viernes, 23 de septiembre de 2016

Un día en La Bella Easo

No conocía San Sebastián, Donostia para los vascuences. He pasado unas horas en una excursión que ha merecido la pena, y de la que dejo aquí constancia por si esto les anima a visitar esa bella ciudad del Cantábrico.


Fíjense qué gentío en la playa de La Concha. Es un sábado de principios de septiembre, con una temperatura más que agradable que invitaba a tomar el sol. Supongo que para la gente del norte la de las aguas sería aceptable. Dudo que para los de estos pagos lo fuera. Mientras tomé esta instantánea circunvalaban la bahía decenas de nadadores, que participaban en alguna competición con entusiasmo.


Reloj y barómetro.
La balaustrada de La Concha no está exenta de monumentalidad. Fíjense qué curiosos el barómetro y el reloj.

Ambientazo en las calles

Si la playa estaba concurrida, qué les digo del casco antiguo, sede inenarrable e inexcusable del tapeo a escala cósmica. Vean qué animada perspectiva: la foto la tomé desde la iglesia de Santa María del Coro, al pie del monte Urgull. Siguiendo la calle Mayor y esquivando el gentío se llega a la catedral del Buen Pastor, que en la foto aparece al fondo.

Pintxos en La Txalupa
Elegir un lugar donde tomar unos pinchos (pintxos en el lugar) es realmente difícil. Decenas de establecimientos pueblan el barrio antiguo. Nosotros entramos en uno al azar, en la calle Fermín Calbetón: La Txalupa. Permítanme que les diga que la foto es sólo parte de lo que disfrutamos. Inconmensurable. Mereció la pena, por un día y sin que se tome por costumbre, romper con la vida sana. Les recomiendo el establecimiento. La comida riquísima y la atención por un personal muy amable hicieron muy gratificante la visita.

Cartel de RTVE para el Festival de Cine
 Como no todo puede ser buen yantar, algo de cultura. Estacionamos en el subterráneo del Kursaal, y a la salida estaban unos operarios instalando la cartelería del festival de cine, que habría de celebrarse unos días después. Otro elemento más que hace atractiva la ciudad.


El verde norte

Finalizo con dos panorámicas bellísimas tomadas en una breve parada a propósito, tras abandonar San Sebastián con dirección a Pamplona. Valió la pena el viaje. Se lo recomiendo.