martes, 3 de febrero de 2009

¡Que es broma, so tonto!

Madrid, 3. (Agencias) La ultraderechista cadena Intereconomía ha colado una broma de pésimo gusto al showman de la 6, el progresista Gran Wyoming. En efecto, los denominados clones, han simulado el maltrato verbal hacia una inmigrante, utilizando palabras irreproducibles y gestos humillantes. Alguien de la cadena carca ha enviado un correo electrónico malicioso a Wyoming, quien en seguida ha criticado el deplorable episodio. Posteriormente, los clones han explicado la realidad: todo ha sido un montaje para burlarse de los incautos de la cadena pro-gubernamental.
Las reacciones no se han hecho esperar. Wyoming ha asegurado que no todo vale en la guerra entre cadenas, menos aún cuando está por medio la dignidad de las personas, y máxime siendo mujer e inmigrante. Se han sumado a las manifestaciones en contra del engaño de Intereconomía diversos medios de difusión nacional. Tanto El País, como Público han publicado en primera página y a toda plana fotogramas del vídeo, y han recogido manifestaciones de personalidades de la cultura: un Bardem no ha dudado en asegurar que esto no es sino otra muestra del desprecio de la derecha por los que no son como ellos. La ministra Aido asegura que el daño a los derechos humanos es inaceptable, máxime cuando la burla tiene lugar sobre una mujer, y que aunque realmente la protagonista no fuese sino una actriz, esto es intolerable y denigrante. Asegura que emprenderá acciones legales de inmediato.
Por su parte, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, ha calificado los hechos como lógicos, en un ámbito derechista tributario y direto heredero de Aznar y Bush.
En este torbellino, el propio ABC se ha visto obligado a reconocer que sus informaciones publicadas ayer sobre el gasto en reformas de dependencias del Gobierno gallego son falsas, y que el coste de las mismas no ha ascendido a varios millones. Asume que la información en la que se aseguraba que se han comprado sillas cuyo valor individual era de más de dos mil euros, no es sino una manipulación para poner en entredicho al muy legítimo y progresista gobierno de Touriño, cuyo coche, además, no cuesta más que el de Obama. Y que es falso de toda falsedad que el presidente se haya hecho colocar unos vidrios que cambian de color por más de 170.000 euros.
Se está a la espera de un comunicado conjunto de Moncloa y Ferraz condenando tamañas aberraciones informativas, así como desmintiendo las cifras que el Partido Popular ha proporcionado sobre el paro en enero. Es falso que haya 180.000 parados más. El PP, simplemente, ya lo sabemos, cuanto peor mejor.

domingo, 1 de febrero de 2009

Va de espías

Dice doña Leire Pajín, número tres del PSOE, según creo, que la cosa esa del espionaje (presunto, ¿no?) que dicen algunos que sufren en la Comunidad de Madrid algunos políticos populares, es uno de los mayores escándalos de nuestra democracia reciente.
Bueno, que depuren responsabilidades, que hablen los jueces, y que si hay algo la paguen los culpables. Hombre, si se demuestra que son ciertos los hechos denunciados, el escándalo sería innegable. Pero compartiría el escalafón, por supuesto muchos puestos por debajo, con las escuchas del CESID durante el gobierno de Felipe González. ¿Recuerdan? Pincharon los teléfonos del Rey, de Adolfo Suárez, de algunos periodistas... Y con la cosa esa del GAL, y con otras tantas. Nuestra democracia es aún joven, pero no está falta de escándalos de auténtico peso.
Ea, doña Leire. Ahora, a trabajar para solucionar el problemita ese del paro.

sábado, 31 de enero de 2009

Un rato en Fitur

No faltan las curiosidades en esa especie de ONU del turismo que es Fitur. Fíjense en la fotografía: el stand de Israel lindando con Irán y con Marruecos, y rodeado, aunque no se aprecie en la imagen, de otros países del ámbito árabe. Cada uno a lo suyo, ocupados en despachar material promocional y en hacer negocios, si les es posible. Por cierto, la foto es del viernes, Día de la Paz.
Ciertamente, la edición de este año ha sido floja, a ojos de un visitante que ya conoce bastantes ediciones del certamen. Ignoro, en términos de negocios, cómo habrá acabado la cosa. Ha habido menos pabellones y en alguno de ellos se apreciaban extensos huecos.
Más curiosidades relacionadas con el turismo. En ABC de ayer aseguran que la comunidad de Madrid recibió más de 9,2 millones de turistas, cifra cercana al récord de 2007, cuando la cifra superó los 9,3 millones. Lo que me llama la atención es que Ifema, la entidad ferial, es el lugar más visitado, con 4,5 millones de personas, lo que da cuenta de la importancia económica de las ferias madrileñas. Le sigue, muy de lejos, el Museo del Prado, con 2,1 millones. El Palacio Real acoge a 883.000 visitantes, y el Museo del Real Madrid a 545.000, más que el Monasterio de El Escorial (521.000) y que el Valle de los Caídos (402.000).

martes, 20 de enero de 2009

Good luck, Mr. President


Ea, pues ya es presidente Obama. Ahora lidera la más poderosa nación del mundo, lo que supone que sus aciertos o errores tendrán repercusión en el resto de los mortales. Le deseo, por eso, buena suerta y buena vista.
De momento, de su discurso tras el juramento, en un tono que me recuerda mucho a los filmes de Hollywood, destaco su referencia a lo necesario de la pervivencia de los valores de la sociedad americana, bastante coincidentes, en mi opinión, con los de la vieja Europa. Me recuerda un tanto al Sarkozy de Bercy. Y, por supuesto, su llamamiento a una lucha sin tregua para superar los retos que esperan. Entre ellos, y no es moco de pavo, están la política de seguridad nacional y la exterior. Sobre ésta última cabe preguntarse si, más allá de gestos o cambios cosméticos, la presencia norteamericana seguirá siendo el principal bastión de la defensa de la seguridad de Occidente, y en qué grado exigirá el compromiso de los aliados en esa tarea.
Ahora quedan cuatro años por delante. Tiempo tendremos de ver cómo funciona la cosa. En todo caso, y mal que les pese a muchos, los Estados Unidos son una formidable nación con una democracia a prueba de bombas. Y Obama, no lo olvidemos, es, ante todo, americano. Dios se la depare buena, míster Obama. Y eso, buena suerte.

lunes, 19 de enero de 2009

Una curiosidad

De vez en cuando me da por hojear/ojear revistas que conservo desde hace algunos años. Es un repaso a nuestra historia reciente en el que refresca uno acontecimientos que van quedando olvidados y que, en muchos casos, fueron de relevancia.

En una de estas incursiones, espigando entre las páginas de un especial de Tiempo, publicado en 1992 con motivo de su 10º aniversario, me tropiezo con la publicidad de Paradores que reproduzco. Utilizan como imagen la del patio del de Zafra, con algún pegote en el ángulo inferior izquierdo.
Me ha llamado la atención el uso de la fotografía de Zafra, en un año tan relevante y turístico como el 92. Bonita campaña.
Por cierto, ahora estamos a días de FITUR. Creo que este año la presencia de políticos locales va a ser mínima o inexistente. Bueno será que aprovechen para reflexionar sobre cómo se puede estar presente en el certamen de un modo más provechoso para Zafra. Y no me refiero a la presencia física de concejales, sino a una adecuada proyección institucional de los valores turísticos de la ciudad. En todo caso, un servidor tiene previsto acudir a darse un garbeo. Ya les contaré cómo está el ambiente.

domingo, 18 de enero de 2009

Mingote, 90 años



Cumple hoy Antonio Mingote 90 años, 55 de los cuales ha dedicado, a diario, a publicar sus viñetas en ABC. 20.280, exactamente, desde que empezó sus colaboraciones el 19 de junio de 1953. He escogido para ilustrar la entrada de hoy la que publicó en 1955 y rescató el 30 de enero de 2007. La conservo recortada y creo que no pierde actualidad. Por mi parte, transcribo a continuación un artículo que publicó Ambrosio de Argüelles hace unos cinco años, esperando no le moleste que piratee su texto. Todo sea en homenaje a nuestro Mingote, al que ambos admiramos sin límites, y cuyo apellido da título al artículo. Allá va. Muchas felicidados, don Antonio, y que Dios le guarde.

En un reciente viaje a Madrid he tenido el privilegio de acudir a la exposición que conmemora los 50 años del trabajo en ABC del humorista y académico. En ella se pueden contemplar cientos de dibujos del maestro, fruto del trabajo y del ingenio más agudo.
Por cierto, como Mingote trabaja para ABC, periódico del que soy asiduo lector hace décadas, no quiero dejar de referirme a este medio, que ahora celebra su centenario: en mi modesta opinión es un referente claro de humanismo, liberalismo, buen gusto y defensa inteligente de la monarquía española. Para mí que es toda una escuela.
En fin, vuelvo al tema de hoy. Dicen que los chistes de Mingote son auténticos editoriales y no seré yo quien lo ponga en duda. En pocas palabras y con unos cuantos trazos nos retrata la realidad, nos hace reír, sonreír, pensar y, si se tercia, hasta llorar. No necesita de muchas cuartillas para darnos sus argumentos y convencernos; su pensamiento, su razón, su profundidad, se hacen obvios de un solo vistazo. Y este pensamiento es lúcido, vital, intenso y siempre actual.
De entre sus historietas me quedo con algunas relacionadas con las libertades o con la cosa política, como esa del troglodita que, aplastado por una enorme piedra (excepto la cabeza), tiene que soportar cómo otro coetáneo le espeta algo así como que claro que tiene libertad de pensamiento, que no ve que le pase nada en la cabeza. Sencillamente genial.
Otras me resultan inquietantes, como esa serie de dibujos en los que se hacen protagonistas unas escaleras que no conducen a ninguna parte, como no sea al vacío, al caos, a la nada del principio o al principio de la nada. Reales, quizá, como la vida misma.
Pero de entre todos los dibujos de la exposición quiero destacar uno que me impresionó: un albañil aparece sentado en lo alto de un edificio en construcción, con sus piernas colgando en el vacío, entre un bosque de columnas de hormigón armado. Se ve al hombre tranquilo, plácido, sosegado, se diría que discretamente feliz. Junto a él, entre tanta uniformidad, una pilastra rematada con un capitel clásico, creo que corintio.
Este dibujo me llegó al alma. Para mí que el punto de rebeldía y creatividad del humilde albañil es, quizá, el ideal del minuto de gloria que todos buscamos. O tal vez, una alegoría de la búsqueda de la belleza como contrapunto a la mediocridad imperante. Acaso un sueño, una ilusión sin sentido; o, más bien, el aura de un espíritu que quiere volar. O, si les parece, búsquenle cualquier otra interpretación.
Pero el obrero se sienta y descansa; ha dado de sí más de lo que se espera. Es más, algo radicalmente distinto a lo que de él se espera en su faena monótona. De lo gris ha obtenido belleza. En un universo de encofrado ha esculpido armonía y clasicismo. Y todo ello nos lo insinúa el artista sin necesitar de una sola palabra.
La releche. Bendita ilusión. Bendito Mingote.

sábado, 17 de enero de 2009

El sari rojo

Acabo de leer el último libro de Javier Moro, sobrino de Dominique Lapierre, de quien creo que ha heredado una agilidad narrativa que cautiva.
Al hilo del matrimonio entre la italiana Sonia Maino y el hijo de Indira Gandhi, Rajiv, nos retrata Moro la historia humana de los Nehru-Gandhi, familia referente en la India, que lideró y lidera desde hace décadas el Partido del Congreso y de la que tres de sus miembros (el pandit Nehru, Indira y Rajiv), presidieron el Gobierno. Describe magníficamente el drama familiar y político de un modo fresco y dinámico, de tal modo que las quinientas y pico páginas del tomo pasan volando y llegan a hacerse cortas.
Conocía algo sobre el enorme y contradictorio país a través de Esta noche la libertad, de Lapierre y Collins, de La Ciudad de la alegría, de Lapierre y de Pasión india, del propio Javier Moro, todos ellos apasionantes best-sellers. Pero conocer desde dentro la vida y entresijos de la familia Gandhi, marcada por la tragedia, creo que arroja mucha luz sobre cómo son y cómo funcionan las cosas políticas en la India, impecablemente democrática, avanzadilla actual de la tecnología y, sin embargo, plagada aún de paupérrimos ciudadanos.
Es curioso, ahora que cito estos libros, el paralelismo que existe entre la independencia de la India (1947) y la de Israel (1948), que tan amenamente narraron Lapierre y Collins, en Esta noche la libertad y en Oh, Jerusalén, respectivamente. En ambos casos, la potencia colonial es la Gran Bretaña, en ambos no se consigue un acuerdo territorial razonable entre dos comunidades antagonistas, en ambos se desencadena una guerra brutal y sangrienta y en ambos los conflictos perviven a través del tiempo.

viernes, 16 de enero de 2009

Agüita del Hudson


Conservo una página de ABC de hace un par de años que me llamó sumamente la atención. Decía el rotativo que seis premios Nobel eran de un pueblo de ocho mil almas, cercano a Nueva York, llamado Husting-on-Hudson. Desde entonces me ronda las mientes la idea de escribir alguna cosilla sobre las virtudes del agua del río norteamericano que presta su nombre a la localidad y que debe de tener algún elemento que alimente las neuronas.
Pero claro, con lo del avión se me ha fastidiado el invento, porque a las hazañas intelectuales de los ocho galardonados de Husting-on-Hudson se superpone ahora la proeza del piloto que ayer tomó agua limpiamente dejando a su centenar y medio de viajeros sanos y salvos, aunque ateridos y sin duda de los nervios, y mecidos por la corriente.
De estas, pocas. De modo que elevemos al comandante y a su tripulación a la categoría de sabios del aire, y hagamos votos porque las aguas benéficas y salvíficas del Hudson se embotellen y se distribuyan siquiera para asperjarnos de vez en cuando sobre la testa, que algo se pegará. Enhorabuena, y¡marchando una garrafa para La Moncloa!

viernes, 2 de enero de 2009

Doble expectativa

Me resulta ya aburrido el debate sobre el liderazgo de Rajoy. Las encuestas parece que no avalan su despegue y no tardan en acudir quienes predican que hace falta un cambio, no sé si de líder o de orientación, en el PP.
Por mi parte, me limitaré a insistir en que el liderazgo de Rajoy, legitimidades aparte, viene asentado en una doble expectativa: en primer lugar, la moderación como expresión de ese lugar que en política se ha dado en llamar el centro, punto de encuentro (iba a decir meeting point, que queda más chulo, pero me avengo al español) de muchos que puden decidir destinos electorales. La segunda: la capacidad de gestionar adecuadamente un gobierno que afronte con garantías de éxito las cosas de España.
De modo que un servidor sigue apoyando a Rajoy, bien entendido que, como no soy sospechoso, votaré y apoyaré, me guste más o menos, a cualquier otro (u otra, oiga) que presente el PP para gobernar España. A todos los posibles candidatos, al día de la fecha, les reconozco al menos capacidad de dar satisfacción a la segunda expectativa.
En todo caso, quizá otro día me anime a comentar algo sobre listas abiertas, disciplinas de partido y otras cositas así, tan entretenidas.

martes, 30 de diciembre de 2008

¡Vaya felicitación!

Hombre, pues no. Si el principal deseo de las Juventudes Socialistas de Castilla y León es patear la cara de Bush, me parece que desvarían, por muchas ganas que tengan de que se vaya. Me hubiera parecido más coherente que los deseos que pretenden que se hagan realidad tuvieran que ver con el fin de la destrucción de puestos de trabajo, con la derrota del terrorismo, con lograr una auténtica cohesión territorial... Incluso sería lógico (desde su punto de vista, ojo, no desde el mío, que después vienen los interpretadores) que apostaran por la victoria del PSOE en las elecciones vascas, gallegas y europeas. O que proclamaran su esperanza en las políticas de mucha consigna y poca sustancia que tanto les gustan. Digo yo.
En fin, cosas del talante. Cada cual que pida lo que quiera para el próximo año y que Dios reparta suerte, no vaya a ser que resulte que Obama es más americano que del PSOE como parece que nos quieren hacer ver algunos que, a la larga, pudieran quedar como el gallo de Morón (con perdón, que allí había una base americana, si no recuerdo mal).

lunes, 29 de diciembre de 2008

Un regalo inesperado

Los amigos son (junto con la familia) algo así como los catalizadores de tu vida: con su simple presencia funcionan muchas cosas y todo es más fácil.
Un servidor disfruta con ellos tomando unas copas, que se han convertido en reglamentarias, los sábados y otros días que se tercian. Y, extraordinariamente, organizamos algún día de campo o bien algún guateque con música bien escogida y todo lo apropiado para el yantar, como dice mi amigo Manolo Pérez, mojando las palabras.
El caso es que el pasado sábado, a los postres de uno de esos guateques, mis amigotes, con premeditación, alevosía, nocturnidad y no sé cuántas cosas más, me sorprendieron con el obsequio de una magnífica estilográfica Waterman, es de suponer que porque han visto en mí -bendita benevolencia- ínfulas de escritor y con su gesto me animan a seguir emborronando cuartillas.
Como la otra noche, con la emoción, no pude pergeñar algunas palabras de agradecimiento, aprovecho ahora para decirles:

La palabra escritor me merece un respeto infinito; aunque con el diccionario en la mano el que suscribe pudiera usar el vocablo, creo que no reúno méritos suficientes para ello. Qué más quisiera yo que poder autoproclamarme tal cosa. Prometo, no obstante, seguir intentando ganarme ese derecho.
Otrosí digo: creedme, amigos, que vuestro gesto queda grabado de forma indeleble en mi corazón. Cada vez que tome en la mano la estilográfica estaré utilizando no sólo un instrumento noble, sino también un símbolo, el de vuestro afecto, del que he recibido una de las grandes alegrías de mi vida. Y no creáis que exagero.
Segundo otrosí digo: como bien sabéis, mi caligrafía es abominable, y no creo que eso tenga fácil solución. Pero prometo esmerarme y hacer algún ejercicio. Ahí lleváis la primera muestra:
Evidentemente, está escrita con la Waterman.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Exabruptos

No piensen ustedes que el exabrupto del alcalde de Getafe es una anécdota. Como tampoco lo es que la presidenta del Parlamento de Galicia insulte a diputados del PP en la cámara. No son estos los únicos ejemplos de políticos faltones, los ha habido desde siempre, en la derecha, en la izquierda, en el centro y donde se tercie, y me malicio que seguirá habiéndolos.
Debe ser preocupante, creo, que el político descuide una de las facetas de su personalidad pública que más debiera cuidar: la didáctica. Esto es, su capacidad de dar ejemplo de cómo se puede discrepar y al mismo tiempo convivir, sin agredirse ni tan siquiera verbalmente.
Si los insultos pueden escucharse con facilidad en cualquier taberna con televisor, mientras los parroquianos toman un vino y escuchan las noticias, no debería ocurrir lo mismo en las sedes parlamentarias, en los salones de plenos, y en cualesquiera lugares donde estén los políticos desempeñando sus cargos. Estos tienen que ejercer el magisterio de la convivencia y el respeto, máxime en un país como el nuestro, que lleva siglos vociferando vivas y mueras. De lo contrario, aquellos que creen que política es sinónimo de enemistad, se llevarán el gato al agua, Y esto, a la larga, es peligroso.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Feliz Navidad


Feliz Navidad y próspero 2009
Imagen: La adoración de los Magos. Fra Angelico.

domingo, 23 de noviembre de 2008

¡Mira que olvidarme!

Con la inmensa duda de si Franco había muerto, cosa que nos han confirmado hace sólo unos días, y con la subsiguiente zozobra, se me ha ido el santo al cielo y se me ha pasado recordar que ayer, día 22, se cumplieron 33 años de la proclamación de Don Juan Carlos como rey de todos los españoles.
Con el permiso de ustedes, prefiero esta efeméride.
¡Viva el Rey!

sábado, 22 de noviembre de 2008

Gracias, muchas gracias

(Fotografía cortesía de J. Víctor Pavón)

El jueves 20 presenté mi libro sobre la historia del hospital de Zafra, del que ustedes venían teniendo noticia. Debo confesarles que fue un acto que me llenó de satisfacción, porque culminaba tres años de trabajo, porque estuve avalado por la presencia de autoridades locales y regionales, porque mi amigo Pablo Ortiz hizo una presentación en la que demostró su brillantez y para la que no encuentro palabras suficientes de gratitud, y porque el público respondió abarrotando el salón del Huerta Honda.
Destaco la asistencia del presidente de la Junta, que siempre se ha mostrado amabilísimo para con mi persona y que inmediatamente respondió afirmativamente a mi invitación. Su presencia en el acto, acompañado de su consejera de Sanidad, merece ser reseñada y queda en mi memoria particular, bien guardada en el armario de los momentos gratos.
Gracias, también, a todos los que me han buscado o me han llamado para felicitarme. Sé que sus palabras son sinceras y también las recojo en ese armario que acabo de citar.
Ahora, lo que queda es que lo escrito les sirva a ustedes de algo, siquiera de entretenimiento. Espero que mi humilde contribución a la historia de Zafra sea provechosa.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Están ustedes invitados.

Jueves, 20-11-2008. 21 horas. Hotel Huerta Honda.
Intervienen: Pablo Ortiz Romero, Dr. en Historia y prologuista del libro. Juan Carlos Fernández, autor.
Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Se acabó el espíritu de la banca Telson

Calma, no hablaré de la crisis aunque el título de la entrada de hoy pudiera sugerirlo. La banca a la que me refiero es la de Historia de dos ciudades, de Dickens, que viene hoy de nuevo a inspirarme.
¿Por qué me refiero a esa casa novelesca del XVIII? Porque, como dice el autor de la novela, cuando en la casa londinense de Telson admitían a un empleado joven lo escondían en alguna parte hasta que se hacía viejo.
Hogaño, tiempos de paidocracia, cosa que tanto obsesiona a Martín Ferrand, la tendencia es la contraria. Mejor el viejo (no rebases los cuarenta, que la liaste) encerrado. Pse, pse... Ni lo uno ni lo otro, ¿no?

jueves, 6 de noviembre de 2008

Nueva conferencia del Foro

El próximo jueves, día 13, a las 21 horas, y como siempre en Bodegas Medina, celebramos la 8ª conferencia del Foro Zafrense, en la que se tratará el tema El futuro de la energía en España.
Contaremos con la presencia de Dª Mª Teresa Domínguez, presidenta del Foro Nuclear de España (www.foronuclear.org).
Están ustedes invitados.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Presentación del libro


He recibido varios correos, algún mensaje en el blog y varios vecinos me han preguntado sobre el sitio y hora de la presentación de mi libro sobre el hospital. Debo decirles que, en principio, será el 20 de noviembre, a las 21 horas. El lugar se anunciará oportunamente, puesto que aún no está cerrado. Agradezco el interés de quienes han preguntado, y les ruego estén pendientes del anuncio definitivo de fecha, lugar y hora.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Refinería, ahora, sí

Vaya, vaya. Me llevo la sorpresa del día cuando en "Hoy", en la edición de hoy domingo, entrevistan al candidato a la presidencia del PP de Extremadura, José Antonio Monago, quien ahora se manifiesta favorable a que se instale en Tierra de Barros la refinería del grupo Gallardo. Transcribo los argumentos:
Creo que la refinería si se hubiese podido poner en otro sitio mejor, pero si no hay otro sitio alternativo porque así lo dicen los estudios de la empresa, y si cumple además con todos los requisitos medioambientales, habrá refinería en Tierra de Barros. En un estado de derecho, un señor que presenta un proyecto que cumpla con la normativa tiene que salir adelante.
Argumento impecable, sobre todo cuando viene de un partido que ha de creer en la libertad de empresa. Cosa curiosa, por usar el mismo argumento en un artículo que publiqué en "El Mensajero", alguien (adivina, adivinanza), me calificó de librepensador. ¿Me permiten ustedes que les transcriba el artículo, aunque sea algo extenso? Ahí lo llevan:

Dígame algo acerca de la refinería, oiga.

En más de una ocasión he comentado en esta misma tribuna de opinión que a los concejales de a pie nos abordan por la calle a diario, bien para pedirnos solución a problemas, bien para denunciar malos funcionamientos, bien para brindarnos sugerencias sobre los más diversos asuntos municipales. Pero también, con frecuencia, los vecinos quieren conocer nuestras opiniones sobre asuntos más o menos candentes.

Tal cosa me ocurrió hace un par de días, cuando un ciudadano anónimo, de esos que te cruzas por la calle sin conocerlos y con el que nunca antes había hablado, me abordó mientras tomaba café. Tras presentarse y preguntarme si tendría inconveniente en dedicarle unos minutos, a lo que asentí, no faltaría más, me espetó sin más preámbulos: “Lo veo en la televisión local, lo escucho en la radio y lo leo en la prensa. Conozco sus opiniones y críticas sobre muchas cosas, todas ellas creo que interesantes. Pero hay algo sobre lo que no le he oído pronunciarse. Me gustaría conocer su opinión sobre la refinería. Eso sí, le pregunto como representante mío, no como miembro de un partido. Y no me eche balones fuera; del mismo modo que exige vehementemente a los socialistas de Zafra que luchen por el hospital y que no se dejen llevar por las instrucciones de arriba, porque van contra el pueblo, yo le exijo a usted que se ciña al interés ciudadano, no a consignas”.

¿Cabe una pregunta planteada de un modo más directo y con más enjundia? ¿Qué ha de hacer un político ante tal cuestión, sin saber qué piensa el interlocutor, para no desagradarlo? Porque ya sabemos que muchas veces pretendemos contentar a todos, y eso es imposible. ¿Qué procede, entonces? Pues ser sincero, claro. Uno opina, guste o no, y se arriesga a equivocarse. Pero ese es el juego. Además, con respeto y sentido común (si es posible) uno puede manifestar cuanto le venga en gana. No faltaría más. De modo que, sin más pérdida de tiempo, voy a ello, y le respondo:

“Mis ideas me dicen que la sociedad civil debe asumir el protagonismo del desarrollo integral. Las empresas forman parte de esa sociedad, e invierten allí donde encuentran expectativas de beneficio; con ocasión de esas inversiones se crean puestos de trabajo y riqueza. No ocurre lo mismo en las economías de dirección central, en las que el Estado determina en qué invertir, cuánto, dónde y por qué (incluso por razones ajenas al mercado). Felizmente, no es el caso de España, donde nuestra configuración como economía social de mercado es altamente interesante.” Me parece que el ciudadano asiente, me animo, y continúo mi exposición.

“Precisamente por ese carácter social, siempre hay fórmulas para atemperar los posibles impulsos ultra-liberales, mediante sujeción a normas laborales, medioambientales, fiscales, de todo ámbito. Es decir, aquí lo que cuenta es el Imperio de la Ley. En consecuencia, lo que hay que hacer es que esta se respete, se acate, se cumpla. Punto. Caso contrario, existen medidas de carácter administrativo o judicial para exigir su cumplimiento. Este es el juego. Y como estamos en una democracia, la seguridad jurídica es fundamental. Es vital que el ciudadano, incluyendo en esta categoría al empresario, sepa a qué atenerse. No son admisibles modificaciones de la ley a favor o en contra de una persona.” Tras una breve pausa para tomar algo de café, continúo:

“Por lo demás, el debate no es si tiene que haber, o no, una refinería en Extremadura. Es si el proyecto concreto, de un empresario determinado, para invertir en un lugar específico, se ajusta o no a derecho. Para tal cuestión no hay más que respetar los procedimientos administrativos establecidos. Porque, si el empresario ha elegido una ubicación, por algo será. No hay nadie con fuerza de obligar (moralmente, claro, la violencia es otra cosa) a un empresario a invertir donde no desee. Ni es sensato plantear la ubicación de otro tipo de industrias como alternativa exigible, porque no se puede forzar la voluntad empresarial. Por lo demás, ¿qué tipo de empresas tendrían que constituirse? ¿Quién va a instar a su creación? ¿Estamos en un Estado marxista? ¿Deben las administraciones públicas crear polos de desarrollo en pleno siglo XXI?”

Me interrumpe el vecino, y me plantea otra cuestión: ¿qué pasa con el desarrollo sostenible? Allá va mi respuesta:

“Pues mire, he oído comentar muchas veces que el futuro de Extremadura pasa por el desarrollo sostenible, por las energías renovables (pero ojo con la eólica, ¿eh?), por el turismo rural, etcétera. Todo eso está francamente bien. Pero no conozco ninguna tortilla que se haya hecho sin romper previamente los huevos. Algo de coste medioambiental tiene cualquier actividad humana. Para eso se inventaron los medios correctores. Además, el desarrollo ha venido siempre de la mano de la industrialización. Al menos lo que hasta ahora entendemos por desarrollo. Es imposible nuestro estado del bienestar sin un crecimiento económico sostenido. Y no todas las actividades económicas, por muy medioambientales que sean, tienen la capacidad de generar los puestos de trabajo, esto es, la riqueza, que todos desearíamos”. Continúo con mi tesis:

“La industrialización es la que ha facilitado el crecimiento, entre otros, del sector vitivinícola. Esto es, las empresas que se dedican a molturar, embotellar, destilar, utilizar subproductos, etcétera, ponen a disposición del consumidor mercancías que hacen rentable la explotación agrícola. De no ser por el desarrollo industrial esto no sería posible. Otro ejemplo: imaginen nuestro campo sin productos fitosanitarios, producidos por la industria, que garantizan la salud de los cultivos. Sería imposible abastecer los mercados. No es viable pensar en sistemas de producción de siglos atrás. Eso sí, insisto, también la industria debe avanzar en el respeto medioambiental. Y se le debe exigir que implemente los más modernos sistemas. A todas las industrias. Fíjese que hace no muchos años, una alcoholera sufrió un escape de gas clorhídrico, si no recuerdo mal; estaba situada en pleno casco urbano de Villafranca de los Barros. Y cuando empezaron a sonar voces pidiendo su traslado, muchos cooperativistas pusieron su grito en el cielo, porque esto podría ir contra el desarrollo económico del sector”.

No me resisto, y continúo mi razonamiento: “Me consta que lo que sí puede haber es un problema de marketing. Pero un problema de esta naturaleza se resuelve con una política de marketing en sentido contrario, para anular los efectos perjudiciales. Y se me ocurre que la empresa propietaria de la futura refinería, con una inversión prevista de más de cincuenta mil millones de pesetas no debería encontrar mucha dificultad en colaborar, aportando una cantidad adecuada, con el sector vitivinícola, con la Denominación de Origen, con los productores de aceite de oliva. Esto facilitaría el diseño de una campaña de promoción y prestigio de los productos de la zona. Quizá alguien debiera explorar esa posibilidad”.

Mi interlocutor me interrumpe y me dice que suena que hay favoritismos por parte de la Junta. Y yo le contesto que, si así fuera, se proceda contra la Junta, contra la empresa y contra el Sursumcorda. Pero que eso hay que demostrarlo. En cualquier caso, ¿qué pasaría con La Caixa? ¿Habría que impedirle abrir más sucursales? El Estado, en todas sus manifestaciones, tiene en sus manos medios más que suficientes para corregir los desvíos contra la ley.

El anónimo vecino, acaso porque mi contestación le parece excesivamente extensa, o porque tiene una natural tendencia a no fiarse mucho de lo que escucha a los políticos, o más probablemente porque quiere irse con la cuestión meridianamente clara, me plantea una última cuestión: “Mire, yo estoy convencido de que la refinería traerá beneficios para esta zona, si se hacen las cosas como Dios manda. Dígame usted, sin tantas palabras, si está de acuerdo con la refinería donde se va a instalar.”

No es habitual que los ciudadanos nos atornillen tan a modo, pero hay que estar a las duras y a las maduras, así que mi breve respuesta es: “Si ha seguido mi línea argumental verá que coincido con lo que usted acaba de decir; o sea, que estoy a favor. ¿Necesita más claridad? De hecho, ya conozco algún lugar en el que las parcelas de un polígono industrial se venden mejor y la construcción se está animando. Beneficios colaterales. Lo que hace falta (y si como usted dice, las cosas se hacen como Dios manda, no hay por qué) es que no se produzcan daños colaterales”.

El caballero se despide dándome las gracias por el tiempo que le he dedicado y por haberle dicho lo que pienso; claro, que no duda en rematar: “como es su obligación”. “Y mi derecho”, le añado. Pues eso.

Juan Carlos Fernández. Concejal en Zafra. (Publicado en 2005 ó 2006, no recuerdo bien)