¿Coches en la Plaza Grande?
Me pide un anónimo comunicante que me pronuncie sobre la supresión de aparcamientos en la Plaza Grande. No es mi costumbre escribir de encargo, pero tampoco me importa aportar mi opinión, máxime cuando durante mi etapa como concejal tuve que ejecutar alguna medida al respecto.
Intentaré guiarme por mi experiencia y por el sentido común para dar mi opinión -y permítanme que haga hincapié- absolutamente personal.
1.- Que las plazas están más bonitas sin coches nadie lo puede poner en duda. Que la tendencia hacia la peatonalización en las ciudades gana cada día más adeptos, tampoco. Que hay innumerables ejemplos de ello, sólo puede negarlo quien no viaje.
2.- Que el vehículo es hoy en día un factor decisivo del desarrollo, es otra obviedad. Que todos queremos aparcar en la mismísima puerta del sitio adonde vamos, no hay quien lo cuestione. Como tampoco es discutible que en Zafra las distancias son relativas.
3.- Ya se hizo un experimento durante el gobierno popular. Se prohibió el aparcamiento en el centro de la plaza, permitiéndose únicamente la carga y descarga, y se suscribió un convenio con AIMCOZ para que un empleado discapacitado actuase de forma parecida a los controladores de zona azul, pero sin ordenanza municipal, y basando todo en un comportamiento cívico de los conductores, a los que se les limitaba el estacionamiento en el perímetro de la plaza a un máximo de dos horas. El resultado fue algo incierto, y la tendencia al abuso no faltaba. Y la fórmula, pese a venir sugerida por algún comerciante, tampoco fue acogida con entusiasmo. Se pretendía que estas medidas fuesen un paso intermedio entre la situación anterior y la peatonalización.
4.- Hoy en día es arriesgado sostener la subsistencia económica de negocios del casco antiguo basándose en el estacionamiento de coches. Máxime cuando los negocios son, primordialmente, hosteleros. A nadie se escapa que, cada vez con más frecuencia, las autoridades planifican controles de alcoholemia en los cascos urbanos. Si algún día se implantan esos controles, circunstancia que quizá escape a la autoridad municipal, en los aledaños de la plaza, se acabarían los coches.
5.- Se alega por los comerciantes que sin coches escasea la clientela. Deben de reconocer algunos, y está documentado, que no pocos vehículos de los estacionados en la plaza (datos de 2001 ó 2002, no recuerdo) eran de titularidad de comerciantes o empleados de los mismos, con lo que ocupaban un espacio que podría ser utilizado por un cliente.
6.- No es menos cierto que por el Ayuntamiento se organizan bastantes eventos en el entorno de las plazas. Ello hace que un aluvión de clientes acudan a la zona. Correlativamente, es innegable que los vecinos han de soportar ruidos. Siempre existe la dicotomía derechos propios/derechos ajenos, y no son menudos los conflictos que se generan.
7.- Por lo demás, es de suponer que la influencia de la situación de recesión económica que vivimos debe influir en los negocios de la zona, como supongo que lo hace en otros muchos. Intuyo que es dudoso achacar a la supresión de estacionamientos todos los problemas. Empero, desconozco absolutamente en qué medida se ven afectados los establecimientos por el cúmulo de circunstancias.
Supuesto todo esto, entiendo que el problema básico es estructural: faltan aparcamientos en el casco antiguo (para clientes y para residentes) como en toda Zafra. Y es labor fundamental de las autoridades trabajar en ese sentido. Porque las medidas necesitan de alternativas, aunque me malicio que en el caso que nos ocupa cualquier zona de estacionamiento, subterránea o en superficie, podría quedar psicológicamente lejos y, por tanto, pudiera devenir insatisfactoria para algunos.
En todo caso, el diálogo es algo necesario. Hoy por hoy, alejado de la actividad municipal, no sé si éste ha existido, si se han planteado por los comerciantes alternativas -si es que las hay- . Ni tan siquiera conozco si el Partido Socialista llevaba en su programa electoral abordar la cuestión del modo que lo ha hecho.
Lo que sí me parecería interesante es que se estudiara qué se ha hecho en otras ciudades, cómo se ha abordado la peatonalización, con qué consenso, con qué medidas, con qué planificación. Y evaluar qué resultados ha aportado en esos lugares. Las experiencias ajenas suelen ser provechosas.
No me atrevo a pronunciarme categóricamente, aunque mi opinión personal es que las plazas sin coches están mejor. Y las calles en general, claro. Pero esto es una ciudad, tenemos los problemas de una ciudad y, eso sí, para lo bueno y para lo malo, las medidas que hay que adoptar siempre deben ser como las que se toman en las ciudades.
Y, sobre todo, sin crispación. He leído algunos comentarios que nada aportan al debate. La descalificación no es un argumento.
En fin, es mi humilde opinión. No sé si habrá satisfecho al anónimo solicitante. Pero es cuanto pienso.













