miércoles, 23 de diciembre de 2009

Feliz Navidad


Feliz Navidad y
un venturoso
2010.
La adoración de los pastores. El Greco.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Satisfacción

De las cosas que he hecho en mi vida y que más me satisfacen, dejando aparte las familiares y personales, que son muchas, no me cabe duda: me quedo con el Foro Zafrense. Lo hemos puesto en funcionamiento a pulso y creo que hemos conseguido el objetivo de ser pieza importante en la sociedad civil local.
El jueves pasado celebramos la décima conferencia, la segunda que organizamos en el Huerta Honda. Creo que fue un éxito, no tanto porque acudiese más o menos gente, sino porque el tema era atractivo y porque el contraste de opiniones se hizo realidad. Creo que todas las conferencias han sido suficientemente respaldadas y valoradas por público y patrocinadores. El balance de estas diez actividades me da ánimos para seguir trabajando por mejorar aún más.
Y lo que más me enorgullece es que ésto lo hemos puesto en marcha unas personas nada significadas en el panorama intelectual. Gentes normales y corrientes, pero sobradas de entusiasmo. La Junta Directiva del Foro, mi Junta, es impagable. Sirvan estas líneas como homenaje a Silvestre, Manolo, Domingo, José Juan, Miguel Ángel, Rafa... y a otros muchos que, sin ser directivos, también colaboran.
Me consta fehacientemente que había quien pensaba (supongo que aún los hay) que ésto era un invento para catapultar opciones políticas. Valiente tontería. Siempre he dicho que cuando desease participar en política lo haría con luz y taquígrafos, de frente y por derecho. Nada hay de eso en el Foro, recele quien recele, cosa que, por lo demás, me es indiferente.
Por cierto, me preguntaba el otro día un conocido por eso de la participación política. Para responderle recurrí a palabras de Bartleby el escribiente, obrita de Herman Melville, que leí hará treinta años y que recordé a raíz de una entrada de José Gras en su blog, de hace unas semanas. Decía Bartleby cuando le encargaban algo: preferiría no hacerlo. Pues eso. Ni quiero, ni procede, ni tengo por qué, ni me van a invitar, ni falta que hace. Me quedo con el Foro, ustedes lo pasen bien.

martes, 3 de noviembre de 2009

Nueva conferencia del Foro


El próximo jueves 12 de noviembre, a las 21 horas y en el Hotel Huerta Honda, celebramos la décima conferencia del Foro. La pronunciará Alfredo Relaño, director del Diario As, y se analizará qué hay más allá del deporte.
Como siempre, están Vdes. invitados.

viernes, 23 de octubre de 2009

Consulta popular


La convocatoria de consultas populares está muy restringida, no en vano la democracia parlamentaria es, en esencia, representativa y en contadas ocasiones se recurre a consultar al pueblo directamente sobre asuntos puntuales, que suelen subsumirse en los programas electorales de los partidos políticos.

En el caso de la que se ha planteado en Zafra acerca del modelo de consorcio pretendido para la Feria, veo no pocas dificultades de todo orden, que intentaré desglosar brevemente aquí. Todo ello bajo la filosofía que ya expresé en un artículo anterior sobre este asunto. Vamos allá:


1º.- El trámite político-administrativo es harto engorroso. Recorrer el camino del pleno, alimentar el expediente con informes de las administraciones autonómica y estatal, traspasar el despacho del Ministerio de la Presidencia y llegar, por fin, al Consejo de Ministros, es un peregrinaje que, seamos sinceros, en el caso que nos ocupa es inverosímil.


2º.- Supuesto que este iter se perfecciona, queda una cuestión de enjundia: ¿entenderá el elector, no versado en la cuestión, qué es lo que se le plantea? Me malicio que preguntar si se está a favor o en contra de un consorcio es tan simple como enredoso. Simple, porque el problema se encomienda a un sí o a un no. Enredoso, porque explicar la cosa desde las distintas instancias políticas complicará la cuestión hasta el infinito, máxime cuando, con certeza, lo que funcionarán no serán argumentos sino consignas. Me malicio, finalmente, una gran abstención.


3º.- Hay un doble coste: el económico, puesto que una consulta electoral no es precisamente barata, y el de oportunidad. Quizá éste último no se haya valorado suficientemente. Y cuando hablo de oportunidad no lo hago en el sentido político, sino en el que manejan los economistas. Si se pondera qué se dejará de atender para dar espacio a la consulta, seguramente se colija que quedarán al pairo cuestiones muy importantes.


4º.- No es preciso, en mi opinión, argumentar que el Gobierno local se opone, que creo que se opondrá, para hacer patente el desinterés del mismo en la solución del problema. En este sentido, creo que la convocatoria de una consulta de la naturaleza que se pretende es un ejercicio político un tanto rocambolesco. Quizá hubiese caminos más sencillos.


5º.- Si se viene pretendiendo que en las nuevas estructuras que se proponen para la Feria no queden sin presencia sectores muy afines a la misma, como las asociaciones ganaderas, no es congruente plantear ahora una consulta popular, en la que se deja todo al albur de una manifestación ciudadana a la que aquéllos sectores quedarán totalmente ajenos. En mi opinión, sería más efectivo exigir que la Entidad Ferial se pronunciase y no trasladar el peso de una cuestión que tiene mucho de estratégica y de técnica a una consulta que, por añadidura, puede provocar gran desazón entre los profesionales, que seguramente opinen que de lo que se trata es de sustanciar un episodio de rifirrafe entre políticos. Todo esto nos lleva, además, a recordar que la Feria no es sólo de Zafra. Si esto no se entiende, toda otra reflexión huelga.


En fin, hago votos por el entendimiento entre los dos partidos locales. Esta cuestión lo merece. Llevo días poniendo un ejemplo: si una casa tiene goteras, o no funciona la calefacción, o las paredes están mohosas, quizá baste con reparar el tejado, poner una nueva caldera o pintar de nuevo. Si optamos por tirar la casa entera, además con la oposición de uno de los vecinos, el lío está servido. Siéntense, hablen, escuchen, no tengan prisa. La ocasión merece recordar a San Agustín: "Hay que hacer cosas útiles, más que cosas admirables".

domingo, 18 de octubre de 2009

Erratas y trastrueques

Alfonso Ussía recopiló, en un número especial que editó ABC con motivo de su centenario, una jocosa colección de erratas de prensa, buena parte de ellas hilarantes hasta el llanto.
La errata, inevitable y puñetera, es el sino de todo aficionado a la pluma. Un servidor ha sido víctima de algunos trastrueques, que no sé si considerar erratas o intento de alguno de corregir lo incorregible, con el resultado de jeringar lo que se quiere poner sobre el papel.
Algún ejemplo: en un artículo sobre la política y los políticos me refiero a la sensación de déjà vu que algunos experimentan. De inmediato me cambian la expresión gala (aunque de uso ya general) por dejadez. La frase pierde todo su sentido y el corrector queda satisfecho puesto que piensa -otra explicación no cabe- que me ha librado de grande ridículo al corregir una infame errata.
En otra ocasión intento transcribir la castiza exclamación de los madrileños que saludaban a Fernando VII: ¡vivan las caenas!, así me lo ensañaron en el colegio y así lo he leído infinidad de veces. El avezado corrector me saca de la incorrección y muy ortodoxamente me transcribe vivan las cadenas.
Me sustituyen también al alimón por a la limón. Y lo último, mutan vivisecciona por disecciona. Claro, el vocablo viviseccionar no aparece en el DRAE. Sí, en cambio, en el María Moliner, y supongo que estará al uso diario de los médicos o biólogos. Su significado no es otro que diseccionar a un organismo vivo. Exactamente eso es lo que quería expresar con el uso de vivisecciona. Quería resaltar la cualidad de ser vivo de aquello a lo que me refería.
En fin, son cosas que pasan. Felizmente, por otra parte, seguro que de más de un palabro nos habrán librado los transcriptores. Sean unas por las otras, amén.

viernes, 16 de octubre de 2009

Congreso Nacional de Centros de Iniciativas Turísticas

Este fin de semana celebramos en Zafra el I Congreso Nacional de Centros de Iniciativas Turísticas, que se dedicará a los caminos jacobeos, muy especialmente a la Vía de la Plata.
La organización ha tenido la deferencia de invitarme a participar con una ponencia que titulo "El CIT de Zafra y el afán jacobeo", y a moderar un par de mesas redondas. Me esforzaré para estar a la altura de los brillantísimos ponentes que acuden al congreso.
Creo que por la significación cultural del tema que se aborda quizá a algunos de ustedes les apetezca estar presentes. Si así lo desean, las sesiones tendrán lugar en el Pabellón Central del recinto ferial, a partir de las 10 de mañana sábado.

domingo, 11 de octubre de 2009

¡Feliz día!

La simpatía que siempre he sentido por la Guardia Civil se incrementó más que notablemente durante mis años de concejal. Siempre intenté que la colaboración entre la Policía Local y el benémérito cuerpo fuese fluida, y creo que bastantes cosas se consiguieron.
Hoy tengo el honor de contar con buenos amigos guardias civiles, a los que deseo que tengan un feliz día de su Patrona. Es día de fiesta, y bien se merecen nuestros parabienes.
Y, por supuesto, ya saben: en el día de la Fiesta Nacional, ¡Viva España! ¡Viva el Rey!

viernes, 9 de octubre de 2009

¡Vaya jornada de sorpresas!


¡Ay, ay, ay, qué jornada llevamos, vivan los otoños calientes!

Primer sobresalto: un destacado sindicalista madrileño se permite mandar al Gobernador del Banco de España, conocido por MAFO, a su puñetera casa por no obedecer al Gobierno, que para eso lo ha nombrado. Anda, anda, el caserón de la calle de Alcalá también al servicio del masca de turno, en primer tiempo de saludo y chitón. ¿Será también de aplicación esta doctrina al Tribunal de Cuentas, a la fiscalía (bueno, esto ya ni se discute), y a tantos órganos del Estado? Sea anatema y porte coroza.

Segundo: el atrabiliario presidente del Barcelona se dedica a insultar al presidente de la Junta de Extremadura, Fernández Vara, porque le ha disgustado un artículo que éste ha publicado. Nada más y nada menos que 10 veces le ha llamado imbécil. Se cree aquél individuo que por ser el presidente de un gran club de fútbol puede desbarrar como le venga en gana. Ea, pues no. Como me consta que el presidente extremeño es una buena persona y buen cristiano (sólo le falla el ser del PSOE), no me lo imagino despotricando. Lo hago yo por él: ea, maleducado de Laporta, váyase a tomar por donde pican las abejas, amén. Y si me telefonea a mí, al primer imbécil que me suelte le recitaré una buena retahíla. ¡Prrrfff! Con coroza y en burro.

Tercero: No me caben más moratones en el brazo, a fuerza de pellizcarme para creérmelo. Sí señor, Obama es el flaman premio Nobel de este año. De la Paz, ni más ni menos. Hasta a él mismo y a su Gabinete de la Casa Blanca le han costado creérselo. Pues fíjense a un servidor: cuando me resigné a la verdad, me costó Dios y ayuda reconocer que Leire Pajín no estaba en el jurado. En fin, dice el galardonado que este premio es "un llamamiento a la acción". Bueno, por esa regla de tres, que le den el de Economía a Zapatero. Indulgencia plenaria, y en lo último no me hagan ni caso.

domingo, 4 de octubre de 2009

¿Un consorcio para la Feria de Zafra?


Bajan revueltas las aguas en la Feria de Zafra (no confundir con las fiestas), por cuenta de la pretensión de reconvertir su órgano de gestión en un consorcio participado por el Ayuntamiento, las dos diputaciones extremeñas y la Junta de Extremadura. La polémica, que ya ha saltado a la calle sin suficientes explicaciones por ninguna de las partes, sume en la perplejidad a muchos ciudadanos que simplemente optan por dejarse guiar por los postulados de los partidos con los que simpatizan, que se limitan a un análisis somero más enfocado a objetivos inmediatos que a la búsqueda de un consenso imprescindible.
En efecto, la propia naturaleza de la Feria ha exigido siempre una altitud de miras que la situase más allá de la lucha política. Esto se ha quebrado, tanto en el fondo como en las formas. La precipitación y los malos modos amenazan con pervertir el debate de fondo. Se precipita el Gobierno local (aunque ya anunciara su intención de promover un consorcio hace un año) cuando, sin conseguir el consenso imprescindible, eleva al Pleno una propuesta de trabajo sobre un modelo de estatutos. El proceso, en mi opinión, es justamente el contrario: trabajo en comisión, acuerdo y, por fin, aprobación. Yerra la oposición cuando vocea urbi et orbi contra el consorcio, sin haber conseguido forzar los debates precisos en aras de la unanimidad de criterio.
El problema de fondo es que –con independencia de coyunturas políticas y personales– hay que estudiar cuál es el futuro de la Feria en un marco cada vez más cambiante. Para ello hubiera sido deseable que la propia Entidad Ferial, hoy cuestionada a pesar de las alabanzas a su buena gestión, que suenan más bien a obituario, hubiera promovido una exhaustiva prospección por especialistas, quienes deberían dar cuenta de por dónde van los tiros: perspectivas del mercado ganadero, repercusión de otras ferias en el peso específico de la de Zafra o, dicho en román paladino, competencia de aquéllas; cuál es la justa dimensión de los certámenes, cómo avanzar hacia la profesionalización sin dejar de lado la popularidad de las muestras, estructuras financieras, colaboración institucional, nuevas fórmulas de gestión y administración, proyección externa, imagen y mercadotecnia, presencia seria y con contenidos solventes en la Red, cómo conseguir sinergias entre lo ganadero y lo comercial, etcétera.
Se ha dejado de lado el tan necesario análisis y se va directamente hacia un consorcio. Ignoro por qué motivos se opta por ésta fórmula jurídica que, por lo demás, es tan buena o tan mala como pueda ser otra cualquiera, aunque técnicamente creo que es impecable, toda vez que se trata de una agrupación de entidades con intereses comunes (al menos sobre el papel) para prestar un servicio público. También ignoro por qué motivo no pudiera seguir funcionando, mutatis mutandis, la Entidad Ferial. En todo caso, la propuesta que hay sobre la mesa es la de consorciar la gestión. Sobre ésta fórmula se critica la escasa representación propuesta para el Ayuntamiento de Zafra. Diré que esto no me preocupa demasiado. En la actual Entidad Ferial hay miembros de muy diversa procedencia, que en una votación ganarían sin problema a los representantes municipales, sin que eso signifique que la Corporación no tiene peso específico. Es más, y por comparar, me fijo en el Consejo Rector del Consorcio Ciudad Monumental de Mérida, en el que la presidencia ni siquiera corresponde al alcalde, sino a la consejera de Cultura, siendo el regidor uno de los cuatro vicepresidentes, y la representación de otras instituciones supera con creces a la municipal. Las viejas piedras, los admirados monumentos, siguen en su sitio, continúan las excavaciones y el turismo afluye.
Aunque no conozco más detalles del proyecto de estatutos, donde veo más problemas de calado es en la preterición de una presencia fundamental: las asociaciones ganaderas y empresariales no pueden faltar sin que se pierda el sentido primigenio de la Feria, y deben estar presentes desde el mismo inicio, sin que sirva de excusa la posibilidad de incorporarse a posteriori.
En cualquier caso, una cosa es fundamental: evitar convertir a la Feria en objeto de un rifirrafe político del que no se obtendrán votos y que sólo acarreará problemas. Es exigible a nuestros representantes que se sienten a dialogar durante el tiempo que sea preciso hasta que se llegue a una solución pacíficamente admisible. Sería realmente bochornoso que se aprobara una entidad de gestión en la que la parte corporativa no estuviese respaldada por la unidad de objetivos entre gobierno y oposición. No es menester tanta prisa, puesto que se da la sensación de que haya una mano que mueve hilos; ni tanto desaire, hay otras cuestiones en la que se puede hincar el diente político.
La Feria, de la que se dice que es uno de los principales escaparates de Zafra, no es sólo de Zafra. Es de todos los extremeños, que durante siglos la han engrandecido y tomado como referencia. Razón de más para que, desde aquí, los esfuerzos se redoblen para corresponder a la fe que en los certámenes se deposita por propios y foráneos. Nobleza obliga, no lo olviden.

sábado, 3 de octubre de 2009

¿Consorcio?


Hace un año me publicaron -aunque mutilado- en "Hoy" un artículo que me permito reproducir aquí. El tema es de actualidad, y creo que merece la pena reflexionar algo sobre tan trascendente cuestión. En breve, y en otra entrada en el blog, actualizaré mi opinión. El artículo se titulaba "La Feria de Zafra y la complicidad institucional". Ahí lo llevan.


La Feria Internacional Ganadera de Zafra, escaparate acreditado de una ciudad que, como bien dice José María Lama, vive del ingenio de sus gentes, es un auténtico quebradero de cabeza para quienes tienen responsabilidades en su organización. Pequeños detalles pueden desbaratar el trabajo de meses y echar por tierra la imagen del evento. Cosa grave, no olvidemos que las apariencias bien administradas dicen mucho a favor de las administraciones.

Con todo, existen otros enjundiosos problemas de fondo, de filosofía, estructurales y de gestión que han de ser abordados por quienes corresponda. Leo sobre la pretensión del alcalde –no sé si también de la Corporación– de constituir un consorcio para la administración de los certámenes, supongo que en sustitución de la Entidad Ferial, órgano de una efectividad discutible quizá por falta de desarrollo de las posibilidades que sus estatutos brindan. No cabe duda, sea como sea, que superada con creces la dimensión local de la Feria Internacional Ganadera, otras administraciones tienen mucho que decir, eso sí, manteniendo la adecuada relevancia municipal. La colaboración entre administraciones públicas ha de lograrse sobre el respeto institucional y la sintonía (no tiene por qué ser ideológica) en cuanto a los objetivos para los cuales se diseñan los modos de gestión.

Tenemos un ejemplo de colaboración que me atrevo a calificar, hasta donde conozco, de ejemplar. Me refiero al plan de emergencias que, para la feria, pusimos en marcha en 2000. Conscientes de la imposibilidad de que el Ayuntamiento y la Entidad Ferial, por sí solos, dispusieran de medios para garantizar la seguridad de las personas durante el desarrollo de la feria y las fiestas, conseguimos sentar en la misma mesa a las administraciones central y autonómica (de distinto signo político), a la Diputación Provincial y a la Corporación local (también con polaridades cambiadas). En esa mesa discutíamos sobre los problemas y, lo que es más importante, buscábamos soluciones. Miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad, la sanidad pública y Cruz Roja, bomberos y Protección Civil, la sanidad veterinaria y los técnicos municipales, trabajaron con dedicación e ilusión ante el reto que se planteaba.

Se consiguió que todo funcionara porque allí íbamos a hablar de lo realmente importante y, permítanme la expresión, se nos daban una higa los pronunciamientos ideológicos de cada cual, porque en buena lógica en nada debían de afectar a los trabajos que teníamos por delante. Los frutos están ahí: el servicio 112, que recibió su más eficaz impulso con su presencia en la feria; el puesto médico avanzado, dotado tanto por Insalud como por el Servicio Extremeño de Salud; dotaciones de refuerzo de los servicios públicos esenciales; un centro de coordinación en el que todos se integraban…

Después de cuatro años en los que dirigí el Plan por delegación del alcalde, tengo como principal satisfacción (evidentemente, detrás de los logros conseguidos) que el esfuerzo continúe, creo que con los mismos moldes que se establecieron en su día. Para esto, insisto, fue preciso que todos habláramos el mismo lenguaje, que no es otro que el de los intereses generales. Es posible. Animo, por tanto, a los responsables políticos actuales, a que cuando se pongan manos a la obra tengan esto muy presente.

martes, 22 de septiembre de 2009

Grande susto por cuenta del oso, del madroño, y de la mala uva

Válgame el Cielo. Recibo la desasosegada llamada de un amigo del sector viva-Espe-que-Gallardón-es-un-rojazo. Me espeta sin anestesia que el alcalde de Madrid ha mandado quitar la muy típica estatua del oso y el madroño. ¡Claro -se indigna- el plantígrado también será franquista, por eso se lo llevan! ¡Adónde vamos con Gallardón!
Le sugiero eliga entre tila, valeriana o alguna cápsula de singulares efectos y más caro precio, me despido no sin cierta inquietud, y me pongo en plan averígüelo Vargas, con la complicidad del consabido Internet.
Ea, resulta que lo que van a hacer es quitar al bicho de su ubicación actual, al principio de la calle del Carmen, y lo van a trasladar a su sitio original de 1967, en la confluencia de las calles Alcalá y Carrera de San Jerónimo. Quienquiera que conozca la zona no tardará en saber que sólo se moverá unos metros. La explicación que se da es que donde está ahora entorpece la circulación de los viandantes.
De inmediato, llamo a mi desconcertado amigo:
- Oye, fulano, que lo que pasa es esto y esto.
- ¡Brrr! Seguro que tenían pensado quitarlo para siempre y han rectificado porque se ha quejado Espe, que vive enfrente.
- O la Sociedad Protectora de Animales, no te digo (pronunciese con un marcado acento chulapo).
FIN. (Pero continuará, no lo duden, las filias y fobias espegallardonianas dan para mucho).

(La fotografía me permito tomarla de www.monumentamadrid.es).

lunes, 31 de agosto de 2009

Real Audiencia

S. M. el Rey ha recibido hoy en audiencia al coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara. No habrá pasado desapercibido el detalle de la corbata del rey, roja. Ni el que luzca barba. Y quien haya leído Libertad Digital, sabrá que Lara adornaba su solapa con una bandera de la república.
Algún comentario me malicio, conociendo como conozco a algunos dextrógiro-republicanos: ya lo decía yo, el rey con la corbata roja y barba, claro, como él también es rojo... Supongo que a lo de la bandera de la república no opondrán objeciones. O sí. Porque muchos de los que aludo no es que sean republicanos, es que añoran el régimen del 18 de julio. Lo que les convierte en antimonárquicos, no en republicanos puros. ¿No? Jesús, qué lío tienen algunos.
Bueno, permítanme que dé mi opinión sobre el encuentro. Uno, es normal que el rey reciba a líderes políticos parlamentarios, aunque sean republicanos, qué se le va a hacer, así es la democracia. Uno y medio: desde luego, entre los dos de la foto me sigo quedando, incondicionalmente y con los ojos cerrados, con el Rey. Dos, Lara podría haber sido un poco más discreto; no tenía por qué presentarse con una bandera republicana en la americana (perdón, chaqueta). Tres, la Casa Real, en su sitio de internet, recoge en primera página hoy la audiencia; IU, en la suya, no lo hace, hay que buscar en la solapa "agenda" para encontrar la noticia. Eso sí, aparece una cuenta de suscripción pública para pagar la multa que han impuesto al alcalde de Puerto Real, condenado por injurias al rey.
Cuatro, y en clave no muy lejana en la distancia: dextrógiros y levógiros pueden llegar en algunos momentos a entenderse, antecedentes hay; quién sabe lo que puede terciarse. Todo ello, claro, dentro de ciertos límites. Al loro. Conditio: dextrógiros, ma non troppo. Digo yo, oiga.

Fotografía obtenida de la página web de la Casa Real.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Marchando una de Constitución


¡Tate, tate! Bien llevaba la razón García de Cortázar cuando, invitado por el Foro Zafrense hace cuatro años, decía que el problema del separatismo no vendría tanto del País Vasco cuanto de Cataluña. Fíjense en la última: si el fallo del Tribunal Constitucional no avala al Estatuto catalán, habrá que rehacer el pacto político con el Estado y decidir la ubicación de Cataluña dentro del Estado. Palabras, nada más y nada menos, que de Joan Saura, consejero del Interior del tripartito catalán, que se añaden a la pretensión del inefable Carod-Rovira de aprovechar la jornada del 11 de septiembre para manifestarse y presionarl al Alto Tribunal.
Digo yo que alguien tendrá que recordarle a estos individuos que aquí no cabe ningún pacto de comunidades con el Estado, puesto que aquéllas forman parte de éste. Sin duda alguna. Hasta tal punto que el representante ordinario del mismo en la Comunidad es el presidente de ésta. Ea, que así lo dice la Constitución, y no hay más vuelta de hoja. Y que sólo hay una nación, la española. Y que las leyes están para cumplirlas, y el Estatuto, no por casualidad, no es sino una ley orgánica, aprobada en el Parlamento, luego entonces emanante de la soberanía nacional, que reside en el pueblo español. Y todo lo demás es humo. Quien se sienta extranjero, allá él. Pero las autoridades se deben al principio inexcusable de lealtad con el pueblo del que emanan sus facultades: en este caso, quién lo duda, del español. El Estado autonómico está bien, pero existen límites, guste o no. Y el comportamiento contrario bien debería ser calificado de traición.
Claro, si quien hizo el boca a boca a un Estatuto que yacía exánime se hubiese estado quietecito, ahora no andaríamos con estas. Todo por el poder. Todo por seguir anclado en el poder. La pena es que en Cataluña no cabe ahora un pacto PSOE-PP para poner orden. Allí el PSOE pierde su vocación nacional para convertirse en huésped de un PSC autónomo, nacionalista (al menos, a juzgar por sus postulados y movimientos), poderoso, granero de votos que un solícito presidente del Gobierno necesita para sostener sus políticas ahumadas.
Y mientras, entre la ciudadanía, persiste la sensación agria de que no se abordan los problemas que realmente importan, como esa cosa del paro y de la crisis; el tiempo que se emplee en pasteleos con la Generalidad es tiempo perdido. O mejor, dinero perdido, como siempre. Y, a la vuelta, subida de impuestos. Y unos brotes verdes que aún son microscópicos, si es que existen. No guarden los abanicos, el otoño se presenta caliente. Como siempre, dirán. Bueno, pero me parece que ahora algo más.

lunes, 17 de agosto de 2009

Postal asturiana

Dicen que Asturias es España, y lo demás tierra conquistada. Bueno, esta tarde, y después de veintitrés años, he vuelto a Covadonga. Me he dado el reglamentario garbeo por la zona y he posado frente a la estatua con la efigie de don Pelayo, con su espada en la mano derecha y la izquierda alzada, como diciendo hasta aquí han llegado ustedes, señores moros.
La cosa es que me hubiera gustado ilustrar esta entrada con la foto a la que antes me refería, pero se me ha olvidado un cable y no puedo obsequiarles con mi efigie. Menos mal que el consabido Google, que lo mismo sirve para un roto que para un descosido, acude presto en mi socorro, y puedo poner el santo para que no falte la parte gráfica.
Ea, pues. Dése por cumplimentada mi postal. Espero que al recibo de la presente se encuentren bien, nosostros bien, gracias a Dios. Un saludo desde la cuna de la Reconquista.
P. D.: Dice La voz de Asturias, de hoy, que las clínicas del Principado ya empiezan a tratar problemas de adicción a Internet. Miedo me da. ¿Qué demonios pinto enredando en el blog si estoy de vacaciones?

domingo, 16 de agosto de 2009

SGAE: nada nuevo bajo el sol

No se crean ustedes que esto de la SGAE con los ayuntamientos es cosa nueva. Aunque estos días nos llevemos las manos a la cabeza con las exacciones que piden por las representaciones populares de El alcalde de Zalamea, o Fuenteovejuna, y ahora creo que también por El caballero de Olmedo, ya hace décadas que se demandaba el pago.


El Boletín Oficial de la Provincia del 26 de febrero de 1936 publicaba esta curiosa disposición del Gobierno Civil, en la que se decía que el representante de la entonces denominada Sociedad General de Autores de España demandaba amparo a los alcaldes ante el impago de los derechos de autor, y como estos parece que le hacían el mismo caso que si lloviera, se dirige al gobernador.
La autoridad provincial se ve obligada a conminar a las empresas de espectáculos a que cumplan con sus deberes y a los alcaldes a que se den por enterados.
De hecho, el día anterior, el 25, se insertó en el BOP un ruego de la SGAE, para que se ordenase al alcalde de La Albuera colaborar con el representante de la Sociedad.
Nada nuevo, pues, bajo el sol. Lo que pasa es que ahora, a pesar de ser una sociedad privada, recaudan tasas, cosa que sólo corresponde a la Administración. Ea, que sea lo que Dios quiera, y que sienten bien los derechos de autor a Calderón, Lope, y todos esos grandes genios que, como todos sabemos, viven aún entre nosotros.

sábado, 8 de agosto de 2009

Ventas de coches



El automóvil, a principios de los años treinta del pasado siglo (¿el nuestro?), era sin duda un lujo. Fíjense, en el Boletín Oficial de la Provincia relacionaban los que se matriculaban.

La ilustración es un fragmento del BOP del 9 de enero de 1931, en el que se detallan los automóviles inscritos en Tráfico durante diciembre del año anterior. Once, en total. Claro, entonces no había plan E ni esas cosas. A lo mejor tampoco pagaban tanto impuesto. Respecto de los baches me cabe la duda terrible de si estaremos al nivel de 1931.

martes, 21 de julio de 2009

Vale, veámoslo desde este punto de vista...

Imagen: Periodista Digital

El juez Pedraz, de la Audiencia nacional, proclama que la pitada y abucheos que sufrió el Rey durante la final de la Copa no tienen relevancia penal, puesto que están amparados por la libertad de expresión. El rey estaba en un acto institucional y, aunque no lo parezca (entre otras cosas, porque muchos jugadores, no sé si por efectos de la adrenalina o porque son así, demuestran una monumental falta de cortesía y respeto cuando cumplimentan al Rey) solemne. Se le puede pitar y abuchear. No pasa nada.

Supongamos que el juez, en acto oficial, institucional, presidiendo un juicio en la audiencia, se ve abucheado y silbado. ¿Permanecerá impasible? ¿Tomará medidas contra quienes atentan contra el normal desarrollo de la sesión? ¿Imputará a alguien por desacato o por lo que proceda? Si así es, y me parece que así sucede y así debe ocurrir, ¿por qué en este caso no se admiten como libertad de expresión los gritos de los insolentes? ¿Por qué el Rey sí puede ser tratado de ese modo maleducado y macarra?

sábado, 18 de julio de 2009

Más madera


De la chistera (sombrero, nada que ver con los chistes, aunque lo parezca)
gubernamental no dejan de surgir conejos. Ahora, el Ministerio de Igualdad
sigue a la carga con sus excentricidades, y tiene previsto que en la adjudicación de contratos públicos la igualdad entre hombres y mujeres sea un criterio. Lo leo en ABC y no doy crédito.
De modo que las empresas que no "permitan la participación equilibrada entre hombres y mujeres en los ámbitos de decisión, así como el acceso de las mujeres a los puestos de mayor responsabilidad", tendrán menos puntos en los concursos. Además, se exigirá redactar un exhaustivo plan de igualdad en las empresas de cierta envergadura.
Chupa del frasco, Carrasco. Qué más da si tienen los mejores medios, si sus cuadros están capacitados y tienen experiencia, si aquilatan los precios, si aportan garantías de solvencia. Ea, al carajo el sentido común, una vez más. Además, a perder tiempo redactando planes sin sentido. Empezaron por la majadería de las cuotas en las candidaturas electorales, y ahora elevan al absurdo la manía progre.
Digo yo que las empresas contratarán a quien le salga de las mismísimas narices buscando siempre el mejor rendimiento, para lo cual fichan a los más capacitados, sean hombres o mujeres. Item más: la sociedad civil se organiza como le viene en gana. El Gobierno no tiene por qué entrometerse en las estructuras internas de personas físicas o jurídicas totalmente privadas.
Más vale que el Ejecutivo deje a los empresarios en paz, que bastante tienen con subsistir, y se dedique a buscar soluciones a los graves problemas de la economía nacional. A base de querer hacernos vivir en una especie de país de las maravillas, nos llevan de cabeza al desastre. ¡Cuánta tontería, Señor!

miércoles, 15 de julio de 2009

Viejas máquinas de hilvanar sueños

Como hoy cada cual tiene su imprenta en casa, no echamos de menos las viejas máquinas de escribir. Ahora no necesitamos del tippex, curioso papelillo corrector, ni del lápiz de goma de borrar coronado por una escobilla. Ya no nos tiznamos con el cambio de cinta ni con el engorroso papel carbón. Nuestros modernos ordenadores, provistos de los versátiles procesadores de textos, nos insuflan ínfulas de Plantino, y convierten a los escritorios de hogaño, junto con otras gollerías tecnológicas, en un cálido nido de tecnoburócratas, covachuelistas posmodernos felices y entusiastas.
Pero, qué quieren que les diga. Con frecuencia añoro el castizo repiqueteo del teclado de la Hispano-Olivetti, a la que conservo en mi oficina como reliquia, bajo severa advertencia de graves males a quien ose, o siquiera pretenda, depositarla en Bru.
La verdad es que un servidor ha tenido siempre afición por la letra impresa, en todos sus estadíos. Tal vez por ello mis abuelos me regalaron, allá por 1972, mi primera máquina de escribir, de la curiosa marca Orient, como los relojes. Créanme que fue algo muy especial: pusieron en mis manos una herramienta que utilicé para darle alas a mi imaginación, que me sirvió para evitar tantas veces la endemoniada lectura de mis manuscritos, emborronados con una letra que hago cada día peor, hasta el punto que ni yo mismo la entiendo muchas veces. Aquella maquinita portátil y otras más modernas y sofisticadas que aún conservo, tienen buena parte de la culpa de mi afición por escribir. Así que hoy, casi cuatro décadas después, me permitiré dejar constancia aquí de un pequeño homenaje a la Orient y a quienes me la regalaron, muy especialmente.
Ellos ya no tienen que soportar el machaqueo del aprendiz del método ciego, ni el teclear inspirado de un joven aficionado a gastar tinta. Ahora, la música que deben de escuchar es otra, dicen que celestial. Es posible, no obstante, que algún día que me levante con espíritu algo gamberro coja la dichosa Orient y le dé caña al qwerty largo y tendido, que hay cintas que no se gastan. A lo mejor, allá arriba reconocen el tecleo. Seguro que sí. Y sabrán lo que les escribo. Cosas nuestras. Y sonreirán, claro. Como tantas veces.

martes, 14 de julio de 2009

Especial interés


Aunque ya tengo dicho que no me gusta escribir de encargo, me apresuro a satisfacer la curiosidad de un lector anónimo que, a juzgar por el tuteo, me ha de conocer bien y, en vista del uso de mayúsculas, expresión de vehemencia, desea conocer presto mi opinión sobre los temas de corrupción cercanos al PP en los que están imputados algunos de los fuertes del Partido, entre ellos el Sr. Camps.
Pues mi opinión es sencilla. Después de los despropósitos de la época de Felipe González, con los consabidos casos de Filesa, el BOE, los fondos resrvados, etcétera, que agitaron la vida política hace años, creo que la gente quedó muy sensibilizada y detesta que los partidos se financien irregularmente.
La corrupción es deplorable, claro. Lo que pasa es que, según tengo entendido, aquí no se trata de casos de corrupción organizada que beneficie las arcas del PP. Creo que nadie encausa tal cosa. Dicen -y habría que investigar las filtraciones desde las sedes judiciales- que presuntamente alguno pueda haberse lucrado personalmente.
Conclusión: el que la haga, que la pague. Eso sí, como estamos en un estado de Derecho, la presunción de inocencia es insoslayable. Hasta que no haya sentencias firmes, no hay nada. Y si las sentencias son absolutorias, que se repare el daño causado.
Respecto de Camps: me parece una persona honrada, y creo que todo quedará en humo.
De cualquier modo, nos queda entretenimiento para rato. Ya sabes que en la otra acera anda la cosa de Chaves, persisten dudas sobre quién pagó algunas cacerías, etcétera.
Insisto: que la justicia proceda con rectitud. ¿Qué otra cosa puede esperarse?