viernes, 20 de agosto de 2010

Un par de versos sueltos


Calma. No tiene esta entrada nada que ver con Ruiz Gallardón ni con otros políticos díscolos, qué le vamos a hacer. Simplemente me propongo traer aquí, si no me aburro y consigo mantener cierta regularidad, versos espigados de entre poemarios que duermen en mi humilde biblioteca y que me gustan por estética, por profundidad o por lo que sea.

Empiezo con un par de versos de Salvador de Madariaga, entresacados del breve poema "Júpiter a Dánae". (Obra Poética, Plaza & Janés, 1978). Ya saben que el astuto Júpiter poseyó en forma de lluvia de oro a la moza.
No pesaré sobre ti
más que la sombra del árbol sobre la yerba.
Imagen: Dánae recibiendo la lluvia de oro, de Tiziano, Museo del Prado.

jueves, 8 de julio de 2010

Ja, das ist Spanien



Enorrrrrme. España convenció, ilusionó, ganó y proporcionó a la gente una inmejorable excusa para salir a celebrar el triunfo y para mostrar el orgullo de ser españoles. ¡Casi ná! Ahí tienen ustedes una foto de la celebración tras el partido en Barcelona. No sé si la manifestación de Montilla y demás compañeros mártires atraerá a más público, pero me malicio que no habrá más corazón. Ver al personal en San Sebastián, en Pamplona, en Barcelona, en Santiago... disfrutando del momento envueltos en banderas nacionales, sin complejos, sin pamplinas, sin estupideces, ya es ganar una final. La del domingo, seguro que la batallarán los jugadores en el terreno de juego como saben hacerlo. A esperar: apuesto por la victoria... y por el delirio.

Nota: le fusilo la fotografía a Marca.com.

martes, 22 de junio de 2010

Vehículos oficiales II (y otras hierbas)

El caso es que los abusos no sólo se comenten con los coches. Menudean los ejemplos del uso del jet oficial, de los que se han recogido por la prensa buen número de ellos, durante gobiernos socialistas. Ahora se habla mucho de restricciones en el gasto. Pero la cosa no es nueva. Me permitirán que les transcriba un texto relacionado con los recortes de gastos corrientes. Nada nuevo bajo el sol:

"Para dar ejemplo de austeridad, los partidos de la mayoría aceptaron [...] la supresión de tres ministerios [...] y de cuatro subsecretarías y veinte direcciones generales [...] se regulaba, además, con todo rigor, la utilización de los automóviles oficiales, de los que se suprimieron más de trescientos. Las economías que se obtuvieron con estas medidas alcanzaron la cifra aproximada de cuatrocientos millones de pesetas. En cuanto a la remuneración de los funcionarios [...] si bien es cierto que reducían los sueldos elevados y se cercenaban innumerables abusos [...] no es menos exacto que los empleados modestos mejoraban su situación de un modo apreciable. Precisamente, la mitad de las cantidades amortizadas se destinará a mejorar las plantillas. Aspirábamos a que el sueldo mínimo fuera de cinco mil pesetas para los funcionarios, y de tres mil para los auxiliares".

La cita es de Gil Robles*, y se refiere a medidas adoptadas en aplicación de la denominada Ley de Restricciones, en 1935. El ministro de Hacienda era Chapaprieta.
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Gil Robles, José María. No fue posible la paz. Ariel, Barcelona, 1968; pp. 281-282.

miércoles, 16 de junio de 2010

Automóviles oficiales (I)

No caeré en la fácil demagogia de arremeter sin mesura contra el uso y disfrute de los coches oficiales. Pero el sentido común parece dictar que el abuso -como en todo- es repudiable y merece la crítica. Aquí, claro, quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Todos los que hemos estado en determinados ambientes hemos sido testigos de la imponente presencia de miríadas de estos autos estacionados, en tanto sus mecánicos aguardan a sus usufructuarios.
Yo padecí en determinada ocasión, y en Zafra, la pésima educación de un alto cargo que, tras acudir a un acto oficial, fue a tomar unas copas a un celebérrimo establecimiento local, en zona céntrica. Al salir le esperaba su chófer con el coche en marcha, en la misma puerta del local citado, impidiendo la circulación del resto de los usuarios de la vía, entre los que me encontraba. Tras aguardar un prudente rato hice sonar el claxon, a ver a ver si la autoridad, que estaba de franca cháchara con otros junto a su coche en marcha, se decidía a subir y nos dejaba pasar a los demás.
Nada. No había manera. Varias veces más hice sonar la bocina, y ni por esas. El señorito seguía su charla mientras, supongo, el sufrido conductor estaría de los nervios, no es para menos; por lo visto, la autoridad tenía todo el derecho del mundo a entorpecer al resto de los ciudadanos (sus jefes, los que pagan el cochecito). Así permaneció un buen rato. Cuando se decidió a perdonarnos la vida, subir al haiga y largarse, me dedicó una mirada chulesca y ridícula.
¡Cuánto me hubiera gustado que el muy majadero supiera leer los labios!
(Continuará)

domingo, 6 de junio de 2010

Antecedente zafrense del copago


No es nuevo el debate sobre el denominado copago sanitario. Se lanzaron globos-sonda por el Gobierno de Felipe González -lo recogía el célebre Informe Abril- y no faltó la discusión también en la época de Aznar. Pero la cosa viene de más atrás. De hecho, tenemos un precursor en Zafra, el célebre oftalmólogo José Viñuela (q.e.p.d.), quien en un artículo publicado en "Hoy" el 21 de mayo de 1966, hace ya más de cuarenta y cuatro años, defendía el pago de una cantidad por atención médica o por receta, según el sistema inglés.
En este artículo también anticipaba Viñuela la necesidad de un Ministerio de Sanidad, que años después fue realidad.
Vemos, pues, que debates que parecen tan modernos no lo son y que, cuatro décadas después, nadie ha puesto los cascabeles al gato, si es que hay que ponérselos, que es cuestión a valorar.

Nota: disculpen la autocita, pero esta infomación la extraigo de mi libro "Hospital de Zafra. Apuntes para una Historia", en cuyas páginas 19, 265, 306 y 457, hago referencias breves a la espinosa cuestión.

jueves, 3 de junio de 2010

Una cita

Ni me gustan los libros de citas célebres, ni en mi humilde biblioteca hay ninguno, que yo recuerde. Aunque suelo usarlas en algunos de los artículos que publico donde puedo, me niego a comprarme ningún "manual" para intercalar ocurrencias que vengan al caso. Mi método es distinto: anoto en cuadernos aquello que leo en prensa o libros y que llama mi atención; incluyo en las anotaciones citas recogidas por el autor al que leo. No pocas veces una frase más o menos redonda me ha servido de inspiración para un articulito.
Hoy he subrayado varios párrafos de un breve ensayo de D. Gregorio Marañón, Liberarismo y Comunismo, publicado en 1937. Me quedo con una reflexión que goza de plena validez. Ahí la llevan:

El hombre de formación política considera como una humillación y como un suicidio el proclamar una equivocación.

viernes, 14 de mayo de 2010

Yo no hago huelga

Nunca me han gustado las huelgas, y siguen sin gustarme. No participaré en la que hay convocada por los sindicatos para protestar por la disminución salarial que el Gobierno nos adjudica, después de dos años de inanidad política, de marear perdices y de engañar al personal. Ahora pagamos los platos rotos los de siempre, los que estamos más a mano.
Pero no me da la gana de sumarme a ninguna huelga (salvo, claro está, si uno de esos amabilísimos piquetes dizque informativos me coacciona, con ese estilo tan democrático que se gastan), cuando en España hay casi 5 millones de parados. Menos voces, y más votar con sensatez, sin dejarse guiar de consignas rancias. Se sabía cómo funcionaba Zapatero, se anunciaban aires de crisis, y venció el mensaje de que todo eran insidias de la derecha antipatriótica. Cuanto peor, mejor, decían que tenía para sus adentros el PP. Ahora, seguro, no faltará quien eche la culpa de todo a la derecha.
La mejor manifestación, en las urnas. Si tan descontentos están, pidan anticipo de elecciones. El país no está para algaradas ni para más pérdidas de producción. Y los sindicatos, y los partidos, menos subvenciones. Y en el Senado, cuando vaya Montilla, que hable en español, que todos le entenderán sin tener que gastar más de 6.000 euros para una sesión, días después del anuncio de recortes sociales. Menos cara dura, oiga. A mí, por lo menos, no me vengan con cuentos.
Por cierto: las medidas son para evitar la quiebra del Estado. Lo de salir de la crisis es harina de otro costal. A ver en qué queda todo. Y a ver si cogen al chivo que se come todos los brotes verdes. Amén.

viernes, 30 de abril de 2010

Traducción simultánea

Anonadado ando después de la exhibición de la señorita Pajín, que en el Senado nos demuestra su dominio de las lenguas españolas. Después del anuncio portentoso de la epifanía planetaria, que como todos sabemos se ha cumplido a rajatabla y con grandísimos resultados, sobre todo para nuestro país, me descubro ante la convincente oratoria, y asiento sin reparos: amén. Hablen ustedes en el Senado en la lengua que les salga de las narices. Utilicen trujimanes a diestro y siniestro. Eso sí, páguense de su bolsillo el capricho, ¿verdad, usted?

martes, 27 de abril de 2010

Papeleras

Mi vecino de blogosfera PeSaR se ha referido días atrás al gasto en papeleras que ha efectuado el Ayuntamiento. Una pasta, oiga.
Como me llamó la atención el sistema que han puesto en París (ciudad un poco más monumental que Zafra), hice una foto que, aunque nocturna y no de mucha calidad, sirve para mostrarles el modelo de papelera galo. Un aro y una bolsa, ça y est.
dicho sea de paso, me llamó poderosamente la atención no encontrar (salvo error u omisión) ni una puñetera papelera en la bellísima avenida de los Campos Elíseos. Hasta tal punto que algunos tomaron a una cabina de teléfonos en sustitución, y la llenaron de desperdicios.
¡Qué falta de agildad mental la mía, no se me ocurrió fotografiar la ocurrencia!

lunes, 26 de abril de 2010

Reconciliación

Dos testimonios de dos socialistas de largo recorrido me han conmovido en los últimos días. El primero, de Nicolás Redondo Terreros, a quien en Onda Cero escucho que todos sabemos que Franco murió en la Cama, y que al franquismo se le venció el 15 de junio de 1977.
El otro, de Joaquín Leguina, en un artículo que firma en El País, y que a continuación enlazo:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Enterrar/muertos/elpepuopi/20100424elpepiopi_12/Tes

Reconciliación. Esa es la clave de bóveda. Se necesitan más testimonios de la derecha y de la izquierda. Es necesario. Es absolutamente necesario.

miércoles, 14 de abril de 2010

Nueva conferencia del Foro: Panorama de España


Celebramos la 11ª conferencia del Foro, primera en nuestro V aniversario. La imparte el periodista Ángel Expósito Mora, director del centenario periódico ABC, uno de los más influyentes e importantes de España.
El título de la conferencia es "Panorama de España".
Tendrá lugar el LUNES, día 19 de abril, a las 21 horas, en Hotel Huerta Honda.
Por supuesto, están ustedes invitados. Podrán retirar, además, un ejemplar de nuestro nuevo boletín de opinión "Papeles del Foro".

martes, 13 de abril de 2010

¿Añorar la República?

Un servidor acaso echaría de menos una república si el actual Estado democrático español no garantizase sus derechos y libertades. Pero mi libertad de expresión permanece intacta; nadie me molesta por mis creencias religiosa, ni cuando viajo me interrogan sobre mi destino ni el porqué me desplazo. Voto con absoluta tranquilidad y exhibo mis ideas políticas cómo y cuando me viene en gana. Mi familia y yo gozamos de los servicios públicos. He podido, durante años, participar en política y desempeñar cargos representantivos sin que nadie me haya perseguido por ello. No tengo inconveniente en relacionarme con gentes de izquierdas, con la misma cortesía con la que pueda hacerlo con los de derechas...
Y, como yo, creo que todos los españoles gozan del mismo status.
Puedo comprender, no faltaría más, que algunos prefieran el sistema republicano. Como forma de organización de un Estado, monarquías parlamentarias y repúblicas son plenamente funcionales (cosa distinta, evidentemente, es que los gobiernos sean buenos, malos o -¡resignación!- pésimos). Hay argumentos respetabilísimos en favor de cualquiera de esos dos modelos. También se camuflan dictaduras bajo ambas formas.
Lo que no entiendo es la añoranza de la República, entendiendo como tal a la II española. La vida democrática de entonces nada se parece a la de hogaño, por mucho que se edulcore. De modo que ondeen, si les peta, la tricolor. Pero aquéllo fue lo que fue. Yo, mientras tanto, me quedo con la Corona y con la Constitución del 78: nunca jamás hubo tanta democracia en España. Nunca la convivencia fue tan viable. De modo que me permitirán, con toda tranquilidad, proclamar: ¡Viva España! ¡Viva el Rey!

lunes, 5 de abril de 2010

De Giocondas y ranas

Benditos sean los modernos medios de transporte e infraestructuras de todo tipo, que nos permiten desplazarnos con cierta comodidad y hacernos presentes en un periquete en lugares distantes cientos de kilómetros de nuestra Zafra, para dar satisfacción a esa necesidad que algunos sentimos de viajar, de conocer sitios, de embebernos de historia, arte, gente, gastronomía..

Mediado marzo, un grupo de amigos hemos estado de visita turística en París. Quizá les comente algunas anécdotas en otras entradas. Hoy me limito a constatar que he visitado el Louvre, de lo cual dan testimonio varias fotos y películas, y que he intentado contemplar la Gioconda. Misión imposible. Lo más solicitado del museo más visitado está asediado, blindado, acordonado... Un gentío provisto de cámaras se interpone. No hay modo de apreciar la pintura de Da Vinci. Bueno está, en mi biblioteca no faltan reproducciones y explicaciones que puedo leer con comodidad. Y, desde luego, lo que es verla, la he visto. A diez o doce metros, pero la he visto. Misión cumplida.

Un par de semanas después me doy un garbeo por Salamanca, ciudad que no conocía, y que me parece encantadora. Disfruto del magnífico casco histórico y de algunos de sus monumentos y, por supuesto, me acerco a contemplar la fachada plateresca de la Universidad. ¿Con qué resultado? Imagínense. Un ciento de personas agolpadas buscando una puñetera rana que está posada sobre una calavera, y que hay que descubir para no sé cuántas historias. Imposible apreciar los detalles de esa fachada que bien pudiera ser un retablo. Eso sí, he estado allí. Y, qué le vamos a hacer, he visto la rana. Prueba superada.






domingo, 4 de abril de 2010

La Gran Vía


Con seguridad, la Gran Vía forma parte muy acreditada del imaginario matritense. Yo la descubrí en mis primeros viajes a Madrid, allá por 1973-74. Pero empecé a recorrerla ya como conductor y peatón en 1980 ó 1981. Debo confesar que las primeras veces me pareció quizá más grandiosa de lo que realmente es, quizá por temor reverencial a la gran ciudad.
Animada, multicultural en sus aceras, entretenida para el peripatético (y para no pocas peripatéticas), me consta que ha tenido momentos -no sé si persisten- de alguna o mucha degradación. Todo un símbolo, ahora centenario, merece el mayor de los cuidados. Madrid, tantas veces, entra por nuestros ojos a través de la Gran Vía.
Imagen: construcción del tercer tramo de la Gran Vía, c. 1920.

domingo, 7 de marzo de 2010

Blogs populares

Me parece muy bien la iniciativa que docena y media de políticos populares han puesto en marcha: dispondrán de un blog en el que, es de suponer, expondrán sus ideas, proyectos, reflexiones y, claro está, propaganda.
Es útil aprovechar las tecnologías para comunicarse con el pueblo (electores, mayormente, claro). Y constituye esto un cierto ejercicio de transparencia.
De cualquier modo, ya funcionaban bastantes blogs de políticos populares en activo, como de otros partidos. Pero, insisto, bien por la idea.
Eso sí, hay dos riesgos inminentes. Primero: sería lamentable que alguno abriese blog el primer día, pusiera su foto y alguna cosa, y si te ví no me acuerdo, hasta que llegue el momento de promocionarse, cerca de las elecciones. Eso me parecería una burla. Seguro que no será el caso.
Segundo: los agazapados que bajo el anonimato se dedican al insulto o a zaherir. La bajeza moral de cientos de energúmenos se ve constantemente en los comentarios en foros y blogs. ¿Cómo luchar contra eso? Bueno, los políticos tienen espaldas anchas, pero no tienen que soportar al estúpido que no tiene la gallardía de escribir lo que piensa con su nombre y apellidos. Se puede tolerar el anónimo -mejor el seudónimo- siempre que respete unas reglas mínimas. Lo otro es, lisa y llanamente, una tropelía. Por cierto, les remito a una entrada que publiqué aquí hace algún tiempo, sobre esta cuestión: http://juancfernandez.blogspot.com/2008/08/anonimonstruos.html

sábado, 6 de marzo de 2010

Curioso anuncio de turismo

El anuncio, publicado en El Sol, el 28 de junio de 1931, es doblemente curioso.
En primer lugar, porque para hablar de España utilizan la imagen de la Torre Eiffel.
En segundo término, por el mensaje: España no es ni inculto ni maleducado, vamos a demostrarlo a los viajeros.
En la actualidad, la publicidad pondera las excelencias de nuestra infraestructura hostelera, de nuestras playas, monumentos, gastronomía...
Hogaño, España ofrece servicios de alta calidad, en términos generales. Pero, ¿cuánto se resentirán por la subida de impuestos? ¿Cómo capeará el sector el temporal de la crisis? Quí lo sá.

domingo, 28 de febrero de 2010

Paseo por el muelle

No está nada mal pasear por los muelles, tranquilamente, pausadamente, sin el agobio de los embarcados. Levantas la vista al velero, y allí te encuentras a unos pocos ápteros corriendo hacia el mascarón de proa, que imposta la dignidad de un monarca ejerciendo la iussio regis. Otros aferran su escólex a las cuadernas. ¡Qué pesadez de zafarrancho, santo Dios! ¡Cuánta infatuación! Parece que la derrota fuese hacia el sol.
Desde abajo, sobre tierra firme, acabado el tiempo de galernas y mares arboladas, todo se contempla con serenidad. Quizá en esto consista la Teoría de la Relatividad.

viernes, 26 de febrero de 2010

Real sanción

No creo que nadie albergue dudas acerca de mi postura de absoluto rechazo al aborto, lo tengo requetedicho y publicado. Dicho esto, me parece una aberración que se intente forzar lo imposible, proponiendo al Rey, mediante recogida de firmas, que no sancione la ley que le remita el Parlamento.
En una monarquía parlamentaria, en la que las cámaras representan la soberanía naciona, que reside en el pueblo, no en el Rey, ni siquiera a partes iguales entre ambos, el Jefe del Estado no puede abstenerse de sancionar con su firma aquéllo que han aprobado -aunque sea inicuo- los representantes legítimamente constituidos, con independencia de la opinión personal que tenga el monarca.
Quienes promueven que el Rey soslaye sus funciones constitucionales, o desconocen los riesgos que se corren (repasen la historia, vean qué pasó con Alfonso XIII), o ignoran el funcionamiento de las instituciones, o bien plantean una deplorable trampa saducea, y aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid para darle unas pataditas al Trono, bien por republicanismo, bien por añoranza de otros modos de gobierno. Allá cada cual.
Por cierto, no se aferren a la exclusión del Rey del anatema que pesa sobre los parlamentarios que han votado a favor de la ley. El Rey no vota. Los diputados y senadores, sí. Y si son católicos, allá ellos y la jerarquía eclesiástica.
Otrosí digo: que de inmediato, una vez promulgada la ley, se promueva el pertinente recurso de inconstitucionalidad, puesto que entiendo que la nueva normativa atenta directamente contra el derecho a la vida y contra la doctrina constitucional que, avalando la protección del nasciturus, establecía las tres excepciones que permitían la práctica abortiva: la terapéutica, la eugenésica y la criminológica.

jueves, 18 de febrero de 2010

¿Linchamiento judicial?


Titulo esta entrada con el espeluznante oxímoron que me plantea un lector tan amable como anónimo (¿desconocido?), cuando se interesa por mi opinión acerca del juez Garzón. Digo oxímoron porque el concepto de justicia debe ser radicalmente opuesto al de talión; y digo espeluznante porque, si no fuese así, y un Hammurabi redivivo nos administrase los pleitos, habría fenecido irremediablemente el sistema democrático, por colapso de uno de sus pilares fundamentales.
Vamos al caso. Empiezo con una prevención hacia el lector: Garzón no me cae nada bien. Con independencia de sus muchos aciertos y afanes, que no son moco de pavo, creo que le pierden sus errores. Erró cuando se dedicó a la política y con el subsiguiente retorno a la carrera judicial: es difícil creer en la neutralidad de un juez que ha hecho política de partido de modo tan significado y activo.
Creo que se equivoca cuando se erige en paladín de una justicia universal que aún no está claramente definida ni es pacíficamente aceptada por todos, en demérito de otras instrucciones que creo exigían una labor ciclópea.
Yerra cuando no ataja radicalmente las filtraciones de sumarios declarados como secretos por él mismo, poniendo en situación de grave indefensión a los imputados y, de paso, dando lugar a un proceso mediático en el que el reo siempre lleva la de perder, sin tan siquiera haber sido desvirtuada la presunción de inocencia en un juicio con todas las garantías.
Me ha resultado chocante, por lo demás, que la Audiencia Nacional se vea obligada a exigir al magistrado que continúe con las actuaciones en el denominado “caso Faisán”.
Insisto en que sus aciertos han sido numerosos. Pero en un juez, persona con capacidad para disponer de la vida y patrimonio de las personas, es exigible una muy acreditada diligencia para evitar el yerro.
Respecto de las imputaciones que tanto dolor de cabeza vienen provocando al juez y que estimulan a mi lector a solicitar mi humilde opinión, y que si no me equivoco son por prevaricación por cuanto respecta a su sumario sobre el franquismo y por haber sido subvencionado en actividades particulares por un empresario al que después había de juzgar, me permitirán las siguientes observaciones:

1º.- Es inevitable la sensación de que en España la Justicia está politizada. Creo que es manifiestamente mejorable el sistema de elección de magistrados en determinados órganos judiciales. Al socaire de la premisa constitucional que dice que la Justicia emana del pueblo, otros poderes atenazan a aquéllos órganos jurisdiccionales que más interesa tener bajo cierto control. Dudo mucho que nadie tenga particular interés en cambiar esto. Es obvio. La cosa es que, con este sistema, no es que se echen paletadas de tierra sobre la tumba de Montesquieu. Es que se remueve la sepultura con un bulldozer.

2º.- Sobre las imputaciones al juez-estrella: como desconozco el sumario e ignoro todo sobre el derecho procesal, no puedo pronunciarme. Eso sí, hasta donde conozco, si se rechaza el archivo de las querellas es que existen indicios de sustancia, que no resultan desvirtuados por la naturaleza o ideología de los querellantes, sino que se aprecian por los jueces pertinentes en interés de la Ley y del Derecho. Todo ello sin perjuicio de la apreciación de la presunción de inocencia, que sólo puede ser desvirtuada en el pertinente juicio –si llegase el caso– una vez valoradas la tipicidad, antijuridicidad y culpabilidad de las acciones u omisiones denunciadas.

3º.- En las actuaciones de Garzón referidas a la causa contra el franquismo, me parece que hay anacronía e intención política. Anacronía porque tres décadas después de muerto el dictador, con una sociedad encauzada democráticamente y tras una Transición ejemplar, en cuyos albores se dictó una ley de Amnistía que el magistrado no puede obviar, es intempestivo enredar. Intención política porque parece que se pretende obtener resultados que la ley ya tiene descartados, lo que pudiese interpretarse como fraude de ley. Y, sobre todo, porque el pueblo se manifestó contundentemente a favor de mirar hacia delante. Libertad sin ira, clamaba Jarcha en los años en que el futuro se abría con esperanza. El franquismo se autoinmoló, mal que les pesase a muchos, cuando las Cortes dieron su aprobación a la Ley para la Reforma Política. A partir de ahí, sobran enredos.

Por cuanto respecta a la segunda imputación, la relativa al Banco Santander, me limito a opinar, con independencia de cuál sea el resultado de la cuestión, que la actuación parece poco estética.

Como corolario: el que la haga, que la pague, sea Garzón o el último chorizo, y a pesar de la evidente politización espuria de tantos aspectos de la vida social. Por lo demás, soy partidario de los Estados aburridos, en los que la vida civil está engrandecida tras décadas de democracia viable y plena, mientras los poderes públicos se dedican a lo suyo. Garzón, desde luego, no es el problema. Pero es parte del mismo. Como tantos.

viernes, 5 de febrero de 2010

Un lustro

El pasado día 3, quién lo diría, el Foro Zafrense ha cumplido cinco años. Parece poco un lustro, hay asociaciones y entidades muchísimo más veteranas en Zafra. Pero nosotros queremos celebrar que pusimos este proyecto en marcha contra viento y marea, sin soporte institucional y padeciendo las sospechas y recelos de no pocos.
Son escasos años, pero fructíferos. Creo que los hemos disfrutado. Y creo, también, que algo hemos aportado a Zafra.
Además, hemos recibido un magnífico regalo de cumpleaños: tenemos confirmada, para la próxima conferencia, la presencia de una personalidad de relevancia, que está al frente de lo que pudiese considerarse como una institución de primerísimo orden en el panorama social español.
Gracias a todos los que nos han apoyado y confiado en nosotros. Va por ustedes.

sábado, 30 de enero de 2010

¿Una sociedad mejor?

No me cabe la menor duda. El nacionalismo rampante en general, y el catalán en particular, se esfuerza en construir una sociedad diferente, no una sociedad mejor. Así lo escribió, y así lo transcribo, Miquel Porta Perales, en una Tercera de ABC, en agosto de 2007.
Se empeñan en hacer notar sus diferencias taponando cualquier resquicio de españolismo, para lo cual pasan gallardamente por encima de los derechos individuales y del sentido común. Son aburridos hasta la saciedad, con sus cantilenas hueras, sus manipulaciones infumables y su indisimulado afán totalitario. Pierden un valioso tiempo que, mal empleado en tonterías identitarias, debería dedicarse a mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía.
Totalitario, fascista, es coartar el uso de un instrumento fundamental para la comunicación, para la expresión de ideas, para la constatación de la propia identidad, como es la lengua. Totalitario y fascista era el control férrero para que no se emplease el catalán en los tiempos de la dictadura. Totalitario y fascista es, hogaño, el imponer a los comerciantes que en su propia casa, en su establecimiento, la rotulación en catalán. Totalitario, fascista, estúpido, es multar a quien no lo haga. Impedir que cada cual haga lo que le dé la real gana en su casa, imponer usos lingüísticos de manera espuria, es demencial. Cataluña es una región de España, donde viven españoles que, amparados por la Constitución, por la historia y por la lógica, tienen el derecho y el deber de conocer la lengua castellana o española.
A ver, ¿por qué regla de tres uno puede rotular sólo en catalán y no puede hacerlo sólo en castellano? ¿Qué demonios pintan las autoridades imponiendo a un ciudadano algo tan personal como es expresarse en la lengua que tenga por conveniente? ¿Por qué hay que sojuzgar al bilingüismo, tan espontáneo, tan de la calle?
Después se quejarán algunos lumbreras de que resultan antipáticos. Ellos se lo buscan. Los ciudadanos catalanes, que en su mayoría, supongo, deben de andar hasta el gorro de tanto enredo político, son los que pagan el pato, porque son los que tienen que vivir en su tierra bajo la estulticia gubernamental.
Estos graves abusos deberían ser objeto de la atención del Gobierno y de las fuerzas políticas, que tienen la obligación de velar por el orden constitucional y por los derechos civiles. El fascismo asfixia, y asfixia el verte obligado a expresarte de un modo que no quieres.

martes, 5 de enero de 2010

Queridos Reyes Magos:

Queridos Reyes Magos:

Sólo una cosa: protegednos, y proteged a Europa, amén.


P. D.: Os pido encarecidamente que los 12 millones de euros que dicen que cuesta la página web de propaganda de la presidencia española de la U. E. sean devueltos por los inútiles que la han diseñado. Seguro que por aquí hay alguien que la hubiera hecho por cuarenta mil duros. Ea, destínense esos milloncejos a cosas mejores. Por ejemplo, a una cúpula con estalactitas de gotelé, ahora en la Moncloa.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Feliz Navidad


Feliz Navidad y
un venturoso
2010.
La adoración de los pastores. El Greco.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Satisfacción

De las cosas que he hecho en mi vida y que más me satisfacen, dejando aparte las familiares y personales, que son muchas, no me cabe duda: me quedo con el Foro Zafrense. Lo hemos puesto en funcionamiento a pulso y creo que hemos conseguido el objetivo de ser pieza importante en la sociedad civil local.
El jueves pasado celebramos la décima conferencia, la segunda que organizamos en el Huerta Honda. Creo que fue un éxito, no tanto porque acudiese más o menos gente, sino porque el tema era atractivo y porque el contraste de opiniones se hizo realidad. Creo que todas las conferencias han sido suficientemente respaldadas y valoradas por público y patrocinadores. El balance de estas diez actividades me da ánimos para seguir trabajando por mejorar aún más.
Y lo que más me enorgullece es que ésto lo hemos puesto en marcha unas personas nada significadas en el panorama intelectual. Gentes normales y corrientes, pero sobradas de entusiasmo. La Junta Directiva del Foro, mi Junta, es impagable. Sirvan estas líneas como homenaje a Silvestre, Manolo, Domingo, José Juan, Miguel Ángel, Rafa... y a otros muchos que, sin ser directivos, también colaboran.
Me consta fehacientemente que había quien pensaba (supongo que aún los hay) que ésto era un invento para catapultar opciones políticas. Valiente tontería. Siempre he dicho que cuando desease participar en política lo haría con luz y taquígrafos, de frente y por derecho. Nada hay de eso en el Foro, recele quien recele, cosa que, por lo demás, me es indiferente.
Por cierto, me preguntaba el otro día un conocido por eso de la participación política. Para responderle recurrí a palabras de Bartleby el escribiente, obrita de Herman Melville, que leí hará treinta años y que recordé a raíz de una entrada de José Gras en su blog, de hace unas semanas. Decía Bartleby cuando le encargaban algo: preferiría no hacerlo. Pues eso. Ni quiero, ni procede, ni tengo por qué, ni me van a invitar, ni falta que hace. Me quedo con el Foro, ustedes lo pasen bien.

martes, 3 de noviembre de 2009

Nueva conferencia del Foro


El próximo jueves 12 de noviembre, a las 21 horas y en el Hotel Huerta Honda, celebramos la décima conferencia del Foro. La pronunciará Alfredo Relaño, director del Diario As, y se analizará qué hay más allá del deporte.
Como siempre, están Vdes. invitados.

viernes, 23 de octubre de 2009

Consulta popular


La convocatoria de consultas populares está muy restringida, no en vano la democracia parlamentaria es, en esencia, representativa y en contadas ocasiones se recurre a consultar al pueblo directamente sobre asuntos puntuales, que suelen subsumirse en los programas electorales de los partidos políticos.

En el caso de la que se ha planteado en Zafra acerca del modelo de consorcio pretendido para la Feria, veo no pocas dificultades de todo orden, que intentaré desglosar brevemente aquí. Todo ello bajo la filosofía que ya expresé en un artículo anterior sobre este asunto. Vamos allá:


1º.- El trámite político-administrativo es harto engorroso. Recorrer el camino del pleno, alimentar el expediente con informes de las administraciones autonómica y estatal, traspasar el despacho del Ministerio de la Presidencia y llegar, por fin, al Consejo de Ministros, es un peregrinaje que, seamos sinceros, en el caso que nos ocupa es inverosímil.


2º.- Supuesto que este iter se perfecciona, queda una cuestión de enjundia: ¿entenderá el elector, no versado en la cuestión, qué es lo que se le plantea? Me malicio que preguntar si se está a favor o en contra de un consorcio es tan simple como enredoso. Simple, porque el problema se encomienda a un sí o a un no. Enredoso, porque explicar la cosa desde las distintas instancias políticas complicará la cuestión hasta el infinito, máxime cuando, con certeza, lo que funcionarán no serán argumentos sino consignas. Me malicio, finalmente, una gran abstención.


3º.- Hay un doble coste: el económico, puesto que una consulta electoral no es precisamente barata, y el de oportunidad. Quizá éste último no se haya valorado suficientemente. Y cuando hablo de oportunidad no lo hago en el sentido político, sino en el que manejan los economistas. Si se pondera qué se dejará de atender para dar espacio a la consulta, seguramente se colija que quedarán al pairo cuestiones muy importantes.


4º.- No es preciso, en mi opinión, argumentar que el Gobierno local se opone, que creo que se opondrá, para hacer patente el desinterés del mismo en la solución del problema. En este sentido, creo que la convocatoria de una consulta de la naturaleza que se pretende es un ejercicio político un tanto rocambolesco. Quizá hubiese caminos más sencillos.


5º.- Si se viene pretendiendo que en las nuevas estructuras que se proponen para la Feria no queden sin presencia sectores muy afines a la misma, como las asociaciones ganaderas, no es congruente plantear ahora una consulta popular, en la que se deja todo al albur de una manifestación ciudadana a la que aquéllos sectores quedarán totalmente ajenos. En mi opinión, sería más efectivo exigir que la Entidad Ferial se pronunciase y no trasladar el peso de una cuestión que tiene mucho de estratégica y de técnica a una consulta que, por añadidura, puede provocar gran desazón entre los profesionales, que seguramente opinen que de lo que se trata es de sustanciar un episodio de rifirrafe entre políticos. Todo esto nos lleva, además, a recordar que la Feria no es sólo de Zafra. Si esto no se entiende, toda otra reflexión huelga.


En fin, hago votos por el entendimiento entre los dos partidos locales. Esta cuestión lo merece. Llevo días poniendo un ejemplo: si una casa tiene goteras, o no funciona la calefacción, o las paredes están mohosas, quizá baste con reparar el tejado, poner una nueva caldera o pintar de nuevo. Si optamos por tirar la casa entera, además con la oposición de uno de los vecinos, el lío está servido. Siéntense, hablen, escuchen, no tengan prisa. La ocasión merece recordar a San Agustín: "Hay que hacer cosas útiles, más que cosas admirables".

domingo, 18 de octubre de 2009

Erratas y trastrueques

Alfonso Ussía recopiló, en un número especial que editó ABC con motivo de su centenario, una jocosa colección de erratas de prensa, buena parte de ellas hilarantes hasta el llanto.
La errata, inevitable y puñetera, es el sino de todo aficionado a la pluma. Un servidor ha sido víctima de algunos trastrueques, que no sé si considerar erratas o intento de alguno de corregir lo incorregible, con el resultado de jeringar lo que se quiere poner sobre el papel.
Algún ejemplo: en un artículo sobre la política y los políticos me refiero a la sensación de déjà vu que algunos experimentan. De inmediato me cambian la expresión gala (aunque de uso ya general) por dejadez. La frase pierde todo su sentido y el corrector queda satisfecho puesto que piensa -otra explicación no cabe- que me ha librado de grande ridículo al corregir una infame errata.
En otra ocasión intento transcribir la castiza exclamación de los madrileños que saludaban a Fernando VII: ¡vivan las caenas!, así me lo ensañaron en el colegio y así lo he leído infinidad de veces. El avezado corrector me saca de la incorrección y muy ortodoxamente me transcribe vivan las cadenas.
Me sustituyen también al alimón por a la limón. Y lo último, mutan vivisecciona por disecciona. Claro, el vocablo viviseccionar no aparece en el DRAE. Sí, en cambio, en el María Moliner, y supongo que estará al uso diario de los médicos o biólogos. Su significado no es otro que diseccionar a un organismo vivo. Exactamente eso es lo que quería expresar con el uso de vivisecciona. Quería resaltar la cualidad de ser vivo de aquello a lo que me refería.
En fin, son cosas que pasan. Felizmente, por otra parte, seguro que de más de un palabro nos habrán librado los transcriptores. Sean unas por las otras, amén.

viernes, 16 de octubre de 2009

Congreso Nacional de Centros de Iniciativas Turísticas

Este fin de semana celebramos en Zafra el I Congreso Nacional de Centros de Iniciativas Turísticas, que se dedicará a los caminos jacobeos, muy especialmente a la Vía de la Plata.
La organización ha tenido la deferencia de invitarme a participar con una ponencia que titulo "El CIT de Zafra y el afán jacobeo", y a moderar un par de mesas redondas. Me esforzaré para estar a la altura de los brillantísimos ponentes que acuden al congreso.
Creo que por la significación cultural del tema que se aborda quizá a algunos de ustedes les apetezca estar presentes. Si así lo desean, las sesiones tendrán lugar en el Pabellón Central del recinto ferial, a partir de las 10 de mañana sábado.

domingo, 11 de octubre de 2009

¡Feliz día!

La simpatía que siempre he sentido por la Guardia Civil se incrementó más que notablemente durante mis años de concejal. Siempre intenté que la colaboración entre la Policía Local y el benémérito cuerpo fuese fluida, y creo que bastantes cosas se consiguieron.
Hoy tengo el honor de contar con buenos amigos guardias civiles, a los que deseo que tengan un feliz día de su Patrona. Es día de fiesta, y bien se merecen nuestros parabienes.
Y, por supuesto, ya saben: en el día de la Fiesta Nacional, ¡Viva España! ¡Viva el Rey!

viernes, 9 de octubre de 2009

¡Vaya jornada de sorpresas!


¡Ay, ay, ay, qué jornada llevamos, vivan los otoños calientes!

Primer sobresalto: un destacado sindicalista madrileño se permite mandar al Gobernador del Banco de España, conocido por MAFO, a su puñetera casa por no obedecer al Gobierno, que para eso lo ha nombrado. Anda, anda, el caserón de la calle de Alcalá también al servicio del masca de turno, en primer tiempo de saludo y chitón. ¿Será también de aplicación esta doctrina al Tribunal de Cuentas, a la fiscalía (bueno, esto ya ni se discute), y a tantos órganos del Estado? Sea anatema y porte coroza.

Segundo: el atrabiliario presidente del Barcelona se dedica a insultar al presidente de la Junta de Extremadura, Fernández Vara, porque le ha disgustado un artículo que éste ha publicado. Nada más y nada menos que 10 veces le ha llamado imbécil. Se cree aquél individuo que por ser el presidente de un gran club de fútbol puede desbarrar como le venga en gana. Ea, pues no. Como me consta que el presidente extremeño es una buena persona y buen cristiano (sólo le falla el ser del PSOE), no me lo imagino despotricando. Lo hago yo por él: ea, maleducado de Laporta, váyase a tomar por donde pican las abejas, amén. Y si me telefonea a mí, al primer imbécil que me suelte le recitaré una buena retahíla. ¡Prrrfff! Con coroza y en burro.

Tercero: No me caben más moratones en el brazo, a fuerza de pellizcarme para creérmelo. Sí señor, Obama es el flaman premio Nobel de este año. De la Paz, ni más ni menos. Hasta a él mismo y a su Gabinete de la Casa Blanca le han costado creérselo. Pues fíjense a un servidor: cuando me resigné a la verdad, me costó Dios y ayuda reconocer que Leire Pajín no estaba en el jurado. En fin, dice el galardonado que este premio es "un llamamiento a la acción". Bueno, por esa regla de tres, que le den el de Economía a Zapatero. Indulgencia plenaria, y en lo último no me hagan ni caso.

domingo, 4 de octubre de 2009

¿Un consorcio para la Feria de Zafra?


Bajan revueltas las aguas en la Feria de Zafra (no confundir con las fiestas), por cuenta de la pretensión de reconvertir su órgano de gestión en un consorcio participado por el Ayuntamiento, las dos diputaciones extremeñas y la Junta de Extremadura. La polémica, que ya ha saltado a la calle sin suficientes explicaciones por ninguna de las partes, sume en la perplejidad a muchos ciudadanos que simplemente optan por dejarse guiar por los postulados de los partidos con los que simpatizan, que se limitan a un análisis somero más enfocado a objetivos inmediatos que a la búsqueda de un consenso imprescindible.
En efecto, la propia naturaleza de la Feria ha exigido siempre una altitud de miras que la situase más allá de la lucha política. Esto se ha quebrado, tanto en el fondo como en las formas. La precipitación y los malos modos amenazan con pervertir el debate de fondo. Se precipita el Gobierno local (aunque ya anunciara su intención de promover un consorcio hace un año) cuando, sin conseguir el consenso imprescindible, eleva al Pleno una propuesta de trabajo sobre un modelo de estatutos. El proceso, en mi opinión, es justamente el contrario: trabajo en comisión, acuerdo y, por fin, aprobación. Yerra la oposición cuando vocea urbi et orbi contra el consorcio, sin haber conseguido forzar los debates precisos en aras de la unanimidad de criterio.
El problema de fondo es que –con independencia de coyunturas políticas y personales– hay que estudiar cuál es el futuro de la Feria en un marco cada vez más cambiante. Para ello hubiera sido deseable que la propia Entidad Ferial, hoy cuestionada a pesar de las alabanzas a su buena gestión, que suenan más bien a obituario, hubiera promovido una exhaustiva prospección por especialistas, quienes deberían dar cuenta de por dónde van los tiros: perspectivas del mercado ganadero, repercusión de otras ferias en el peso específico de la de Zafra o, dicho en román paladino, competencia de aquéllas; cuál es la justa dimensión de los certámenes, cómo avanzar hacia la profesionalización sin dejar de lado la popularidad de las muestras, estructuras financieras, colaboración institucional, nuevas fórmulas de gestión y administración, proyección externa, imagen y mercadotecnia, presencia seria y con contenidos solventes en la Red, cómo conseguir sinergias entre lo ganadero y lo comercial, etcétera.
Se ha dejado de lado el tan necesario análisis y se va directamente hacia un consorcio. Ignoro por qué motivos se opta por ésta fórmula jurídica que, por lo demás, es tan buena o tan mala como pueda ser otra cualquiera, aunque técnicamente creo que es impecable, toda vez que se trata de una agrupación de entidades con intereses comunes (al menos sobre el papel) para prestar un servicio público. También ignoro por qué motivo no pudiera seguir funcionando, mutatis mutandis, la Entidad Ferial. En todo caso, la propuesta que hay sobre la mesa es la de consorciar la gestión. Sobre ésta fórmula se critica la escasa representación propuesta para el Ayuntamiento de Zafra. Diré que esto no me preocupa demasiado. En la actual Entidad Ferial hay miembros de muy diversa procedencia, que en una votación ganarían sin problema a los representantes municipales, sin que eso signifique que la Corporación no tiene peso específico. Es más, y por comparar, me fijo en el Consejo Rector del Consorcio Ciudad Monumental de Mérida, en el que la presidencia ni siquiera corresponde al alcalde, sino a la consejera de Cultura, siendo el regidor uno de los cuatro vicepresidentes, y la representación de otras instituciones supera con creces a la municipal. Las viejas piedras, los admirados monumentos, siguen en su sitio, continúan las excavaciones y el turismo afluye.
Aunque no conozco más detalles del proyecto de estatutos, donde veo más problemas de calado es en la preterición de una presencia fundamental: las asociaciones ganaderas y empresariales no pueden faltar sin que se pierda el sentido primigenio de la Feria, y deben estar presentes desde el mismo inicio, sin que sirva de excusa la posibilidad de incorporarse a posteriori.
En cualquier caso, una cosa es fundamental: evitar convertir a la Feria en objeto de un rifirrafe político del que no se obtendrán votos y que sólo acarreará problemas. Es exigible a nuestros representantes que se sienten a dialogar durante el tiempo que sea preciso hasta que se llegue a una solución pacíficamente admisible. Sería realmente bochornoso que se aprobara una entidad de gestión en la que la parte corporativa no estuviese respaldada por la unidad de objetivos entre gobierno y oposición. No es menester tanta prisa, puesto que se da la sensación de que haya una mano que mueve hilos; ni tanto desaire, hay otras cuestiones en la que se puede hincar el diente político.
La Feria, de la que se dice que es uno de los principales escaparates de Zafra, no es sólo de Zafra. Es de todos los extremeños, que durante siglos la han engrandecido y tomado como referencia. Razón de más para que, desde aquí, los esfuerzos se redoblen para corresponder a la fe que en los certámenes se deposita por propios y foráneos. Nobleza obliga, no lo olviden.

sábado, 3 de octubre de 2009

¿Consorcio?


Hace un año me publicaron -aunque mutilado- en "Hoy" un artículo que me permito reproducir aquí. El tema es de actualidad, y creo que merece la pena reflexionar algo sobre tan trascendente cuestión. En breve, y en otra entrada en el blog, actualizaré mi opinión. El artículo se titulaba "La Feria de Zafra y la complicidad institucional". Ahí lo llevan.


La Feria Internacional Ganadera de Zafra, escaparate acreditado de una ciudad que, como bien dice José María Lama, vive del ingenio de sus gentes, es un auténtico quebradero de cabeza para quienes tienen responsabilidades en su organización. Pequeños detalles pueden desbaratar el trabajo de meses y echar por tierra la imagen del evento. Cosa grave, no olvidemos que las apariencias bien administradas dicen mucho a favor de las administraciones.

Con todo, existen otros enjundiosos problemas de fondo, de filosofía, estructurales y de gestión que han de ser abordados por quienes corresponda. Leo sobre la pretensión del alcalde –no sé si también de la Corporación– de constituir un consorcio para la administración de los certámenes, supongo que en sustitución de la Entidad Ferial, órgano de una efectividad discutible quizá por falta de desarrollo de las posibilidades que sus estatutos brindan. No cabe duda, sea como sea, que superada con creces la dimensión local de la Feria Internacional Ganadera, otras administraciones tienen mucho que decir, eso sí, manteniendo la adecuada relevancia municipal. La colaboración entre administraciones públicas ha de lograrse sobre el respeto institucional y la sintonía (no tiene por qué ser ideológica) en cuanto a los objetivos para los cuales se diseñan los modos de gestión.

Tenemos un ejemplo de colaboración que me atrevo a calificar, hasta donde conozco, de ejemplar. Me refiero al plan de emergencias que, para la feria, pusimos en marcha en 2000. Conscientes de la imposibilidad de que el Ayuntamiento y la Entidad Ferial, por sí solos, dispusieran de medios para garantizar la seguridad de las personas durante el desarrollo de la feria y las fiestas, conseguimos sentar en la misma mesa a las administraciones central y autonómica (de distinto signo político), a la Diputación Provincial y a la Corporación local (también con polaridades cambiadas). En esa mesa discutíamos sobre los problemas y, lo que es más importante, buscábamos soluciones. Miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad, la sanidad pública y Cruz Roja, bomberos y Protección Civil, la sanidad veterinaria y los técnicos municipales, trabajaron con dedicación e ilusión ante el reto que se planteaba.

Se consiguió que todo funcionara porque allí íbamos a hablar de lo realmente importante y, permítanme la expresión, se nos daban una higa los pronunciamientos ideológicos de cada cual, porque en buena lógica en nada debían de afectar a los trabajos que teníamos por delante. Los frutos están ahí: el servicio 112, que recibió su más eficaz impulso con su presencia en la feria; el puesto médico avanzado, dotado tanto por Insalud como por el Servicio Extremeño de Salud; dotaciones de refuerzo de los servicios públicos esenciales; un centro de coordinación en el que todos se integraban…

Después de cuatro años en los que dirigí el Plan por delegación del alcalde, tengo como principal satisfacción (evidentemente, detrás de los logros conseguidos) que el esfuerzo continúe, creo que con los mismos moldes que se establecieron en su día. Para esto, insisto, fue preciso que todos habláramos el mismo lenguaje, que no es otro que el de los intereses generales. Es posible. Animo, por tanto, a los responsables políticos actuales, a que cuando se pongan manos a la obra tengan esto muy presente.

martes, 22 de septiembre de 2009

Grande susto por cuenta del oso, del madroño, y de la mala uva

Válgame el Cielo. Recibo la desasosegada llamada de un amigo del sector viva-Espe-que-Gallardón-es-un-rojazo. Me espeta sin anestesia que el alcalde de Madrid ha mandado quitar la muy típica estatua del oso y el madroño. ¡Claro -se indigna- el plantígrado también será franquista, por eso se lo llevan! ¡Adónde vamos con Gallardón!
Le sugiero eliga entre tila, valeriana o alguna cápsula de singulares efectos y más caro precio, me despido no sin cierta inquietud, y me pongo en plan averígüelo Vargas, con la complicidad del consabido Internet.
Ea, resulta que lo que van a hacer es quitar al bicho de su ubicación actual, al principio de la calle del Carmen, y lo van a trasladar a su sitio original de 1967, en la confluencia de las calles Alcalá y Carrera de San Jerónimo. Quienquiera que conozca la zona no tardará en saber que sólo se moverá unos metros. La explicación que se da es que donde está ahora entorpece la circulación de los viandantes.
De inmediato, llamo a mi desconcertado amigo:
- Oye, fulano, que lo que pasa es esto y esto.
- ¡Brrr! Seguro que tenían pensado quitarlo para siempre y han rectificado porque se ha quejado Espe, que vive enfrente.
- O la Sociedad Protectora de Animales, no te digo (pronunciese con un marcado acento chulapo).
FIN. (Pero continuará, no lo duden, las filias y fobias espegallardonianas dan para mucho).

(La fotografía me permito tomarla de www.monumentamadrid.es).

lunes, 31 de agosto de 2009

Real Audiencia

S. M. el Rey ha recibido hoy en audiencia al coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara. No habrá pasado desapercibido el detalle de la corbata del rey, roja. Ni el que luzca barba. Y quien haya leído Libertad Digital, sabrá que Lara adornaba su solapa con una bandera de la república.
Algún comentario me malicio, conociendo como conozco a algunos dextrógiro-republicanos: ya lo decía yo, el rey con la corbata roja y barba, claro, como él también es rojo... Supongo que a lo de la bandera de la república no opondrán objeciones. O sí. Porque muchos de los que aludo no es que sean republicanos, es que añoran el régimen del 18 de julio. Lo que les convierte en antimonárquicos, no en republicanos puros. ¿No? Jesús, qué lío tienen algunos.
Bueno, permítanme que dé mi opinión sobre el encuentro. Uno, es normal que el rey reciba a líderes políticos parlamentarios, aunque sean republicanos, qué se le va a hacer, así es la democracia. Uno y medio: desde luego, entre los dos de la foto me sigo quedando, incondicionalmente y con los ojos cerrados, con el Rey. Dos, Lara podría haber sido un poco más discreto; no tenía por qué presentarse con una bandera republicana en la americana (perdón, chaqueta). Tres, la Casa Real, en su sitio de internet, recoge en primera página hoy la audiencia; IU, en la suya, no lo hace, hay que buscar en la solapa "agenda" para encontrar la noticia. Eso sí, aparece una cuenta de suscripción pública para pagar la multa que han impuesto al alcalde de Puerto Real, condenado por injurias al rey.
Cuatro, y en clave no muy lejana en la distancia: dextrógiros y levógiros pueden llegar en algunos momentos a entenderse, antecedentes hay; quién sabe lo que puede terciarse. Todo ello, claro, dentro de ciertos límites. Al loro. Conditio: dextrógiros, ma non troppo. Digo yo, oiga.

Fotografía obtenida de la página web de la Casa Real.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Marchando una de Constitución


¡Tate, tate! Bien llevaba la razón García de Cortázar cuando, invitado por el Foro Zafrense hace cuatro años, decía que el problema del separatismo no vendría tanto del País Vasco cuanto de Cataluña. Fíjense en la última: si el fallo del Tribunal Constitucional no avala al Estatuto catalán, habrá que rehacer el pacto político con el Estado y decidir la ubicación de Cataluña dentro del Estado. Palabras, nada más y nada menos, que de Joan Saura, consejero del Interior del tripartito catalán, que se añaden a la pretensión del inefable Carod-Rovira de aprovechar la jornada del 11 de septiembre para manifestarse y presionarl al Alto Tribunal.
Digo yo que alguien tendrá que recordarle a estos individuos que aquí no cabe ningún pacto de comunidades con el Estado, puesto que aquéllas forman parte de éste. Sin duda alguna. Hasta tal punto que el representante ordinario del mismo en la Comunidad es el presidente de ésta. Ea, que así lo dice la Constitución, y no hay más vuelta de hoja. Y que sólo hay una nación, la española. Y que las leyes están para cumplirlas, y el Estatuto, no por casualidad, no es sino una ley orgánica, aprobada en el Parlamento, luego entonces emanante de la soberanía nacional, que reside en el pueblo español. Y todo lo demás es humo. Quien se sienta extranjero, allá él. Pero las autoridades se deben al principio inexcusable de lealtad con el pueblo del que emanan sus facultades: en este caso, quién lo duda, del español. El Estado autonómico está bien, pero existen límites, guste o no. Y el comportamiento contrario bien debería ser calificado de traición.
Claro, si quien hizo el boca a boca a un Estatuto que yacía exánime se hubiese estado quietecito, ahora no andaríamos con estas. Todo por el poder. Todo por seguir anclado en el poder. La pena es que en Cataluña no cabe ahora un pacto PSOE-PP para poner orden. Allí el PSOE pierde su vocación nacional para convertirse en huésped de un PSC autónomo, nacionalista (al menos, a juzgar por sus postulados y movimientos), poderoso, granero de votos que un solícito presidente del Gobierno necesita para sostener sus políticas ahumadas.
Y mientras, entre la ciudadanía, persiste la sensación agria de que no se abordan los problemas que realmente importan, como esa cosa del paro y de la crisis; el tiempo que se emplee en pasteleos con la Generalidad es tiempo perdido. O mejor, dinero perdido, como siempre. Y, a la vuelta, subida de impuestos. Y unos brotes verdes que aún son microscópicos, si es que existen. No guarden los abanicos, el otoño se presenta caliente. Como siempre, dirán. Bueno, pero me parece que ahora algo más.

lunes, 17 de agosto de 2009

Postal asturiana

Dicen que Asturias es España, y lo demás tierra conquistada. Bueno, esta tarde, y después de veintitrés años, he vuelto a Covadonga. Me he dado el reglamentario garbeo por la zona y he posado frente a la estatua con la efigie de don Pelayo, con su espada en la mano derecha y la izquierda alzada, como diciendo hasta aquí han llegado ustedes, señores moros.
La cosa es que me hubiera gustado ilustrar esta entrada con la foto a la que antes me refería, pero se me ha olvidado un cable y no puedo obsequiarles con mi efigie. Menos mal que el consabido Google, que lo mismo sirve para un roto que para un descosido, acude presto en mi socorro, y puedo poner el santo para que no falte la parte gráfica.
Ea, pues. Dése por cumplimentada mi postal. Espero que al recibo de la presente se encuentren bien, nosostros bien, gracias a Dios. Un saludo desde la cuna de la Reconquista.
P. D.: Dice La voz de Asturias, de hoy, que las clínicas del Principado ya empiezan a tratar problemas de adicción a Internet. Miedo me da. ¿Qué demonios pinto enredando en el blog si estoy de vacaciones?

domingo, 16 de agosto de 2009

SGAE: nada nuevo bajo el sol

No se crean ustedes que esto de la SGAE con los ayuntamientos es cosa nueva. Aunque estos días nos llevemos las manos a la cabeza con las exacciones que piden por las representaciones populares de El alcalde de Zalamea, o Fuenteovejuna, y ahora creo que también por El caballero de Olmedo, ya hace décadas que se demandaba el pago.


El Boletín Oficial de la Provincia del 26 de febrero de 1936 publicaba esta curiosa disposición del Gobierno Civil, en la que se decía que el representante de la entonces denominada Sociedad General de Autores de España demandaba amparo a los alcaldes ante el impago de los derechos de autor, y como estos parece que le hacían el mismo caso que si lloviera, se dirige al gobernador.
La autoridad provincial se ve obligada a conminar a las empresas de espectáculos a que cumplan con sus deberes y a los alcaldes a que se den por enterados.
De hecho, el día anterior, el 25, se insertó en el BOP un ruego de la SGAE, para que se ordenase al alcalde de La Albuera colaborar con el representante de la Sociedad.
Nada nuevo, pues, bajo el sol. Lo que pasa es que ahora, a pesar de ser una sociedad privada, recaudan tasas, cosa que sólo corresponde a la Administración. Ea, que sea lo que Dios quiera, y que sienten bien los derechos de autor a Calderón, Lope, y todos esos grandes genios que, como todos sabemos, viven aún entre nosotros.

sábado, 8 de agosto de 2009

Ventas de coches



El automóvil, a principios de los años treinta del pasado siglo (¿el nuestro?), era sin duda un lujo. Fíjense, en el Boletín Oficial de la Provincia relacionaban los que se matriculaban.

La ilustración es un fragmento del BOP del 9 de enero de 1931, en el que se detallan los automóviles inscritos en Tráfico durante diciembre del año anterior. Once, en total. Claro, entonces no había plan E ni esas cosas. A lo mejor tampoco pagaban tanto impuesto. Respecto de los baches me cabe la duda terrible de si estaremos al nivel de 1931.

martes, 21 de julio de 2009

Vale, veámoslo desde este punto de vista...

Imagen: Periodista Digital

El juez Pedraz, de la Audiencia nacional, proclama que la pitada y abucheos que sufrió el Rey durante la final de la Copa no tienen relevancia penal, puesto que están amparados por la libertad de expresión. El rey estaba en un acto institucional y, aunque no lo parezca (entre otras cosas, porque muchos jugadores, no sé si por efectos de la adrenalina o porque son así, demuestran una monumental falta de cortesía y respeto cuando cumplimentan al Rey) solemne. Se le puede pitar y abuchear. No pasa nada.

Supongamos que el juez, en acto oficial, institucional, presidiendo un juicio en la audiencia, se ve abucheado y silbado. ¿Permanecerá impasible? ¿Tomará medidas contra quienes atentan contra el normal desarrollo de la sesión? ¿Imputará a alguien por desacato o por lo que proceda? Si así es, y me parece que así sucede y así debe ocurrir, ¿por qué en este caso no se admiten como libertad de expresión los gritos de los insolentes? ¿Por qué el Rey sí puede ser tratado de ese modo maleducado y macarra?

sábado, 18 de julio de 2009

Más madera


De la chistera (sombrero, nada que ver con los chistes, aunque lo parezca)
gubernamental no dejan de surgir conejos. Ahora, el Ministerio de Igualdad
sigue a la carga con sus excentricidades, y tiene previsto que en la adjudicación de contratos públicos la igualdad entre hombres y mujeres sea un criterio. Lo leo en ABC y no doy crédito.
De modo que las empresas que no "permitan la participación equilibrada entre hombres y mujeres en los ámbitos de decisión, así como el acceso de las mujeres a los puestos de mayor responsabilidad", tendrán menos puntos en los concursos. Además, se exigirá redactar un exhaustivo plan de igualdad en las empresas de cierta envergadura.
Chupa del frasco, Carrasco. Qué más da si tienen los mejores medios, si sus cuadros están capacitados y tienen experiencia, si aquilatan los precios, si aportan garantías de solvencia. Ea, al carajo el sentido común, una vez más. Además, a perder tiempo redactando planes sin sentido. Empezaron por la majadería de las cuotas en las candidaturas electorales, y ahora elevan al absurdo la manía progre.
Digo yo que las empresas contratarán a quien le salga de las mismísimas narices buscando siempre el mejor rendimiento, para lo cual fichan a los más capacitados, sean hombres o mujeres. Item más: la sociedad civil se organiza como le viene en gana. El Gobierno no tiene por qué entrometerse en las estructuras internas de personas físicas o jurídicas totalmente privadas.
Más vale que el Ejecutivo deje a los empresarios en paz, que bastante tienen con subsistir, y se dedique a buscar soluciones a los graves problemas de la economía nacional. A base de querer hacernos vivir en una especie de país de las maravillas, nos llevan de cabeza al desastre. ¡Cuánta tontería, Señor!

miércoles, 15 de julio de 2009

Viejas máquinas de hilvanar sueños

Como hoy cada cual tiene su imprenta en casa, no echamos de menos las viejas máquinas de escribir. Ahora no necesitamos del tippex, curioso papelillo corrector, ni del lápiz de goma de borrar coronado por una escobilla. Ya no nos tiznamos con el cambio de cinta ni con el engorroso papel carbón. Nuestros modernos ordenadores, provistos de los versátiles procesadores de textos, nos insuflan ínfulas de Plantino, y convierten a los escritorios de hogaño, junto con otras gollerías tecnológicas, en un cálido nido de tecnoburócratas, covachuelistas posmodernos felices y entusiastas.
Pero, qué quieren que les diga. Con frecuencia añoro el castizo repiqueteo del teclado de la Hispano-Olivetti, a la que conservo en mi oficina como reliquia, bajo severa advertencia de graves males a quien ose, o siquiera pretenda, depositarla en Bru.
La verdad es que un servidor ha tenido siempre afición por la letra impresa, en todos sus estadíos. Tal vez por ello mis abuelos me regalaron, allá por 1972, mi primera máquina de escribir, de la curiosa marca Orient, como los relojes. Créanme que fue algo muy especial: pusieron en mis manos una herramienta que utilicé para darle alas a mi imaginación, que me sirvió para evitar tantas veces la endemoniada lectura de mis manuscritos, emborronados con una letra que hago cada día peor, hasta el punto que ni yo mismo la entiendo muchas veces. Aquella maquinita portátil y otras más modernas y sofisticadas que aún conservo, tienen buena parte de la culpa de mi afición por escribir. Así que hoy, casi cuatro décadas después, me permitiré dejar constancia aquí de un pequeño homenaje a la Orient y a quienes me la regalaron, muy especialmente.
Ellos ya no tienen que soportar el machaqueo del aprendiz del método ciego, ni el teclear inspirado de un joven aficionado a gastar tinta. Ahora, la música que deben de escuchar es otra, dicen que celestial. Es posible, no obstante, que algún día que me levante con espíritu algo gamberro coja la dichosa Orient y le dé caña al qwerty largo y tendido, que hay cintas que no se gastan. A lo mejor, allá arriba reconocen el tecleo. Seguro que sí. Y sabrán lo que les escribo. Cosas nuestras. Y sonreirán, claro. Como tantas veces.

martes, 14 de julio de 2009

Especial interés


Aunque ya tengo dicho que no me gusta escribir de encargo, me apresuro a satisfacer la curiosidad de un lector anónimo que, a juzgar por el tuteo, me ha de conocer bien y, en vista del uso de mayúsculas, expresión de vehemencia, desea conocer presto mi opinión sobre los temas de corrupción cercanos al PP en los que están imputados algunos de los fuertes del Partido, entre ellos el Sr. Camps.
Pues mi opinión es sencilla. Después de los despropósitos de la época de Felipe González, con los consabidos casos de Filesa, el BOE, los fondos resrvados, etcétera, que agitaron la vida política hace años, creo que la gente quedó muy sensibilizada y detesta que los partidos se financien irregularmente.
La corrupción es deplorable, claro. Lo que pasa es que, según tengo entendido, aquí no se trata de casos de corrupción organizada que beneficie las arcas del PP. Creo que nadie encausa tal cosa. Dicen -y habría que investigar las filtraciones desde las sedes judiciales- que presuntamente alguno pueda haberse lucrado personalmente.
Conclusión: el que la haga, que la pague. Eso sí, como estamos en un estado de Derecho, la presunción de inocencia es insoslayable. Hasta que no haya sentencias firmes, no hay nada. Y si las sentencias son absolutorias, que se repare el daño causado.
Respecto de Camps: me parece una persona honrada, y creo que todo quedará en humo.
De cualquier modo, nos queda entretenimiento para rato. Ya sabes que en la otra acera anda la cosa de Chaves, persisten dudas sobre quién pagó algunas cacerías, etcétera.
Insisto: que la justicia proceda con rectitud. ¿Qué otra cosa puede esperarse?

viernes, 10 de julio de 2009

El PIB, macho


¡Ay, ay! Quién nos iba a decir que doña Leyre nos iba a dar tanto juego. No acabo de reponerme del deslumbrante liderazgo cósmico (¿cómico?), del que encontramos un avance en la impagable portada de ABC de hoy, cuando me entero que la secretaria de Organización del PSOE nos hace saber urbi et orbi que el PIB es masculino y que, consecuentemente, hasta que las principales decisiones no las tomen las mujeres, no llegará el cambio.
Bueno, nuestro Producto Interior quizá sea bruto en tanto que macho. Lo que pasa es que con la crisis (¿es hembra?) está en proceso de emasculación.
En fin, sexo y género, lenguaje políticamente correcto y un tanto de tontería dan lugar a estas cosas. O a lo mejor son las calores del verano. Menos mal que el Gobierno va a solucionar todo. O, al menos, lo que piden las autoridades catalanas. Lo demás, ya se verá.

jueves, 18 de junio de 2009

Las mata bien muertas

¡Humm... qué agilidad! Ni me imaginaba la habilidad del co-líder planetario con las moscas rebeldes. Cómo localiza el objetivo, lo acecha y, en un pispás, lo fulmina y exhibe la pieza cazada. Puro ingenio militar. Acrisolada y meritoria capacidad de reacción. Tiemblen los moscardones terrícolas. La mosca de la tele de Obama puede ser (redoblen tambores) algo más que una anécdota. Es el anuncio (les sugiero que estén atentos) de toda una política contra los gamberros que molestan la pacífica convivencia.
¡Brrr....! Despierta, hombre. No sueñes. No eres Leyre. No desvaríes. Los dípteros políticos son más difíciles de cazar, y ponen sus huevos (ustedes disimulen) en la lejana Asia, o por ahí.

lunes, 8 de junio de 2009

Pues claro que me alegro

Aunque se veía venir, siempre hay que esperar a última hora para celebrar una victoria electoral; de esta me alegro sobremanera. Varios son los motivos, descontada, claro está, mi militancia.
El primero es que el mensaje del miedo no ha funcionado. Esa pretensión de convertir a los conservadores en extrema derecha no tiene ni pies ni cabeza. Ni en Europa, ni en España, faltaría más, gobiernan los curas (ni estos tienen en funcionamiento ninguna suerte de inquisición), ni cantan por los rincones los populares el Cara al Sol (salvo alguna excepción, claro, lo mismo que aún quedan marxistas leninistas), ni se añora a Franco, ni majaderías semejantes. Empeñarse en negar el pan y la sal a un partido que representa alrededor de la mitad de la voluntad popular es renegar del principio democrático, lo digan Agamenón, su porquero, Pepiño o la arúspice interestelar de turno. Que una cosa es querer ganar y otra muy distinta querer deslegitimar a los demás, burdamente, además.
Segundo, porque se necesitan gobernantes que gestionen bien la economía, y creo que en eso el Partido Popular tiene experiencia.
Tercero, porque ya está bien de cuentos chinos y de ocurrencias. Los arbitristas del Gobierno no saben gestionar la crisis y es preciso que lo hagan otros, si así lo quieren los españoles, claro está. Eso se verá en su momento. Pero la cosa apunta maneras.
Y que no me vengan con historias. Todo el mundo ha interpretado estas elecciones en clave nacional, y en clave nacional hay que seguir leyendo la partitura. Dicho esto, me reafirmo en que la línea de Rajoy me gusta. Ea.