viernes, 1 de mayo de 2009

Algo sobre el obelisco


Aunque con retraso, me permitirán que manifiesta, una vez más, mi opinión sobre la cuestión del obelisco, antes erguido, ahora desmembrado. Me reitero en cuanto escribí en este mismo medio en 2006. Más abajo les coloco un enlace por si desean verlo.
Creo que se podía haber dado otro uso al monolito (que no es mono, ya veo que está compuesto de varias piedras). A lo mejor se podía exorcizar la infamia haciendo que conmemore algo radicalmente distinto a aquello para lo que se concibió.
En todo caso, sigo opinando que el Ayuntamiento tiene otras cosas más interesantes que hacer.
Nota: la fotografía es cedida por Víctor Pavón.

jueves, 9 de abril de 2009

30 años de democracia municipal


Hace un lustro, cuando lo que conmemorábamos era el cuarto de siglo de las primeras elecciones locales democráticas desde la reinstauración de las libertades bajo el reinado de Don Juan Carlos, me publicó Hoy el primero de 25 artículos en la sección Tribuna Extremeña. Ahora que va para dos años que dejé de ser concejal, sigue apasionándome el municipalismo -no así, en absoluto, la participación política en esa ni en ninguna otra empresa, ceteris paribus, claro está, como dicen los economistas- me permito sumarme a la celebración de treintenario reproduciendo aquél artículo, cosa que, comprenderán, me resulta más cómoda que ponerme a darle al magín un Jueves Santo. Ea, ahí lo llevan.

Atrás quedaron los fastos del XXV Aniversario de nuestra Constitución, si bien siguen vivos muchos de los debates abiertos. Pero estamos inmersos en otras bodas de plata que, según parece, han despertado menor expectación. Me refiero al 25 aniversario de las primeras elecciones democráticas, celebradas tras la restauración de las libertades el 3 de abril de 1979.

Pudiera parecerle a alguno que este acontecimiento es menor, en el conjunto de las efemérides relacionadas con la puesta en funcionamiento de nuestro sistema político. Pero la trascendencia de la aplicación de las reglas democráticas a las corporaciones municipales es de un calado enorme. En efecto, se pasa de unas administraciones locales tuteladas y en cierto modo teledirigidas, a un modelo corporativo trasunto de la voluntad popular, regido por normas que permiten al vecino, al ciudadano, implicarse a través del uso de su voto en la gestión de sus propios intereses.

Con la democratización, por lo demás, se pone coto a las alcaldadas, al estar sometida la actuación de los gobernantes al imperio de la ley y a la crítica política que pueda efectuar la oposición y la misma ciudadanía.

Lo cierto es que, tras estos veinticinco años, todos hemos visto la evolución de nuestros ayuntamientos: han desfilado alcaldes y concejales, partidos, coaliciones... Los pueblos, las ciudades, se han ido transformando; se han puesto en funcionamiento servicios que hacen más cómoda la vida ciudadana, que dinamizan culturalmente a la población, que apuestan por la solidaridad con los desfavorecidos. Poco se parecen los ayuntamientos actuales a las corporaciones rutinarias y anodinas anteriores.

Además, creo que el mundo del municipalismo es apasionante; es, quizá, uno de los trabajos políticos en los que el fruto de la gestión puede apreciarse de modo inmediato y, sin lugar a dudas, el que pone al político más a pie de obra. Esta proximidad, por cierto, obliga en buena medida a que los concejales y los alcaldes estén en permanente disposición de escuchar al vecino, que los aborda en todo momento y lugar para sugerirle cosas, transmitirle quejas o solicitarle actuaciones.

Esta proximidad pudiera parecer, en ocasiones, atosigante. Pero a los que nos gusta nuestro trabajo no nos molesta. Lo realmente penoso es constatar cómo, a pesar de haber conseguido hacer de nuestros ayuntamientos la casa de todos, de realizar esfuerzos ímprobos por acercar la administración al ciudadano, de abarcar más parcelas de funcionamiento, nuestros recursos son cada vez más insuficientes. Tremenda paradoja la de hacer más y mejor y no disponer de los medios necesarios para ello. Situación que obliga a alcaldes y concejales a la práctica del encaje de bolillos político y, en ocasiones, a una cierta mendicidad política.

En efecto, en nuestra voluntad de proporcionar al vecino más servicios, solemos embarcarnos en actuaciones que, no siendo de nuestra competencia legal, empezamos asumiendo por sensibilidad social y acaban siéndonos reclamadas, pues no tarda en originarse un status quo con su correlativa exigibilidad, siquiera moral, por los ciudadanos.

De esto puedo poner innumerables ejemplos, pero citaré, a modo de muestra, que en el Ayuntamiento a cuya Corporación me honro en pertenecer, se contrata personal de ayuda a domicilio para completar la dotación subvencionada por la Junta, añadiendo igual número de trabajadores a los pagados por la Comunidad. Que la nueva normativa en materia de policías locales nos obligará a subir a estos profesionales de grupo. O que gestionamos una residencia de mayores cuya subvención es a todas luces insuficiente para cubrir los gastos de funcionamiento. Así un largo etcétera. Un rosario de costes asumidos por el Ayuntamiento y difícilmente resarcidos.

Estas situaciones, con las que cualquier munícipe puede sentirse identificado, originan unos costes que ponen en peligro el equilibrio económico-financiero de los Ayuntamientos, ya bastante inestable, de por sí. Esto es, pueden llevar a generar situaciones de tal dificultad que hagan difícil el cumplimiento de sus objetivos, o lo que es lo mismo, puede verse penalizado el bienestar ciudadano, porque las economías municipales no se estiran indefinidamente.

A los concejales se nos hace difícil, en ocasiones, poder explicar a nuestros representados que existen competencias que no nos corresponden. Sobre todo si, de hecho, las ejercemos. Ellos, con razón, exigen la solución de sus problemas, y lo hacen desde su cercanía a nosotros y, para casi todo, recurren a sus representantes. Si conseguimos que en las administraciones autonómicas se hagan eco de esta cuestión, que se instalen en la sensibilidad, es posible que nuestro trabajo, el de concejales y alcaldes, además de ser apasionante sea más fructífero.

Celebremos, pues, este aniversario por cuanto significa un avance democrático indiscutible. Pero incardinemos esta celebración en el marco del avance hacia una mayor autonomía municipal, aderezada con la insoslayable suficiencia financiera.

martes, 7 de abril de 2009

Los tiempos cambian (XV) Bonito detalle

Nos quejamos a veces de lo insulso de muchas noticias publicadas por la prensa. Y es verdad, en tantas ocasiones ocupan páginas y páginas sucesos y comentarios de interés más que dudable.
Para quienes deploran ésta práctica sería buena terapia dar un vistazo a los periódicos de los años sesenta. Vean qué publica Hoy, el 2 de agosto de 1966: un niño de excursión en Italia, privilegiado, sin duda, envía a sus padres una postal.
Importantísima cuestión. Eso sí, el recorte que tengo no es completo, se aprecia que más abajo falta alguna frase, y tal vez en lo oculto se contenga alguna magnífica acción que ignoramos. Pues mira qué bien.

sábado, 28 de marzo de 2009

Feria de Primavera


Por muchas flores que se vendan, por muy agradable que pueda ser la temperatura ambiente, en Zafra no se celebra ninguna feria de la
primavera. Se celebra la Feria de Primavera, que organiza la Entidad Ferial, con actividades diversas, algunas de la cuales quizá desvirtúen un tanto la esencia de lo que debieran ser los enfoques más genuinos de la actividad ferial. Sin duda, esto es opinable, discutible, merece un debate en la propia Entidad, etcétera.
Pero cuando las cosas quizá no se explican suficientemente, o la esencia se diluye, pasa lo que pasa: entre la gente y en los medios de comunicación, es frecuentísimo hablar de la Feria de la Primavera. Que el público se despiste, pase. Pero que medios de comunicación cometan el error me parece más grave, puesto que se supone que para informar antes hay que estar informados.
En fin, llevo años quejándome de la deformación. Hasta en un pleno lo manifesté al alcalde, pero parece que la inercia es imparable. Claro que, pensando mal, tal vez convenga la confusión terminológica, así se dejan de lado debates profundos.
Perdonen la maldad, si les place. Y disfruten de la feria de lo que sea.

jueves, 26 de marzo de 2009

Apología ¡contra! el aborto

Me saca de la pereza de escribir en el blog la señora Martínez, secretaria de Educación del PSOE, que, según dice Hoy, ha manifestado que en centros concertados "se exhiben fotografías espeluznantes de fetos, se hace apología contra el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo y se proclaman consignas contra el Gobierno de España e, incluso, se llega a pedir que no se vote a José Luis Rodríguez Zapatero".
¡Ay, ay, qué escándalo! Dejaré de lado que la apología se hace a favor de algo, luego si algún apologista hay no es otro que quien se manifiesta partidario del aborto y defiende su práctica, con los motivos que le vengan en gana. Sobre el episodio de exhibir fotografías, menos mal que reconoce que son espeluznantes, muy lejanas del almibarado zapaterismo. Y eso de que se pida que no se vote a Zapatero, pues que no se quejen, porque la vicepresidenta Fernández de la Vega se dirigió con argumentos innegablemente mitineros a alumnos de un colegio, a los que adoctrinó con el argumento de que Zapatero representa el futuro, y Rajoy el pasado y el miedo. Y está grabado, oiga.
Por lo demás, como mi opinión sobre el aborto es patente y la he dejado por escrito en este blog y en otros artículos, no entro a discutir ahora, aunque si en algún momento me apetece volveré a hacerlo. Por cierto, lo de la campaña del lince cuenta con mis simpatías, ea. Que aquí muchos tienen bula para exhibir eslóganes como les viene en gana, y a otros ni agua. Nanai de la China. Y algunos, mientras, ahorcando homosexuales y lapidando adúlteras, y ni pío. Llámenme facha si lo desean, por utilizar estos argumentos. Me es igual, no fuéndolo...

lunes, 2 de marzo de 2009

¿Qué dicen las urnas?

No les ocultaré que ayer viví un domingo cuasi feliz. El viaje del Atlético de Madrid al Barcelona (no por atlético, sino por madridista) y el triunfo de Feijóo me extasían. Sólo me falta, para la felicidad completa, que en el País Vasco las cosas salgan como tienen que salir. Es decir, según mi opinión, desalojando al estúpido nacionalismo del poder para dar oportunidad a un nuevo clima de convivencia. O lo que es lo mismo, para trabajar en pro de la libertad. Cosa que no es moco de pavo.
Supuesto esto, mi opinión es la siguiente:
1º.- El candidato socialista debe presidir el Gobierno vasco.
2º.- El candidato popular debe formar parte del Gobierno Vasco, con el rango apropiado.
3º.- Ambos partidos, y si se tercia el de Rosa Díez, deben ocupar con cierta proporcionalidad las consejerías que se determinen.
4º.- Si el PSOE hace cuentas y determina que en Madrid o en Cataluña, o en el quintísimo pino, les puede perjudicar arroparse con el PP en las Vascongadas, flaco favor hacen a la democracia.
5º.- Si el PP hace cuentas y prefiere no implicarse en el gobierno vasco, en aras de no sé qué estrategia, mete la pata hasta el corvejón. Ergo, también flaco favor a la democracia.
6º.- La tendencia de los partidos a meter la pata es innegable. Hasta el gorro estamos de escuchar protestas porque en las elecciones a veces no gobierna la lista más votada, cuando los conmilitores de los que tanto se quejan incurren en soberanas incongruencias. Todo vale para gobernar. En plata: en un mismo partido se puede estar protestando porque no les dejan gobernar, cuando cuarenta kilómetros más allá están favoreciendo, a la inversa, lo mismo.
7º.- En el caso del País Vasco todo sería más fácil si se hubiera hablado menos, en este sentido, en anteriores ocasiones. Pero allí las circunstancias son especiales. Se juega, ni más ni menos, que la libertad de dos millones de vascos. O, quizá, la de algunos menos, la de los amenazados. Los otros, sin duda, campan por sus fueros con tranquilidad e, incluso, con impunidad.
8º.- Si el PSOE permite que el PNV vuelva a gobernar en esas tierras, me parece que la traición a las esperanzas de tantos es incuestionable.
9º.- Si le ofrecieran al PP integrarse en el Gobierno vasco, y los responsables populares se negaran, me ofendería sobremanera.
10º.- Cualquier pasteleo me parece nauseabundo.
11º.- Los pasteleos, con todo mi respeto, pueden tener lugar en otras regiones. En el País Vasco sería impresentable.
12º.- Si por gobernar con el PP en el País Vasco el PSOE tiene problemas en el Congreso, que hable Zapatero con Rajoy, que seguro que todo tiene arreglo. En todo caso, opino que lo mejor para España es que Zapatero pase a la oposición lo antes posible.
13º.- Enváinenesela los que apostaban por los cordones sanitarios contra el PP.
14º.- Quien deje pasar esta oportunidad merece pasar a la Historia como necio de toda necedad.
15º.- Hay momentos en los que los intereses partidarios deben hundirse frente a los nacionales.
16º.- Estoy a la espera de conocer los argumentos de aquéllos que habían cogido la pala para cavar la tumba política de Rajoy. Galicia les falló. A ver qué viene ahora.

Ea, eso es todo. Y que cada palo aguante su vela.

lunes, 23 de febrero de 2009

¡¡¡COPROZAFRA!!!


¡Ay, ay, ay! Vaya sorpresa nos trae el Boletín Oficial de la Provincia del 27 de noviembre de 1982. Menudo nombrecito le han puesto a una empresa, supongo que constructora. Fíjense en la imagen: Coprozafra.
Quizá los buenos hombres habrían pensado en algo así como COnstructora PROmotora. Pero lo que les salió, no diré que fuera un churro, aunque bueno, pudiera darse alguna similitud.
El caso es que habíamos oído hablar de coprolalia, eso que vemos en televisión en las películas y en las declaraciones de tantos famosetes y futbolistas; o coprolito, lo que se encuentran con frecuencia los arqueólogos, no sé si con dicha o con resignación. También coprófago, vean, vean la célebra Saló, de Passolini, etcétera. Pero no nos queda otra que llevarnos la mano a la cabeza cuando vemos el nombrecito de la dichosa empresa. A lo mejor, unos gramos de culturilla general hubieran evitado tan desafortunada elección.
Eso sí, siempre nos quedará la esperanza de que se trate de una errata del impresor. En ese caso, indulgencia plenaria. Sean, de lo contario, reos de cacofonía y mal gusto. Ea.

viernes, 20 de febrero de 2009

Buen viaje tenga usted, doña Magdalena

(Tomo prestada la foto de Periodista Digital. Espero que no se molesten)Bueno, bueno. Me desayuno hoy con un notición: doña Magdalena Álvarez, nuestra ministra de Fomento, que ni se dobla ni se parte, embarca para Siberia. Puñetera tierra debe ser aquélla, cuánto frío. ¿Se acuerdan de lo que nos decían de chicos?: el punto del planeta donde se alcanzaron las temperaturas más bajas, Verjoiansk, setenta bajo cero.
Pues allá que va doña Magdalena, a la gélida estepa, al permafrost, a ver si aprende cómo funcionan allí las cosas para que el frío no nos juegue malas pasadas aquí en casa.
Ea, pues aprenda usted. Observe los aeroplanos despegando y aterrizando, compruebe las autovías y autopistas, si las hubiere, que cualquiera sabe lo que hay por allí, con lo lejos que está ese terruño. Ya nos contará que vio. Eso sí, no se vaya a tragar ninguna trola, que esa gente, la del Kremlin, debe de ser la releche. A ver si le van a enseñar algún gulag y le van a decir que era una residencia para brigadas de trabajadores que quitaban nieve de los caminos. Eso estaba muy feo, oiga, no les haga caso.
Y, sobre todo, tenga cuidado, que algunos viajes los carga el diablo. Fíjese en esos ancianos gallegos, que iban de excursión y acabaron de mitin. Usted, si le quieren llevar a algún sitio no previsto, ya sabe: ni hablar del peluquín. En fin, que Dios se la depare buena por esos mundos, y que la cosa no sea contagiosa (es decir, que allí no empiecen a fallar las cosas, que los pobres no tienen culpa de nada), que Siberia es muy grande, y hace mucho frío. Pero que mucho.

miércoles, 18 de febrero de 2009

¿Coches en la Plaza Grande?

Me pide un anónimo comunicante que me pronuncie sobre la supresión de aparcamientos en la Plaza Grande. No es mi costumbre escribir de encargo, pero tampoco me importa aportar mi opinión, máxime cuando durante mi etapa como concejal tuve que ejecutar alguna medida al respecto.
Intentaré guiarme por mi experiencia y por el sentido común para dar mi opinión -y permítanme que haga hincapié- absolutamente personal.
1.- Que las plazas están más bonitas sin coches nadie lo puede poner en duda. Que la tendencia hacia la peatonalización en las ciudades gana cada día más adeptos, tampoco. Que hay innumerables ejemplos de ello, sólo puede negarlo quien no viaje.
2.- Que el vehículo es hoy en día un factor decisivo del desarrollo, es otra obviedad. Que todos queremos aparcar en la mismísima puerta del sitio adonde vamos, no hay quien lo cuestione. Como tampoco es discutible que en Zafra las distancias son relativas.
3.- Ya se hizo un experimento durante el gobierno popular. Se prohibió el aparcamiento en el centro de la plaza, permitiéndose únicamente la carga y descarga, y se suscribió un convenio con AIMCOZ para que un empleado discapacitado actuase de forma parecida a los controladores de zona azul, pero sin ordenanza municipal, y basando todo en un comportamiento cívico de los conductores, a los que se les limitaba el estacionamiento en el perímetro de la plaza a un máximo de dos horas. El resultado fue algo incierto, y la tendencia al abuso no faltaba. Y la fórmula, pese a venir sugerida por algún comerciante, tampoco fue acogida con entusiasmo. Se pretendía que estas medidas fuesen un paso intermedio entre la situación anterior y la peatonalización.
4.- Hoy en día es arriesgado sostener la subsistencia económica de negocios del casco antiguo basándose en el estacionamiento de coches. Máxime cuando los negocios son, primordialmente, hosteleros. A nadie se escapa que, cada vez con más frecuencia, las autoridades planifican controles de alcoholemia en los cascos urbanos. Si algún día se implantan esos controles, circunstancia que quizá escape a la autoridad municipal, en los aledaños de la plaza, se acabarían los coches.
5.- Se alega por los comerciantes que sin coches escasea la clientela. Deben de reconocer algunos, y está documentado, que no pocos vehículos de los estacionados en la plaza (datos de 2001 ó 2002, no recuerdo) eran de titularidad de comerciantes o empleados de los mismos, con lo que ocupaban un espacio que podría ser utilizado por un cliente.
6.- No es menos cierto que por el Ayuntamiento se organizan bastantes eventos en el entorno de las plazas. Ello hace que un aluvión de clientes acudan a la zona. Correlativamente, es innegable que los vecinos han de soportar ruidos. Siempre existe la dicotomía derechos propios/derechos ajenos, y no son menudos los conflictos que se generan.
7.- Por lo demás, es de suponer que la influencia de la situación de recesión económica que vivimos debe influir en los negocios de la zona, como supongo que lo hace en otros muchos. Intuyo que es dudoso achacar a la supresión de estacionamientos todos los problemas. Empero, desconozco absolutamente en qué medida se ven afectados los establecimientos por el cúmulo de circunstancias.

Supuesto todo esto, entiendo que el problema básico es estructural: faltan aparcamientos en el casco antiguo (para clientes y para residentes) como en toda Zafra. Y es labor fundamental de las autoridades trabajar en ese sentido. Porque las medidas necesitan de alternativas, aunque me malicio que en el caso que nos ocupa cualquier zona de estacionamiento, subterránea o en superficie, podría quedar psicológicamente lejos y, por tanto, pudiera devenir insatisfactoria para algunos.

En todo caso, el diálogo es algo necesario. Hoy por hoy, alejado de la actividad municipal, no sé si éste ha existido, si se han planteado por los comerciantes alternativas -si es que las hay- . Ni tan siquiera conozco si el Partido Socialista llevaba en su programa electoral abordar la cuestión del modo que lo ha hecho.

Lo que sí me parecería interesante es que se estudiara qué se ha hecho en otras ciudades, cómo se ha abordado la peatonalización, con qué consenso, con qué medidas, con qué planificación. Y evaluar qué resultados ha aportado en esos lugares. Las experiencias ajenas suelen ser provechosas.

No me atrevo a pronunciarme categóricamente, aunque mi opinión personal es que las plazas sin coches están mejor. Y las calles en general, claro. Pero esto es una ciudad, tenemos los problemas de una ciudad y, eso sí, para lo bueno y para lo malo, las medidas que hay que adoptar siempre deben ser como las que se toman en las ciudades.

Y, sobre todo, sin crispación. He leído algunos comentarios que nada aportan al debate. La descalificación no es un argumento.

En fin, es mi humilde opinión. No sé si habrá satisfecho al anónimo solicitante. Pero es cuanto pienso.

sábado, 14 de febrero de 2009

Mostrenca y ...¿p...?


Publicado en el B. O. P. del 25 de mayo de 1968

No puedo resistirme a colocar aquí este anuncio del Gobierno Civil. El añorado Luis Carandell podría haber enriquecido su Celiberia Show con los impagables edictos publicados en el Boletín Oficial de la Provincia, algunos de ellos con tintes surrealistas innegables. Lean, lean.
Menudeaban en los boletines anuncios en los que, en cumplimiento del Reglamento de Reses Mostrencas, se daba cuenta del hallazgo de algún semoviente extraviado. Hoy le toca el turno a una pobre yegua que, además, tiene la desgracia de estar depositada en la finca "La Puta". Tiene bemoles la cosa, se le desconoce domicilio y, cuando le dan uno, puta. ¡Toma ya!
¿Qué pensarían, cuando leyesen el edicto, algunos biempensantes del Régimen? ¿Cómo se pudo publicar tan ofensivo término? ¿Le dolería la cabeza al alcalde de Villanueva del Fresno? Quí lo sá.

viernes, 13 de febrero de 2009

Se busca lata de conservas

Traigo hoy otra curiosidad administrativa. El Boletín Oficial de la Provincia del 28 de noviembre de 1968 dedica un espacio a un edicto en el que el juez ordena la investigacíón policial para averiguar quién o quiénes sustrajeron una lata de caballas en aceite, que además pudiera estar en mal estado de conservación.

También es mala suerte que el caco se lleve una mísera lata de caballas y esté mala.
En fin, ahora que estamos tan preocupados con el funcionamiento de la Audiencia Nacional, o de alguno de sus jueces, bueno será que nos relajemos con cosas como esta, que ocurrían cuarenta años atrás, y que nos dan buena cuenta de en qué emplean el tiempo a veces las instituciones, seguramente en cumplimiento de alguna norma, pero de un modo cuanto menos pintoresco.

Ea, otro día les pondré alguna otra cosa.

Nota: por cierto, el juez exigía que se presentase ante él el autor para responder del hurto. Ignoramos si éste leyó ese día el Boletín y si acudió al juzgado.

lunes, 9 de febrero de 2009

Los tiempos cambian (XIV). Moral y buenas costumbres

Los años del franquismo nos deparan un sinfín de anécdotas por cuanto se refiere a las buenas costumbres. Rescato un fragmento de la circular que el Gobierno Civil emite y publica en el Boletín Oficial de la Provincia del 11 de junio de 1966, año en el que el turismo ya era una gozosa realidad en España. Por esas fechas, Fraga ya se había dado el chapuzón de Palomares (8 de marzo) y bajo su batuta habían aprobado las Cortes la Ley de Prensa e Imprenta (15 de marzo).
Son los años del último franquismo, en los que atisbos de modernidad chocan muchas veces con cerriles inmovilistas, y en los que aún tiene un peso importante la inercia de años de dictadura.

En fin, volviendo a la circular. Entre otras cosas, prohibe el uso de pantalón corto por el casco urbano de ciudades o pueblos [...]. ¡Qué sería del actual turista, sin esos horribles pantalones!(*) Eso sí, le alabo el gusto a la circular, en este punto, puesto que nos libraría del tremendo espectáculo de acudir a un establecimiento y que te atiendan en mini-short, o de tomar café con tu amigo X, en la terraza del Salón Romero, mientras éste luce sus abominables rodillas.

(*) Con no poco dolor, el autor ha de reconocer que también ha sido víctima de la moda y se ha visto obligado a adoptar el uniforme de turista. Mea culpa. Si lo desean, consulten en este blog "Un día en el parque", en el que encontrarán un impagable documento gráfico.

martes, 3 de febrero de 2009

¡Que es broma, so tonto!

Madrid, 3. (Agencias) La ultraderechista cadena Intereconomía ha colado una broma de pésimo gusto al showman de la 6, el progresista Gran Wyoming. En efecto, los denominados clones, han simulado el maltrato verbal hacia una inmigrante, utilizando palabras irreproducibles y gestos humillantes. Alguien de la cadena carca ha enviado un correo electrónico malicioso a Wyoming, quien en seguida ha criticado el deplorable episodio. Posteriormente, los clones han explicado la realidad: todo ha sido un montaje para burlarse de los incautos de la cadena pro-gubernamental.
Las reacciones no se han hecho esperar. Wyoming ha asegurado que no todo vale en la guerra entre cadenas, menos aún cuando está por medio la dignidad de las personas, y máxime siendo mujer e inmigrante. Se han sumado a las manifestaciones en contra del engaño de Intereconomía diversos medios de difusión nacional. Tanto El País, como Público han publicado en primera página y a toda plana fotogramas del vídeo, y han recogido manifestaciones de personalidades de la cultura: un Bardem no ha dudado en asegurar que esto no es sino otra muestra del desprecio de la derecha por los que no son como ellos. La ministra Aido asegura que el daño a los derechos humanos es inaceptable, máxime cuando la burla tiene lugar sobre una mujer, y que aunque realmente la protagonista no fuese sino una actriz, esto es intolerable y denigrante. Asegura que emprenderá acciones legales de inmediato.
Por su parte, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, ha calificado los hechos como lógicos, en un ámbito derechista tributario y direto heredero de Aznar y Bush.
En este torbellino, el propio ABC se ha visto obligado a reconocer que sus informaciones publicadas ayer sobre el gasto en reformas de dependencias del Gobierno gallego son falsas, y que el coste de las mismas no ha ascendido a varios millones. Asume que la información en la que se aseguraba que se han comprado sillas cuyo valor individual era de más de dos mil euros, no es sino una manipulación para poner en entredicho al muy legítimo y progresista gobierno de Touriño, cuyo coche, además, no cuesta más que el de Obama. Y que es falso de toda falsedad que el presidente se haya hecho colocar unos vidrios que cambian de color por más de 170.000 euros.
Se está a la espera de un comunicado conjunto de Moncloa y Ferraz condenando tamañas aberraciones informativas, así como desmintiendo las cifras que el Partido Popular ha proporcionado sobre el paro en enero. Es falso que haya 180.000 parados más. El PP, simplemente, ya lo sabemos, cuanto peor mejor.

domingo, 1 de febrero de 2009

Va de espías

Dice doña Leire Pajín, número tres del PSOE, según creo, que la cosa esa del espionaje (presunto, ¿no?) que dicen algunos que sufren en la Comunidad de Madrid algunos políticos populares, es uno de los mayores escándalos de nuestra democracia reciente.
Bueno, que depuren responsabilidades, que hablen los jueces, y que si hay algo la paguen los culpables. Hombre, si se demuestra que son ciertos los hechos denunciados, el escándalo sería innegable. Pero compartiría el escalafón, por supuesto muchos puestos por debajo, con las escuchas del CESID durante el gobierno de Felipe González. ¿Recuerdan? Pincharon los teléfonos del Rey, de Adolfo Suárez, de algunos periodistas... Y con la cosa esa del GAL, y con otras tantas. Nuestra democracia es aún joven, pero no está falta de escándalos de auténtico peso.
Ea, doña Leire. Ahora, a trabajar para solucionar el problemita ese del paro.

sábado, 31 de enero de 2009

Un rato en Fitur

No faltan las curiosidades en esa especie de ONU del turismo que es Fitur. Fíjense en la fotografía: el stand de Israel lindando con Irán y con Marruecos, y rodeado, aunque no se aprecie en la imagen, de otros países del ámbito árabe. Cada uno a lo suyo, ocupados en despachar material promocional y en hacer negocios, si les es posible. Por cierto, la foto es del viernes, Día de la Paz.
Ciertamente, la edición de este año ha sido floja, a ojos de un visitante que ya conoce bastantes ediciones del certamen. Ignoro, en términos de negocios, cómo habrá acabado la cosa. Ha habido menos pabellones y en alguno de ellos se apreciaban extensos huecos.
Más curiosidades relacionadas con el turismo. En ABC de ayer aseguran que la comunidad de Madrid recibió más de 9,2 millones de turistas, cifra cercana al récord de 2007, cuando la cifra superó los 9,3 millones. Lo que me llama la atención es que Ifema, la entidad ferial, es el lugar más visitado, con 4,5 millones de personas, lo que da cuenta de la importancia económica de las ferias madrileñas. Le sigue, muy de lejos, el Museo del Prado, con 2,1 millones. El Palacio Real acoge a 883.000 visitantes, y el Museo del Real Madrid a 545.000, más que el Monasterio de El Escorial (521.000) y que el Valle de los Caídos (402.000).

martes, 20 de enero de 2009

Good luck, Mr. President


Ea, pues ya es presidente Obama. Ahora lidera la más poderosa nación del mundo, lo que supone que sus aciertos o errores tendrán repercusión en el resto de los mortales. Le deseo, por eso, buena suerta y buena vista.
De momento, de su discurso tras el juramento, en un tono que me recuerda mucho a los filmes de Hollywood, destaco su referencia a lo necesario de la pervivencia de los valores de la sociedad americana, bastante coincidentes, en mi opinión, con los de la vieja Europa. Me recuerda un tanto al Sarkozy de Bercy. Y, por supuesto, su llamamiento a una lucha sin tregua para superar los retos que esperan. Entre ellos, y no es moco de pavo, están la política de seguridad nacional y la exterior. Sobre ésta última cabe preguntarse si, más allá de gestos o cambios cosméticos, la presencia norteamericana seguirá siendo el principal bastión de la defensa de la seguridad de Occidente, y en qué grado exigirá el compromiso de los aliados en esa tarea.
Ahora quedan cuatro años por delante. Tiempo tendremos de ver cómo funciona la cosa. En todo caso, y mal que les pese a muchos, los Estados Unidos son una formidable nación con una democracia a prueba de bombas. Y Obama, no lo olvidemos, es, ante todo, americano. Dios se la depare buena, míster Obama. Y eso, buena suerte.

lunes, 19 de enero de 2009

Una curiosidad

De vez en cuando me da por hojear/ojear revistas que conservo desde hace algunos años. Es un repaso a nuestra historia reciente en el que refresca uno acontecimientos que van quedando olvidados y que, en muchos casos, fueron de relevancia.

En una de estas incursiones, espigando entre las páginas de un especial de Tiempo, publicado en 1992 con motivo de su 10º aniversario, me tropiezo con la publicidad de Paradores que reproduzco. Utilizan como imagen la del patio del de Zafra, con algún pegote en el ángulo inferior izquierdo.
Me ha llamado la atención el uso de la fotografía de Zafra, en un año tan relevante y turístico como el 92. Bonita campaña.
Por cierto, ahora estamos a días de FITUR. Creo que este año la presencia de políticos locales va a ser mínima o inexistente. Bueno será que aprovechen para reflexionar sobre cómo se puede estar presente en el certamen de un modo más provechoso para Zafra. Y no me refiero a la presencia física de concejales, sino a una adecuada proyección institucional de los valores turísticos de la ciudad. En todo caso, un servidor tiene previsto acudir a darse un garbeo. Ya les contaré cómo está el ambiente.

domingo, 18 de enero de 2009

Mingote, 90 años



Cumple hoy Antonio Mingote 90 años, 55 de los cuales ha dedicado, a diario, a publicar sus viñetas en ABC. 20.280, exactamente, desde que empezó sus colaboraciones el 19 de junio de 1953. He escogido para ilustrar la entrada de hoy la que publicó en 1955 y rescató el 30 de enero de 2007. La conservo recortada y creo que no pierde actualidad. Por mi parte, transcribo a continuación un artículo que publicó Ambrosio de Argüelles hace unos cinco años, esperando no le moleste que piratee su texto. Todo sea en homenaje a nuestro Mingote, al que ambos admiramos sin límites, y cuyo apellido da título al artículo. Allá va. Muchas felicidados, don Antonio, y que Dios le guarde.

En un reciente viaje a Madrid he tenido el privilegio de acudir a la exposición que conmemora los 50 años del trabajo en ABC del humorista y académico. En ella se pueden contemplar cientos de dibujos del maestro, fruto del trabajo y del ingenio más agudo.
Por cierto, como Mingote trabaja para ABC, periódico del que soy asiduo lector hace décadas, no quiero dejar de referirme a este medio, que ahora celebra su centenario: en mi modesta opinión es un referente claro de humanismo, liberalismo, buen gusto y defensa inteligente de la monarquía española. Para mí que es toda una escuela.
En fin, vuelvo al tema de hoy. Dicen que los chistes de Mingote son auténticos editoriales y no seré yo quien lo ponga en duda. En pocas palabras y con unos cuantos trazos nos retrata la realidad, nos hace reír, sonreír, pensar y, si se tercia, hasta llorar. No necesita de muchas cuartillas para darnos sus argumentos y convencernos; su pensamiento, su razón, su profundidad, se hacen obvios de un solo vistazo. Y este pensamiento es lúcido, vital, intenso y siempre actual.
De entre sus historietas me quedo con algunas relacionadas con las libertades o con la cosa política, como esa del troglodita que, aplastado por una enorme piedra (excepto la cabeza), tiene que soportar cómo otro coetáneo le espeta algo así como que claro que tiene libertad de pensamiento, que no ve que le pase nada en la cabeza. Sencillamente genial.
Otras me resultan inquietantes, como esa serie de dibujos en los que se hacen protagonistas unas escaleras que no conducen a ninguna parte, como no sea al vacío, al caos, a la nada del principio o al principio de la nada. Reales, quizá, como la vida misma.
Pero de entre todos los dibujos de la exposición quiero destacar uno que me impresionó: un albañil aparece sentado en lo alto de un edificio en construcción, con sus piernas colgando en el vacío, entre un bosque de columnas de hormigón armado. Se ve al hombre tranquilo, plácido, sosegado, se diría que discretamente feliz. Junto a él, entre tanta uniformidad, una pilastra rematada con un capitel clásico, creo que corintio.
Este dibujo me llegó al alma. Para mí que el punto de rebeldía y creatividad del humilde albañil es, quizá, el ideal del minuto de gloria que todos buscamos. O tal vez, una alegoría de la búsqueda de la belleza como contrapunto a la mediocridad imperante. Acaso un sueño, una ilusión sin sentido; o, más bien, el aura de un espíritu que quiere volar. O, si les parece, búsquenle cualquier otra interpretación.
Pero el obrero se sienta y descansa; ha dado de sí más de lo que se espera. Es más, algo radicalmente distinto a lo que de él se espera en su faena monótona. De lo gris ha obtenido belleza. En un universo de encofrado ha esculpido armonía y clasicismo. Y todo ello nos lo insinúa el artista sin necesitar de una sola palabra.
La releche. Bendita ilusión. Bendito Mingote.

sábado, 17 de enero de 2009

El sari rojo

Acabo de leer el último libro de Javier Moro, sobrino de Dominique Lapierre, de quien creo que ha heredado una agilidad narrativa que cautiva.
Al hilo del matrimonio entre la italiana Sonia Maino y el hijo de Indira Gandhi, Rajiv, nos retrata Moro la historia humana de los Nehru-Gandhi, familia referente en la India, que lideró y lidera desde hace décadas el Partido del Congreso y de la que tres de sus miembros (el pandit Nehru, Indira y Rajiv), presidieron el Gobierno. Describe magníficamente el drama familiar y político de un modo fresco y dinámico, de tal modo que las quinientas y pico páginas del tomo pasan volando y llegan a hacerse cortas.
Conocía algo sobre el enorme y contradictorio país a través de Esta noche la libertad, de Lapierre y Collins, de La Ciudad de la alegría, de Lapierre y de Pasión india, del propio Javier Moro, todos ellos apasionantes best-sellers. Pero conocer desde dentro la vida y entresijos de la familia Gandhi, marcada por la tragedia, creo que arroja mucha luz sobre cómo son y cómo funcionan las cosas políticas en la India, impecablemente democrática, avanzadilla actual de la tecnología y, sin embargo, plagada aún de paupérrimos ciudadanos.
Es curioso, ahora que cito estos libros, el paralelismo que existe entre la independencia de la India (1947) y la de Israel (1948), que tan amenamente narraron Lapierre y Collins, en Esta noche la libertad y en Oh, Jerusalén, respectivamente. En ambos casos, la potencia colonial es la Gran Bretaña, en ambos no se consigue un acuerdo territorial razonable entre dos comunidades antagonistas, en ambos se desencadena una guerra brutal y sangrienta y en ambos los conflictos perviven a través del tiempo.

viernes, 16 de enero de 2009

Agüita del Hudson


Conservo una página de ABC de hace un par de años que me llamó sumamente la atención. Decía el rotativo que seis premios Nobel eran de un pueblo de ocho mil almas, cercano a Nueva York, llamado Husting-on-Hudson. Desde entonces me ronda las mientes la idea de escribir alguna cosilla sobre las virtudes del agua del río norteamericano que presta su nombre a la localidad y que debe de tener algún elemento que alimente las neuronas.
Pero claro, con lo del avión se me ha fastidiado el invento, porque a las hazañas intelectuales de los ocho galardonados de Husting-on-Hudson se superpone ahora la proeza del piloto que ayer tomó agua limpiamente dejando a su centenar y medio de viajeros sanos y salvos, aunque ateridos y sin duda de los nervios, y mecidos por la corriente.
De estas, pocas. De modo que elevemos al comandante y a su tripulación a la categoría de sabios del aire, y hagamos votos porque las aguas benéficas y salvíficas del Hudson se embotellen y se distribuyan siquiera para asperjarnos de vez en cuando sobre la testa, que algo se pegará. Enhorabuena, y¡marchando una garrafa para La Moncloa!

viernes, 2 de enero de 2009

Doble expectativa

Me resulta ya aburrido el debate sobre el liderazgo de Rajoy. Las encuestas parece que no avalan su despegue y no tardan en acudir quienes predican que hace falta un cambio, no sé si de líder o de orientación, en el PP.
Por mi parte, me limitaré a insistir en que el liderazgo de Rajoy, legitimidades aparte, viene asentado en una doble expectativa: en primer lugar, la moderación como expresión de ese lugar que en política se ha dado en llamar el centro, punto de encuentro (iba a decir meeting point, que queda más chulo, pero me avengo al español) de muchos que puden decidir destinos electorales. La segunda: la capacidad de gestionar adecuadamente un gobierno que afronte con garantías de éxito las cosas de España.
De modo que un servidor sigue apoyando a Rajoy, bien entendido que, como no soy sospechoso, votaré y apoyaré, me guste más o menos, a cualquier otro (u otra, oiga) que presente el PP para gobernar España. A todos los posibles candidatos, al día de la fecha, les reconozco al menos capacidad de dar satisfacción a la segunda expectativa.
En todo caso, quizá otro día me anime a comentar algo sobre listas abiertas, disciplinas de partido y otras cositas así, tan entretenidas.

martes, 30 de diciembre de 2008

¡Vaya felicitación!

Hombre, pues no. Si el principal deseo de las Juventudes Socialistas de Castilla y León es patear la cara de Bush, me parece que desvarían, por muchas ganas que tengan de que se vaya. Me hubiera parecido más coherente que los deseos que pretenden que se hagan realidad tuvieran que ver con el fin de la destrucción de puestos de trabajo, con la derrota del terrorismo, con lograr una auténtica cohesión territorial... Incluso sería lógico (desde su punto de vista, ojo, no desde el mío, que después vienen los interpretadores) que apostaran por la victoria del PSOE en las elecciones vascas, gallegas y europeas. O que proclamaran su esperanza en las políticas de mucha consigna y poca sustancia que tanto les gustan. Digo yo.
En fin, cosas del talante. Cada cual que pida lo que quiera para el próximo año y que Dios reparta suerte, no vaya a ser que resulte que Obama es más americano que del PSOE como parece que nos quieren hacer ver algunos que, a la larga, pudieran quedar como el gallo de Morón (con perdón, que allí había una base americana, si no recuerdo mal).

lunes, 29 de diciembre de 2008

Un regalo inesperado

Los amigos son (junto con la familia) algo así como los catalizadores de tu vida: con su simple presencia funcionan muchas cosas y todo es más fácil.
Un servidor disfruta con ellos tomando unas copas, que se han convertido en reglamentarias, los sábados y otros días que se tercian. Y, extraordinariamente, organizamos algún día de campo o bien algún guateque con música bien escogida y todo lo apropiado para el yantar, como dice mi amigo Manolo Pérez, mojando las palabras.
El caso es que el pasado sábado, a los postres de uno de esos guateques, mis amigotes, con premeditación, alevosía, nocturnidad y no sé cuántas cosas más, me sorprendieron con el obsequio de una magnífica estilográfica Waterman, es de suponer que porque han visto en mí -bendita benevolencia- ínfulas de escritor y con su gesto me animan a seguir emborronando cuartillas.
Como la otra noche, con la emoción, no pude pergeñar algunas palabras de agradecimiento, aprovecho ahora para decirles:

La palabra escritor me merece un respeto infinito; aunque con el diccionario en la mano el que suscribe pudiera usar el vocablo, creo que no reúno méritos suficientes para ello. Qué más quisiera yo que poder autoproclamarme tal cosa. Prometo, no obstante, seguir intentando ganarme ese derecho.
Otrosí digo: creedme, amigos, que vuestro gesto queda grabado de forma indeleble en mi corazón. Cada vez que tome en la mano la estilográfica estaré utilizando no sólo un instrumento noble, sino también un símbolo, el de vuestro afecto, del que he recibido una de las grandes alegrías de mi vida. Y no creáis que exagero.
Segundo otrosí digo: como bien sabéis, mi caligrafía es abominable, y no creo que eso tenga fácil solución. Pero prometo esmerarme y hacer algún ejercicio. Ahí lleváis la primera muestra:
Evidentemente, está escrita con la Waterman.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Exabruptos

No piensen ustedes que el exabrupto del alcalde de Getafe es una anécdota. Como tampoco lo es que la presidenta del Parlamento de Galicia insulte a diputados del PP en la cámara. No son estos los únicos ejemplos de políticos faltones, los ha habido desde siempre, en la derecha, en la izquierda, en el centro y donde se tercie, y me malicio que seguirá habiéndolos.
Debe ser preocupante, creo, que el político descuide una de las facetas de su personalidad pública que más debiera cuidar: la didáctica. Esto es, su capacidad de dar ejemplo de cómo se puede discrepar y al mismo tiempo convivir, sin agredirse ni tan siquiera verbalmente.
Si los insultos pueden escucharse con facilidad en cualquier taberna con televisor, mientras los parroquianos toman un vino y escuchan las noticias, no debería ocurrir lo mismo en las sedes parlamentarias, en los salones de plenos, y en cualesquiera lugares donde estén los políticos desempeñando sus cargos. Estos tienen que ejercer el magisterio de la convivencia y el respeto, máxime en un país como el nuestro, que lleva siglos vociferando vivas y mueras. De lo contrario, aquellos que creen que política es sinónimo de enemistad, se llevarán el gato al agua, Y esto, a la larga, es peligroso.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Feliz Navidad


Feliz Navidad y próspero 2009
Imagen: La adoración de los Magos. Fra Angelico.

domingo, 23 de noviembre de 2008

¡Mira que olvidarme!

Con la inmensa duda de si Franco había muerto, cosa que nos han confirmado hace sólo unos días, y con la subsiguiente zozobra, se me ha ido el santo al cielo y se me ha pasado recordar que ayer, día 22, se cumplieron 33 años de la proclamación de Don Juan Carlos como rey de todos los españoles.
Con el permiso de ustedes, prefiero esta efeméride.
¡Viva el Rey!

sábado, 22 de noviembre de 2008

Gracias, muchas gracias

(Fotografía cortesía de J. Víctor Pavón)

El jueves 20 presenté mi libro sobre la historia del hospital de Zafra, del que ustedes venían teniendo noticia. Debo confesarles que fue un acto que me llenó de satisfacción, porque culminaba tres años de trabajo, porque estuve avalado por la presencia de autoridades locales y regionales, porque mi amigo Pablo Ortiz hizo una presentación en la que demostró su brillantez y para la que no encuentro palabras suficientes de gratitud, y porque el público respondió abarrotando el salón del Huerta Honda.
Destaco la asistencia del presidente de la Junta, que siempre se ha mostrado amabilísimo para con mi persona y que inmediatamente respondió afirmativamente a mi invitación. Su presencia en el acto, acompañado de su consejera de Sanidad, merece ser reseñada y queda en mi memoria particular, bien guardada en el armario de los momentos gratos.
Gracias, también, a todos los que me han buscado o me han llamado para felicitarme. Sé que sus palabras son sinceras y también las recojo en ese armario que acabo de citar.
Ahora, lo que queda es que lo escrito les sirva a ustedes de algo, siquiera de entretenimiento. Espero que mi humilde contribución a la historia de Zafra sea provechosa.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Están ustedes invitados.

Jueves, 20-11-2008. 21 horas. Hotel Huerta Honda.
Intervienen: Pablo Ortiz Romero, Dr. en Historia y prologuista del libro. Juan Carlos Fernández, autor.
Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Se acabó el espíritu de la banca Telson

Calma, no hablaré de la crisis aunque el título de la entrada de hoy pudiera sugerirlo. La banca a la que me refiero es la de Historia de dos ciudades, de Dickens, que viene hoy de nuevo a inspirarme.
¿Por qué me refiero a esa casa novelesca del XVIII? Porque, como dice el autor de la novela, cuando en la casa londinense de Telson admitían a un empleado joven lo escondían en alguna parte hasta que se hacía viejo.
Hogaño, tiempos de paidocracia, cosa que tanto obsesiona a Martín Ferrand, la tendencia es la contraria. Mejor el viejo (no rebases los cuarenta, que la liaste) encerrado. Pse, pse... Ni lo uno ni lo otro, ¿no?

jueves, 6 de noviembre de 2008

Nueva conferencia del Foro

El próximo jueves, día 13, a las 21 horas, y como siempre en Bodegas Medina, celebramos la 8ª conferencia del Foro Zafrense, en la que se tratará el tema El futuro de la energía en España.
Contaremos con la presencia de Dª Mª Teresa Domínguez, presidenta del Foro Nuclear de España (www.foronuclear.org).
Están ustedes invitados.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Presentación del libro


He recibido varios correos, algún mensaje en el blog y varios vecinos me han preguntado sobre el sitio y hora de la presentación de mi libro sobre el hospital. Debo decirles que, en principio, será el 20 de noviembre, a las 21 horas. El lugar se anunciará oportunamente, puesto que aún no está cerrado. Agradezco el interés de quienes han preguntado, y les ruego estén pendientes del anuncio definitivo de fecha, lugar y hora.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Refinería, ahora, sí

Vaya, vaya. Me llevo la sorpresa del día cuando en "Hoy", en la edición de hoy domingo, entrevistan al candidato a la presidencia del PP de Extremadura, José Antonio Monago, quien ahora se manifiesta favorable a que se instale en Tierra de Barros la refinería del grupo Gallardo. Transcribo los argumentos:
Creo que la refinería si se hubiese podido poner en otro sitio mejor, pero si no hay otro sitio alternativo porque así lo dicen los estudios de la empresa, y si cumple además con todos los requisitos medioambientales, habrá refinería en Tierra de Barros. En un estado de derecho, un señor que presenta un proyecto que cumpla con la normativa tiene que salir adelante.
Argumento impecable, sobre todo cuando viene de un partido que ha de creer en la libertad de empresa. Cosa curiosa, por usar el mismo argumento en un artículo que publiqué en "El Mensajero", alguien (adivina, adivinanza), me calificó de librepensador. ¿Me permiten ustedes que les transcriba el artículo, aunque sea algo extenso? Ahí lo llevan:

Dígame algo acerca de la refinería, oiga.

En más de una ocasión he comentado en esta misma tribuna de opinión que a los concejales de a pie nos abordan por la calle a diario, bien para pedirnos solución a problemas, bien para denunciar malos funcionamientos, bien para brindarnos sugerencias sobre los más diversos asuntos municipales. Pero también, con frecuencia, los vecinos quieren conocer nuestras opiniones sobre asuntos más o menos candentes.

Tal cosa me ocurrió hace un par de días, cuando un ciudadano anónimo, de esos que te cruzas por la calle sin conocerlos y con el que nunca antes había hablado, me abordó mientras tomaba café. Tras presentarse y preguntarme si tendría inconveniente en dedicarle unos minutos, a lo que asentí, no faltaría más, me espetó sin más preámbulos: “Lo veo en la televisión local, lo escucho en la radio y lo leo en la prensa. Conozco sus opiniones y críticas sobre muchas cosas, todas ellas creo que interesantes. Pero hay algo sobre lo que no le he oído pronunciarse. Me gustaría conocer su opinión sobre la refinería. Eso sí, le pregunto como representante mío, no como miembro de un partido. Y no me eche balones fuera; del mismo modo que exige vehementemente a los socialistas de Zafra que luchen por el hospital y que no se dejen llevar por las instrucciones de arriba, porque van contra el pueblo, yo le exijo a usted que se ciña al interés ciudadano, no a consignas”.

¿Cabe una pregunta planteada de un modo más directo y con más enjundia? ¿Qué ha de hacer un político ante tal cuestión, sin saber qué piensa el interlocutor, para no desagradarlo? Porque ya sabemos que muchas veces pretendemos contentar a todos, y eso es imposible. ¿Qué procede, entonces? Pues ser sincero, claro. Uno opina, guste o no, y se arriesga a equivocarse. Pero ese es el juego. Además, con respeto y sentido común (si es posible) uno puede manifestar cuanto le venga en gana. No faltaría más. De modo que, sin más pérdida de tiempo, voy a ello, y le respondo:

“Mis ideas me dicen que la sociedad civil debe asumir el protagonismo del desarrollo integral. Las empresas forman parte de esa sociedad, e invierten allí donde encuentran expectativas de beneficio; con ocasión de esas inversiones se crean puestos de trabajo y riqueza. No ocurre lo mismo en las economías de dirección central, en las que el Estado determina en qué invertir, cuánto, dónde y por qué (incluso por razones ajenas al mercado). Felizmente, no es el caso de España, donde nuestra configuración como economía social de mercado es altamente interesante.” Me parece que el ciudadano asiente, me animo, y continúo mi exposición.

“Precisamente por ese carácter social, siempre hay fórmulas para atemperar los posibles impulsos ultra-liberales, mediante sujeción a normas laborales, medioambientales, fiscales, de todo ámbito. Es decir, aquí lo que cuenta es el Imperio de la Ley. En consecuencia, lo que hay que hacer es que esta se respete, se acate, se cumpla. Punto. Caso contrario, existen medidas de carácter administrativo o judicial para exigir su cumplimiento. Este es el juego. Y como estamos en una democracia, la seguridad jurídica es fundamental. Es vital que el ciudadano, incluyendo en esta categoría al empresario, sepa a qué atenerse. No son admisibles modificaciones de la ley a favor o en contra de una persona.” Tras una breve pausa para tomar algo de café, continúo:

“Por lo demás, el debate no es si tiene que haber, o no, una refinería en Extremadura. Es si el proyecto concreto, de un empresario determinado, para invertir en un lugar específico, se ajusta o no a derecho. Para tal cuestión no hay más que respetar los procedimientos administrativos establecidos. Porque, si el empresario ha elegido una ubicación, por algo será. No hay nadie con fuerza de obligar (moralmente, claro, la violencia es otra cosa) a un empresario a invertir donde no desee. Ni es sensato plantear la ubicación de otro tipo de industrias como alternativa exigible, porque no se puede forzar la voluntad empresarial. Por lo demás, ¿qué tipo de empresas tendrían que constituirse? ¿Quién va a instar a su creación? ¿Estamos en un Estado marxista? ¿Deben las administraciones públicas crear polos de desarrollo en pleno siglo XXI?”

Me interrumpe el vecino, y me plantea otra cuestión: ¿qué pasa con el desarrollo sostenible? Allá va mi respuesta:

“Pues mire, he oído comentar muchas veces que el futuro de Extremadura pasa por el desarrollo sostenible, por las energías renovables (pero ojo con la eólica, ¿eh?), por el turismo rural, etcétera. Todo eso está francamente bien. Pero no conozco ninguna tortilla que se haya hecho sin romper previamente los huevos. Algo de coste medioambiental tiene cualquier actividad humana. Para eso se inventaron los medios correctores. Además, el desarrollo ha venido siempre de la mano de la industrialización. Al menos lo que hasta ahora entendemos por desarrollo. Es imposible nuestro estado del bienestar sin un crecimiento económico sostenido. Y no todas las actividades económicas, por muy medioambientales que sean, tienen la capacidad de generar los puestos de trabajo, esto es, la riqueza, que todos desearíamos”. Continúo con mi tesis:

“La industrialización es la que ha facilitado el crecimiento, entre otros, del sector vitivinícola. Esto es, las empresas que se dedican a molturar, embotellar, destilar, utilizar subproductos, etcétera, ponen a disposición del consumidor mercancías que hacen rentable la explotación agrícola. De no ser por el desarrollo industrial esto no sería posible. Otro ejemplo: imaginen nuestro campo sin productos fitosanitarios, producidos por la industria, que garantizan la salud de los cultivos. Sería imposible abastecer los mercados. No es viable pensar en sistemas de producción de siglos atrás. Eso sí, insisto, también la industria debe avanzar en el respeto medioambiental. Y se le debe exigir que implemente los más modernos sistemas. A todas las industrias. Fíjese que hace no muchos años, una alcoholera sufrió un escape de gas clorhídrico, si no recuerdo mal; estaba situada en pleno casco urbano de Villafranca de los Barros. Y cuando empezaron a sonar voces pidiendo su traslado, muchos cooperativistas pusieron su grito en el cielo, porque esto podría ir contra el desarrollo económico del sector”.

No me resisto, y continúo mi razonamiento: “Me consta que lo que sí puede haber es un problema de marketing. Pero un problema de esta naturaleza se resuelve con una política de marketing en sentido contrario, para anular los efectos perjudiciales. Y se me ocurre que la empresa propietaria de la futura refinería, con una inversión prevista de más de cincuenta mil millones de pesetas no debería encontrar mucha dificultad en colaborar, aportando una cantidad adecuada, con el sector vitivinícola, con la Denominación de Origen, con los productores de aceite de oliva. Esto facilitaría el diseño de una campaña de promoción y prestigio de los productos de la zona. Quizá alguien debiera explorar esa posibilidad”.

Mi interlocutor me interrumpe y me dice que suena que hay favoritismos por parte de la Junta. Y yo le contesto que, si así fuera, se proceda contra la Junta, contra la empresa y contra el Sursumcorda. Pero que eso hay que demostrarlo. En cualquier caso, ¿qué pasaría con La Caixa? ¿Habría que impedirle abrir más sucursales? El Estado, en todas sus manifestaciones, tiene en sus manos medios más que suficientes para corregir los desvíos contra la ley.

El anónimo vecino, acaso porque mi contestación le parece excesivamente extensa, o porque tiene una natural tendencia a no fiarse mucho de lo que escucha a los políticos, o más probablemente porque quiere irse con la cuestión meridianamente clara, me plantea una última cuestión: “Mire, yo estoy convencido de que la refinería traerá beneficios para esta zona, si se hacen las cosas como Dios manda. Dígame usted, sin tantas palabras, si está de acuerdo con la refinería donde se va a instalar.”

No es habitual que los ciudadanos nos atornillen tan a modo, pero hay que estar a las duras y a las maduras, así que mi breve respuesta es: “Si ha seguido mi línea argumental verá que coincido con lo que usted acaba de decir; o sea, que estoy a favor. ¿Necesita más claridad? De hecho, ya conozco algún lugar en el que las parcelas de un polígono industrial se venden mejor y la construcción se está animando. Beneficios colaterales. Lo que hace falta (y si como usted dice, las cosas se hacen como Dios manda, no hay por qué) es que no se produzcan daños colaterales”.

El caballero se despide dándome las gracias por el tiempo que le he dedicado y por haberle dicho lo que pienso; claro, que no duda en rematar: “como es su obligación”. “Y mi derecho”, le añado. Pues eso.

Juan Carlos Fernández. Concejal en Zafra. (Publicado en 2005 ó 2006, no recuerdo bien)

sábado, 1 de noviembre de 2008

El perro de Sikes

Me gusta Dickens. He disfrutado con la lectura de algunas de sus novelas, en las que encuentro personajes admirables. Incluso en Historia de dos Ciudades, o en Oliver Twist, donde en ambientes despiadados no faltan protagonistas cargados de humanidad y, por qué no, de caridad cristiana.
Empero, no pierde Dickens ocasión de hacer acopio de ironía y soltar algún puyazo. Así, en la segunda novela citada, hay un pasaje curioso. Uno de los hampones habla del perro repugnante de Sikes socio de correrías de Fagin, del que asegura que está hecho un perfecto cristiano.
No tarda en aclarar el autor que:
Aquello pretendía ser únicamente un tributo a los talentos del animal, pero era acertada observación en otro sentido [...], pues hay muchas buenas señoras y caballeros que se proclaman perfectos cristianos, entre los cuales y el perro del Sr. Sikes existen sólidos y extraordinarios elementos de semejanza.
Supongo que Dickens aprovecha para arremeter contra aquellos dizque cristianos que desoyen sistemáticamente el principal mandamiento de Cristo, amaos los unos a los otros, y olvidan su doctrina: no juzgues y no serás juzgado y otras nobilísimas recomendaciones, mientras golpean sus pechos para cumplir el trámite, mea culpa, mea culpa, cayendo en la terrible hipocresía que el mismo Jesucristo abomina. Personajes que abundan en las novelas, pero que no faltan en las calles. Algunos conozco, portadores de descomunal viga en el ojo. A ver si hay suerte y se les atraganta. O alguien les paga con la misma moneda, que aprendan.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Amigos de Rambouillet


Ilustro la entrada de hoy con la fotografía de Gérard Larcher, alcalde de Rambouillet (al que ya dediqué hace meses unas líneas) y hoy también presidente del Senado de Francia. Larcher, ejemplo de político pegado al pueblo, hombre amable y conocedor de lo que se trae entre manos, recibió en 2001 a la legación española (Santiago Malpica y un servidor) y pusimos las primeras piedras del actual hermanamiento. Felicidades, Gérard.
Hoy, además, tengo el placer de reencontrarme con otros amigos concejales de la localidad gala. Antonio Corchero (que, como todos saben, es amigo aunque militemos en sitios distintos), ha tenido la amabilidad de invitarme a compartir un rato con Janine y su entrañable esposo Jean François (ex piloto militar), con Claude y otros comensales.
Celebro que el Ayuntamiento siga profundizando en las relaciones con Rambouillet y me alegro de haber sido promotor de éstas. Zafra puede abrirse con perspectivas de éxito hacia Europa. Los intercambios escolares, de deportistas, de jubilados, no son sino vivero de experiencias y de cultura.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Qué asco de gambito (y de aparatos)


Eso de sacrificar peones de modo táctico es cosa del ajedrez. Cuando se hace en la política da asco. En ella, digo yo, el que quiera que dé la cara, sin tener que quemar a nadie previamente.
Me borro de esta partida.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

¡Bravo, Rafa!

El deporte exige un alto grado de autodisciplina, de sacrificio, de renuncia... Siempre me ha gustado considerar que los deportistas constituyen uno de los mejores ejemplos de sentido del deber y de la cultura del esfuerzo para conseguir cosas. Ejemplo que es extrapolable a todos los órdenes de la vida. Lo que pasa es que muchos acaban endiosándose y haciéndose, al menos en mi opinión, un tanto repelentes. Ocurre con algunos futbolistas, que en el pie alojan toda la sustancia que debiera ocupar algún espacio en el cráneo.
No es el caso de Rafa Nadal, con cuyo tenis disfruto del mismo modo que con su personalidad: no puedo olvidar cómo, tras alzarse con el torneo de Winbledon, se encaramó por el graderío y por allí circuló exultante hasta saludar a SS. AA. RR. los Príncipes de Asturias. Es un gesto que muchos deberían observar: su entusiasmo contrasta con lo displicente de muchos futbolistas (cuánto bueno y cuánto malo hay en el fútbol) que, cuando recogen algún trofeo de manos de SS. MM. no guardan un mínimo de compostura y parece que pasan por allí de mala gana: hagan memoria y seguro que recurdan casos.
Nadal es un chaval espontáneo y jovencísimo. Pero sabe bien lo que quiere. Y, sobre todo, creo que sabe bien qué es y a quién representa, y lo hace con orgullo.
Hoy me he llevado una gran alegría. Se merece holgadamente el premio Príncipe de Asturias. Su trayectoria, avalada por su saber estar, le hacía acreedor indiscutible del galardón. Hoy, el de Manacor ha culminado uno de los mejores match-ball de su vida. Y seguro que está orgulloso. Felicidades, Rafa.

domingo, 31 de agosto de 2008

Anonimonstruos


Con ocasión de la anunciada candidatura de la diputada, concejala y presidenta local del PP, Teresa Angulo, a la presidencia regional del partido, que debe llevar aparejada, no faltaría más, la candidatura a la presidencia autonómica (cuestión sobre la que no me voy a manifestar), he seguido en Hoy los comentarios que distintos internautas han ido publicando, algunos de los cuales hacen una crítica política algo fuerte, pero asumible. En cambio, otros, créanme, son realmente bochornosos. El anonimato (sólo presunto en muchas ocasiones) que da Internet, hace que muchos se lancen por la fácil senda del insulto, de la difamación, hasta de la calumnia, si se tercia. Es sencillamente repugnante el uso de las cloacas, lugar por donde transitan habitualmente las ratas. Es tan asqueroso como el uso del teléfono para amenazar o para molestar a las señoras. Quizá el Internet sea la nueva arma del hostigador.
Un servidor, que en sus blogs y concretamente en este, ha sufrido también los comentarios estúpidos (y no publicados, estaría bueno) de alguna que se cree anónima (cuántas pistas se dejan sin querer) y hace ostentación de su absoluta inmoralidad, y que fuera de la red ha tenido que padecer las insidias de sus enemigos políticos, sabe de lo que habla.
Tiene lugar en cualquier parte la crítica política, la ironía, el sarcasmo si se quiere, pero sin traspasar los límites del respeto. El uso del anónimo insultante es un claro trasunto de la mezquindad de quien lo utiliza. La calumnia política (calumnia, que algo queda) es un arma miserable empleada por sarnosos morales.
Cabe la crítica (aquí he permitido algunas muy disconformes y duras con mis opiniones, pero que no rondaban el insulto), pero el rebuzno debe quedar para los establos. Y el chillido de las ratas, para las alcantarillas. Vayan a tomar por el mismísimo culo los difamadores (tranquila, ministra Aído, y las difamadoras).

jueves, 21 de agosto de 2008

A media asta


Ignoro los motivos por los que el Comité Olímpico Internacional deniega que la bandera española ondee a media asta, tras el trágico accidente de ayer. Supongo que lo hará amparado en alguna norma. Si tal cosa es así, entiendo que es una disposición realmente deplorable. En el deporte, como en todos los órdenes de la actividad de las sociedades, puede manifestarse el duelo y el pesar en circunstancias como las del accidente de Barajas. Impedirlo me parece una barbaridad. Un cero para el COI.

miércoles, 30 de julio de 2008

Apadrina a un mamarracho

Imagen obtenida en Periodista Digital.

mamarracho.
(Del
ár. hisp. *muharrá o *muharrí, y este del ár. muharri, bufón).
1. m. coloq. Persona o cosa defectuosa, ridícula o extravagante.
2. m. coloq. Cosa imperfecta.
3. m. coloq. Hombre informal, no merecedor de respeto.
(Real Academia Española)


El concejal de ICV-EUiA (sabrá Dios qué partido es ese), Lluís Suñé, ha publicado en su blog la mamarrachada que ilustra la entrada de hoy. En ella hace burla de Extremadura proponiendo el apadrinamiento de niños de nuestra región, puesto que no tenemos bastante con el 8,7% del PIB catalán.
Semejante individuo debe ser mandado a paseo de vehementi, y recomendamos su inmediata afiliación a Mamarrachos sin Fronteras.

martes, 29 de julio de 2008

Levanten el pie, ¡ar!


El ministro Sebastián, agotada la posibilidad de reducir energía suprimiento el uso de la corbata, por cierto, qué tontería, más calor mete la chaqueta, ha decidido que ahorremos obligándonos a reducir la velocidad un 20% en determinados tramos de carretera. Eso, sí señor, a fastidiar la movilidad, reduciendo limitaciones prudentes hasta el punto de llenar de tortugas el asfalto.
Ea, demagogia por demagogia, propongo que los grandes Audis oficiales no vayan a todo trapo por las vías públicas. (Hombre, no fastidie, eso es por seguridad). Vale. Pues que en vez de tener parques móviles con decenas de vehículos se conformen con la mitad, y vayan a los consejos de ministros en autobús. (Usted es tonto, eso también va contra la seguridad, además es el chocolate del loro).
Bueno, pues supriman ministerios inútiles, como el de la Igualdad o el de la Vivienda, que sólo sirven para pergeñar enredos y tonterías. (Usted es un facha, cómo van a suprimir el Ministerio de la Igualdad, germen de políticas sociales o el de la Vivienda, tan necesario en los tiempos que corren).
Probemos con otra cosa: dejen de derrochar en fastuosas sedes ministeriales y júntense todos los ministros en un despacho de 100 metros cuadrados con diez o doce mesas. Así se ahorra energía de todo tipo. (Dedicidamente, usted es un demagogo de los cojones. Qué cruz, señor).
Bueno, entonces no nos queda otra: nos seguimos fastidiando los de siempre, los que viajamos en nuestro vehículo, sufrimos los atascos y el precio del combustible y todas las perrerías que nos quieran hacer los gobiernos. Y además, a paso de burro. Mientras tanto, un Gobierno central y 17 taifas deben seguir al ritmo que siguen por dignidad y por seguridad. (Cállese ya, cenizo, facha, analfabeto).
Vale, ya me callo. Hoy, a pesar del calor, me pondré una corbata bien bonita. Porque me sale de las narices, ea.

sábado, 12 de julio de 2008

Historia del hospital de Zafra: último capítulo


A finales de mes se cumplirán, cosa curiosa, nueve meses desde que me puse a redactar, tras dos años de investigación, mi trabajo sobre la historia del controvertido hospital zafrense. Lo titulo "Hospital de Zafra, apuntes para una historia".
Ayer empecé a escribir el último capítulo; aún tengo que hablar con algunas personas y preparar un cuestionario que amablemente se ha ofrecido a contestarme Guillermo Fernández Vara, actual presidente de la Junta. Pero lo grueso está hecho, a falta de algunos retoques.
El trabajo no ha sido fácil, aunque he contado con la inestimable colaboración de muchos; los citaré en su momento. Algunas fuentes documentales están inaccesibles, de otras no se me ha permitido la consulta, pero creo que se recogen fielmente los hechos. He contado, además, con testimonios que agradezco muy especialmente, como el de Enrique Sánchez de León, que me atendió magníficamente y contestó con sinceridad a mis preguntas; o los de Licinio de la Fuente, ex ministro en los gobiernos de Franco y Romay Beccaría, ministro de Sanidad con el PP, así como con los de los ex alcaldes de Llerena Francisco Alvear y José Vázquez, que muy amablemente me atendieron en su localidad.
Espero conseguir que el trabajo vea la luz en forma de libro, allá por noviembre, cuando se hayan cumplido tres años desde que me empeciné el proyecto, al que he dedicado innumerables horas, un puñado de miles de kilómetros y no poco numerario soportado por mi peculio.
Les confieso que, aunque ha sido un trabajo intenso, al que he tenido que rendir mis horas libres y vacaciones, me lo he pasado de órdago. Ustedes perdonen.

viernes, 4 de julio de 2008

Me sumo al manifiesto

Cuando vemos a diario cómo los nacionalismos arrementen contra la lengua española o castellana, nuestra seña de identidad más útil, herramienta para la comunicación
que no sólo es un activo cultural sino de desarrollo social y económico, aparece Zapatero en otra de sus iluminadas intervenciones y pide al PP que no haga con la lengua lo que con la bandera. Ecce homo, ZP en estado puro, de nuevo con la huera retórica, con la consigna que reza que la derecha se apropia de los símbolos de la nación y ahora también quiere hacerlo con nuestra lengua milenaria.
Colegiré que todos los españoles que últimamente han pululado por las calles de Austria, los que han acudido a los estadios, los que se han remojado en las fuentes, los que han pintado sus rostros en son de juerga futbolera con los colores nacionales, son del PP. Por supuesto, todos los comerciantes a los que exigirán el uso de los idiomas autóctonos, todos aquellos que padecen la preterición de la exigencia constitucional sobre la lengua castellana o española, los niños que ven y verán mermada su formación en aras de una identidad que sólo pretende disgregar, son todos del PP.
Mejor debiera el presidente del Gobierno garantizar los derechos constitucionales, que no van contra nadie sino a favor de todos, y dejarse de zarandajas. Claro está, mientras habla de esto seolvida de la crisis, a la que teme llamar por su nombre, como aquellos que a las serpientes y culebras llaman bicha. Lagarto, lagarto.
Bueno, pues un humilde servidor, usuario de la lengua castellana o española, seguramente maltratador de ella por su torpeza con la pluma, aunque no de modo voluntario, se suma al manifiesto por la lengua común y pide a Dios que alguien quite tantas tonterías de la cabeza al personal.