miércoles, 16 de junio de 2010

Automóviles oficiales (I)

No caeré en la fácil demagogia de arremeter sin mesura contra el uso y disfrute de los coches oficiales. Pero el sentido común parece dictar que el abuso -como en todo- es repudiable y merece la crítica. Aquí, claro, quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Todos los que hemos estado en determinados ambientes hemos sido testigos de la imponente presencia de miríadas de estos autos estacionados, en tanto sus mecánicos aguardan a sus usufructuarios.
Yo padecí en determinada ocasión, y en Zafra, la pésima educación de un alto cargo que, tras acudir a un acto oficial, fue a tomar unas copas a un celebérrimo establecimiento local, en zona céntrica. Al salir le esperaba su chófer con el coche en marcha, en la misma puerta del local citado, impidiendo la circulación del resto de los usuarios de la vía, entre los que me encontraba. Tras aguardar un prudente rato hice sonar el claxon, a ver a ver si la autoridad, que estaba de franca cháchara con otros junto a su coche en marcha, se decidía a subir y nos dejaba pasar a los demás.
Nada. No había manera. Varias veces más hice sonar la bocina, y ni por esas. El señorito seguía su charla mientras, supongo, el sufrido conductor estaría de los nervios, no es para menos; por lo visto, la autoridad tenía todo el derecho del mundo a entorpecer al resto de los ciudadanos (sus jefes, los que pagan el cochecito). Así permaneció un buen rato. Cuando se decidió a perdonarnos la vida, subir al haiga y largarse, me dedicó una mirada chulesca y ridícula.
¡Cuánto me hubiera gustado que el muy majadero supiera leer los labios!
(Continuará)

domingo, 6 de junio de 2010

Antecedente zafrense del copago


No es nuevo el debate sobre el denominado copago sanitario. Se lanzaron globos-sonda por el Gobierno de Felipe González -lo recogía el célebre Informe Abril- y no faltó la discusión también en la época de Aznar. Pero la cosa viene de más atrás. De hecho, tenemos un precursor en Zafra, el célebre oftalmólogo José Viñuela (q.e.p.d.), quien en un artículo publicado en "Hoy" el 21 de mayo de 1966, hace ya más de cuarenta y cuatro años, defendía el pago de una cantidad por atención médica o por receta, según el sistema inglés.
En este artículo también anticipaba Viñuela la necesidad de un Ministerio de Sanidad, que años después fue realidad.
Vemos, pues, que debates que parecen tan modernos no lo son y que, cuatro décadas después, nadie ha puesto los cascabeles al gato, si es que hay que ponérselos, que es cuestión a valorar.

Nota: disculpen la autocita, pero esta infomación la extraigo de mi libro "Hospital de Zafra. Apuntes para una Historia", en cuyas páginas 19, 265, 306 y 457, hago referencias breves a la espinosa cuestión.

jueves, 3 de junio de 2010

Una cita

Ni me gustan los libros de citas célebres, ni en mi humilde biblioteca hay ninguno, que yo recuerde. Aunque suelo usarlas en algunos de los artículos que publico donde puedo, me niego a comprarme ningún "manual" para intercalar ocurrencias que vengan al caso. Mi método es distinto: anoto en cuadernos aquello que leo en prensa o libros y que llama mi atención; incluyo en las anotaciones citas recogidas por el autor al que leo. No pocas veces una frase más o menos redonda me ha servido de inspiración para un articulito.
Hoy he subrayado varios párrafos de un breve ensayo de D. Gregorio Marañón, Liberarismo y Comunismo, publicado en 1937. Me quedo con una reflexión que goza de plena validez. Ahí la llevan:

El hombre de formación política considera como una humillación y como un suicidio el proclamar una equivocación.

viernes, 14 de mayo de 2010

Yo no hago huelga

Nunca me han gustado las huelgas, y siguen sin gustarme. No participaré en la que hay convocada por los sindicatos para protestar por la disminución salarial que el Gobierno nos adjudica, después de dos años de inanidad política, de marear perdices y de engañar al personal. Ahora pagamos los platos rotos los de siempre, los que estamos más a mano.
Pero no me da la gana de sumarme a ninguna huelga (salvo, claro está, si uno de esos amabilísimos piquetes dizque informativos me coacciona, con ese estilo tan democrático que se gastan), cuando en España hay casi 5 millones de parados. Menos voces, y más votar con sensatez, sin dejarse guiar de consignas rancias. Se sabía cómo funcionaba Zapatero, se anunciaban aires de crisis, y venció el mensaje de que todo eran insidias de la derecha antipatriótica. Cuanto peor, mejor, decían que tenía para sus adentros el PP. Ahora, seguro, no faltará quien eche la culpa de todo a la derecha.
La mejor manifestación, en las urnas. Si tan descontentos están, pidan anticipo de elecciones. El país no está para algaradas ni para más pérdidas de producción. Y los sindicatos, y los partidos, menos subvenciones. Y en el Senado, cuando vaya Montilla, que hable en español, que todos le entenderán sin tener que gastar más de 6.000 euros para una sesión, días después del anuncio de recortes sociales. Menos cara dura, oiga. A mí, por lo menos, no me vengan con cuentos.
Por cierto: las medidas son para evitar la quiebra del Estado. Lo de salir de la crisis es harina de otro costal. A ver en qué queda todo. Y a ver si cogen al chivo que se come todos los brotes verdes. Amén.

viernes, 30 de abril de 2010

Traducción simultánea

Anonadado ando después de la exhibición de la señorita Pajín, que en el Senado nos demuestra su dominio de las lenguas españolas. Después del anuncio portentoso de la epifanía planetaria, que como todos sabemos se ha cumplido a rajatabla y con grandísimos resultados, sobre todo para nuestro país, me descubro ante la convincente oratoria, y asiento sin reparos: amén. Hablen ustedes en el Senado en la lengua que les salga de las narices. Utilicen trujimanes a diestro y siniestro. Eso sí, páguense de su bolsillo el capricho, ¿verdad, usted?

martes, 27 de abril de 2010

Papeleras

Mi vecino de blogosfera PeSaR se ha referido días atrás al gasto en papeleras que ha efectuado el Ayuntamiento. Una pasta, oiga.
Como me llamó la atención el sistema que han puesto en París (ciudad un poco más monumental que Zafra), hice una foto que, aunque nocturna y no de mucha calidad, sirve para mostrarles el modelo de papelera galo. Un aro y una bolsa, ça y est.
dicho sea de paso, me llamó poderosamente la atención no encontrar (salvo error u omisión) ni una puñetera papelera en la bellísima avenida de los Campos Elíseos. Hasta tal punto que algunos tomaron a una cabina de teléfonos en sustitución, y la llenaron de desperdicios.
¡Qué falta de agildad mental la mía, no se me ocurrió fotografiar la ocurrencia!

lunes, 26 de abril de 2010

Reconciliación

Dos testimonios de dos socialistas de largo recorrido me han conmovido en los últimos días. El primero, de Nicolás Redondo Terreros, a quien en Onda Cero escucho que todos sabemos que Franco murió en la Cama, y que al franquismo se le venció el 15 de junio de 1977.
El otro, de Joaquín Leguina, en un artículo que firma en El País, y que a continuación enlazo:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Enterrar/muertos/elpepuopi/20100424elpepiopi_12/Tes

Reconciliación. Esa es la clave de bóveda. Se necesitan más testimonios de la derecha y de la izquierda. Es necesario. Es absolutamente necesario.

miércoles, 14 de abril de 2010

Nueva conferencia del Foro: Panorama de España


Celebramos la 11ª conferencia del Foro, primera en nuestro V aniversario. La imparte el periodista Ángel Expósito Mora, director del centenario periódico ABC, uno de los más influyentes e importantes de España.
El título de la conferencia es "Panorama de España".
Tendrá lugar el LUNES, día 19 de abril, a las 21 horas, en Hotel Huerta Honda.
Por supuesto, están ustedes invitados. Podrán retirar, además, un ejemplar de nuestro nuevo boletín de opinión "Papeles del Foro".

martes, 13 de abril de 2010

¿Añorar la República?

Un servidor acaso echaría de menos una república si el actual Estado democrático español no garantizase sus derechos y libertades. Pero mi libertad de expresión permanece intacta; nadie me molesta por mis creencias religiosa, ni cuando viajo me interrogan sobre mi destino ni el porqué me desplazo. Voto con absoluta tranquilidad y exhibo mis ideas políticas cómo y cuando me viene en gana. Mi familia y yo gozamos de los servicios públicos. He podido, durante años, participar en política y desempeñar cargos representantivos sin que nadie me haya perseguido por ello. No tengo inconveniente en relacionarme con gentes de izquierdas, con la misma cortesía con la que pueda hacerlo con los de derechas...
Y, como yo, creo que todos los españoles gozan del mismo status.
Puedo comprender, no faltaría más, que algunos prefieran el sistema republicano. Como forma de organización de un Estado, monarquías parlamentarias y repúblicas son plenamente funcionales (cosa distinta, evidentemente, es que los gobiernos sean buenos, malos o -¡resignación!- pésimos). Hay argumentos respetabilísimos en favor de cualquiera de esos dos modelos. También se camuflan dictaduras bajo ambas formas.
Lo que no entiendo es la añoranza de la República, entendiendo como tal a la II española. La vida democrática de entonces nada se parece a la de hogaño, por mucho que se edulcore. De modo que ondeen, si les peta, la tricolor. Pero aquéllo fue lo que fue. Yo, mientras tanto, me quedo con la Corona y con la Constitución del 78: nunca jamás hubo tanta democracia en España. Nunca la convivencia fue tan viable. De modo que me permitirán, con toda tranquilidad, proclamar: ¡Viva España! ¡Viva el Rey!

lunes, 5 de abril de 2010

De Giocondas y ranas

Benditos sean los modernos medios de transporte e infraestructuras de todo tipo, que nos permiten desplazarnos con cierta comodidad y hacernos presentes en un periquete en lugares distantes cientos de kilómetros de nuestra Zafra, para dar satisfacción a esa necesidad que algunos sentimos de viajar, de conocer sitios, de embebernos de historia, arte, gente, gastronomía..

Mediado marzo, un grupo de amigos hemos estado de visita turística en París. Quizá les comente algunas anécdotas en otras entradas. Hoy me limito a constatar que he visitado el Louvre, de lo cual dan testimonio varias fotos y películas, y que he intentado contemplar la Gioconda. Misión imposible. Lo más solicitado del museo más visitado está asediado, blindado, acordonado... Un gentío provisto de cámaras se interpone. No hay modo de apreciar la pintura de Da Vinci. Bueno está, en mi biblioteca no faltan reproducciones y explicaciones que puedo leer con comodidad. Y, desde luego, lo que es verla, la he visto. A diez o doce metros, pero la he visto. Misión cumplida.

Un par de semanas después me doy un garbeo por Salamanca, ciudad que no conocía, y que me parece encantadora. Disfruto del magnífico casco histórico y de algunos de sus monumentos y, por supuesto, me acerco a contemplar la fachada plateresca de la Universidad. ¿Con qué resultado? Imagínense. Un ciento de personas agolpadas buscando una puñetera rana que está posada sobre una calavera, y que hay que descubir para no sé cuántas historias. Imposible apreciar los detalles de esa fachada que bien pudiera ser un retablo. Eso sí, he estado allí. Y, qué le vamos a hacer, he visto la rana. Prueba superada.






domingo, 4 de abril de 2010

La Gran Vía


Con seguridad, la Gran Vía forma parte muy acreditada del imaginario matritense. Yo la descubrí en mis primeros viajes a Madrid, allá por 1973-74. Pero empecé a recorrerla ya como conductor y peatón en 1980 ó 1981. Debo confesar que las primeras veces me pareció quizá más grandiosa de lo que realmente es, quizá por temor reverencial a la gran ciudad.
Animada, multicultural en sus aceras, entretenida para el peripatético (y para no pocas peripatéticas), me consta que ha tenido momentos -no sé si persisten- de alguna o mucha degradación. Todo un símbolo, ahora centenario, merece el mayor de los cuidados. Madrid, tantas veces, entra por nuestros ojos a través de la Gran Vía.
Imagen: construcción del tercer tramo de la Gran Vía, c. 1920.

domingo, 7 de marzo de 2010

Blogs populares

Me parece muy bien la iniciativa que docena y media de políticos populares han puesto en marcha: dispondrán de un blog en el que, es de suponer, expondrán sus ideas, proyectos, reflexiones y, claro está, propaganda.
Es útil aprovechar las tecnologías para comunicarse con el pueblo (electores, mayormente, claro). Y constituye esto un cierto ejercicio de transparencia.
De cualquier modo, ya funcionaban bastantes blogs de políticos populares en activo, como de otros partidos. Pero, insisto, bien por la idea.
Eso sí, hay dos riesgos inminentes. Primero: sería lamentable que alguno abriese blog el primer día, pusiera su foto y alguna cosa, y si te ví no me acuerdo, hasta que llegue el momento de promocionarse, cerca de las elecciones. Eso me parecería una burla. Seguro que no será el caso.
Segundo: los agazapados que bajo el anonimato se dedican al insulto o a zaherir. La bajeza moral de cientos de energúmenos se ve constantemente en los comentarios en foros y blogs. ¿Cómo luchar contra eso? Bueno, los políticos tienen espaldas anchas, pero no tienen que soportar al estúpido que no tiene la gallardía de escribir lo que piensa con su nombre y apellidos. Se puede tolerar el anónimo -mejor el seudónimo- siempre que respete unas reglas mínimas. Lo otro es, lisa y llanamente, una tropelía. Por cierto, les remito a una entrada que publiqué aquí hace algún tiempo, sobre esta cuestión: http://juancfernandez.blogspot.com/2008/08/anonimonstruos.html

sábado, 6 de marzo de 2010

Curioso anuncio de turismo

El anuncio, publicado en El Sol, el 28 de junio de 1931, es doblemente curioso.
En primer lugar, porque para hablar de España utilizan la imagen de la Torre Eiffel.
En segundo término, por el mensaje: España no es ni inculto ni maleducado, vamos a demostrarlo a los viajeros.
En la actualidad, la publicidad pondera las excelencias de nuestra infraestructura hostelera, de nuestras playas, monumentos, gastronomía...
Hogaño, España ofrece servicios de alta calidad, en términos generales. Pero, ¿cuánto se resentirán por la subida de impuestos? ¿Cómo capeará el sector el temporal de la crisis? Quí lo sá.

domingo, 28 de febrero de 2010

Paseo por el muelle

No está nada mal pasear por los muelles, tranquilamente, pausadamente, sin el agobio de los embarcados. Levantas la vista al velero, y allí te encuentras a unos pocos ápteros corriendo hacia el mascarón de proa, que imposta la dignidad de un monarca ejerciendo la iussio regis. Otros aferran su escólex a las cuadernas. ¡Qué pesadez de zafarrancho, santo Dios! ¡Cuánta infatuación! Parece que la derrota fuese hacia el sol.
Desde abajo, sobre tierra firme, acabado el tiempo de galernas y mares arboladas, todo se contempla con serenidad. Quizá en esto consista la Teoría de la Relatividad.

viernes, 26 de febrero de 2010

Real sanción

No creo que nadie albergue dudas acerca de mi postura de absoluto rechazo al aborto, lo tengo requetedicho y publicado. Dicho esto, me parece una aberración que se intente forzar lo imposible, proponiendo al Rey, mediante recogida de firmas, que no sancione la ley que le remita el Parlamento.
En una monarquía parlamentaria, en la que las cámaras representan la soberanía naciona, que reside en el pueblo, no en el Rey, ni siquiera a partes iguales entre ambos, el Jefe del Estado no puede abstenerse de sancionar con su firma aquéllo que han aprobado -aunque sea inicuo- los representantes legítimamente constituidos, con independencia de la opinión personal que tenga el monarca.
Quienes promueven que el Rey soslaye sus funciones constitucionales, o desconocen los riesgos que se corren (repasen la historia, vean qué pasó con Alfonso XIII), o ignoran el funcionamiento de las instituciones, o bien plantean una deplorable trampa saducea, y aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid para darle unas pataditas al Trono, bien por republicanismo, bien por añoranza de otros modos de gobierno. Allá cada cual.
Por cierto, no se aferren a la exclusión del Rey del anatema que pesa sobre los parlamentarios que han votado a favor de la ley. El Rey no vota. Los diputados y senadores, sí. Y si son católicos, allá ellos y la jerarquía eclesiástica.
Otrosí digo: que de inmediato, una vez promulgada la ley, se promueva el pertinente recurso de inconstitucionalidad, puesto que entiendo que la nueva normativa atenta directamente contra el derecho a la vida y contra la doctrina constitucional que, avalando la protección del nasciturus, establecía las tres excepciones que permitían la práctica abortiva: la terapéutica, la eugenésica y la criminológica.

jueves, 18 de febrero de 2010

¿Linchamiento judicial?


Titulo esta entrada con el espeluznante oxímoron que me plantea un lector tan amable como anónimo (¿desconocido?), cuando se interesa por mi opinión acerca del juez Garzón. Digo oxímoron porque el concepto de justicia debe ser radicalmente opuesto al de talión; y digo espeluznante porque, si no fuese así, y un Hammurabi redivivo nos administrase los pleitos, habría fenecido irremediablemente el sistema democrático, por colapso de uno de sus pilares fundamentales.
Vamos al caso. Empiezo con una prevención hacia el lector: Garzón no me cae nada bien. Con independencia de sus muchos aciertos y afanes, que no son moco de pavo, creo que le pierden sus errores. Erró cuando se dedicó a la política y con el subsiguiente retorno a la carrera judicial: es difícil creer en la neutralidad de un juez que ha hecho política de partido de modo tan significado y activo.
Creo que se equivoca cuando se erige en paladín de una justicia universal que aún no está claramente definida ni es pacíficamente aceptada por todos, en demérito de otras instrucciones que creo exigían una labor ciclópea.
Yerra cuando no ataja radicalmente las filtraciones de sumarios declarados como secretos por él mismo, poniendo en situación de grave indefensión a los imputados y, de paso, dando lugar a un proceso mediático en el que el reo siempre lleva la de perder, sin tan siquiera haber sido desvirtuada la presunción de inocencia en un juicio con todas las garantías.
Me ha resultado chocante, por lo demás, que la Audiencia Nacional se vea obligada a exigir al magistrado que continúe con las actuaciones en el denominado “caso Faisán”.
Insisto en que sus aciertos han sido numerosos. Pero en un juez, persona con capacidad para disponer de la vida y patrimonio de las personas, es exigible una muy acreditada diligencia para evitar el yerro.
Respecto de las imputaciones que tanto dolor de cabeza vienen provocando al juez y que estimulan a mi lector a solicitar mi humilde opinión, y que si no me equivoco son por prevaricación por cuanto respecta a su sumario sobre el franquismo y por haber sido subvencionado en actividades particulares por un empresario al que después había de juzgar, me permitirán las siguientes observaciones:

1º.- Es inevitable la sensación de que en España la Justicia está politizada. Creo que es manifiestamente mejorable el sistema de elección de magistrados en determinados órganos judiciales. Al socaire de la premisa constitucional que dice que la Justicia emana del pueblo, otros poderes atenazan a aquéllos órganos jurisdiccionales que más interesa tener bajo cierto control. Dudo mucho que nadie tenga particular interés en cambiar esto. Es obvio. La cosa es que, con este sistema, no es que se echen paletadas de tierra sobre la tumba de Montesquieu. Es que se remueve la sepultura con un bulldozer.

2º.- Sobre las imputaciones al juez-estrella: como desconozco el sumario e ignoro todo sobre el derecho procesal, no puedo pronunciarme. Eso sí, hasta donde conozco, si se rechaza el archivo de las querellas es que existen indicios de sustancia, que no resultan desvirtuados por la naturaleza o ideología de los querellantes, sino que se aprecian por los jueces pertinentes en interés de la Ley y del Derecho. Todo ello sin perjuicio de la apreciación de la presunción de inocencia, que sólo puede ser desvirtuada en el pertinente juicio –si llegase el caso– una vez valoradas la tipicidad, antijuridicidad y culpabilidad de las acciones u omisiones denunciadas.

3º.- En las actuaciones de Garzón referidas a la causa contra el franquismo, me parece que hay anacronía e intención política. Anacronía porque tres décadas después de muerto el dictador, con una sociedad encauzada democráticamente y tras una Transición ejemplar, en cuyos albores se dictó una ley de Amnistía que el magistrado no puede obviar, es intempestivo enredar. Intención política porque parece que se pretende obtener resultados que la ley ya tiene descartados, lo que pudiese interpretarse como fraude de ley. Y, sobre todo, porque el pueblo se manifestó contundentemente a favor de mirar hacia delante. Libertad sin ira, clamaba Jarcha en los años en que el futuro se abría con esperanza. El franquismo se autoinmoló, mal que les pesase a muchos, cuando las Cortes dieron su aprobación a la Ley para la Reforma Política. A partir de ahí, sobran enredos.

Por cuanto respecta a la segunda imputación, la relativa al Banco Santander, me limito a opinar, con independencia de cuál sea el resultado de la cuestión, que la actuación parece poco estética.

Como corolario: el que la haga, que la pague, sea Garzón o el último chorizo, y a pesar de la evidente politización espuria de tantos aspectos de la vida social. Por lo demás, soy partidario de los Estados aburridos, en los que la vida civil está engrandecida tras décadas de democracia viable y plena, mientras los poderes públicos se dedican a lo suyo. Garzón, desde luego, no es el problema. Pero es parte del mismo. Como tantos.

viernes, 5 de febrero de 2010

Un lustro

El pasado día 3, quién lo diría, el Foro Zafrense ha cumplido cinco años. Parece poco un lustro, hay asociaciones y entidades muchísimo más veteranas en Zafra. Pero nosotros queremos celebrar que pusimos este proyecto en marcha contra viento y marea, sin soporte institucional y padeciendo las sospechas y recelos de no pocos.
Son escasos años, pero fructíferos. Creo que los hemos disfrutado. Y creo, también, que algo hemos aportado a Zafra.
Además, hemos recibido un magnífico regalo de cumpleaños: tenemos confirmada, para la próxima conferencia, la presencia de una personalidad de relevancia, que está al frente de lo que pudiese considerarse como una institución de primerísimo orden en el panorama social español.
Gracias a todos los que nos han apoyado y confiado en nosotros. Va por ustedes.

sábado, 30 de enero de 2010

¿Una sociedad mejor?

No me cabe la menor duda. El nacionalismo rampante en general, y el catalán en particular, se esfuerza en construir una sociedad diferente, no una sociedad mejor. Así lo escribió, y así lo transcribo, Miquel Porta Perales, en una Tercera de ABC, en agosto de 2007.
Se empeñan en hacer notar sus diferencias taponando cualquier resquicio de españolismo, para lo cual pasan gallardamente por encima de los derechos individuales y del sentido común. Son aburridos hasta la saciedad, con sus cantilenas hueras, sus manipulaciones infumables y su indisimulado afán totalitario. Pierden un valioso tiempo que, mal empleado en tonterías identitarias, debería dedicarse a mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía.
Totalitario, fascista, es coartar el uso de un instrumento fundamental para la comunicación, para la expresión de ideas, para la constatación de la propia identidad, como es la lengua. Totalitario y fascista era el control férrero para que no se emplease el catalán en los tiempos de la dictadura. Totalitario y fascista es, hogaño, el imponer a los comerciantes que en su propia casa, en su establecimiento, la rotulación en catalán. Totalitario, fascista, estúpido, es multar a quien no lo haga. Impedir que cada cual haga lo que le dé la real gana en su casa, imponer usos lingüísticos de manera espuria, es demencial. Cataluña es una región de España, donde viven españoles que, amparados por la Constitución, por la historia y por la lógica, tienen el derecho y el deber de conocer la lengua castellana o española.
A ver, ¿por qué regla de tres uno puede rotular sólo en catalán y no puede hacerlo sólo en castellano? ¿Qué demonios pintan las autoridades imponiendo a un ciudadano algo tan personal como es expresarse en la lengua que tenga por conveniente? ¿Por qué hay que sojuzgar al bilingüismo, tan espontáneo, tan de la calle?
Después se quejarán algunos lumbreras de que resultan antipáticos. Ellos se lo buscan. Los ciudadanos catalanes, que en su mayoría, supongo, deben de andar hasta el gorro de tanto enredo político, son los que pagan el pato, porque son los que tienen que vivir en su tierra bajo la estulticia gubernamental.
Estos graves abusos deberían ser objeto de la atención del Gobierno y de las fuerzas políticas, que tienen la obligación de velar por el orden constitucional y por los derechos civiles. El fascismo asfixia, y asfixia el verte obligado a expresarte de un modo que no quieres.

martes, 5 de enero de 2010

Queridos Reyes Magos:

Queridos Reyes Magos:

Sólo una cosa: protegednos, y proteged a Europa, amén.


P. D.: Os pido encarecidamente que los 12 millones de euros que dicen que cuesta la página web de propaganda de la presidencia española de la U. E. sean devueltos por los inútiles que la han diseñado. Seguro que por aquí hay alguien que la hubiera hecho por cuarenta mil duros. Ea, destínense esos milloncejos a cosas mejores. Por ejemplo, a una cúpula con estalactitas de gotelé, ahora en la Moncloa.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Feliz Navidad


Feliz Navidad y
un venturoso
2010.
La adoración de los pastores. El Greco.