martes, 21 de julio de 2009

Vale, veámoslo desde este punto de vista...

Imagen: Periodista Digital

El juez Pedraz, de la Audiencia nacional, proclama que la pitada y abucheos que sufrió el Rey durante la final de la Copa no tienen relevancia penal, puesto que están amparados por la libertad de expresión. El rey estaba en un acto institucional y, aunque no lo parezca (entre otras cosas, porque muchos jugadores, no sé si por efectos de la adrenalina o porque son así, demuestran una monumental falta de cortesía y respeto cuando cumplimentan al Rey) solemne. Se le puede pitar y abuchear. No pasa nada.

Supongamos que el juez, en acto oficial, institucional, presidiendo un juicio en la audiencia, se ve abucheado y silbado. ¿Permanecerá impasible? ¿Tomará medidas contra quienes atentan contra el normal desarrollo de la sesión? ¿Imputará a alguien por desacato o por lo que proceda? Si así es, y me parece que así sucede y así debe ocurrir, ¿por qué en este caso no se admiten como libertad de expresión los gritos de los insolentes? ¿Por qué el Rey sí puede ser tratado de ese modo maleducado y macarra?

sábado, 18 de julio de 2009

Más madera


De la chistera (sombrero, nada que ver con los chistes, aunque lo parezca)
gubernamental no dejan de surgir conejos. Ahora, el Ministerio de Igualdad
sigue a la carga con sus excentricidades, y tiene previsto que en la adjudicación de contratos públicos la igualdad entre hombres y mujeres sea un criterio. Lo leo en ABC y no doy crédito.
De modo que las empresas que no "permitan la participación equilibrada entre hombres y mujeres en los ámbitos de decisión, así como el acceso de las mujeres a los puestos de mayor responsabilidad", tendrán menos puntos en los concursos. Además, se exigirá redactar un exhaustivo plan de igualdad en las empresas de cierta envergadura.
Chupa del frasco, Carrasco. Qué más da si tienen los mejores medios, si sus cuadros están capacitados y tienen experiencia, si aquilatan los precios, si aportan garantías de solvencia. Ea, al carajo el sentido común, una vez más. Además, a perder tiempo redactando planes sin sentido. Empezaron por la majadería de las cuotas en las candidaturas electorales, y ahora elevan al absurdo la manía progre.
Digo yo que las empresas contratarán a quien le salga de las mismísimas narices buscando siempre el mejor rendimiento, para lo cual fichan a los más capacitados, sean hombres o mujeres. Item más: la sociedad civil se organiza como le viene en gana. El Gobierno no tiene por qué entrometerse en las estructuras internas de personas físicas o jurídicas totalmente privadas.
Más vale que el Ejecutivo deje a los empresarios en paz, que bastante tienen con subsistir, y se dedique a buscar soluciones a los graves problemas de la economía nacional. A base de querer hacernos vivir en una especie de país de las maravillas, nos llevan de cabeza al desastre. ¡Cuánta tontería, Señor!

miércoles, 15 de julio de 2009

Viejas máquinas de hilvanar sueños

Como hoy cada cual tiene su imprenta en casa, no echamos de menos las viejas máquinas de escribir. Ahora no necesitamos del tippex, curioso papelillo corrector, ni del lápiz de goma de borrar coronado por una escobilla. Ya no nos tiznamos con el cambio de cinta ni con el engorroso papel carbón. Nuestros modernos ordenadores, provistos de los versátiles procesadores de textos, nos insuflan ínfulas de Plantino, y convierten a los escritorios de hogaño, junto con otras gollerías tecnológicas, en un cálido nido de tecnoburócratas, covachuelistas posmodernos felices y entusiastas.
Pero, qué quieren que les diga. Con frecuencia añoro el castizo repiqueteo del teclado de la Hispano-Olivetti, a la que conservo en mi oficina como reliquia, bajo severa advertencia de graves males a quien ose, o siquiera pretenda, depositarla en Bru.
La verdad es que un servidor ha tenido siempre afición por la letra impresa, en todos sus estadíos. Tal vez por ello mis abuelos me regalaron, allá por 1972, mi primera máquina de escribir, de la curiosa marca Orient, como los relojes. Créanme que fue algo muy especial: pusieron en mis manos una herramienta que utilicé para darle alas a mi imaginación, que me sirvió para evitar tantas veces la endemoniada lectura de mis manuscritos, emborronados con una letra que hago cada día peor, hasta el punto que ni yo mismo la entiendo muchas veces. Aquella maquinita portátil y otras más modernas y sofisticadas que aún conservo, tienen buena parte de la culpa de mi afición por escribir. Así que hoy, casi cuatro décadas después, me permitiré dejar constancia aquí de un pequeño homenaje a la Orient y a quienes me la regalaron, muy especialmente.
Ellos ya no tienen que soportar el machaqueo del aprendiz del método ciego, ni el teclear inspirado de un joven aficionado a gastar tinta. Ahora, la música que deben de escuchar es otra, dicen que celestial. Es posible, no obstante, que algún día que me levante con espíritu algo gamberro coja la dichosa Orient y le dé caña al qwerty largo y tendido, que hay cintas que no se gastan. A lo mejor, allá arriba reconocen el tecleo. Seguro que sí. Y sabrán lo que les escribo. Cosas nuestras. Y sonreirán, claro. Como tantas veces.

martes, 14 de julio de 2009

Especial interés


Aunque ya tengo dicho que no me gusta escribir de encargo, me apresuro a satisfacer la curiosidad de un lector anónimo que, a juzgar por el tuteo, me ha de conocer bien y, en vista del uso de mayúsculas, expresión de vehemencia, desea conocer presto mi opinión sobre los temas de corrupción cercanos al PP en los que están imputados algunos de los fuertes del Partido, entre ellos el Sr. Camps.
Pues mi opinión es sencilla. Después de los despropósitos de la época de Felipe González, con los consabidos casos de Filesa, el BOE, los fondos resrvados, etcétera, que agitaron la vida política hace años, creo que la gente quedó muy sensibilizada y detesta que los partidos se financien irregularmente.
La corrupción es deplorable, claro. Lo que pasa es que, según tengo entendido, aquí no se trata de casos de corrupción organizada que beneficie las arcas del PP. Creo que nadie encausa tal cosa. Dicen -y habría que investigar las filtraciones desde las sedes judiciales- que presuntamente alguno pueda haberse lucrado personalmente.
Conclusión: el que la haga, que la pague. Eso sí, como estamos en un estado de Derecho, la presunción de inocencia es insoslayable. Hasta que no haya sentencias firmes, no hay nada. Y si las sentencias son absolutorias, que se repare el daño causado.
Respecto de Camps: me parece una persona honrada, y creo que todo quedará en humo.
De cualquier modo, nos queda entretenimiento para rato. Ya sabes que en la otra acera anda la cosa de Chaves, persisten dudas sobre quién pagó algunas cacerías, etcétera.
Insisto: que la justicia proceda con rectitud. ¿Qué otra cosa puede esperarse?

viernes, 10 de julio de 2009

El PIB, macho


¡Ay, ay! Quién nos iba a decir que doña Leyre nos iba a dar tanto juego. No acabo de reponerme del deslumbrante liderazgo cósmico (¿cómico?), del que encontramos un avance en la impagable portada de ABC de hoy, cuando me entero que la secretaria de Organización del PSOE nos hace saber urbi et orbi que el PIB es masculino y que, consecuentemente, hasta que las principales decisiones no las tomen las mujeres, no llegará el cambio.
Bueno, nuestro Producto Interior quizá sea bruto en tanto que macho. Lo que pasa es que con la crisis (¿es hembra?) está en proceso de emasculación.
En fin, sexo y género, lenguaje políticamente correcto y un tanto de tontería dan lugar a estas cosas. O a lo mejor son las calores del verano. Menos mal que el Gobierno va a solucionar todo. O, al menos, lo que piden las autoridades catalanas. Lo demás, ya se verá.

jueves, 18 de junio de 2009

Las mata bien muertas

¡Humm... qué agilidad! Ni me imaginaba la habilidad del co-líder planetario con las moscas rebeldes. Cómo localiza el objetivo, lo acecha y, en un pispás, lo fulmina y exhibe la pieza cazada. Puro ingenio militar. Acrisolada y meritoria capacidad de reacción. Tiemblen los moscardones terrícolas. La mosca de la tele de Obama puede ser (redoblen tambores) algo más que una anécdota. Es el anuncio (les sugiero que estén atentos) de toda una política contra los gamberros que molestan la pacífica convivencia.
¡Brrr....! Despierta, hombre. No sueñes. No eres Leyre. No desvaríes. Los dípteros políticos son más difíciles de cazar, y ponen sus huevos (ustedes disimulen) en la lejana Asia, o por ahí.

lunes, 8 de junio de 2009

Pues claro que me alegro

Aunque se veía venir, siempre hay que esperar a última hora para celebrar una victoria electoral; de esta me alegro sobremanera. Varios son los motivos, descontada, claro está, mi militancia.
El primero es que el mensaje del miedo no ha funcionado. Esa pretensión de convertir a los conservadores en extrema derecha no tiene ni pies ni cabeza. Ni en Europa, ni en España, faltaría más, gobiernan los curas (ni estos tienen en funcionamiento ninguna suerte de inquisición), ni cantan por los rincones los populares el Cara al Sol (salvo alguna excepción, claro, lo mismo que aún quedan marxistas leninistas), ni se añora a Franco, ni majaderías semejantes. Empeñarse en negar el pan y la sal a un partido que representa alrededor de la mitad de la voluntad popular es renegar del principio democrático, lo digan Agamenón, su porquero, Pepiño o la arúspice interestelar de turno. Que una cosa es querer ganar y otra muy distinta querer deslegitimar a los demás, burdamente, además.
Segundo, porque se necesitan gobernantes que gestionen bien la economía, y creo que en eso el Partido Popular tiene experiencia.
Tercero, porque ya está bien de cuentos chinos y de ocurrencias. Los arbitristas del Gobierno no saben gestionar la crisis y es preciso que lo hagan otros, si así lo quieren los españoles, claro está. Eso se verá en su momento. Pero la cosa apunta maneras.
Y que no me vengan con historias. Todo el mundo ha interpretado estas elecciones en clave nacional, y en clave nacional hay que seguir leyendo la partitura. Dicho esto, me reafirmo en que la línea de Rajoy me gusta. Ea.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Nueva conferencia del Foro: la inmigración


El próximo jueves, 4 de junio, celebraremos la IX conferencia del Foro. En esta ocasión trataremos sobre un tema cuya actualidad no se puede negar: la inmigración, y el ponente será Antoni Bruel i Carreras, coordinador general nacional de Cruz Roja Española y asesor del Ministerio de AA. Exteriores y Cooperación.
Como novedad resaltaremos que esta acto y los sucesivos que vayamos organizando, tendrán como sede el HOTEL HUERTA HONDA.
Ni que decir tiene que están ustedes invitados.

martes, 19 de mayo de 2009

Y entonces, ¿qué eres?

Dice Aído, ministra de un Ministerio sin ton ni son, que eres un ser vivo, claro, pero que no se puede hablar de que en realidad seas un ser humano.
Cosa curiosa. De chico aprendí que había personas, animales y cosas. Quizá esto sea un tanto simple, pero nos íbamos aviando. Ahora parece que la ciencia, según la ministra, tiene dudas. Evidentemente, no eres una cosa, no te veo forma de caja, o de mesa. Animal, bueno. ¿Dónde están tu rabo, tu melena, tus aletas o tus garras? ¿Dónde tu pico o tus alas?
Me parece adivinar en ti una cabeza similar a la que tienen los individuos de la especie humana, un tronco también de tal apariencia, y brazos, y piernas. No consigo ver otra forma. Y estás vivo, por el momento. Luego algo vivo, de apariencia plenamente humana, ¿dónde hemos de encajarlo?
Las leyes soportan lo que le echen. Por unanimidad podemos decidir todos aquí que Saturno no es un planeta, sino un cometa. O que el Guadiana es un golfo. O que el Ministerio de la Igualdad es el más eficiente y además imprescindible.
Pero esas son batallas inocuas, aunque alguna muy cara. La tuya, en cambio, es sangrienta. Eso sí, muy progresista. Cuánto más te valdría ser una foca de las islas Feroe para que todas las televisiones pusieran, en eso que llaman prime time, las imágenes del destrozo, mientras tantos progresistas se rasgan las vestiduras.
Pero no has tenido suerte. Eres débil e indefenso. Y, además, cuando llegas a ser un estorbo llevas las de perder, porque, además, todo aquel que te defienda ya se sabe que es un carca irredento. O hasta un neocon, cosa ahora tan de moda. Beaterías y atentados contra la libertad. Y demagogia, claro, como lo que aquí llevo escrito.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Bueno está, si bien resulta. (Renueve Vd. el DNI en Zafra)

Me encuentro hace unos días a Miguel (permítanme no dar apellidos). Paseaba un servidor tranquilamente, cuando me aborda, me frena en seco y me dice que se ha aprobado solicitar que en Zafra haya una oficina para renovar el DNI, y me recuerda (perdonen ustedes la inmodestia), cuánta lata dí solicitando la instalación de esa oficina.
En realidad, y aunque presenté una moción (en nombre de mi grupo, claro, aunque no fuera nemine discrepante), hicimos gestiones años antes, cuando el buen Pepe Pons Ortiz era presidente local del PP y un servidor un simple secretario local, sin cargo público, tal vez un tanto feliz e indocumentado, como el primerizo García Márquez. Pretendíamos, bien es cierto, una comisaría en toda regla. No pudo ser.
Lo curioso de estas cosas de la política es que el PSOE, cuando presenté y defendí la moción que cito (no recuerdo el año, aunque ya estábamos en la oposición, y no tengo ganas de ir a mi archivo), se opuso. Puse ejemplos de sitios donde se contaba con ese tipo de oficina que, algunos días fijos al mes, se abría para atender a las expediciones del DNI, y de nada sirvió. Resignación.
Recordaba esto Víctor Pavón en una crónica de hoy del 8 de noviembre de 2006.
Después el PP ha presentado otra moción, me parece, aunque como estoy off side no sé cómo quedó la cosa. A lo mejor el Gobierno local aprobó la propuesta y por eso ahora anuncia en su boletín la buena nueva. Bienvenidos sean los acuerdos.
En fin, a mí me llega algo tarde. A mediados de abril renové el documento en Almendralejo, eso sí, con cita previa por internet, puntualidad absoluta y expedición inmediata.
Lo que me resulta curioso es que, de forma casi constante, hay gente que me recuerda cuestiones de mi etapa de concejal. Como Miguel, con la cosa del DNI. Y les cuesta trabajo entenderme cuando les digo que me encuentro muy a gusto desde que dejé la cosa pública, y va ya para dos años. Y yo les insisto: que sí, hombre, que sí, que hay vida más allá de la política. Y muchos porfían, oiga, y se empecinan que algún día volveré. Que hollín. Si volveré o no, quí lo sá, yo no soy adivino. Pero, hoy por hoy, y como hace algunos días dije, ceteris paribus, para mí que no echen habas. He dicho. Cada uno en su casa, y Dios en la de todos. Amén.
Nota: he omitido reseñar que la ilustración de esta entrada corresponde a un boletín de propaganda del PSOE, repartido por los domicilios de Zafra.

sábado, 9 de mayo de 2009

Piratas del Índico

Anda, anda. Algún juez de la Audiencia Nacional quiere aplicar el principio de Justicia Universal, lo que no nos reportará más que un grande ridículo y, de seguir adelante las pretensiones, no pocos gastos. Mientras, no se ponen de acuerdo en la misma sede judicial para ver qué hacen con los piratas que militares de la Marina española han apresado. Según leo, procede su puesta en libertad.
Ea, atuneros españoles, sed felices. La nación que abandera vuestros buques es la más justa y benéfica. Pero eso, por lo que se ve, no va con vosotros. Lo que la Marina ata, la peor burocracia desata. Resignación.

viernes, 8 de mayo de 2009

Bronca, bronca

Digo yo que para qué demonios queremos un parlamento, con sus representantes elegidos por sufragio libre, universal, directo, secreto, etcétera, si en el lugar donde la voluntad del pueblo debería ser representada de modo solemne cualquiera puede llegar (por muy legítimo que sea el enfado) y armar la marimorena. ¿Para eso necesitamos un sistema representativo? Pues claro que es preciso el parlamentarismo. Bien debieran de saberlos los diputados que jalean (pescadores de río revuelto, pero con una viga en el ojo propio de dimensiones descomunales) a los alborotadores. Después se quejarán del desprestigio de las instituciones.
Y para qué referirnos a esa diputada del Parlamento valenciano, con su camiseta reclamando wanted: se busca al presidente Camps, don Francisco, porque la señora o señorita, y su organización, ya han juzgado y condenado. Ea, vengan buenos ejemplos.
Un servidor, que ha tenido que lidiar en algún debate con el salón de plenos a rebosar, y no con mayoría de gentes de su cuerda, sabe lo que es torear en la suerte contraria. Y no es agradable que en el lugar donde hay que debatir (sí de-ba-tir, no vo-ci-fe-rar), se coaccione o coarte a quien pretende hilvanar un discurso con las interrupciones de quienes puedieran pensar que se encuentran en un campo de fútbol.
No se quejen quienes se faltan al respeto a sí mismos apoyando conductas inapropiadas, cuando después las gentes hablen mal de los políticos.
Todo esto, sin entrar a fondo en la cuestión. Qué habilmente funciona la maquinaria de la izquierda. Gravísima crisis, 4 millones de parados (¿seré antipatriota por acordarme de esa monumental cifra?) y a chillar en las comunidades donde gobierna el PP. El Gobierno nacional, claro, no tiene la culpa de nada. Si hasta ya aparecen, ay, la primavera, brotes verdes.

viernes, 1 de mayo de 2009

Algo sobre el obelisco


Aunque con retraso, me permitirán que manifiesta, una vez más, mi opinión sobre la cuestión del obelisco, antes erguido, ahora desmembrado. Me reitero en cuanto escribí en este mismo medio en 2006. Más abajo les coloco un enlace por si desean verlo.
Creo que se podía haber dado otro uso al monolito (que no es mono, ya veo que está compuesto de varias piedras). A lo mejor se podía exorcizar la infamia haciendo que conmemore algo radicalmente distinto a aquello para lo que se concibió.
En todo caso, sigo opinando que el Ayuntamiento tiene otras cosas más interesantes que hacer.
Nota: la fotografía es cedida por Víctor Pavón.

jueves, 9 de abril de 2009

30 años de democracia municipal


Hace un lustro, cuando lo que conmemorábamos era el cuarto de siglo de las primeras elecciones locales democráticas desde la reinstauración de las libertades bajo el reinado de Don Juan Carlos, me publicó Hoy el primero de 25 artículos en la sección Tribuna Extremeña. Ahora que va para dos años que dejé de ser concejal, sigue apasionándome el municipalismo -no así, en absoluto, la participación política en esa ni en ninguna otra empresa, ceteris paribus, claro está, como dicen los economistas- me permito sumarme a la celebración de treintenario reproduciendo aquél artículo, cosa que, comprenderán, me resulta más cómoda que ponerme a darle al magín un Jueves Santo. Ea, ahí lo llevan.

Atrás quedaron los fastos del XXV Aniversario de nuestra Constitución, si bien siguen vivos muchos de los debates abiertos. Pero estamos inmersos en otras bodas de plata que, según parece, han despertado menor expectación. Me refiero al 25 aniversario de las primeras elecciones democráticas, celebradas tras la restauración de las libertades el 3 de abril de 1979.

Pudiera parecerle a alguno que este acontecimiento es menor, en el conjunto de las efemérides relacionadas con la puesta en funcionamiento de nuestro sistema político. Pero la trascendencia de la aplicación de las reglas democráticas a las corporaciones municipales es de un calado enorme. En efecto, se pasa de unas administraciones locales tuteladas y en cierto modo teledirigidas, a un modelo corporativo trasunto de la voluntad popular, regido por normas que permiten al vecino, al ciudadano, implicarse a través del uso de su voto en la gestión de sus propios intereses.

Con la democratización, por lo demás, se pone coto a las alcaldadas, al estar sometida la actuación de los gobernantes al imperio de la ley y a la crítica política que pueda efectuar la oposición y la misma ciudadanía.

Lo cierto es que, tras estos veinticinco años, todos hemos visto la evolución de nuestros ayuntamientos: han desfilado alcaldes y concejales, partidos, coaliciones... Los pueblos, las ciudades, se han ido transformando; se han puesto en funcionamiento servicios que hacen más cómoda la vida ciudadana, que dinamizan culturalmente a la población, que apuestan por la solidaridad con los desfavorecidos. Poco se parecen los ayuntamientos actuales a las corporaciones rutinarias y anodinas anteriores.

Además, creo que el mundo del municipalismo es apasionante; es, quizá, uno de los trabajos políticos en los que el fruto de la gestión puede apreciarse de modo inmediato y, sin lugar a dudas, el que pone al político más a pie de obra. Esta proximidad, por cierto, obliga en buena medida a que los concejales y los alcaldes estén en permanente disposición de escuchar al vecino, que los aborda en todo momento y lugar para sugerirle cosas, transmitirle quejas o solicitarle actuaciones.

Esta proximidad pudiera parecer, en ocasiones, atosigante. Pero a los que nos gusta nuestro trabajo no nos molesta. Lo realmente penoso es constatar cómo, a pesar de haber conseguido hacer de nuestros ayuntamientos la casa de todos, de realizar esfuerzos ímprobos por acercar la administración al ciudadano, de abarcar más parcelas de funcionamiento, nuestros recursos son cada vez más insuficientes. Tremenda paradoja la de hacer más y mejor y no disponer de los medios necesarios para ello. Situación que obliga a alcaldes y concejales a la práctica del encaje de bolillos político y, en ocasiones, a una cierta mendicidad política.

En efecto, en nuestra voluntad de proporcionar al vecino más servicios, solemos embarcarnos en actuaciones que, no siendo de nuestra competencia legal, empezamos asumiendo por sensibilidad social y acaban siéndonos reclamadas, pues no tarda en originarse un status quo con su correlativa exigibilidad, siquiera moral, por los ciudadanos.

De esto puedo poner innumerables ejemplos, pero citaré, a modo de muestra, que en el Ayuntamiento a cuya Corporación me honro en pertenecer, se contrata personal de ayuda a domicilio para completar la dotación subvencionada por la Junta, añadiendo igual número de trabajadores a los pagados por la Comunidad. Que la nueva normativa en materia de policías locales nos obligará a subir a estos profesionales de grupo. O que gestionamos una residencia de mayores cuya subvención es a todas luces insuficiente para cubrir los gastos de funcionamiento. Así un largo etcétera. Un rosario de costes asumidos por el Ayuntamiento y difícilmente resarcidos.

Estas situaciones, con las que cualquier munícipe puede sentirse identificado, originan unos costes que ponen en peligro el equilibrio económico-financiero de los Ayuntamientos, ya bastante inestable, de por sí. Esto es, pueden llevar a generar situaciones de tal dificultad que hagan difícil el cumplimiento de sus objetivos, o lo que es lo mismo, puede verse penalizado el bienestar ciudadano, porque las economías municipales no se estiran indefinidamente.

A los concejales se nos hace difícil, en ocasiones, poder explicar a nuestros representados que existen competencias que no nos corresponden. Sobre todo si, de hecho, las ejercemos. Ellos, con razón, exigen la solución de sus problemas, y lo hacen desde su cercanía a nosotros y, para casi todo, recurren a sus representantes. Si conseguimos que en las administraciones autonómicas se hagan eco de esta cuestión, que se instalen en la sensibilidad, es posible que nuestro trabajo, el de concejales y alcaldes, además de ser apasionante sea más fructífero.

Celebremos, pues, este aniversario por cuanto significa un avance democrático indiscutible. Pero incardinemos esta celebración en el marco del avance hacia una mayor autonomía municipal, aderezada con la insoslayable suficiencia financiera.

martes, 7 de abril de 2009

Los tiempos cambian (XV) Bonito detalle

Nos quejamos a veces de lo insulso de muchas noticias publicadas por la prensa. Y es verdad, en tantas ocasiones ocupan páginas y páginas sucesos y comentarios de interés más que dudable.
Para quienes deploran ésta práctica sería buena terapia dar un vistazo a los periódicos de los años sesenta. Vean qué publica Hoy, el 2 de agosto de 1966: un niño de excursión en Italia, privilegiado, sin duda, envía a sus padres una postal.
Importantísima cuestión. Eso sí, el recorte que tengo no es completo, se aprecia que más abajo falta alguna frase, y tal vez en lo oculto se contenga alguna magnífica acción que ignoramos. Pues mira qué bien.

sábado, 28 de marzo de 2009

Feria de Primavera


Por muchas flores que se vendan, por muy agradable que pueda ser la temperatura ambiente, en Zafra no se celebra ninguna feria de la
primavera. Se celebra la Feria de Primavera, que organiza la Entidad Ferial, con actividades diversas, algunas de la cuales quizá desvirtúen un tanto la esencia de lo que debieran ser los enfoques más genuinos de la actividad ferial. Sin duda, esto es opinable, discutible, merece un debate en la propia Entidad, etcétera.
Pero cuando las cosas quizá no se explican suficientemente, o la esencia se diluye, pasa lo que pasa: entre la gente y en los medios de comunicación, es frecuentísimo hablar de la Feria de la Primavera. Que el público se despiste, pase. Pero que medios de comunicación cometan el error me parece más grave, puesto que se supone que para informar antes hay que estar informados.
En fin, llevo años quejándome de la deformación. Hasta en un pleno lo manifesté al alcalde, pero parece que la inercia es imparable. Claro que, pensando mal, tal vez convenga la confusión terminológica, así se dejan de lado debates profundos.
Perdonen la maldad, si les place. Y disfruten de la feria de lo que sea.

jueves, 26 de marzo de 2009

Apología ¡contra! el aborto

Me saca de la pereza de escribir en el blog la señora Martínez, secretaria de Educación del PSOE, que, según dice Hoy, ha manifestado que en centros concertados "se exhiben fotografías espeluznantes de fetos, se hace apología contra el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo y se proclaman consignas contra el Gobierno de España e, incluso, se llega a pedir que no se vote a José Luis Rodríguez Zapatero".
¡Ay, ay, qué escándalo! Dejaré de lado que la apología se hace a favor de algo, luego si algún apologista hay no es otro que quien se manifiesta partidario del aborto y defiende su práctica, con los motivos que le vengan en gana. Sobre el episodio de exhibir fotografías, menos mal que reconoce que son espeluznantes, muy lejanas del almibarado zapaterismo. Y eso de que se pida que no se vote a Zapatero, pues que no se quejen, porque la vicepresidenta Fernández de la Vega se dirigió con argumentos innegablemente mitineros a alumnos de un colegio, a los que adoctrinó con el argumento de que Zapatero representa el futuro, y Rajoy el pasado y el miedo. Y está grabado, oiga.
Por lo demás, como mi opinión sobre el aborto es patente y la he dejado por escrito en este blog y en otros artículos, no entro a discutir ahora, aunque si en algún momento me apetece volveré a hacerlo. Por cierto, lo de la campaña del lince cuenta con mis simpatías, ea. Que aquí muchos tienen bula para exhibir eslóganes como les viene en gana, y a otros ni agua. Nanai de la China. Y algunos, mientras, ahorcando homosexuales y lapidando adúlteras, y ni pío. Llámenme facha si lo desean, por utilizar estos argumentos. Me es igual, no fuéndolo...

lunes, 2 de marzo de 2009

¿Qué dicen las urnas?

No les ocultaré que ayer viví un domingo cuasi feliz. El viaje del Atlético de Madrid al Barcelona (no por atlético, sino por madridista) y el triunfo de Feijóo me extasían. Sólo me falta, para la felicidad completa, que en el País Vasco las cosas salgan como tienen que salir. Es decir, según mi opinión, desalojando al estúpido nacionalismo del poder para dar oportunidad a un nuevo clima de convivencia. O lo que es lo mismo, para trabajar en pro de la libertad. Cosa que no es moco de pavo.
Supuesto esto, mi opinión es la siguiente:
1º.- El candidato socialista debe presidir el Gobierno vasco.
2º.- El candidato popular debe formar parte del Gobierno Vasco, con el rango apropiado.
3º.- Ambos partidos, y si se tercia el de Rosa Díez, deben ocupar con cierta proporcionalidad las consejerías que se determinen.
4º.- Si el PSOE hace cuentas y determina que en Madrid o en Cataluña, o en el quintísimo pino, les puede perjudicar arroparse con el PP en las Vascongadas, flaco favor hacen a la democracia.
5º.- Si el PP hace cuentas y prefiere no implicarse en el gobierno vasco, en aras de no sé qué estrategia, mete la pata hasta el corvejón. Ergo, también flaco favor a la democracia.
6º.- La tendencia de los partidos a meter la pata es innegable. Hasta el gorro estamos de escuchar protestas porque en las elecciones a veces no gobierna la lista más votada, cuando los conmilitores de los que tanto se quejan incurren en soberanas incongruencias. Todo vale para gobernar. En plata: en un mismo partido se puede estar protestando porque no les dejan gobernar, cuando cuarenta kilómetros más allá están favoreciendo, a la inversa, lo mismo.
7º.- En el caso del País Vasco todo sería más fácil si se hubiera hablado menos, en este sentido, en anteriores ocasiones. Pero allí las circunstancias son especiales. Se juega, ni más ni menos, que la libertad de dos millones de vascos. O, quizá, la de algunos menos, la de los amenazados. Los otros, sin duda, campan por sus fueros con tranquilidad e, incluso, con impunidad.
8º.- Si el PSOE permite que el PNV vuelva a gobernar en esas tierras, me parece que la traición a las esperanzas de tantos es incuestionable.
9º.- Si le ofrecieran al PP integrarse en el Gobierno vasco, y los responsables populares se negaran, me ofendería sobremanera.
10º.- Cualquier pasteleo me parece nauseabundo.
11º.- Los pasteleos, con todo mi respeto, pueden tener lugar en otras regiones. En el País Vasco sería impresentable.
12º.- Si por gobernar con el PP en el País Vasco el PSOE tiene problemas en el Congreso, que hable Zapatero con Rajoy, que seguro que todo tiene arreglo. En todo caso, opino que lo mejor para España es que Zapatero pase a la oposición lo antes posible.
13º.- Enváinenesela los que apostaban por los cordones sanitarios contra el PP.
14º.- Quien deje pasar esta oportunidad merece pasar a la Historia como necio de toda necedad.
15º.- Hay momentos en los que los intereses partidarios deben hundirse frente a los nacionales.
16º.- Estoy a la espera de conocer los argumentos de aquéllos que habían cogido la pala para cavar la tumba política de Rajoy. Galicia les falló. A ver qué viene ahora.

Ea, eso es todo. Y que cada palo aguante su vela.

lunes, 23 de febrero de 2009

¡¡¡COPROZAFRA!!!


¡Ay, ay, ay! Vaya sorpresa nos trae el Boletín Oficial de la Provincia del 27 de noviembre de 1982. Menudo nombrecito le han puesto a una empresa, supongo que constructora. Fíjense en la imagen: Coprozafra.
Quizá los buenos hombres habrían pensado en algo así como COnstructora PROmotora. Pero lo que les salió, no diré que fuera un churro, aunque bueno, pudiera darse alguna similitud.
El caso es que habíamos oído hablar de coprolalia, eso que vemos en televisión en las películas y en las declaraciones de tantos famosetes y futbolistas; o coprolito, lo que se encuentran con frecuencia los arqueólogos, no sé si con dicha o con resignación. También coprófago, vean, vean la célebra Saló, de Passolini, etcétera. Pero no nos queda otra que llevarnos la mano a la cabeza cuando vemos el nombrecito de la dichosa empresa. A lo mejor, unos gramos de culturilla general hubieran evitado tan desafortunada elección.
Eso sí, siempre nos quedará la esperanza de que se trate de una errata del impresor. En ese caso, indulgencia plenaria. Sean, de lo contario, reos de cacofonía y mal gusto. Ea.

viernes, 20 de febrero de 2009

Buen viaje tenga usted, doña Magdalena

(Tomo prestada la foto de Periodista Digital. Espero que no se molesten)Bueno, bueno. Me desayuno hoy con un notición: doña Magdalena Álvarez, nuestra ministra de Fomento, que ni se dobla ni se parte, embarca para Siberia. Puñetera tierra debe ser aquélla, cuánto frío. ¿Se acuerdan de lo que nos decían de chicos?: el punto del planeta donde se alcanzaron las temperaturas más bajas, Verjoiansk, setenta bajo cero.
Pues allá que va doña Magdalena, a la gélida estepa, al permafrost, a ver si aprende cómo funcionan allí las cosas para que el frío no nos juegue malas pasadas aquí en casa.
Ea, pues aprenda usted. Observe los aeroplanos despegando y aterrizando, compruebe las autovías y autopistas, si las hubiere, que cualquiera sabe lo que hay por allí, con lo lejos que está ese terruño. Ya nos contará que vio. Eso sí, no se vaya a tragar ninguna trola, que esa gente, la del Kremlin, debe de ser la releche. A ver si le van a enseñar algún gulag y le van a decir que era una residencia para brigadas de trabajadores que quitaban nieve de los caminos. Eso estaba muy feo, oiga, no les haga caso.
Y, sobre todo, tenga cuidado, que algunos viajes los carga el diablo. Fíjese en esos ancianos gallegos, que iban de excursión y acabaron de mitin. Usted, si le quieren llevar a algún sitio no previsto, ya sabe: ni hablar del peluquín. En fin, que Dios se la depare buena por esos mundos, y que la cosa no sea contagiosa (es decir, que allí no empiecen a fallar las cosas, que los pobres no tienen culpa de nada), que Siberia es muy grande, y hace mucho frío. Pero que mucho.