extranjeros.
Por Dios, por España y su Revolución Nacional-Sindicalista.
Madrid, 6 de junio de 1942.
El Consejero Nacional del Funciones de Delegado Nacional de Propaganda.
Fdo.: M. Torres López.
Vaya con la puñetera manía de las administraciones de decirnos cómo tenemos que hablar o rotular, que al final es pretender orientarnos en cómo pensar.

lunes, 31 de marzo de 2008

El tráfico en Zafra ¡¡¡UN CAOS!!!

En los últimos meses la ciudadanía segedana viene soportando una situación caótica en lo referente al tráfico, todo ello producido por las medidas tomadas por el equipo de gobierno (...).
El hecho de poner varias calles en una sola dirección, sin tener en cuenta lo que ésto podía ocasionar en la fluidez de las calles adyacentes y la poca visión de desviar todo el tráfico hacia el centro de la ciudad está ocasionando un caos circulatorio en sitios tan concurridos como la Plaza de España, Glorieta Comarcal y aledanos (...).
Dicho esto, los ciudadanos que necesitamos utilizar el coche para desplazarnos, nos vemos obligados, de una manera u otra, a pasar por el centro de la ciudad, y esto está ocasionando que los agentes de la policía local que estén de servicio tengan que estar permanentemente en estos cruces que son cuellos de botellas. Y esto va en detrimento de la seguridad ciudadana y vigilancia del resto de la ciudad (...)

Calma, lectores, que ésto no lo he escrito yo. ¿Quién lo hizo? Veamos:


jueves, 20 de marzo de 2008

Jueves Santo

Fusilo un artículo de Amadeo de Argángary, que colocó en su blog hace dos años.

Si el tiempo acompaña, hoy hará un magnífico día de primavera, y en la templada noche se escuchará el arrastrar de alpargatas de costaleros, obedientes a la voz quebrada de capataces; el inconfundible sonido de cadenas, sujetas a los tobillos sangrantes de penitentes, como las miserias humanas se aferran al alma, mientras clarines y tambores acompañan con notas profundas. Y saetas que rasgan la noche y el corazón. Y hachones que golpean el suelo rítmicamente en manos de encapuchados, y farolillos cuyos cristales tintinean al ritmo de los pasos.

A los sonidos se unirá el olor; allí donde tengan el privilegio del azahar, como en Sevilla, se confundirá este con el de la cera derretida y con el de las flores que adornan los pasos. Y bajo ellos, sudor. Transpiración de esfuerzo solemne y voluntario, de dolor sin quejidos.

Y al olfato y al oído se une la vista. Oro y negro, amarillos, rojos, morados, blancos, celestes… el color de los pasos, el de las mantillas, el de las túnicas; colores del sentimiento y del respeto, a veces reflejados en la cérea faz de las imágenes que se bambolean a golpe de espalda y riñones; colores que ribetean túnicas de vírgenes llorosas y bonitas… Y en los paladares, el acre del humo de las velas y cirios, lo salado de alguna lágrima traidora, la boca seca cuando pasa el Crucificado.

Mientras, los padres se aferran a las manos de sus hijos y les transmiten, en silencio, emoción, fervor, amor, respeto. Manos juntas, calor con calor, historia de siglos que fluye a través de dedos entrelazados, ternura con callosidad, rudeza y candor; memoria de años, de rostros queridos, de gentes que entraban y salían de casas que ya no existen, de rostros que siempre se veían en los mismos balcones y que ya siguen la procesión desde otros miradores mucho, mucho más altos. Historias de fe que se cuentan en silencio.

Qué quieren que les diga. Un Jueves Santo es un Jueves Santo, vengan como vengan los tiempos. Es un día para creyentes, claro, pero también sirve para incrédulos que, aunque no comprendan el Misterio, quizá aprendan –aprendamos- algo de los que se entregan al desfile y a la contemplación con respeto y profundidad.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Euroirrisión y otras hierbas

Venía resistiéndome a dedicar unas líneas al esperpento que nos representará en Eurovisión; hoy ya no me queda otra que ocuparme un poco, ya que leo con absoluta sorpresa que un tal Bieito Loberia, diputado del BNG, ha propuesto chuscamente que se sustituya el himno español por el chiqui chiqui ése que nos ¿representará? en el eurofestival.
Digo yo que entre adefesios anda el juego. Curiosamente, el genial gobierno gallego ha editado un decálogo lingüístico en el que, entre otras cosas, propone que en el momento de la Consagración, en las misas con motivo de las fiestas populares, suene el himno gallego. O que el 50% de la música de las verbenas sea en gallego. Y, por supuesto, hay que sancionar al que no rotule en la lengua vernácula.
Pudieran parecer mamarrachadas tales cosas, pero son auténticas tropelías. Las lenguas de las comunidades españolas son una riqueza que hay que proteger, son un valioso patrimonio cultural y social; pero también lo es el español o castellano. Las lenguas son un instrumento de comunicación, pero los nacionalismos las utilizan como signos distintivos y excluyentes. Además, en la mentalidad de los nacionalistas, con su obsesión por la inmersión lingüística, subyace el ansia de controlar a los ciudadanos.
Regular qué idioma debe utilizar cada uno no deja de ir contra la libertad. La Constitución establece claramente que el español es la lengua oficial que todos estamos obligados a conocer, y establece la cooficialidad de las lenguas autonómicas. A partir de ahí, que cada cual hable en el idioma que le dé la real gana y que rotule como quiera. Y que los gobiernos garanticen en sus ámbitos de competencia que cualquier español que circule por Cataluña, Galicia o el País Vasco entienda los rótulos públicos, las señales de tráfico, los nombres de los pueblos...
Mientras tanto, que Bieito Lobeira sea castigado a acompañar al del chiqui chiqui y obligado a hacerle los coros.

martes, 11 de marzo de 2008

Decisión acertada

Me alegro mucho de la decisión de Rajoy, que ahora deberá ser validada en el congreso que celebre el PP. Creo que es quien mejor puede, hoy por hoy, conducir a la formación de centro derecha hacia las próximas convocatorias electorales. La derrota en las urnas, con una izquierda que ha apostado por el voto útil, tras intentos de aislar al PP como si en vez de ser el principal partido de la oposición fuese un grupúsculo de extremistas, frente a un Zapatero con el presupuesto del Estado a su disposición, después de soportar el tremendo fuego graneado de algunos medios que dicen ser amigos, ha sido perfectamente asumible, con notable mejora en algunas circunscripciones y la subida de 5 escaños.
Zapatero gobernará otros cuatros años que, mucho me temo, serán más de lo mismo. Rajoy creo que le tiene cogida la medida y hará un excelente papel como líder de la oposición.
En mi entrada del domingo, redactada a vuelapluma, apostaba por la continuidad del presidente popular, mutatis mutandis. Es decir, cambiando lo que sea menester (o a quien sea menester) para plantear las mejores estrategias que permitan seguir haciendo del principal partido de la oposición el del futuro en una alternancia imprescindible y en un horizonte temporal razonable. Rajoy tiene que liderar la construcción de la mejor y únicamente viable derecha: la que ocupa ese espacio con límites difusos que hemos dado en llamar el centro. Los votos de los extremistas que los recojan otros.
Nota: la fotografía está obtenida de la web del Partido Popular.

domingo, 9 de marzo de 2008

Habló el pueblo, punto redondo


El PSOE ha ganado las elecciones generales. Justo es felicitar a los socialistas, y sin empacho así lo hago. Eso sí, no creo ni que España sea socialista, ni que mucho menos aún lo sea la niña de Rajoy, como corean los felices seguidores de Zapatero en Ferraz. Son cosas de la euforia, pero de hecho aunque el PSOE ha subido tres o cuatro escaños, el PP ha incrementado su representación en seis o siete.
Se consolida el bipartidismo en España, y el Partido Popular, que durante cuatro años ha venido siendo acusado de crispar, de radicalizarse, ha conseguido un dignísimo resultado. A pesar de los pesares, no han conseguido aislar a una formación política que tiene un amplísimo respaldo y que es imprescindible para la construcción de un proyecto nacional amplio.
Espero que la gobernabilidad sea posible, no sé hasta qué punto tendrá dificultades Zapatero para formar su Gabinete sin hipotecarse con los nacionalistas. Bueno será que tenga suerte y tino, por el bien de España; más fácil le será encontrarlos si busca en Rajoy no a un enemigo, sino al líder de una opción que representa a millones de españoles.
Creo, por lo demás, que Rajoy debe seguir encabezando el proyecto popular. Con la que ha caído, el resultado de las urnas es muy defendible; ahora, cualquier aventura puede ser endiablada. Mutatis mutandis, el proyecto popular es el de un gran partido, sus fórmulas no han sido rechazadas de modo estrepitoso y hay que pensar que la campaña electoral para las próximas elecciones empieza mañana, que desde mañana mismo tiene Rajoy que seguir ilusionando a tantos y defender las ideas de la derecha posible, la que mira adelante y la que tiene ideas claras para dar soluciones a los grandes asuntos de interés ciudadano. Si Caín no vuelve del más allá, Rajoy puede ser en el futuro un buen presidente del Gobierno.

martes, 4 de marzo de 2008

¿Ver, oír y callar?

No es mi costumbre contestar a los comentarios que algunos lectores se molestan en hacer en este blog. Del mismo modo que un servidor opina, quien lee puede discrepar. Pero ayer han escrito uno en mi entrada del domingo que me sorprende. Recuerden que en ella me refería al deseo del PSOE de imponer modificaciones en el uso del género masculino. El anónimo y enfadado comunicante me dice lo siguiente:
Qué pena reflejar tanta incultura, tanta falta de respeto, se nota que usted mama de Pérez Reverte. Informése antes de escribir y reflejar cuán rídiculo es. Más que nada porque es político y debiera tener un poco de cultura, no voy a molestarme en explicarle nada sobre género, usted no lo merece.

En fin, yo que no mamo de nadie, aunque leo a muchos, reconozco que me gusta regulín regulán Pérez-Reverte, del que he leído bastante, y del que destaco sobre todo su novela La piel del tambor, me siento turbado tras el comentario anónimo. Oh inculto de mí, que no merezco explicación alguna sobre género. No sé si se refiere el comunicante al gramatical, del que yo hablaba, ese que nos enseñaron que podía ser masculino, femenino o neutro, y que en el sustantivo tiene la particularidad de poder ser hasta epiceno. O a esa otra acepción sociológica tan en boga.
En todo caso, no es a mí a quien tene que explicarme nada, que a lo mejor no lo entiendo. Dígaselo, si es tan amable, a los cuatro doctores en Filología, todos ellos de la Real Academia Española, en los que me he inspirado para mi entrada del domingo (Véase ABC del 28 de febrero). A saber, don Gregorio Salvador, quien afirma que lo pretendido por el gobierno es un puro disparate y que el español no es asunto del Gobierno, sino de 22 países y academias. Don Valentín García Yebra: parece que el Gobierno se considera superior en todo, también en el uso lingüístico. Don Manuel Seco: ningún gobierno tiene derecho a imponer determinadas reglas, ni siquiera en los ámbitos dedicados al idioma. Y, por último, don Francisco Rodríguez Adrados: demasiados problemas tenemos ya en nuestra vida para que, encima, tengamos que aprender otra lengua por simple capricho de ínfimas minorías mal informadas. Respeten por lo menos la lengua y déjennos vivir.
Claro está, me malicio que el problema no es de discrepancia lingüística. Creo que lo que le duele al lector mencionado es que se critique al Gobierno, sea por lo que sea. Pero eso, claro, no lo va a poder remediar aunque los que critiquemos sólo seamos, en su opinión, unos incultos como el que escribe. Ya sabemos que la derecha es inculta. Lo dicen muy bien las consignas de las que a lo mejor mama el anónimo discrepante. Pero seguiré manifestándome como me venga en gana. Y si considera que soy ignorante o ridículo, pues qué le vamos a hacer. Seguro que encuentra otras lecturas que le llenen más que mis reflexiones. No lo dude, oiga, disfrute de ellas.

domingo, 2 de marzo de 2008

¿Réquiem por el masculino?



Vengo resistiéndome a escribir en el blog durante la campaña electoral porque no me apetece meterme en harina política, cosa que me haría extenderme más de lo que quisiera en las líneas que de vez en cuando coloco en la red, no en vano la política sigue fluyendo por las venas, aunque ahora en dosis tolerables.
Pero ahora me encuentro con una majadería de marca mayor, en mi humilde opinión, que me fuerza a tomar recado de escribir. Dice el candidato Zeta (o zeda), o al menos quienes redactan su programa, que es lo mismo, que hay que modificar el uso tradicional del masculino para representar a las mujeres en los textos educativos, legales, comunicaciones y publicaciones. Es decir, el Gobierno se mete a legislar también en cuestiones lingüísticas. Bonita cosa, voto a tal. Ya teníamos a la asociación esa de jóvenas feministas abominando del latín, por machista. Ahora es el propio Ejecutivo el que nos dictará cómo escribir, y tendremos que poner maridas, y otras lindezas. Más les valdría defender el uso de la lengua común de los españoles, aquella de la que la Constitución tan claro habla en vez de perder el tiempo en enredar.
Esto debe de ser cosa del relativismo socialista. Han cambiado sin empacho el puño en alto por el símbolo ese que representa la ceja de Zeta-Pe, y ahora nos quieren cambiar a todos el modo de expresarnos. No es cosa baladí, oiga. Pretender hacer que nos expresemos como ellos digan no es sino querer manipularnos.
Tié mandanga la cosa. Con la de problemas en los que podían fijarse, se entretienen en crear otro a los escribidores, sobre todo a los aficionados que pululamos como Dios nos da a entender por el Internet y por algún periódico que de vez en cuanto nos publica algún artículo. Ya nos cuesta trabajo intentar destrozar lo menos posible nuestra lengua española o castellana, adaptarnos siquiera mínimamente a las normas, no atentar contra la sintaxis, la ortografía y el buen gusto, para que ahora vengan a decirnos que donde decíamos digo tenemos que decir Diega.
En la Academia deben de andar revueltos ante tamaña intrusión. Claro que, para los adláteres de Zapatero, los huéspedes del venerable caserón no deben de ser sino una corporación de carcamales a los que no hay que hacer ni puñetero caso. Como a los obispos, naturalmente. Por cierto, ¿obligarán también a cambiar las oraciones, los rituales y cánones de la iglesia católica? Veamos: ¿Madre nuestra que estás...? ¿Bienaventurados y bienaventuradas los pobres y las pobres...?
En fin, pacientes lectores, he aquí otra más de las innumerables razones por la que Zapatero se merece un retiro glorioso.
Por mi parte, ustedes perdonen, y sin ánimo de molestar, que ya se sabe que los de derechas lo que hacemos es crispar y tal y cual, y dicho con todo el respeto que me merece el presidente del Gobierno, digo: Dios y el cuerpo electoral no permitan que tengan ocasión de legislar sobre los usos lingüísticos, ni sobre ninguna otra cuestión. Otrosí digo: si en hora menguada lo consiguen, añado, con todo cariño, que no me sale de los cojones hacer caso de la norma. He dicho.

martes, 12 de febrero de 2008

Abucheos a María San Gil


María San Gil ha intentado intervenir en la Universidad de Santiago de Compostela, lugar donde se supone que se encuentran gentes con afán de conocer, amantes de la palabra, del saber; jóvenes deseosos no sólo de formarse o cualificarse, sino también de contrastar pareceres y tener otros puntos de referencia. Individuos formados, así deberíamos de creerlo, en los valores democráticos.
Pues resulta que un puñado de cafres impresentables y vociferentes han acosado e intentado agradir a María San Gil, al grito, oído al parche, de fascista. Es cojunudo, oiga. Llaman fascista a alguien por defender sus ideas quienes le impiden hacerlo. Valiente pandilla de mequetrefes caraduras. Es de escándalo que se obstaculice a cualquiera el andar libremente por donde le plazca exponiendo qué piensa, pero que eso ocurra en una universidad es demencial.
¿Guardarían sus enérgicos abucheos para el régimen de Castro, donde hemos conocido que al estudiante que todos vimos en televisión hacer preguntas incómodas para el régimen ha sido detenido?
Quedan, por propio demérito, incluidos en la sección rol de cafres, con la categoría de cinco coces, distinción con la que de ahora en adelante, al igual que se clasifican hoteles con estrellas, me permitiré calificar a los energúmenos que por ahí pululan.

sábado, 9 de febrero de 2008

¡Cómo está el patio (y la patia)!


Ahora resulta, según la Plataforma de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres, que el latín es machista. Sí señor, lo afirman la presidenta de la plataforma mencionada y la presidenta del Colectivo de Jóvenas Feministas. Lo han leído bien: jóvenas. Según las conspicuas representantes del feminismo nacional, el lenguaje está construido desde un sistema social patriarcal y, por tanto, injusto y desequilibrado. Por tanto, no es válido recurrir a que es correcto gramaticalmente o no lo es. Vale por tanto lo de jóvena, lo de marida y cualquier otra ocurrencia. Como no teníamos bastante con el uso del símbolo de la arroba (buen@s) y el políticamente correcto a los ojos de la izquierda todos y todas, ahora esto. Estaría de Dios.
Tal vez por eso molesta tanto que el Papa permita que se diga la misa en latín, y se quejan los ateos, los agnósticos y quienes no pisan la iglesia y no la escuchan ni en latín, ni en romance. Debe ser por machismo de los curas.

P0r cierto, vaya la que hay con los obispos, que ahora no pueden hablar, porque nos llevan al retorno de la inquisición. Digo yo que semejante majadería no se la creerá nadie. Por una razón muy sencilla: los curas y obispos dicen lo que les viene en gana, pero no obligan a nadie, ni tienen poder. De nuevo montan en cólera quienes no les hacen ni caso, todo por la cosa de asociar obispos a PP, es decir reaccionarios recalcitrantes de las cavernas profundas. Eso sí, los señores actores y actoras (eso de actriz no debe ser políticamente correcto, lo mismo que ya apenas de escucha el término poetisa, y las señoras son poetas, no faltaría más) pueden manifestarse libremente, insultar a quien quieran, llamar criminales de guerra a los gobernantes legítimamente elegidos y escoger para ello el paraíso de las libertades que todos sabemos que es Cuba. Y no pasa nada, claro, porque la izquierda tiene una legitimidad de la que la derecha carece, tal vez porque la Constitución establece que unos son mejores que otros, ¿no? Por eso, claro, el presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas pide desde el correo electrónico oficial el voto para el PSOE. ¿Debería algún actor o actora aprovechar algún púlpito laico, de esos que ponen en las galas, donde tantos (y tantas) pronuncian solemnes majaderías cuando les entregan un premio, para pedir la inmediata disolución del Consejo Superior de Investigaciones Científicas? Ya se hizo con la Conferencia Espiscopal. Claro que eso es progresista.

Lo que hay que hacer, oiga, es aliarse con las civilizaciones que predican que se corte la mano de los ladrones y ahorcan en una grúa a los homosexuales. Esos sí que son progresistas, no los curas, pandilla de carcas, que nos amenazan con el infierno ¿Dónde están los actores y actoras, los jóvenes y jóvenas progresistas, los perseguidores de los redivivos Torquemadas? ¿Cuántas manifestaciones se han convocado, pásalo, frente a la puerta de la embajada de Irán?