domingo, 18 de septiembre de 2016

Typlical spanish en Pamplona

Reclamo en un a tienda de Pamplona.


Está muy requetebién Pamplona, sí señor. No la conocía y en un recentísimo viaje he tenido la ocasión de patearme el casco histórico. Aparcas en el subterráneo de la plaza de toros, cruzas la calle y entras, nada más y nada menos, que en la histórica calle de la Estafeta. El paseo es sumamente agradable y, si de añadidura, da la casualidad de que llegas el día en que se celebra el Privilegio de la Unión, mejor que mejor. Gran ambiente, misa solemne en la catedral y desfile de gigantes, cabezudos y la Corporación Municipal de chistera y frac.
No les entretendré con la visita turística, que para eso tienen ustedes numerosos sitios en la web y muchos, seguro, ya conocerán la capital navarra. De modo que me fijo en algunos curiosos detalles, que les dejo aquí.
Como tienen los pamploneses muy bien señalizado el recorrido de los encierros de los sanfermines, el aluvión de turistas es incesante en pos de seguir la ruta de mozos y astados. Y una tienda de avispados comerciantes ofrece, en su interior, la posibilidad de fotografiarse entre un grupo de toros (disecados, oiga) en poses que hagan parecer que uno corrió delante de los morlacos. Como reclamo, en la puerta tienen a uno de ellos. Fíjense en el rótulo: "No tocar el toro. Ni el cartel". Se supone que el turista no deja la ocasión de fotografiarse gratis total junto al bicho, la foto de dentro hay que pagarla. De modo que quitarán el cartelito para que la cosa parezca más natural, algo que ha debido de cansar a los propietarios del establecimiento.

Otra curiosidad: escaparate de una tienda de recuerdos. Carteles taurinos locales, y muñecas flamencas. Cien por cien typical spanish.

Incontestable typical spanish
Gigantes y cabezudos amenizan el día y abren el desfile que parte desde el Ayuntamiento. Digno de verse el alcalde de la ciudad (Bildu), de frac y chistera, como el resto de la Corporación (ellas, con un traje de época que en la foto apreciarán). No tengo imagen de la impresionante estampa del presidente de la Corporación, pero sí de otros miembros del Consistorio. Vean, vean.

Un rey gigante por la calle de la Estafeta...

... y los munícipes desfilando

Y, para terminar, una última estampa. Les confieso que entre tanto ambiente, espectáculo y hermosura, me dejó un poco descolocado descubrir una singular oficina en la que invierte sus fondos el Ayuntamiento. No me referiré a otro tipo de pancartas que, aunque no de modo especialmente abundante, decoraban algunos balcones. No hay que estropear el día.

Una singular oficina municipal



sábado, 17 de septiembre de 2016

Regreso a Jaca

Peña Oroel: con silueta de esfinge, según Pío Baroja.

Hacía dieciocho años que no volvía por Jaca, ciudad de la que me enamoré durante mi estancia entre 1982-1983 cuando hice el servicio militar en la Escuela Militar de Montaña. A un servidor la mili no le causó ningún trauma, ni la localidad de mi acuartelamiento quedó asociada con algo desagradable: muy al contrario, de tal modo que regresé en varias ocasiones. Ahora, después de tan dilatado periodo, he disfrutado durante unos días de la capital del Pirineo aragonés, de sus alrededores y de algunas ciudades del País Vasco, desconocidas para mí. Algo les pondré en esta bitácora.
Es inútil que les hable sobre Jaca; hay mucho escrito y retratado por maestros de la pluma y de la cámara, de modo que les ahorro una de mis osadías y me limito a sugerirles la visita a la antigua capital del reino de Aragón.
Les ilustro esta entrada con una fotografía, tomada por quien les escribe, de la peña Oroel (Oruel, la llama Baroja, que dice que tiene silueta de esfinge), símbolo inequívoco de la Jacetania. La siguiente fotografía es del hotel Mur, visto desde la Ciudadela. Es un establecimiento clásico local, seguramente centenario. Me interesa porque en él se alojaba el capitán Fermín Galán, que encabezó la sublevación de diciembre de 1930, suceso que ando estudiando para escribir alguna cosa.

Hotel Mur, visto desde la Ciudadela. En él se alojaba el sublevado Fermín Galán
En fin, no les canso. Remato con dos observaciones de trotador de ciudades: fenomenal la peatonalización, facilitada por un aparcamiento subterráneo construido en la plaza Biscós (la llamábamos del Monstruo por una escultura sorprendente, ahora trasladada) y por la regulación de estacionamientos en zona azul. ¡Qué gozada pasear por las calles, y qué ambiente! Segunda observación de viandante: en los muchos kilómetros pateados, sólo vi tres cagadas de perro. ¡Lo mismito que en otros sitios!
La Ciudadela, adornada para una actividad que se ofrece a los visitantes. Allí hizo una guardia un servidor.


jueves, 14 de julio de 2016

El Hoy de Zafra

 zafra.hoy.es

Me invita por teléfono Ángel Ortiz, director de Hoy, a la presentación de la edición local del rotativo regional; le prometo mi presencia y, puntual, acudo a la cita acompañado de mi amigo José Antonio Vasco.
Siempre he dicho que es una buena noticia la presencia de los medios de comunicación en la localidad; con independencia de su línea editorial, de sus criterios, de su forma, su tarea de difusión de la actualidad, de puesta a disposición de los opinantes de espacios en los que expresarse, constituyen  un servicio público de impagable valor social.
Me felicito, por ello, de contar como ciudadano -¡por fin!- con el Hoy zafrense en el que, posiblemente, les ponga algunas líneas de vez en cuando. Formar parte del medio regional de mayor difusión (al menos en la zona) es una garantía de continuidad. Además, su equipo redactor y comercial augura buenas perspectivas.
Les deseo mucho éxito. Espero que esta edición local (con contenido diario en Internet y mensual en papel) perdure. Un servidor, que con su nombre o bajo seudónimo ha escrito en los últimos intentos editoriales locales desde principios de siglo, aprecia especialmente estas cosas y, en consecuencia, se desazona cuando los periódicos desaparecen. Espero que ustedes, amigos lectores, disfruten también con el nuevo intento de acercar Zafra a la información y a la opinión.

viernes, 22 de abril de 2016

Un líder ¡independiente!

El joven líder de Ciudadanos, Sr. Rivera, sugiere como solución al bloqueo que impide formar Gobierno buscar a una persona prestigiosa, independiente, que encabece el Gabinete. Uno, torpe, se hace algunas preguntas:
1.- ¿Y qué pasa con los representantes elegidos por la ciudadanía en unas elecciones libres? ¿Por qué hay que recurrir a un tercero?
2.- ¿No sería más fácil que instara a su socio, el Sr. Sánchez, para que gobierne con quien ganó las elecciones, y le animara a no coquetear con quienes profesan ideas contrarias al espíritu y a la letra de la Constitución?
3.- ¿Deberíamos convocar, en vez de elecciones, un concurso-oposición?  
4.- Como el independiente debería obtener el apoyo del Congreso, ¿quién sería el guapo que lo lograra?

martes, 8 de marzo de 2016

Idea para un MUSEO DEL TURISMO en Zafra

He presentado al alcalde y he hecho llegar a los grupos municipales de la Oposición una idea que se me ocurrió después de la publicación de mi libro sobre la historia del turismo en Zafra. Se trata de estudiar la posible creación, si la Corporación lo estima pertinente, de un Museo del Turismo en la localidad.
No se trata, si me permiten la expresión, de una Oficina de Turismo "aventajada", sino de un sitio en el que se explique el fenómeno turístico en términos generales y, por supuesto, en el nivel local.
Me parece que esta idea, si llega algún día a convertirse en proyecto, podría contribuir a hacer de Zafra una ciudad museística: Santa Clara, Medicina, parece que algo habrá referido al ferrocarril... y Turismo, proporcionarían una oferta difícil de igualar en muchos kilómetros a la redonda.
En fin, por si algún lector curioso quiere conocer el texto que presenté en el Ayuntamiento, les pongo el siguiente enlace:


No hace falta ir a Salamanca para comprender la dificultad de la empresa, pero ahí queda. Me pareció que esta idea no debía de quedármela para mí, sino aportarla por si en el Ayuntamiento la encuentran interesante. 

domingo, 31 de enero de 2016

Libros viejos

Me gusta pasear por las viejas ciudades. Al socaire del anonimato, el paseante se vuelve transparente. Lo que cuenta es el paisaje, tantas veces monumental, tantas desangelado. Y sus gentes, tan variopintas, en sus idas y venidas, a las que el observador intenta catalogar en un ejercicio que le entretiene y le divierte: cuál es el motivo de sus prisas, a qué se dedican (por su pintas), qué ideología profesan (por el periódico que llevan algunos)... Si el entorno urbano, de añadidura, es amable, y el clima benigno, el paseo se convierte en deleite, y se pueden recorrer un buen puñado de kilómetros sin apenas cansancio y sin darse cuenta; para reconstituirse y darle alegría a la andorga están también las cafeterías y bares de toda la vida, donde recompone uno el ánimo con un café o, a horas adecuadas, con una cerveza y alguna gollería.
Por circunstancias que no vienen al caso, hoy, domingo, me he pateado Sevilla. Una vez más. Y lo he hecho desde antes del amanecer hasta bien entrada la mañana. Es un placer recorrer las calles apenas transitadas, circular sin tener que esquivar a las oleadas de viandantes (aunque se pierda uno el ejercicio de la taxonomía urbanita), pararse aquí y allí a fijarse en detalles que se ven distintos a horas no habituales para el visitante...
Cuando llevo varios kilómetros, me doy de bruces con lo impensable: apenas son las nueve de la mañana, y una librería tiene abierta sus puertas. Es una librería de lance, y no puedo resistirme a entrar y cargar con algunos tomos. Gozosa experiencia, disanto, Sevilla y libros viejos.
Para documentar algunas de mis osadías sobre la historia (iba a ponerles osadías históricas, pero esto podría prestarse a equívocos) llevo años comprando libros descatalogados, sobre todo por Internet. Pero verlos físicamente, cogerlos, ojearlos/hojearlos, es otra cosa. Hacerte con ejemplares que tuvieron otra vida, resucitarlos, reubicarlos, extraer su savia que nunca deja de fluir (un libro no se agota) es un deber moral.
A veces los vetustos ejemplares esconden sorpresas: una dedicatoria, la estampa recordatoria de la confirmación de alguien que, tirando del hilo (otra vez Internet), descubres que es alguien, unas notas manuscritas al margen (¿se sigue haciendo eso?)...
Hoy, en Sevilla, he experimentado unos minutos de felicidad. He rescatado del depósito unos volúmenes que ahora pasan a ser míos. Pero siempre, siempre, siento alguna desazón cuando adquiero este tipo de libros: son tomos expósitos, desahuciados, que en su día formaron parte de alguna biblioteca quizá construida con tesón y no poco desembolso y, seguramente, malvendida por herederos insensibles casi al peso. Libros huérfanos que requieren una nueva acogida, ser leídos una vez más, ser sopesados, manejados, subrayados... Ejemplares que nada piden y dan mucho.
La librería, que no es que sea espectacular, se llama Maymen, está en la calle Recaredo, y merece que se le reconozca, aunque sea por este humilde escribidor, el espíritu valiente de ofrecer al paseante un aliciente que colme el domingo.

viernes, 29 de enero de 2016

Crímenes de lesa democracia (El rayo que no cesa)

En octubre de 2014, y bajo el título "Crímenes de lesa democracia", les puse lo que a continuación les transcribo:

En enero del año pasado me publicaron en "Hoy" un artículo al que titulé "Crímenes de lesa democracia". Afirmaba en él que quienes se corrompen, sobre todo en tiempos de crisis y de desazón de la ciudadanía, añaden a sus delitos el crimen de lesa democracia porque sus colusiones son abono de los demagogos, tan dañinos para el sistema y para la salud social.
Hoy es buen día para recordar aquel artículo. 
No me apeo, eso sí, de algunas opiniones que también sostengo hace tiempo: uno, los políticos son como nosotros, puesto que salen de entre nosotros. Que levante la mano quien alguna vez no hay pedido una factura sin IVA. Dos, la justicia debe pronunciarse; entre tanto, salvo evidencias incontestables, debemos evitar constituirnos en jueces. La presunción de inocencia no es un invento banal, sino una garantía democrática que muchas veces ignoramos.
En fin, el daño está hecho. Es hora de esperar que los partidos que pueden dar sostén al sistema actual se centren en hacer que la ciudadanía vuelva a confiar en ellos y deje de lado aventuras presuntamente románticas, que no son más que ejercicios de una demagogia que consigue cegar a tantos, hasta el punto de impedirles ver las barbaridades que se proclaman al socaire de unos nuevos tiempos que de nuevos no tienen nada, porque ya está todo inventado, todo experimentado y, por lo tanto, sabemos a ciencia cierta qué planteamientos han conducido al desastre más absoluto.


Hoy, casi año y medio después, es buena ocasión para recordar lo escribo.
Si desean leer el artículo al que me refiero, pulsen aquí.

Y, con dolor de mi corazón, las noticias de hoy me hacen también reiterarme en lo dicho en otro artículo, que me publicaron en el mismo medio en junio de 2015, sobre la infanta D.ª Cristina, a quien con toda sinceridad deseo sea declarada inocente, sin perjuicio de lo que en el texto expongo. Si quieren leer ese otro artículo, pulsen aquí.

miércoles, 20 de enero de 2016

Cuidado con las indigestiones


Será que a buen hambre no hay pan duro. O quizá por rabia. Me parece que el Sr. Sánchez sufre una mezcla de fobia al PP y ansia de poder acrecentada por su instinto de conservación. O vaya usted a saber. El caso es que no hay escrúpulos y el líder socialista está dispuesto, según parece, a masticar y tragar cualquier cosa. Él y su partido verán. Pero los alimentos inadecuados producen indigestiones. Y cosas peores.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Feliz Navidad

Adoración de los pastores. Bartolomé Esteban Murillo. Museo de Bellas Artes de Sevilla.
Feliz Navidad y próspero año 2016.

martes, 15 de diciembre de 2015

Cuando un candidato renuncia

Ayer se sustanció el debate entre el excandidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, y el actual presidente, Mariano Rajoy. Digo excandidato porque Sánchez renunció por completo a sus aspiraciones a la presidencia. Su objetivo fue nítido: mantener a toda costa la segunda posición que le anuncian las encuestas más favorables, evitando la sangría de votos por la izquierda que convierta en realidad lo que pronostican las más desfavorables. Un candidato real, convencido de sus aspiraciones, no hubiese utilizado el estilo bronco y faltón, ni hubiese recurrido a la descalificación personal: habría rebatido los argumentos de su oponente con convicción y con otros argumentos, sin la constante interrupción al presidente. Pero para Sánchez no había otro objetivo que exhibir permanentemente su leitmotiv, la corrupción. Claro, no supo explicar por qué no apoyó ninguna de las leyes aprobadas contra esta lacra. Eso, para él, no tiene mayor importancia.
Pedro Sánchez, ayer, privó a los espectadores de un debate auténtico. Bien es cierto que no hay nada mejor que el análisis del comportamiento de los políticos en el día a día, pero quizá algunos indecisos hubiesen movido su voto. El excandidato Sánchez fue a cargarse el debate desde el primer momento, porque a él no le interesaba confrontar ideas, y buscó siempre sacar a Rajoy de sus casillas, algo no muy fácil, porque este es hombre pacífico y, por si fuera poco, gallego. Y cuando lo consiguió oyó lo que quizá no quisiese.
El Partido Socialista, en mi opinión, tiene varios adversarios: Rajoy, por supuesto. Más intensa e inmediatamente, Podemos y Ciudadanos. Y, ante todo y sobre todo, el principal obstáculo que el PSOE tiene enfrente no es otro que Pedro Sánchez, su actual secretario general. El tiempo dará o quitará razones.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Boicoteadores de Coca Cola

Como consecuencia de algunos despidos en embotelladoras de Coca Cola en España, unos avispados defensores de la clase obrera iniciaron, hace meses, una campaña en contra del consumo del refresco que antes era americano y ahora, pese a quien pese, universal. Incluso en la tapa del ordenador portátil de uno de los líderes de Podemos veo una pegatina invitando al no consumo. Es decir, al boicot.
Leo hoy en la prensa que un concejal de distrito de Madrid ha prohibido el rodaje de un anuncio publicitario en unas instalaciones municipales.
Dejando de lado si las embotelladoras son o no la propia marca; ignorando si el Ayuntamiento madrileño dejará de percibir alguna tasa por el rodaje; sin detenerme en si algunos de los despedidos ha sido readmitido, me pregunto:
1.- ¿La protesta no viene porque han despedido a trabajadores?
2.- ¿Si los consumidores no compran el refresco, no habrá más despidos?
Una vez más, los lumbreras nos guían por el camino de la perfección. No sé si será porque el refresco es americano, y eso choca con la ortodoxia de los nuevos salvadores de la Humanidad. En la película de Wilder, Uno, dos, tres, al menos eran más divertidos.
Me recuerda todo esto a las inteligentísimas campañas que proclaman no consumir productos catalanes: ¿quién pagará el paro de los despedidos por la caída de consumo? Me pregunto.

lunes, 20 de julio de 2015

Mandamientos del buen catalán

Cambio 16, n.º 471, 8 de diciembre de 1980

He catalogado la entrada de hoy en la sección "Los tiempos cambian", porque en ella voy recopilando algunas cosas de hace décadas. Pero en el caso que hoy nos ocupa, realmente las cosas han mudado poco. Fíjense en el texto que publicó Cambio 16 (añorado semanario) en 1980: son los "mandamientos del buen catalán", extraídos, supongo, de algún panfleto. Comprobarán qué poco ha variado el afán segregador: no es que se potencie el uso del catalán, algo encomiable  porque disponer de una lengua propia es un tesoro y hay que fomentar y cuidar su correcto empleo. Es que se pone claramente de manifiesto el propósito de exacerbar la singularidad en demérito de la idea común de España.
Nada nuevo, qué les voy a contar. Pero lo más pistonudo, según creo, es el décimo "mandamiento": "El buen catalán ha de hacerse de Convergencia Democrática de Cataluña". ¡Toma del frasco, Carrasco!

sábado, 9 de mayo de 2015

Antonio Chacón Cuesta. Alcalde, diputado y procurador en Cortes (1960-1965)

Antonio Chacón Gutiérrez, Juan Carlos Fernández, y J. Tomás Rayego




El pasado jueves, 7 de mayo, presentamos mi libro sobre el alcalde Antonio Chacón. Lo hicimos en el patio del hotel Huerta Honda, en una magnífica tarde de primavera y con gran afluencia de público interesado en la figura de Chacón.
Tuve la inmensa fortuna de contar con la presentación del acto por Tomás Rayego, que además edita el libro. Agradezco mucho sus cálidas palabras y su mecenazgo, fruto de su pasión por la cultura y por las cosas de Zafra. No menor alegría me produjo el que Antonio Chacón Gutiérrez, hijo del alcalde estudiado, me acompañara en la mesa y pronunciara unas sentidas palabras. El agradecimiento por su presencia en el acto se suma al que le debo por su prólogo.


El libro se vende en las librerías o en Imprenta Rayego a un precio simbólico, que sólo tiene como objeto intentar cubrir los costes de impresión. El autor no percibe ningún tipo de derechos por el mismo.

En el texto se repasan la gestión municipal de Chacón, con sus logros y gestiones, su paso por la Diputación provincial y por las Cortes orgánicas del franquismo, todo ello contextualizado en la época en la que se desarrolla la vida política del alcalde.

Este es mi quinto libro editado. Les precedieron el que publiqué en 2008 sobre el hospital de Zafra: el de 2010 sobre el Centro Sindical de Formación Profesional; la novela corta de 2011, premiada en Ponferrada, "Fuego amigo" y el dedicado a la historia del turismo en Zafra (2013).

viernes, 24 de abril de 2015

Presentación libro sobre Antonio Chacón


Editado por Imprenta Rayego, el próximo 7 de mayo, jueves, presentaré (D. m.), mi libro sobre el alcalde Antonio Chacón Cuesta.
El acto será en el hotel Huerta Honda, a las 20,30 horas.
Están ustedes invitados.

lunes, 30 de marzo de 2015

Nueva oficina del DNI en Zafra


Aunque acudo a pocas solemnidades sociales, esta tarde he asistido con mucho gusto a la inauguración de la nueva oficina de expedición del DNI de Zafra. Lo he hecho como presidente del Centro de Iniciativas Turísticas, a quien han enviado la invitación. Pero mi presencia se debe, sobre todo, a la gran alegría que me produce que la oficina se haya instalado en Zafra para quedarse.
Desde antes de mis tiempos de concejal, como miembro de la dirección local de mi partido, acompañé en sus gestiones ante la Delegación del Gobierno en Extremadura al presidente local, José Pons Ortiz. Demandábamos una comisaría, objetivo de difícil consecución.
Posteriormente, ya como edil, presenté en su día una moción sobre el particular, que no pudo salir adelante por no reunir el apoyo suficiente.
Hoy, ya fuera del Ayuntamiento, veo con satisfacción que otros han conseguido este logro para la ciudad y para un entorno de varias decenas de miles de habitantes. Les felicito. Se acerca a la ciudadanía un servicio imprescindible y se brinda a la localidad otra posibilidad de recibir visitantes, con la incidencia añadida en el comercio local. Nunca es tarde si la dicha es buena, aunque antes hayan habido otros intentos fallidos: vean la entrada de mi blog del 13 de mayo de 2009, hace ya casi seis años.

sábado, 21 de febrero de 2015

10 años del Foro Zafrense

logo del X aniversario del Foro.

No tengo que convencerles, amables lectores, de que el tiempo vuela. De sobra lo saben ustedes. Pero, fíjense, hace diez años un grupo de amigos nos embarcamos en un proyecto singular y, a pesar de lo que ha llovido (y hasta diluviado), parece que fue ayer cuando quien les escribe aún andaba por la plaza del Pilar Redondo, aunque ya en fase política turbulenta previa a la retirada. En aquel tiempo y en medio de un ambiente en el que, como diría Leguineche, habría que hervir el aire antes de respirarlo (y del que, permítanme que copie a Juan Simeón Vidarte, todos fuimos culpables), concebimos el Foro Zafrense.
Inevitablemente esto condujo a muchos a sostener que lo puesto en marcha no era sino una plataforma de promoción política personal, lo que les colocó en situación de alerta. No faltó quien pidiera cuentas del porqué de la fundación, como si todo debiese quedar subsumido y controlado por las formaciones políticas, algo que se entendía en el Movimiento pero que repugna en una democracia liberal. La respuesta fue fácil: el Foro es de sus socios, y sólo ellos tienen derecho a que se les rindan cuentas. Punto final. Amén. Sanseacabó. Por cierto, tengo dicho que si quisiese encabezar alguna extravagancia lo haría delante de una enorme pancarta y ante los medios de comunicación, pero ni fue ni es el caso. A pesar de todo, y cuando se acercaron unas elecciones municipales, algunos especularon con mi incorporación a la batalla política sobre el pedestal del Foro: “ya lo decía yo”, aseguró algún enterado de los muchos que por ahí pululan. Pues el espabilado tuvo que tragarse sus palabras. Fastidia, qué quieren que les diga, que como uno ha estado unos años en política parezca que esté uncido a ese yugo de por vida, qué tostón.
En fin, queda la realidad de los hechos, que no son otros que: primero, el Foro fue y es un proyecto modesto pero ambicioso, con aspiraciones inequívocas de promover del diálogo social desde la sociedad civil. Segundo: se trata de una asociación tan humilde como independiente. Ni hemos tolerado ni toleraremos (al menos mientras su seguro servidor presida el Foro) la menor injerencia del mundo de la política. Tercero: jamás hemos solicitado subvenciones a las Administraciones públicas, ni entra en nuestros cálculos hacerlo.
Bajo estas sencillas premisas hemos conseguido que a Zafra acudan personalidades de contrastada cualificación y experiencia que nos han hablado sobre asuntos de interés general. Lo han hecho, hasta el momento, en veinte conferencias, no pocas memorables. De añadidura hemos editado 13 números (en dos etapas) de nuestro boletín de opinión, de difusión gratuita, en los que han colaborado escritores locales y personalidades del mundo de la cultura, la política, el periodismo, la diplomacia… Ya trabajamos en el décimo cuarto.
Creo, en fin, que el proyecto ha merecido y merece la pena. El afán que empezamos siete (uno abandonó, fue sustituido; otro, nuestro añorado Manolo García, nos dejó y no hay repuesto posible para su persona) prendió en otros y se multiplicó el número de socios. Nos parece que prestamos un servicio a Zafra, a su comarca, a la gente interesada en conocer, en escuchar, en preguntar… Una sociedad libre se engrandece en la medida en que sus miembros toman conciencia de su propia capacidad de opinar y se interesan por las cosas que les afectan.
Cumplimos diez años. Hemos hecho bastante, me parece. De modo que, sin triunfalismos y con la esperanza de que aún quede mucho tajo por delante, me permitirán ustedes que me sienta orgulloso de lo que hemos hecho un servidor junto con un grupo de amigos, sin otro motor que la ilusión y el esfuerzo. Claro está, sin el apoyo de quienes han creído y creen en nuestro proyecto nada hubiese sido posible. Ellos comprendieron qué es el Foro Zafrense: debate, sociedad civil, independencia…




domingo, 21 de diciembre de 2014

Feliz Navidad desde Málaga

Panorámica de la calle Larios
Habitualmente les pongo, para felicitarles la Navidad, la reproducción de alguna pintura. Este año hago una excepción.
Me explico: el pasado sábado visito, por razones que no vienen al caso, Málaga, ciudad que me parece particularmente atractiva. Resulta que además, con motivo de las fiestas navideñas, el ambiente que he podido vivir me ha fascinado, cosa que tiene su mérito, pues no soy muy entusiasta de ciertas cosas. Pero he tenido que rendirme ante varias evidencias:
Primera, el gentío en las calles, con ganas de diversión.
Segunda, la decoración.
Tercera, la ambientación musical.
A todo esto  añadimos una temperatura de veinte grados, y la ecuación es perfecta para contagiarse de las ganas de pasarlo bien.
Gran ambiente callejero

Decoración al inicio de la calle Larios
Aspecto de la calle Larios.
La decoración, efectivamente, no lo es todo, pero ayuda al ambiente. Miles de personas abarrotaban la calle Larios y las cercanas y adyacentes comprando, disfrutando de la iluminación navideña, paseando, formando corros alrededor de los artistas callejeros... Me llamó mucho la atención la ambientación musical: en dos extremos de la famosa vía malagueña, dos grupos interpretando a la perfección música de todo tipo: desde villancicos hasta la chica ye-ye de Conchita Velasco. Recorriendo la zona, una agrupación musical compuesta por no menos de cincuenta músicos, en un espectacular pasacalle con fines solidarios para los que pedían colaboración.
En fin, que uno que no es amante de las masificaciones ni del mucho alboroto disfrutó de un muy buen rato. 
De modo que me permito dejarles aquí algunas estampas, y aprovecho para desearles que pasen estos días, si les peta y si les es posible, tan bien como yo lo pasé el sábado en Málaga. En fin, ya saben:

Feliz Navidad y próspero año 2015

domingo, 23 de noviembre de 2014

Sánchez de León en Zafra

Juan Carlos Fernández con Sánchez de León, el pasado día 20

Invitado por el Foro Zafrense, acude el pasado 20 de noviembre a Zafra, para impartir una conferencia, el exministro de Sanidad de la época de la Transición Enrique Sánchez de León. Viene para hablar de Sanidad, y desarrolla una interesante disertación en la que desgrana sus ideas sobre tan fundamental pilar del Estado del Bienestar.
Sánchez de León, para algunos zafrenses, es una persona controvertida. Se le acusa de haberse llevado el hospital a Llerena, lo que le ha generado no pocas antipatías. Justo es, por lo tanto, dejar claras algunas cosas:
1.- Para que se hubiera llevado el hospital de Zafra a Llerena, primero tendría que haber concedido un hospital para Zafra. Nunca hubo tal, a pesar de las muchas afirmaciones en ese sentido. Hubo mucho bulo, mucha interpretación sesgada, pero nunca se obtuvo el compromiso de que hubiese un hospital en esta localidad. La gestiones fueron múltiples, pero el resultado nulo.
2.- Enrique Sánchez de León no era ministro cuando se concedió el hospital a Llerena. El titular de las competencias sanitarias era Álvaro Rengifo Calderón.
3.- Lo que sí es cierto es que Sánchez de León orientó eficientemente a Llerena. No creo que por ese motivo tenga que ser considerado como no grato por algunos.
Todo esto está más que documentado y acreditado en mi libro "Hospital de Zafra. Apuntes para una historia" que, casualidades de la vida, presenté el 20 de noviembre de 2008, exactamente seis años antes de la conferencia del Foro.
En todo caso, y como el propio Sánchez de León afirma, siempre dio la cara. Y lo ha vuelto hacer ahora, treinta y tantos años después, participando en una actividad del Foro y respondiendo sin rodeos a las preguntas que sobre tan espinosa materia le plantearon la prensa y algunos asistentes.




viernes, 7 de noviembre de 2014

¡Eh, oigan, que el muro cayó!

Ha pasado un cuarto de siglo desde que el Muro de la Vergüenza fue derribado, y con él terminó de diluirse el abominable poder soviético de siete décadas. Bonito aniversario para celebrar. Aunque me parece que algunos con ideas retrógradas (por mucho que ahora disimulen), gustan de las ¿soluciones? de los regímenes marxistas. Antiguos.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Un inédito: Las dudas sobre un proyecto

En enero de este año, y tras una conferencia de Ana Botella en el Club Siglo XXI, redacté un artículo sobre alguna declaración de la alcaldesa de la Villa y Corte. No sé por qué no lo publiqué en su día. Supongo que por despiste. Ahora doy con el texto, reparo en que está inédito, e ipso facto, lo cuelgo en mi web.
El artículo versa sobre las dudas que el gobierno popular de Rajoy suscita entre militantes. Si desean leerlo, pulsen sobre el título: "Las dudas sobre un proyecto".
Les recuerdo, ya que estamos, que en mi web www.juancfernandezescritor.es encontrarán una nutrida selección de textos, por si se aburren y les peta leer alguno.

lunes, 27 de octubre de 2014

Crímenes de lesa democracia

En enero del año pasado me publicaron en "Hoy" un artículo al que titulé "Crímenes de lesa democracia". Afirmaba en él que quienes se corrompen, sobre todo en tiempos de crisis y de desazón de la ciudadanía, añaden a sus delitos el crimen de lesa democracia porque sus colusiones son abono de los demagogos, tan dañinos para el sistema y para la salud social.
Hoy es buen día para recordar aquel artículo. Si lo desean, pulsen aquí y accederán al mismo. 
No me apeo, eso sí, de algunas opiniones que también sostengo hace tiempo: uno, los políticos son como nosotros, puesto que salen de entre nosotros. Que levante la mano quien alguna vez no hay pedido una factura sin IVA. Dos, la justicia debe pronunciarse; entre tanto, salvo evidencias incontestables, debemos evitar constituirnos en jueces. La presunción de inocencia no es un invento banal, sino una garantía democrática que muchas veces ignoramos.
En fin, el daño está hecho. Es hora de esperar que los partidos que pueden dar sostén al sistema actual se centren en hacer que la ciudadanía vuelva a confiar en ellos y deje de lado aventuras presuntamente románticas, que no son más que ejercicios de una demagogia que consigue cegar a tantos, hasta el punto de impedirles ver las barbaridades que se proclaman al socaire de unos nuevos tiempos que de nuevos no tienen nada, porque ya está todo inventado, todo experimentado y, por lo tanto, sabemos a ciencia cierta qué planteamientos han conducido al desastre más absoluto.

martes, 7 de octubre de 2014

GPS

Quienes me siguen recordarán mi artículo, publicado en "El Mensajero", en el que hacía alguna burla de los usuarios compulsivos de los modernos y superferolíticos teléfonos que hacen de todo, hasta sirven para telefonear, según creo. Pues bien, hoy he tenido que ir a un centro comercial determinado, en una gran ciudad, al que me ha costado cierto trabajo llegar. Como sé que el teléfono de marras tiene un programa, o lo que sea, que sirve para que te hagan llegar al sitio, me decido a utilizarlo. Seguro que así encontraré más fácilmente la ruta que me conduzca de retorno a Zafra.
Procedo sin más demora y marco la dirección a la que quiero llegar. Le doy al comienzo de la navegación, y:

1º.- Una voz femenina me indica: "Dirígete al este" (esto me suena a las persecuciones de las películas americanas, el sospechoso se dirige al oeste, qué cosa tan chula).
Ocurre que:
a) Yo no pertenecí al Frente de Juventudes, luego no fui a campamentos; la mili la hice en oficinas, así que tampoco tuve necesidad de orientarme más allá de mi pequeño mundo cuartelero, e ignoro por dónde anda el sol (sale por el este, se pone por el oeste) porque estoy rodeado de edificios. Luego no sé hacia dónde cae el puñetero este.  De añadidura, estoy en una calle que es de única dirección y no puedo especular sobre los puntos cardinales.
 b) La señorita de la locución me tutea. Ya vengo que echo humo porque una moza dependienta, de no más de veintidós o veintitrés años, me trata como si fuera un coleguilla. No por mucho tiempo, porque seguro que ha deducido de mi mirada mi poca predisposición a ciertas familiaridades. Resignación, a la voz de la máquina no puedo fulminarla con mis ojos echando chispas.

2º.- La misma voz me ordena: "A cuatrocientos metros, sigue recto". 
Circulo durante cuatrocientos metros. Y durante ochocientos. Espero indicaciones. Se me presenta una rotonda con indicaciones confusas. Sigo esperando instrucciones. La máquina calla, hasta que de repente me espeta: "se ha perdido la señal del satélite". Reacción irreproducible.

3º.- Circulo por donde me parece. Al rato vuelve la locutora: "En la próxima rotonda, toma la quinta salida".
Esperanzado, conduzco esperando encontrar la dichosa rotonda. Aparece una al cabo de Dios te salve, con solo dos posibles salidas. Tomo la segunda. Me cisco en la máquina, que calla, creo que avergonzada, aunque no sé si de mi vocabulario o de su propia incompetencia. Finalmente, tras algunas maniobras, localizo la ruta por mis propios medios. La máquina sigue en silencio. Mejor así. Y preguntando se llega a Roma, como toda la vida.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Some hours at Gibraltar

Me acerco a La Línea de la Concepción para recoger a uno de mis hijos, que ha participado en un curso de la Universidad Menéndez Pelayo. Casualmente, el hotel donde se aloja está a un tiro de piedra de Gibraltar: inevitable, la tentación aparece.  Quienes me acompañan quieren conocer la roca. Me dejo convencer, y emprendemos el camino. Cinco minutos a pie. Traspasamos la frontera sin incidentes y sin demoras. Me angustio pensando que tengo que atravesar la aduana para seguir en tierra española, enajenada por el Tratado de Utrecht y usurpada por quienes se ponen por montera al mencionado tratado. Sea, crucemos la raya.

Tengo la suerte de que un avión va a despegar, y como resulta que hay que atravesar la pista de aterrizaje del aeropuerto, contemplamos la maniobra de despegue desde no más de sesenta o setenta metros. Todo un espectáculo la aeronave tomando velocidad y elevándose majestuosa. Me fascinan los aviones. Lástima que la pista (o al menos parte de la misma, no sé), se haya construido robando terreno a España. En fin, resignación, ya lo sabíamos. A la vuelta tuve la suerte de ver otro avión, ahora aterrizando.
Pista de aterrizaje. La cruzan vehículos y peatones
Proseguimos el periplo. Para que nos enteremos de que estamos en territorio de Su Graciosa Majestad, en seguida nos encontramos con una típica cabina telefónica roja. Cola de turistas para fotografiarse ante el mueble urbano, cuya utilidad es más simbólica que práctica, supongo.
En fin, seguimos hasta acceder al viejo Gibraltar. Allí, como es natural, todo es británico. Como me resisto a permanecer allí más tiempo del estrictamente necesario para satisfacer la curiosidad turística, me limito a pasear por Main Street, calle absolutamente comercial.
Me llama la atención la gran cantidad de judíos, tocados con su kipá. No sé si es porque celebran el sábado, o porque la utilizan a diario. Quizá sea lo primero, dado que van trajeados. Digo yo. Y me gusta una escena: uno de ellos saluda cordialmente y charla (en castellano) con un musulmán. Parece que ahí no hay problemas de convivencia.
I'm thirsty. Vamos a tomar un refresco. Entro en un pub, y pido dos cocacolas. Atiende (es un decir) una joven, que mira con algo de desdén, y me espeta:
- Two cokes?
Hiervo. Me ha entendido perfectamente, pero no le da la gana hablarme en español. A mi no me sale de las narices contestarle en inglés, me callo. Ella viene con las dos cocacolas (léase chu coucs). No he dado el primer trago cuando vuelve, y ahora sí, en perfecto castellano, requiere:
- Tres libras.
¡Su prima hermana! En español, para pedir la pasta. Mi hijo, para evitar incidentes diplomáticos, le pregunta si podemos pagar en euros (lo hace en inglés, que lo maneja muy bien). Asiente la camarera. Maneja la caja registradora y acude con un lacónico:
- Cuatro treinta y cinco.
¡Otra vez su prima hermana y toda su parentela! Cuatro treinta y cinco. Me clava cada libra a 1,45 euros. Total, 724 pesetas por dos coucs. Pago, me despido a la francesa. Menos mal que ahí soportan pocos impuestos, cuánto me habrían pedido de tener una fiscalidad razonable.. Me queda la duda de si al turismo, sobre todo español, le ponen otros precios.

Meditando sobre si el peñón pertenece a Sierra Morena (por la cosa del bandolerismo), me topo con una máquina expendedora de planos. Me decido, para unir al expediente turístico del día, a comprar uno. 1 libra o un euro. Sí señor, un cambio ahora muy favorable. Introduzco el euro, no sale el plano. Pulso el botón de recuperación de la moneda, ésta tampoco sale. Me cisco en las mulas de la máquina, esta permanece impasible, toda flema británica. Me quedo sin euro.
He invertido en Gibraltar exactamente 5,35 euros. Ni un duro más. Media vuelta, marchamos de nuevo a España. Con alivio doy las buenas tardes a un guardia civil, que amablemente me franquea el paso. Queden con Dios los señores llanitos.
Autobús de dos pisos. Para que no se nos olvide que estamos en la Gran Bretaña.

jueves, 19 de junio de 2014

¡Viva el Rey!

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Hoy no tiene por qué empezar una segunda Transición. Bastaría que nos condujésemos como en la Transición.

jueves, 12 de junio de 2014

¡¡¡El artículo 66, oigan!!!

Mi aburrimiento respecto de quienes añoran constantemente la II República y la ponen como modelo de democracia, es ya infinito. Por si fuera poco, ahora nos salen con la petición de un referéndum sobre la forma de Estado. Bueno, pues en su admirada II República española, ese referéndum no sería posible. Veamos: artículo 66 de la Constitución de 1931 (lo transcribo desde el texto obtenido en la página web del Congreso de los Diputados):

"Artículo 66. 
El pueblo podrá atraer a su decisión mediante “referéndum” las leyes votadas por las 
Cortes. Bastará, para ello, que lo solicite el 15 por 100 del Cuerpo electoral. 

No serán objeto de este recurso la Constitución, las leyes complementarias de la misma, 
las de ratificación de Convenios internacionales inscritos en la Sociedad de las Naciones, 
los Estatutos regionales, ni las leyes tributarias. [...]"

Es decir, que como la forma de Estado era materia contenida en la Constitución, no se podía solicitar un referéndum sobre esta materia. Y ahora, ¿qué? ¿Con qué rostro pueden pedir los admiradores de la república de abril lo que aquel texto negaba? A otro perro con ese hueso. Las reformas constitucionales, si hay consenso, siguiendo el procedimiento establecido. Cumplir la ley es lo democrático, no llenar el ambiente de frases tan altisonantes como deletéreas.

Ustedes lo pasen bien.

lunes, 2 de junio de 2014

Hoy, como siempre, ¡Viva el Rey!

www.casareal.es


Los españoles nos hemos llevado esta mañana la gran sorpresa de la abdicación de la Corona, anunciada por el presidente del Gobierno y más tarde explicada por S. M. el Rey. Una vez asimilada la noticia, conocidas algunas reacciones y depuradas las emociones propias del caso, creo que:

1.º.- En un régimen como el español, con una Monarquía Parlamentaria que ha dado sobrados ejemplos de su valor como espinazo nacional (como diría Zarzalejos), la abdicación del jefe del Estado no debe ser un trauma. En otros países ha ocurrido con mayor o menor frecuencia, y nada pasa. Es cierto que en esta España de nuestras entretelas, en la que algunos andan intentando descoser las costuras del sistema, tendremos que soportar ruidos. Pero somos más, estoy convencido, quienes creemos en la estabilidad como factor determinante del progreso y de la democracia.

2.º.- Quien intenta desacreditar la Corona por hechos no plausibles pero puntuales, sin poner en el otro platillo de la balanza los servicios a la nación del Rey, actúa con manifiesta intención de desestabilizar aquello que tanto bien nos ha traído, con independencia de que, en uso de una libertad de expresión que se consiguió en su plenitud gracias a la democracia querida por el Rey, y conquistada por todos los españoles, pueda despotricar cuanto quiera.

3.º.- Hoy, como siempre, proclamo ¡viva el Rey! Don Juan Carlos todavía, y en breves fechas don Felipe, son los representantes de cuanto la Corona significa, anclada la institución en nuestra Constitución de 1978, y lejana de los inconvenientes de la Restauración de 1874.

4.º.- En numerosas ocasiones he manifestado mi respeto por cuantos se sienten republicanos. Siempre que no añoren la muy imperfecta II República que, se pongan como se pongan, en nada aventaja a nuestro régimen actual. En nada. Nuestra Monarquía, como tantas de Europa, es plenamente útil. Como tantas repúblicas plenamente democráticas,  en las que han existido numerosos casos similares a los que tanto se critican aquí, sin que nadie haya salido a las calles a proclamar el fin de la República y el advenimiento necesario de la monarquía.

5.º.- Es la hora de la estabilidad política. Debo expresar sin reparos que el mensaje institucional del PSOE, leído esta mañana por Rubalcaba, me parece impecable. La garantía del régimen constitucional por los dos principales partidos es esencial para la prosperidad de nuestra patria. Hago votos, por tanto, porque el actual partido principal de la oposición no abandone la senda que emprendió en la Transición. Los cantos de sirenas, lleven o no coletas, son embriagadores pero deletéreos. Mejorando lo mejorable, puede irnos bien. Cayendo en aventuras con quienes proclaman totalitarismos más o menos encubiertos bajo una sobrepelliz romántica, sólo se llega al desastre. 

Me siento orgulloso de haber vivido el juramento de don Juan Carlos, de haberle escuchado manifestar su deseo de ser rey de todos los españoles, de haberme podido acostar con tranquilidad después de oírle en la madrugada del 24 de febrero, de sentir cómo en el extranjero su presencia es garantía de éxitos para España. Don Felipe recibe un legado espectacular, en tiempos complicados. Hago votos por su acierto y le deseo suerte. 

¡Viva España! ¡Viva el Rey!


domingo, 4 de mayo de 2014

De mamás y flautas

Nada más enternecedor, hoy que es día de la madre (invento muy comercial, por cierto), que contemplar a una entusiasmada mamá, creo que primeriza, intentando arrancar alguna nota de una flauta para que su embelesada criatura responda con alguna morisqueta. Sí, señor. Preciosa escena: la madre, sentada en el suelo del centro comercial, con el niño (o niña) sobre sus piernas, me parece que al estilo de los indios de las praderas americanas, o algo así. Entre tanto, el papá, arrobado, contempla la escena en pie. Sopla que te sopla, qué entretenidos todos.
Lástima que el observador se vea obligado a desengañarles: el panorama no es tan idílico. Veamos. La mamá sopla, el niño se entusiasma, el padre no pierde detalle. Dos minutos de éxtasis. Agotada la diversión, la madre, muy cuidadosamente, retorna la flauta chupeteada a su caja de cartón. Envase que, a su vez, introduce en uno de esos plásticos infernales a los que llaman blister, y lo cuelga (el blister) en el ganchito de la estantería del afamado centro comercial.
Es menester tener rostro de hormigón armado. Babee usted la flauta, déjela en la estantería. Si no fuera hoy el día de la madre, diría que la soplaflautas es una guarra. Sea inscrita sin demora en el rol de cafres, con alta graduación.

lunes, 31 de marzo de 2014

Perniciosos enganches

Hace tiempo que tengo en las mientes dedicar unas líneas, y un hueco en la sección "Rol de cafres" de este blog, a los usuarios de esos artilugios que tienen como misión sujetar un remolque a un vehículo. Chismes infernales, como el que aparece en la fotografía que ilustra esta entrada.
De mi experiencia de observador de campo, resulta lo siguiente:
a) De aquellos vehículos a los que veo con frecuencia y que están dotados con enganches, ninguno ha portado jamás un remolque, salvo improbable error u omisión.
b) Muchos de los "bolos", o como popularmente den en llamarse los artilugios, están instalados en esas aventajadísimas versiones del Land Rover de toda la vida, solo que no son como aquellos duros y versátiles automóviles, simplicísimos pero prácticos, que facilitaban los desplazamientos a las gentes de posibles por sus fincas más o menos productivas. Ahora son lujosas máquinas, de carrocerías brillantes, dotadas de todas las siglas habidas y por haber que denotan que uno se encuentra ante una maravilla de la ingeniería. Tanta virguería me hace sospechar que poco pisan el campo los cochazos, misión para la que no hacen falta tantos extras. A uno le da por pensar que, del mismo modo -y según Gómez de la Serna- que quien pedía agua en una visita era un conferenciante frustrado, quien ahora se sube a esos monstruos de la carretera tiene vocación frustrada de tanquista. O algo así.
c) Descartado el uso de los enganches para su misión original, doblemente descartado en el caso de los superferolíticos tanques de la vida civil, la única misión que amerita a los jierros que asoman por la popa es la de fastidiar al vecino de aparcamiento. Hágase un censo de matrículas abolladas y paragolpes delanteros (antes decíamos parachoques, pero como hay que hacer eufemismo de todo...) jeringados. Comprobaremos empíricamente que el ingenio se ha convertido en un ariete para hacer campar por sus respetos al malauva que los instaló. Y, de añadidura, constituyen una magnífica defensa (a veces son una aberrante exhibición de priapismo motorístico) contra el golpecito de quien intenta estacionar junto al bólido armado.
d) Esta costumbre de erizar los coches va en aumento.

En consecuencia, propongo que no permitan que  instalen los jierros quienes no tienen remolque, y que en el caso en que sí disfruten de carricoche, cuando no lo usen  los envainen (los jierros), como corresponde a la sana urbanidad y decencia, para evitar impúdicos rozamientos a los vecinos. Así sea.

martes, 25 de marzo de 2014

Banderillero furioso

Como no he encontrado una foto o dibujo apropiado al caso, me permito la licencia de ilustrar esta entrada con un perro monumentalmente enfadado, aunque quizá no tanto como lo estuvo el protagonista de la historia (siglo y pico después, quizá historieta) que recoge ABC en su edición del lunes, 14 de noviembre de 1910. Veamos:

"SUCESOS -- Banderillero furioso.
Uno de los banderilleros de la cuadrilla de aficionados taurómacos que ayer actuó en la plaza de todos de las Ventas del Espíritu Santo, furioso porque no pudo clavar ni uno solo de los rehiletes, los tiró con ímpetu en distintas direcciones, con tan mala fortuna, que uno de los palos quedó clavado en la pierna del director de lidia, Julián Cabrero (Cabrerito).
Conducido a la enfermería, tuvo que esperar la llegada del doctor, que tardó hora y media. Durante todo ese tiempo tuvo la espina clavada.
Después de curado de primera intención, fué [sic] conducido a su domicilio."

Hogaño, la noticia aparecería en mil televisiones, en cuatrocientas mil tertulias, y provocaría:
a) La alegría de los antitaurinos: "asesino, en el pecado llevas la penitencia", u otra locución de análogo significado aunque de distinta forma, teniendo en cuenta que, con toda probabilidad, los manifestantes no profesan el catolicismo ni nada que se le parezca.
b) Manifestaciones del banderillero, emocionado y con lágrimas corriendo por sus mejillas, pidiendo perdón a la afición, "no volverá a repetirse".
c) Manifestaciones del diestro herido, disculpando al subalterno, desmentidas por las expresiones que se le captaron cuando creía que el micrófono estaba cerrado: sólo nos atrevemos a reproducir que se ciscaba "en los muertos tos" del desaforado lanzador de banderillas.
d) Manifestación de los de marea blanca por la demora en la atención al torero herido, debida sin duda a los gravísimos recortes en sanidad, que "ya alcanzan a la fiesta nacional", hasta tal punto que hubo de seguir el herido su recuperación en su domicilio particular, so pena de esperar la misma en los pasillos del hospital, por falta de camas, debida a la "palmaria imprevisión y nefasta gestión de las autoridades." [Populares, por supuesto].
e) Manifestaciones contundentes del sector más progresista de la marea blanca, que niega que se tenga que hablar de la "fiesta nacional", puesto que actos de salvajismo no deben cobijarse bajo tal epígrafe, más adecuado para días que tengan que ver con la liberación del pueblo de la tiranía de los oligarcas [Un gracioso de la coordinadora pide que se hable de "olicarcas", risas, aplausos]. Todo ello sin perjuicio de pedir la dimisión del consejero de Sanidad y de la ministra del ramo, por la pésima asistencia sanitaria.
f) Manifestaciones de los protaurinos, ciscándose en las mulas de los antitaurinos.
g) Manifestaciones del consejero de Interior de la Generalidad de Cataluña: "Aquí, esto no habría pasado. ¿Ven como era pertinente prohibir las corridas [de toros] en Cataluña?

Y un largo etcétera. Amén.

domingo, 23 de marzo de 2014

Suárez: sin miedo a la libertad


La democracia española tiene varios protagonistas, en sus inicios: El Rey, Adolfo Suárez, Fernández de Miranda, una multitud de políticos de todas las polaridades, y el pueblo español. Hoy se nos ha ido Suárez, presidente sin miedo a la libertad.
Hace algunos años me publicaron en ABC un artículo, que pueden consultar en el siguiente enlace: pulse aquí
Me ratifico en lo que pedí en vida del expresidente, ahora ya con él muerto: en Zafra debería dedicarse una calle o algún monumento a la memoria del estadista.
Descanse en paz.

viernes, 28 de febrero de 2014

¡Mira, un negro!

"Sala de espera sólo para blancos, por orden del Depto. de Policía"


Afortunadamente los tiempos cambian, aunque muchas veces la dinámica de la historia, que por lo demás es imparable, tarda en surtir sus efectos. Un ejemplo de esto lo narré como anécdota en la presentación de mi libro sobre el turismo en Zafra. En 1966, un ciudadano norteamericano residente en Long Island, escritor, visitó España donde sufrió un desengaño que le hizo protestar ante el Ministerio de Información y Turismo. ¿Qué le ocurrió? Veamos:

[...] el ciudadano americano [...] hace las siguientes observaciones: "En xxx, provincia de Badajoz, he tenido el mayor desencanto de la España querida, guiando un coche en el centro del pueblo. La población entera se horrorizó de verme, diciendo ¡mira, un negro! Y eso que iba acompañado de una distinguida dama de la provincia." Y prosigue: "Es improbable que el pueblo de xxx no haya visto persona de color, pero portarse de esa forma hasta de mandar a una  niña a sacarme, tocarme la camisa por detrás, es cosa inconcebible en un país civilizado como España y de donde hemos heredado nuestra cultura." (*)

Con certeza llevaba razón el escritor americano (afroamericano, dirían ahora los políticamente correctos), que por lo demás era de ascendencia hispana, a juzgar por sus apellidos que no revelaré; aunque creo que los paisanos más que horrorizados quedaron sorprendidos. Los años 60 eran los del auge turístico, pero la población aún no estaba acostumbrada a muchas cosas, y en la España rural aún se vivía en un ambiente nada moderno. Los que somos de pueblo y además del siglo pasado, seguro que recordamos supersticiones de todo tipo. Por causa del turismo se produjeron choques de costumbres que, conocidos hogaño, nos mueven a la sonrisa. Pero muchas de las situaciones que hoy nos parecen anecdóticas hicieron sufrir a las gentes de hace décadas. Hoy, desde luego, ya no sorprende nada. O casi nada.

Sin perjuicio de todo esto, el protestante (por quejarse, ignoro la religión que profesara), procedía de un país en el que los años 50 y 60, y no nos remontemos más atrás, conocieron de numerosos episodios de segregación racial, a pesar de ser allende los mares tan modernos. De modo que está bien que le extrañara y le molestara el incidente que vivió por aquí cerca, pero en su tierra tampoco andaban mancos.

Termino como empecé: felizmente, ahora las cosas son bastante distintas. Hasta tal punto que en EE. UU. han elegido a un presidente negro y no ha pasado nada, con lo cual quedan desmentidos los augurios de quienes pensaban que aquello sería la ruina moral de los Estados Unidos, y de quienes del otro lado esperaban encontrar en Obama una especie de presidente revolucionario. Digo yo.
_________
(*) El lance citado y transcrito está documentado en el Archivo Histórico Provincial de Badajoz, donde lo obtuve en el transcurso de mi investigación para el libro citado, aunque finalmente no lo incluí en el texto.




sábado, 15 de febrero de 2014

Nueva web

Les decía el pasado 22 de junio que Telefónica había suprimido el alojamiento gratuito de mi web artesanal, en la que tenía colgados escritos que he ido publicando a lo largo de los últimos años. Y les amenazaba con no rendirme y con proseguir con mi osadía, aunque tuviese que pagar por disponer de un espacio en internet.
Ha llegado el momento, y por fin he conseguido poner en marcha una nueva.

Espero que a alguien le pueda servir de utilidad. Si desean visitarla, pulsen aqui

viernes, 10 de enero de 2014

Zafra: pueblo bonito de España (Revista Geosaison, 1999)

Les pongo aquí a los curiosos lectores otra ampliación de mi "Notas para una historia del turismo en Zafra". En su día, en la página 206, escribí:

"Como siempre ocurrió desde los primeros momentos del despertar
turístico de la ciudad, Zafra fue objeto de la atención de los medios de
comunicación, nacionales y extranjeros. En abril de 1999, la revista alemana
Geosaison incluyó a nuestra localidad en la lista de los siete pueblos más bonitos
de España, junto con Casares (Málaga), Laguardia (Álava), Pedraza (Madrid),
Albarracín (Teruel), La Alberca (Salamanca) y Lekeitio (Vizcaya). Se
publicaron fotografías y descripciones costumbristas locales."
Tenía referencia de este asunto por lo publicado en la prensa, pero no conseguí el original de la revista. Ahora, gracias a Internet, nuestra salvación en tantas cosas, me he hecho enviar un ejemplar desde Alemania. Les reproduzco a continuación la portada y el contenido referido a Zafra, aun rogándoles benevolencia por la escasa calidad de las imágenes: sólo he podido escanear la portada; el resto de las páginas no se acomodaban al aparato y he tenido que fotografiarlas. Por cierto, la lengua de los teutones se me escapa. Si alguno de ustedes la conoce, y les apetece entretenerse un rato y traducirlo, yo estaría encantado de acompañar las fotos con textos inteligibles.

Portada
Página 42

Página 43
Página 48. No se reproduce la 49, que es de publicidad.
Página 50.

Página 54. Mapa con la localización de las localidades que aparecen en la revista.
Página 64. No se reproduce la 65, por se publicitaria.

Página 66.