domingo, 20 de diciembre de 2015

Feliz Navidad

Adoración de los pastores. Bartolomé Esteban Murillo. Museo de Bellas Artes de Sevilla.
Feliz Navidad y próspero año 2016.

martes, 15 de diciembre de 2015

Cuando un candidato renuncia

Ayer se sustanció el debate entre el excandidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, y el actual presidente, Mariano Rajoy. Digo excandidato porque Sánchez renunció por completo a sus aspiraciones a la presidencia. Su objetivo fue nítido: mantener a toda costa la segunda posición que le anuncian las encuestas más favorables, evitando la sangría de votos por la izquierda que convierta en realidad lo que pronostican las más desfavorables. Un candidato real, convencido de sus aspiraciones, no hubiese utilizado el estilo bronco y faltón, ni hubiese recurrido a la descalificación personal: habría rebatido los argumentos de su oponente con convicción y con otros argumentos, sin la constante interrupción al presidente. Pero para Sánchez no había otro objetivo que exhibir permanentemente su leitmotiv, la corrupción. Claro, no supo explicar por qué no apoyó ninguna de las leyes aprobadas contra esta lacra. Eso, para él, no tiene mayor importancia.
Pedro Sánchez, ayer, privó a los espectadores de un debate auténtico. Bien es cierto que no hay nada mejor que el análisis del comportamiento de los políticos en el día a día, pero quizá algunos indecisos hubiesen movido su voto. El excandidato Sánchez fue a cargarse el debate desde el primer momento, porque a él no le interesaba confrontar ideas, y buscó siempre sacar a Rajoy de sus casillas, algo no muy fácil, porque este es hombre pacífico y, por si fuera poco, gallego. Y cuando lo consiguió oyó lo que quizá no quisiese.
El Partido Socialista, en mi opinión, tiene varios adversarios: Rajoy, por supuesto. Más intensa e inmediatamente, Podemos y Ciudadanos. Y, ante todo y sobre todo, el principal obstáculo que el PSOE tiene enfrente no es otro que Pedro Sánchez, su actual secretario general. El tiempo dará o quitará razones.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Boicoteadores de Coca Cola

Como consecuencia de algunos despidos en embotelladoras de Coca Cola en España, unos avispados defensores de la clase obrera iniciaron, hace meses, una campaña en contra del consumo del refresco que antes era americano y ahora, pese a quien pese, universal. Incluso en la tapa del ordenador portátil de uno de los líderes de Podemos veo una pegatina invitando al no consumo. Es decir, al boicot.
Leo hoy en la prensa que un concejal de distrito de Madrid ha prohibido el rodaje de un anuncio publicitario en unas instalaciones municipales.
Dejando de lado si las embotelladoras son o no la propia marca; ignorando si el Ayuntamiento madrileño dejará de percibir alguna tasa por el rodaje; sin detenerme en si algunos de los despedidos ha sido readmitido, me pregunto:
1.- ¿La protesta no viene porque han despedido a trabajadores?
2.- ¿Si los consumidores no compran el refresco, no habrá más despidos?
Una vez más, los lumbreras nos guían por el camino de la perfección. No sé si será porque el refresco es americano, y eso choca con la ortodoxia de los nuevos salvadores de la Humanidad. En la película de Wilder, Uno, dos, tres, al menos eran más divertidos.
Me recuerda todo esto a las inteligentísimas campañas que proclaman no consumir productos catalanes: ¿quién pagará el paro de los despedidos por la caída de consumo? Me pregunto.

lunes, 20 de julio de 2015

Mandamientos del buen catalán

Cambio 16, n.º 471, 8 de diciembre de 1980

He catalogado la entrada de hoy en la sección "Los tiempos cambian", porque en ella voy recopilando algunas cosas de hace décadas. Pero en el caso que hoy nos ocupa, realmente las cosas han mudado poco. Fíjense en el texto que publicó Cambio 16 (añorado semanario) en 1980: son los "mandamientos del buen catalán", extraídos, supongo, de algún panfleto. Comprobarán qué poco ha variado el afán segregador: no es que se potencie el uso del catalán, algo encomiable  porque disponer de una lengua propia es un tesoro y hay que fomentar y cuidar su correcto empleo. Es que se pone claramente de manifiesto el propósito de exacerbar la singularidad en demérito de la idea común de España.
Nada nuevo, qué les voy a contar. Pero lo más pistonudo, según creo, es el décimo "mandamiento": "El buen catalán ha de hacerse de Convergencia Democrática de Cataluña". ¡Toma del frasco, Carrasco!

sábado, 9 de mayo de 2015

Antonio Chacón Cuesta. Alcalde, diputado y procurador en Cortes (1960-1965)

Antonio Chacón Gutiérrez, Juan Carlos Fernández, y J. Tomás Rayego




El pasado jueves, 7 de mayo, presentamos mi libro sobre el alcalde Antonio Chacón. Lo hicimos en el patio del hotel Huerta Honda, en una magnífica tarde de primavera y con gran afluencia de público interesado en la figura de Chacón.
Tuve la inmensa fortuna de contar con la presentación del acto por Tomás Rayego, que además edita el libro. Agradezco mucho sus cálidas palabras y su mecenazgo, fruto de su pasión por la cultura y por las cosas de Zafra. No menor alegría me produjo el que Antonio Chacón Gutiérrez, hijo del alcalde estudiado, me acompañara en la mesa y pronunciara unas sentidas palabras. El agradecimiento por su presencia en el acto se suma al que le debo por su prólogo.


El libro se vende en las librerías o en Imprenta Rayego a un precio simbólico, que sólo tiene como objeto intentar cubrir los costes de impresión. El autor no percibe ningún tipo de derechos por el mismo.

En el texto se repasan la gestión municipal de Chacón, con sus logros y gestiones, su paso por la Diputación provincial y por las Cortes orgánicas del franquismo, todo ello contextualizado en la época en la que se desarrolla la vida política del alcalde.

Este es mi quinto libro editado. Les precedieron el que publiqué en 2008 sobre el hospital de Zafra: el de 2010 sobre el Centro Sindical de Formación Profesional; la novela corta de 2011, premiada en Ponferrada, "Fuego amigo" y el dedicado a la historia del turismo en Zafra (2013).

viernes, 24 de abril de 2015

Presentación libro sobre Antonio Chacón


Editado por Imprenta Rayego, el próximo 7 de mayo, jueves, presentaré (D. m.), mi libro sobre el alcalde Antonio Chacón Cuesta.
El acto será en el hotel Huerta Honda, a las 20,30 horas.
Están ustedes invitados.

lunes, 30 de marzo de 2015

Nueva oficina del DNI en Zafra


Aunque acudo a pocas solemnidades sociales, esta tarde he asistido con mucho gusto a la inauguración de la nueva oficina de expedición del DNI de Zafra. Lo he hecho como presidente del Centro de Iniciativas Turísticas, a quien han enviado la invitación. Pero mi presencia se debe, sobre todo, a la gran alegría que me produce que la oficina se haya instalado en Zafra para quedarse.
Desde antes de mis tiempos de concejal, como miembro de la dirección local de mi partido, acompañé en sus gestiones ante la Delegación del Gobierno en Extremadura al presidente local, José Pons Ortiz. Demandábamos una comisaría, objetivo de difícil consecución.
Posteriormente, ya como edil, presenté en su día una moción sobre el particular, que no pudo salir adelante por no reunir el apoyo suficiente.
Hoy, ya fuera del Ayuntamiento, veo con satisfacción que otros han conseguido este logro para la ciudad y para un entorno de varias decenas de miles de habitantes. Les felicito. Se acerca a la ciudadanía un servicio imprescindible y se brinda a la localidad otra posibilidad de recibir visitantes, con la incidencia añadida en el comercio local. Nunca es tarde si la dicha es buena, aunque antes hayan habido otros intentos fallidos: vean la entrada de mi blog del 13 de mayo de 2009, hace ya casi seis años.

sábado, 21 de febrero de 2015

10 años del Foro Zafrense

logo del X aniversario del Foro.

No tengo que convencerles, amables lectores, de que el tiempo vuela. De sobra lo saben ustedes. Pero, fíjense, hace diez años un grupo de amigos nos embarcamos en un proyecto singular y, a pesar de lo que ha llovido (y hasta diluviado), parece que fue ayer cuando quien les escribe aún andaba por la plaza del Pilar Redondo, aunque ya en fase política turbulenta previa a la retirada. En aquel tiempo y en medio de un ambiente en el que, como diría Leguineche, habría que hervir el aire antes de respirarlo (y del que, permítanme que copie a Juan Simeón Vidarte, todos fuimos culpables), concebimos el Foro Zafrense.
Inevitablemente esto condujo a muchos a sostener que lo puesto en marcha no era sino una plataforma de promoción política personal, lo que les colocó en situación de alerta. No faltó quien pidiera cuentas del porqué de la fundación, como si todo debiese quedar subsumido y controlado por las formaciones políticas, algo que se entendía en el Movimiento pero que repugna en una democracia liberal. La respuesta fue fácil: el Foro es de sus socios, y sólo ellos tienen derecho a que se les rindan cuentas. Punto final. Amén. Sanseacabó. Por cierto, tengo dicho que si quisiese encabezar alguna extravagancia lo haría delante de una enorme pancarta y ante los medios de comunicación, pero ni fue ni es el caso. A pesar de todo, y cuando se acercaron unas elecciones municipales, algunos especularon con mi incorporación a la batalla política sobre el pedestal del Foro: “ya lo decía yo”, aseguró algún enterado de los muchos que por ahí pululan. Pues el espabilado tuvo que tragarse sus palabras. Fastidia, qué quieren que les diga, que como uno ha estado unos años en política parezca que esté uncido a ese yugo de por vida, qué tostón.
En fin, queda la realidad de los hechos, que no son otros que: primero, el Foro fue y es un proyecto modesto pero ambicioso, con aspiraciones inequívocas de promover del diálogo social desde la sociedad civil. Segundo: se trata de una asociación tan humilde como independiente. Ni hemos tolerado ni toleraremos (al menos mientras su seguro servidor presida el Foro) la menor injerencia del mundo de la política. Tercero: jamás hemos solicitado subvenciones a las Administraciones públicas, ni entra en nuestros cálculos hacerlo.
Bajo estas sencillas premisas hemos conseguido que a Zafra acudan personalidades de contrastada cualificación y experiencia que nos han hablado sobre asuntos de interés general. Lo han hecho, hasta el momento, en veinte conferencias, no pocas memorables. De añadidura hemos editado 13 números (en dos etapas) de nuestro boletín de opinión, de difusión gratuita, en los que han colaborado escritores locales y personalidades del mundo de la cultura, la política, el periodismo, la diplomacia… Ya trabajamos en el décimo cuarto.
Creo, en fin, que el proyecto ha merecido y merece la pena. El afán que empezamos siete (uno abandonó, fue sustituido; otro, nuestro añorado Manolo García, nos dejó y no hay repuesto posible para su persona) prendió en otros y se multiplicó el número de socios. Nos parece que prestamos un servicio a Zafra, a su comarca, a la gente interesada en conocer, en escuchar, en preguntar… Una sociedad libre se engrandece en la medida en que sus miembros toman conciencia de su propia capacidad de opinar y se interesan por las cosas que les afectan.
Cumplimos diez años. Hemos hecho bastante, me parece. De modo que, sin triunfalismos y con la esperanza de que aún quede mucho tajo por delante, me permitirán ustedes que me sienta orgulloso de lo que hemos hecho un servidor junto con un grupo de amigos, sin otro motor que la ilusión y el esfuerzo. Claro está, sin el apoyo de quienes han creído y creen en nuestro proyecto nada hubiese sido posible. Ellos comprendieron qué es el Foro Zafrense: debate, sociedad civil, independencia…




domingo, 21 de diciembre de 2014

Feliz Navidad desde Málaga

Panorámica de la calle Larios
Habitualmente les pongo, para felicitarles la Navidad, la reproducción de alguna pintura. Este año hago una excepción.
Me explico: el pasado sábado visito, por razones que no vienen al caso, Málaga, ciudad que me parece particularmente atractiva. Resulta que además, con motivo de las fiestas navideñas, el ambiente que he podido vivir me ha fascinado, cosa que tiene su mérito, pues no soy muy entusiasta de ciertas cosas. Pero he tenido que rendirme ante varias evidencias:
Primera, el gentío en las calles, con ganas de diversión.
Segunda, la decoración.
Tercera, la ambientación musical.
A todo esto  añadimos una temperatura de veinte grados, y la ecuación es perfecta para contagiarse de las ganas de pasarlo bien.
Gran ambiente callejero

Decoración al inicio de la calle Larios
Aspecto de la calle Larios.
La decoración, efectivamente, no lo es todo, pero ayuda al ambiente. Miles de personas abarrotaban la calle Larios y las cercanas y adyacentes comprando, disfrutando de la iluminación navideña, paseando, formando corros alrededor de los artistas callejeros... Me llamó mucho la atención la ambientación musical: en dos extremos de la famosa vía malagueña, dos grupos interpretando a la perfección música de todo tipo: desde villancicos hasta la chica ye-ye de Conchita Velasco. Recorriendo la zona, una agrupación musical compuesta por no menos de cincuenta músicos, en un espectacular pasacalle con fines solidarios para los que pedían colaboración.
En fin, que uno que no es amante de las masificaciones ni del mucho alboroto disfrutó de un muy buen rato. 
De modo que me permito dejarles aquí algunas estampas, y aprovecho para desearles que pasen estos días, si les peta y si les es posible, tan bien como yo lo pasé el sábado en Málaga. En fin, ya saben:

Feliz Navidad y próspero año 2015

domingo, 23 de noviembre de 2014

Sánchez de León en Zafra

Juan Carlos Fernández con Sánchez de León, el pasado día 20

Invitado por el Foro Zafrense, acude el pasado 20 de noviembre a Zafra, para impartir una conferencia, el exministro de Sanidad de la época de la Transición Enrique Sánchez de León. Viene para hablar de Sanidad, y desarrolla una interesante disertación en la que desgrana sus ideas sobre tan fundamental pilar del Estado del Bienestar.
Sánchez de León, para algunos zafrenses, es una persona controvertida. Se le acusa de haberse llevado el hospital a Llerena, lo que le ha generado no pocas antipatías. Justo es, por lo tanto, dejar claras algunas cosas:
1.- Para que se hubiera llevado el hospital de Zafra a Llerena, primero tendría que haber concedido un hospital para Zafra. Nunca hubo tal, a pesar de las muchas afirmaciones en ese sentido. Hubo mucho bulo, mucha interpretación sesgada, pero nunca se obtuvo el compromiso de que hubiese un hospital en esta localidad. La gestiones fueron múltiples, pero el resultado nulo.
2.- Enrique Sánchez de León no era ministro cuando se concedió el hospital a Llerena. El titular de las competencias sanitarias era Álvaro Rengifo Calderón.
3.- Lo que sí es cierto es que Sánchez de León orientó eficientemente a Llerena. No creo que por ese motivo tenga que ser considerado como no grato por algunos.
Todo esto está más que documentado y acreditado en mi libro "Hospital de Zafra. Apuntes para una historia" que, casualidades de la vida, presenté el 20 de noviembre de 2008, exactamente seis años antes de la conferencia del Foro.
En todo caso, y como el propio Sánchez de León afirma, siempre dio la cara. Y lo ha vuelto hacer ahora, treinta y tantos años después, participando en una actividad del Foro y respondiendo sin rodeos a las preguntas que sobre tan espinosa materia le plantearon la prensa y algunos asistentes.




viernes, 7 de noviembre de 2014

¡Eh, oigan, que el muro cayó!

Ha pasado un cuarto de siglo desde que el Muro de la Vergüenza fue derribado, y con él terminó de diluirse el abominable poder soviético de siete décadas. Bonito aniversario para celebrar. Aunque me parece que algunos con ideas retrógradas (por mucho que ahora disimulen), gustan de las ¿soluciones? de los regímenes marxistas. Antiguos.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Un inédito: Las dudas sobre un proyecto

En enero de este año, y tras una conferencia de Ana Botella en el Club Siglo XXI, redacté un artículo sobre alguna declaración de la alcaldesa de la Villa y Corte. No sé por qué no lo publiqué en su día. Supongo que por despiste. Ahora doy con el texto, reparo en que está inédito, e ipso facto, lo cuelgo en mi web.
El artículo versa sobre las dudas que el gobierno popular de Rajoy suscita entre militantes. Si desean leerlo, pulsen sobre el título: "Las dudas sobre un proyecto".
Les recuerdo, ya que estamos, que en mi web www.juancfernandezescritor.es encontrarán una nutrida selección de textos, por si se aburren y les peta leer alguno.

lunes, 27 de octubre de 2014

Crímenes de lesa democracia

En enero del año pasado me publicaron en "Hoy" un artículo al que titulé "Crímenes de lesa democracia". Afirmaba en él que quienes se corrompen, sobre todo en tiempos de crisis y de desazón de la ciudadanía, añaden a sus delitos el crimen de lesa democracia porque sus colusiones son abono de los demagogos, tan dañinos para el sistema y para la salud social.
Hoy es buen día para recordar aquel artículo. Si lo desean, pulsen aquí y accederán al mismo. 
No me apeo, eso sí, de algunas opiniones que también sostengo hace tiempo: uno, los políticos son como nosotros, puesto que salen de entre nosotros. Que levante la mano quien alguna vez no hay pedido una factura sin IVA. Dos, la justicia debe pronunciarse; entre tanto, salvo evidencias incontestables, debemos evitar constituirnos en jueces. La presunción de inocencia no es un invento banal, sino una garantía democrática que muchas veces ignoramos.
En fin, el daño está hecho. Es hora de esperar que los partidos que pueden dar sostén al sistema actual se centren en hacer que la ciudadanía vuelva a confiar en ellos y deje de lado aventuras presuntamente románticas, que no son más que ejercicios de una demagogia que consigue cegar a tantos, hasta el punto de impedirles ver las barbaridades que se proclaman al socaire de unos nuevos tiempos que de nuevos no tienen nada, porque ya está todo inventado, todo experimentado y, por lo tanto, sabemos a ciencia cierta qué planteamientos han conducido al desastre más absoluto.

martes, 7 de octubre de 2014

GPS

Quienes me siguen recordarán mi artículo, publicado en "El Mensajero", en el que hacía alguna burla de los usuarios compulsivos de los modernos y superferolíticos teléfonos que hacen de todo, hasta sirven para telefonear, según creo. Pues bien, hoy he tenido que ir a un centro comercial determinado, en una gran ciudad, al que me ha costado cierto trabajo llegar. Como sé que el teléfono de marras tiene un programa, o lo que sea, que sirve para que te hagan llegar al sitio, me decido a utilizarlo. Seguro que así encontraré más fácilmente la ruta que me conduzca de retorno a Zafra.
Procedo sin más demora y marco la dirección a la que quiero llegar. Le doy al comienzo de la navegación, y:

1º.- Una voz femenina me indica: "Dirígete al este" (esto me suena a las persecuciones de las películas americanas, el sospechoso se dirige al oeste, qué cosa tan chula).
Ocurre que:
a) Yo no pertenecí al Frente de Juventudes, luego no fui a campamentos; la mili la hice en oficinas, así que tampoco tuve necesidad de orientarme más allá de mi pequeño mundo cuartelero, e ignoro por dónde anda el sol (sale por el este, se pone por el oeste) porque estoy rodeado de edificios. Luego no sé hacia dónde cae el puñetero este.  De añadidura, estoy en una calle que es de única dirección y no puedo especular sobre los puntos cardinales.
 b) La señorita de la locución me tutea. Ya vengo que echo humo porque una moza dependienta, de no más de veintidós o veintitrés años, me trata como si fuera un coleguilla. No por mucho tiempo, porque seguro que ha deducido de mi mirada mi poca predisposición a ciertas familiaridades. Resignación, a la voz de la máquina no puedo fulminarla con mis ojos echando chispas.

2º.- La misma voz me ordena: "A cuatrocientos metros, sigue recto". 
Circulo durante cuatrocientos metros. Y durante ochocientos. Espero indicaciones. Se me presenta una rotonda con indicaciones confusas. Sigo esperando instrucciones. La máquina calla, hasta que de repente me espeta: "se ha perdido la señal del satélite". Reacción irreproducible.

3º.- Circulo por donde me parece. Al rato vuelve la locutora: "En la próxima rotonda, toma la quinta salida".
Esperanzado, conduzco esperando encontrar la dichosa rotonda. Aparece una al cabo de Dios te salve, con solo dos posibles salidas. Tomo la segunda. Me cisco en la máquina, que calla, creo que avergonzada, aunque no sé si de mi vocabulario o de su propia incompetencia. Finalmente, tras algunas maniobras, localizo la ruta por mis propios medios. La máquina sigue en silencio. Mejor así. Y preguntando se llega a Roma, como toda la vida.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Some hours at Gibraltar

Me acerco a La Línea de la Concepción para recoger a uno de mis hijos, que ha participado en un curso de la Universidad Menéndez Pelayo. Casualmente, el hotel donde se aloja está a un tiro de piedra de Gibraltar: inevitable, la tentación aparece.  Quienes me acompañan quieren conocer la roca. Me dejo convencer, y emprendemos el camino. Cinco minutos a pie. Traspasamos la frontera sin incidentes y sin demoras. Me angustio pensando que tengo que atravesar la aduana para seguir en tierra española, enajenada por el Tratado de Utrecht y usurpada por quienes se ponen por montera al mencionado tratado. Sea, crucemos la raya.

Tengo la suerte de que un avión va a despegar, y como resulta que hay que atravesar la pista de aterrizaje del aeropuerto, contemplamos la maniobra de despegue desde no más de sesenta o setenta metros. Todo un espectáculo la aeronave tomando velocidad y elevándose majestuosa. Me fascinan los aviones. Lástima que la pista (o al menos parte de la misma, no sé), se haya construido robando terreno a España. En fin, resignación, ya lo sabíamos. A la vuelta tuve la suerte de ver otro avión, ahora aterrizando.
Pista de aterrizaje. La cruzan vehículos y peatones
Proseguimos el periplo. Para que nos enteremos de que estamos en territorio de Su Graciosa Majestad, en seguida nos encontramos con una típica cabina telefónica roja. Cola de turistas para fotografiarse ante el mueble urbano, cuya utilidad es más simbólica que práctica, supongo.
En fin, seguimos hasta acceder al viejo Gibraltar. Allí, como es natural, todo es británico. Como me resisto a permanecer allí más tiempo del estrictamente necesario para satisfacer la curiosidad turística, me limito a pasear por Main Street, calle absolutamente comercial.
Me llama la atención la gran cantidad de judíos, tocados con su kipá. No sé si es porque celebran el sábado, o porque la utilizan a diario. Quizá sea lo primero, dado que van trajeados. Digo yo. Y me gusta una escena: uno de ellos saluda cordialmente y charla (en castellano) con un musulmán. Parece que ahí no hay problemas de convivencia.
I'm thirsty. Vamos a tomar un refresco. Entro en un pub, y pido dos cocacolas. Atiende (es un decir) una joven, que mira con algo de desdén, y me espeta:
- Two cokes?
Hiervo. Me ha entendido perfectamente, pero no le da la gana hablarme en español. A mi no me sale de las narices contestarle en inglés, me callo. Ella viene con las dos cocacolas (léase chu coucs). No he dado el primer trago cuando vuelve, y ahora sí, en perfecto castellano, requiere:
- Tres libras.
¡Su prima hermana! En español, para pedir la pasta. Mi hijo, para evitar incidentes diplomáticos, le pregunta si podemos pagar en euros (lo hace en inglés, que lo maneja muy bien). Asiente la camarera. Maneja la caja registradora y acude con un lacónico:
- Cuatro treinta y cinco.
¡Otra vez su prima hermana y toda su parentela! Cuatro treinta y cinco. Me clava cada libra a 1,45 euros. Total, 724 pesetas por dos coucs. Pago, me despido a la francesa. Menos mal que ahí soportan pocos impuestos, cuánto me habrían pedido de tener una fiscalidad razonable.. Me queda la duda de si al turismo, sobre todo español, le ponen otros precios.

Meditando sobre si el peñón pertenece a Sierra Morena (por la cosa del bandolerismo), me topo con una máquina expendedora de planos. Me decido, para unir al expediente turístico del día, a comprar uno. 1 libra o un euro. Sí señor, un cambio ahora muy favorable. Introduzco el euro, no sale el plano. Pulso el botón de recuperación de la moneda, ésta tampoco sale. Me cisco en las mulas de la máquina, esta permanece impasible, toda flema británica. Me quedo sin euro.
He invertido en Gibraltar exactamente 5,35 euros. Ni un duro más. Media vuelta, marchamos de nuevo a España. Con alivio doy las buenas tardes a un guardia civil, que amablemente me franquea el paso. Queden con Dios los señores llanitos.
Autobús de dos pisos. Para que no se nos olvide que estamos en la Gran Bretaña.

jueves, 19 de junio de 2014

¡Viva el Rey!

www.casareal.es

Hoy no tiene por qué empezar una segunda Transición. Bastaría que nos condujésemos como en la Transición.

jueves, 12 de junio de 2014

¡¡¡El artículo 66, oigan!!!

Mi aburrimiento respecto de quienes añoran constantemente la II República y la ponen como modelo de democracia, es ya infinito. Por si fuera poco, ahora nos salen con la petición de un referéndum sobre la forma de Estado. Bueno, pues en su admirada II República española, ese referéndum no sería posible. Veamos: artículo 66 de la Constitución de 1931 (lo transcribo desde el texto obtenido en la página web del Congreso de los Diputados):

"Artículo 66. 
El pueblo podrá atraer a su decisión mediante “referéndum” las leyes votadas por las 
Cortes. Bastará, para ello, que lo solicite el 15 por 100 del Cuerpo electoral. 

No serán objeto de este recurso la Constitución, las leyes complementarias de la misma, 
las de ratificación de Convenios internacionales inscritos en la Sociedad de las Naciones, 
los Estatutos regionales, ni las leyes tributarias. [...]"

Es decir, que como la forma de Estado era materia contenida en la Constitución, no se podía solicitar un referéndum sobre esta materia. Y ahora, ¿qué? ¿Con qué rostro pueden pedir los admiradores de la república de abril lo que aquel texto negaba? A otro perro con ese hueso. Las reformas constitucionales, si hay consenso, siguiendo el procedimiento establecido. Cumplir la ley es lo democrático, no llenar el ambiente de frases tan altisonantes como deletéreas.

Ustedes lo pasen bien.

lunes, 2 de junio de 2014

Hoy, como siempre, ¡Viva el Rey!

www.casareal.es


Los españoles nos hemos llevado esta mañana la gran sorpresa de la abdicación de la Corona, anunciada por el presidente del Gobierno y más tarde explicada por S. M. el Rey. Una vez asimilada la noticia, conocidas algunas reacciones y depuradas las emociones propias del caso, creo que:

1.º.- En un régimen como el español, con una Monarquía Parlamentaria que ha dado sobrados ejemplos de su valor como espinazo nacional (como diría Zarzalejos), la abdicación del jefe del Estado no debe ser un trauma. En otros países ha ocurrido con mayor o menor frecuencia, y nada pasa. Es cierto que en esta España de nuestras entretelas, en la que algunos andan intentando descoser las costuras del sistema, tendremos que soportar ruidos. Pero somos más, estoy convencido, quienes creemos en la estabilidad como factor determinante del progreso y de la democracia.

2.º.- Quien intenta desacreditar la Corona por hechos no plausibles pero puntuales, sin poner en el otro platillo de la balanza los servicios a la nación del Rey, actúa con manifiesta intención de desestabilizar aquello que tanto bien nos ha traído, con independencia de que, en uso de una libertad de expresión que se consiguió en su plenitud gracias a la democracia querida por el Rey, y conquistada por todos los españoles, pueda despotricar cuanto quiera.

3.º.- Hoy, como siempre, proclamo ¡viva el Rey! Don Juan Carlos todavía, y en breves fechas don Felipe, son los representantes de cuanto la Corona significa, anclada la institución en nuestra Constitución de 1978, y lejana de los inconvenientes de la Restauración de 1874.

4.º.- En numerosas ocasiones he manifestado mi respeto por cuantos se sienten republicanos. Siempre que no añoren la muy imperfecta II República que, se pongan como se pongan, en nada aventaja a nuestro régimen actual. En nada. Nuestra Monarquía, como tantas de Europa, es plenamente útil. Como tantas repúblicas plenamente democráticas,  en las que han existido numerosos casos similares a los que tanto se critican aquí, sin que nadie haya salido a las calles a proclamar el fin de la República y el advenimiento necesario de la monarquía.

5.º.- Es la hora de la estabilidad política. Debo expresar sin reparos que el mensaje institucional del PSOE, leído esta mañana por Rubalcaba, me parece impecable. La garantía del régimen constitucional por los dos principales partidos es esencial para la prosperidad de nuestra patria. Hago votos, por tanto, porque el actual partido principal de la oposición no abandone la senda que emprendió en la Transición. Los cantos de sirenas, lleven o no coletas, son embriagadores pero deletéreos. Mejorando lo mejorable, puede irnos bien. Cayendo en aventuras con quienes proclaman totalitarismos más o menos encubiertos bajo una sobrepelliz romántica, sólo se llega al desastre. 

Me siento orgulloso de haber vivido el juramento de don Juan Carlos, de haberle escuchado manifestar su deseo de ser rey de todos los españoles, de haberme podido acostar con tranquilidad después de oírle en la madrugada del 24 de febrero, de sentir cómo en el extranjero su presencia es garantía de éxitos para España. Don Felipe recibe un legado espectacular, en tiempos complicados. Hago votos por su acierto y le deseo suerte. 

¡Viva España! ¡Viva el Rey!


domingo, 4 de mayo de 2014

De mamás y flautas

Nada más enternecedor, hoy que es día de la madre (invento muy comercial, por cierto), que contemplar a una entusiasmada mamá, creo que primeriza, intentando arrancar alguna nota de una flauta para que su embelesada criatura responda con alguna morisqueta. Sí, señor. Preciosa escena: la madre, sentada en el suelo del centro comercial, con el niño (o niña) sobre sus piernas, me parece que al estilo de los indios de las praderas americanas, o algo así. Entre tanto, el papá, arrobado, contempla la escena en pie. Sopla que te sopla, qué entretenidos todos.
Lástima que el observador se vea obligado a desengañarles: el panorama no es tan idílico. Veamos. La mamá sopla, el niño se entusiasma, el padre no pierde detalle. Dos minutos de éxtasis. Agotada la diversión, la madre, muy cuidadosamente, retorna la flauta chupeteada a su caja de cartón. Envase que, a su vez, introduce en uno de esos plásticos infernales a los que llaman blister, y lo cuelga (el blister) en el ganchito de la estantería del afamado centro comercial.
Es menester tener rostro de hormigón armado. Babee usted la flauta, déjela en la estantería. Si no fuera hoy el día de la madre, diría que la soplaflautas es una guarra. Sea inscrita sin demora en el rol de cafres, con alta graduación.

lunes, 31 de marzo de 2014

Perniciosos enganches

Hace tiempo que tengo en las mientes dedicar unas líneas, y un hueco en la sección "Rol de cafres" de este blog, a los usuarios de esos artilugios que tienen como misión sujetar un remolque a un vehículo. Chismes infernales, como el que aparece en la fotografía que ilustra esta entrada.
De mi experiencia de observador de campo, resulta lo siguiente:
a) De aquellos vehículos a los que veo con frecuencia y que están dotados con enganches, ninguno ha portado jamás un remolque, salvo improbable error u omisión.
b) Muchos de los "bolos", o como popularmente den en llamarse los artilugios, están instalados en esas aventajadísimas versiones del Land Rover de toda la vida, solo que no son como aquellos duros y versátiles automóviles, simplicísimos pero prácticos, que facilitaban los desplazamientos a las gentes de posibles por sus fincas más o menos productivas. Ahora son lujosas máquinas, de carrocerías brillantes, dotadas de todas las siglas habidas y por haber que denotan que uno se encuentra ante una maravilla de la ingeniería. Tanta virguería me hace sospechar que poco pisan el campo los cochazos, misión para la que no hacen falta tantos extras. A uno le da por pensar que, del mismo modo -y según Gómez de la Serna- que quien pedía agua en una visita era un conferenciante frustrado, quien ahora se sube a esos monstruos de la carretera tiene vocación frustrada de tanquista. O algo así.
c) Descartado el uso de los enganches para su misión original, doblemente descartado en el caso de los superferolíticos tanques de la vida civil, la única misión que amerita a los jierros que asoman por la popa es la de fastidiar al vecino de aparcamiento. Hágase un censo de matrículas abolladas y paragolpes delanteros (antes decíamos parachoques, pero como hay que hacer eufemismo de todo...) jeringados. Comprobaremos empíricamente que el ingenio se ha convertido en un ariete para hacer campar por sus respetos al malauva que los instaló. Y, de añadidura, constituyen una magnífica defensa (a veces son una aberrante exhibición de priapismo motorístico) contra el golpecito de quien intenta estacionar junto al bólido armado.
d) Esta costumbre de erizar los coches va en aumento.

En consecuencia, propongo que no permitan que  instalen los jierros quienes no tienen remolque, y que en el caso en que sí disfruten de carricoche, cuando no lo usen  los envainen (los jierros), como corresponde a la sana urbanidad y decencia, para evitar impúdicos rozamientos a los vecinos. Así sea.

martes, 25 de marzo de 2014

Banderillero furioso

Como no he encontrado una foto o dibujo apropiado al caso, me permito la licencia de ilustrar esta entrada con un perro monumentalmente enfadado, aunque quizá no tanto como lo estuvo el protagonista de la historia (siglo y pico después, quizá historieta) que recoge ABC en su edición del lunes, 14 de noviembre de 1910. Veamos:

"SUCESOS -- Banderillero furioso.
Uno de los banderilleros de la cuadrilla de aficionados taurómacos que ayer actuó en la plaza de todos de las Ventas del Espíritu Santo, furioso porque no pudo clavar ni uno solo de los rehiletes, los tiró con ímpetu en distintas direcciones, con tan mala fortuna, que uno de los palos quedó clavado en la pierna del director de lidia, Julián Cabrero (Cabrerito).
Conducido a la enfermería, tuvo que esperar la llegada del doctor, que tardó hora y media. Durante todo ese tiempo tuvo la espina clavada.
Después de curado de primera intención, fué [sic] conducido a su domicilio."

Hogaño, la noticia aparecería en mil televisiones, en cuatrocientas mil tertulias, y provocaría:
a) La alegría de los antitaurinos: "asesino, en el pecado llevas la penitencia", u otra locución de análogo significado aunque de distinta forma, teniendo en cuenta que, con toda probabilidad, los manifestantes no profesan el catolicismo ni nada que se le parezca.
b) Manifestaciones del banderillero, emocionado y con lágrimas corriendo por sus mejillas, pidiendo perdón a la afición, "no volverá a repetirse".
c) Manifestaciones del diestro herido, disculpando al subalterno, desmentidas por las expresiones que se le captaron cuando creía que el micrófono estaba cerrado: sólo nos atrevemos a reproducir que se ciscaba "en los muertos tos" del desaforado lanzador de banderillas.
d) Manifestación de los de marea blanca por la demora en la atención al torero herido, debida sin duda a los gravísimos recortes en sanidad, que "ya alcanzan a la fiesta nacional", hasta tal punto que hubo de seguir el herido su recuperación en su domicilio particular, so pena de esperar la misma en los pasillos del hospital, por falta de camas, debida a la "palmaria imprevisión y nefasta gestión de las autoridades." [Populares, por supuesto].
e) Manifestaciones contundentes del sector más progresista de la marea blanca, que niega que se tenga que hablar de la "fiesta nacional", puesto que actos de salvajismo no deben cobijarse bajo tal epígrafe, más adecuado para días que tengan que ver con la liberación del pueblo de la tiranía de los oligarcas [Un gracioso de la coordinadora pide que se hable de "olicarcas", risas, aplausos]. Todo ello sin perjuicio de pedir la dimisión del consejero de Sanidad y de la ministra del ramo, por la pésima asistencia sanitaria.
f) Manifestaciones de los protaurinos, ciscándose en las mulas de los antitaurinos.
g) Manifestaciones del consejero de Interior de la Generalidad de Cataluña: "Aquí, esto no habría pasado. ¿Ven como era pertinente prohibir las corridas [de toros] en Cataluña?

Y un largo etcétera. Amén.

domingo, 23 de marzo de 2014

Suárez: sin miedo a la libertad


La democracia española tiene varios protagonistas, en sus inicios: El Rey, Adolfo Suárez, Fernández de Miranda, una multitud de políticos de todas las polaridades, y el pueblo español. Hoy se nos ha ido Suárez, presidente sin miedo a la libertad.
Hace algunos años me publicaron en ABC un artículo, que pueden consultar en el siguiente enlace: pulse aquí
Me ratifico en lo que pedí en vida del expresidente, ahora ya con él muerto: en Zafra debería dedicarse una calle o algún monumento a la memoria del estadista.
Descanse en paz.

viernes, 28 de febrero de 2014

¡Mira, un negro!

"Sala de espera sólo para blancos, por orden del Depto. de Policía"


Afortunadamente los tiempos cambian, aunque muchas veces la dinámica de la historia, que por lo demás es imparable, tarda en surtir sus efectos. Un ejemplo de esto lo narré como anécdota en la presentación de mi libro sobre el turismo en Zafra. En 1966, un ciudadano norteamericano residente en Long Island, escritor, visitó España donde sufrió un desengaño que le hizo protestar ante el Ministerio de Información y Turismo. ¿Qué le ocurrió? Veamos:

[...] el ciudadano americano [...] hace las siguientes observaciones: "En xxx, provincia de Badajoz, he tenido el mayor desencanto de la España querida, guiando un coche en el centro del pueblo. La población entera se horrorizó de verme, diciendo ¡mira, un negro! Y eso que iba acompañado de una distinguida dama de la provincia." Y prosigue: "Es improbable que el pueblo de xxx no haya visto persona de color, pero portarse de esa forma hasta de mandar a una  niña a sacarme, tocarme la camisa por detrás, es cosa inconcebible en un país civilizado como España y de donde hemos heredado nuestra cultura." (*)

Con certeza llevaba razón el escritor americano (afroamericano, dirían ahora los políticamente correctos), que por lo demás era de ascendencia hispana, a juzgar por sus apellidos que no revelaré; aunque creo que los paisanos más que horrorizados quedaron sorprendidos. Los años 60 eran los del auge turístico, pero la población aún no estaba acostumbrada a muchas cosas, y en la España rural aún se vivía en un ambiente nada moderno. Los que somos de pueblo y además del siglo pasado, seguro que recordamos supersticiones de todo tipo. Por causa del turismo se produjeron choques de costumbres que, conocidos hogaño, nos mueven a la sonrisa. Pero muchas de las situaciones que hoy nos parecen anecdóticas hicieron sufrir a las gentes de hace décadas. Hoy, desde luego, ya no sorprende nada. O casi nada.

Sin perjuicio de todo esto, el protestante (por quejarse, ignoro la religión que profesara), procedía de un país en el que los años 50 y 60, y no nos remontemos más atrás, conocieron de numerosos episodios de segregación racial, a pesar de ser allende los mares tan modernos. De modo que está bien que le extrañara y le molestara el incidente que vivió por aquí cerca, pero en su tierra tampoco andaban mancos.

Termino como empecé: felizmente, ahora las cosas son bastante distintas. Hasta tal punto que en EE. UU. han elegido a un presidente negro y no ha pasado nada, con lo cual quedan desmentidos los augurios de quienes pensaban que aquello sería la ruina moral de los Estados Unidos, y de quienes del otro lado esperaban encontrar en Obama una especie de presidente revolucionario. Digo yo.
_________
(*) El lance citado y transcrito está documentado en el Archivo Histórico Provincial de Badajoz, donde lo obtuve en el transcurso de mi investigación para el libro citado, aunque finalmente no lo incluí en el texto.




sábado, 15 de febrero de 2014

Nueva web

Les decía el pasado 22 de junio que Telefónica había suprimido el alojamiento gratuito de mi web artesanal, en la que tenía colgados escritos que he ido publicando a lo largo de los últimos años. Y les amenazaba con no rendirme y con proseguir con mi osadía, aunque tuviese que pagar por disponer de un espacio en internet.
Ha llegado el momento, y por fin he conseguido poner en marcha una nueva.

Espero que a alguien le pueda servir de utilidad. Si desean visitarla, pulsen aqui

viernes, 10 de enero de 2014

Zafra: pueblo bonito de España (Revista Geosaison, 1999)

Les pongo aquí a los curiosos lectores otra ampliación de mi "Notas para una historia del turismo en Zafra". En su día, en la página 206, escribí:

"Como siempre ocurrió desde los primeros momentos del despertar
turístico de la ciudad, Zafra fue objeto de la atención de los medios de
comunicación, nacionales y extranjeros. En abril de 1999, la revista alemana
Geosaison incluyó a nuestra localidad en la lista de los siete pueblos más bonitos
de España, junto con Casares (Málaga), Laguardia (Álava), Pedraza (Madrid),
Albarracín (Teruel), La Alberca (Salamanca) y Lekeitio (Vizcaya). Se
publicaron fotografías y descripciones costumbristas locales."
Tenía referencia de este asunto por lo publicado en la prensa, pero no conseguí el original de la revista. Ahora, gracias a Internet, nuestra salvación en tantas cosas, me he hecho enviar un ejemplar desde Alemania. Les reproduzco a continuación la portada y el contenido referido a Zafra, aun rogándoles benevolencia por la escasa calidad de las imágenes: sólo he podido escanear la portada; el resto de las páginas no se acomodaban al aparato y he tenido que fotografiarlas. Por cierto, la lengua de los teutones se me escapa. Si alguno de ustedes la conoce, y les apetece entretenerse un rato y traducirlo, yo estaría encantado de acompañar las fotos con textos inteligibles.

Portada
Página 42

Página 43
Página 48. No se reproduce la 49, que es de publicidad.
Página 50.

Página 54. Mapa con la localización de las localidades que aparecen en la revista.
Página 64. No se reproduce la 65, por se publicitaria.

Página 66.



 

lunes, 23 de diciembre de 2013

¡Feliz Navidad!

Rogier van der Weyden. Natividad, 1450-1455. Panel central del tríptico Bladelin. Gemäldgalerie, Berlín.
Feliz Navidad y próspero año 2014.

jueves, 12 de diciembre de 2013

España contra Cataluña

¡Valiente follón con el simposio de las narices! Resulta que la Generalidad de Cataluña decide derrochar su dinero en unas jornadas para el encauzamiento de la historia en las lindes del nacionalismo. Algunos lo denuncian a la fiscalía que, me malicio, dará carpetazo al asunto porque uno puede decir las barbaridades históricas que quiera, sin que eso tenga por qué ser delito. De hecho, los políticos catalanes las dicen con total tranquilidad. Y esta manipulación se viene haciendo desde hace décadas, por cierto.
Alegan los denunciantes que el simposio persigue fomentar el odio a España. Seguramente. Que alientan enfrentamientos, seguro. Pero por esa regla de tres, el fiscal debería estar inundado de denuncias por actos de ataque a la libertad que se producen cuando obligan en rotular en catalán los establecimientos. O cuando en las escuelas de Cataluña y el País Vasco vienen manipulando la historia desde hace décadas, eso sí que tiene miga. Por ejemplo.
Lo que pasa es que el esperpento del simposio se produce en momentos de turbación, de exacerbación del radicalismo, y el cabreo aumenta, son muchas las cosas sangrantes: por ejemplo, que el nacionalisto Mas, que es el representante del Estado en Cataluña, olvide esta condición menos para pedir fondos, que dilapidan con total impunidad, en políticas claramente separatistas e inútiles. O que lleguen a convocar el referéndum que tanto anhelan, en cuyo caso tendrá que caer la ley con todo su peso.
Y no creo que valga modificar la Constitución para dar acomodo un federalismo asimétrico que pudiese contentar a los nacionalistas. Si no están contentos con los Estatutos actuales, ¿qué les satisfará? Nada. Sólo la independencia. De modo que, sin estridencias, sólo la ley.
Mas valdría que el dinero que gastarán en financiar tonterías como las que hoy nos ocupa lo emplearan en reducir la ruina de la autonomía catalana. Digo yo.

PD: Después de escrita y programada la publicación de esta entrada, se hace pública la pregunta que Mas y demás separatistas quieren plantear en su proyecto de referéndum ilegal: "¿Quiere que Cataluña sea un Estado?" Yo les planteo otra: "¿Quieren irse a hacer puñetas?" Y al Gobierno le añado otra: ¿actuarán con todo el rigor que la ley permita, cuando llegue el momento?" Quiero pensar que sí. Los nacionalistas no están por encima de la Constitución ni de las leyes. Y sanseacabó.

martes, 10 de diciembre de 2013

Un garbeo por Toledo

Panorama de Toledo. Foto del autor.


Es altamente recomendable visitar Toledo. Un servidor se lo debía a sí mismo y a su parte consorte y, por fin, lo consiguió hace un par de semanas. Y con suerte: acompañó el tiempo, pude disfrutar de algún evento relacionado con una fiesta religiosa judía convertida en reclamo turístico y, de añadidura, la entrada a varios museos y monumentos era gratuita.
De la ciudad imperial tenía anotadas varias visiones de don Gregorio Marañón, tomadas de su Elogio y nostalgia de Toledo. En una de ellas, datada en 1935, llama a la ciudad "cuna de seis civilizaciones superpuestas; encrucijada inmortal de todas las culturas [...] Roma de España". Buenos alicientes para organizar una escapada, aunque sea breve, como la nuestra.
Visito la iglesia de Santo Tomé, donde El entierro del conde de Orgaz (ahora lo llaman del señor, no alcanzo a adivinar los motivos del cambio) se convierte en imán turístico. En el templo escuchaba misa don Gregorio, y ahora los turistas ("los del horario fijo y el Parador, los que llegan exactamente a cada sitio pero no van a parte alguna", Marañón dixit, op. cit.) se apelotonan frente a la imagen. Imposible contemplarla, si no es a cierta distancia. No puedo sino recordar la muchedumbre agolpada para ver La Gioconda, en el Louvre. Salvando las distancias, claro.
Disfruto infinitamente más de la visita a la sinagoga del Tránsito, de la que si uno fuese experto en arte les haría una emotiva descripción. Me limito a recomendarles visitarla y gozarla con tranquilidad, deteniéndose, si las masas semovientes lo permiten, en el museo sefardí.
Retrato del marqués de Vega-Inclán, de Sorolla, 1910.
Casa del Greco. Fotografía del autor.
Justo al lado se encuentra el museo de la Casa del Greco, obra de un personaje singular, que merece ser conocido, y del que les di noticia en mi reciente libro sobre el turismo: el marqués de Vega-Inclán. La casa, de cuyos jardines dice Marañón que, aun situada en el casco urbano, puede considerarse como la primera restauración de los cigarrales, "que realizó el marqués de la Vega Inclán, con el que tan profunda deuda de gratitud aún impagada, ha contraído el arte español. Los jardines de la Casa del Greco son típicos jardines de cigarral." (op. cit., 1936)
Lleva mucha razón don Gregorio. Benigno Vega-Inclán y Flaquer, militar, marchante de arte, políglota, hombre viajado, dirigió la Comisaría Regia de Turismo y fruto de su empeño aparecen la Casa del Greco, el Museo Romántico y otras muchas realizaciones a las que quizá, algún día, dedique algún tiempo. Por si fuera poco, ejerció su cargo de manera gratuita, llegó a sostener de sus fondos el funcionamiento de la Comisaría en sus primeros meses, e hizo importantes donativos al Estado.
Un rincón de la casa. Fotografía del autor.
Aunque la casa no es la que realmente habitó el pintor, es una recreación interesante, contiene algunas de las obras originales del mismo y se pueden visitar unos subterráneos, restos de una antigua mansión y un bonito jardín. Les diré que, más que la casa en sí, lo que me atrajo fue el recuerdo del marqués.
Para rematar la tarde del sábado, ya anochecido, y tras las visitas mencionadas, recorremos la judería. Déjenme que haga un inciso para decirles que al casco histórico de Toledo lo encontré sin un papel en el suelo, sin un chicle pegado al pavimento, sin una pintada... La limpieza es un aliciente que dice mucho al turista. Por la pulcra judería paseamos y hacemos una pausa para asistir a una degustación, en la llamada Casa del Judío, de dulces típicos hebreos: sufganiots, burmuelos (al parecer antecedentes de nuestros buñuelos). Es la fiesta de Hannukkah, de las luces; iluminan las angostas calles de la judería con velas, y proyectan en el pavimento símbolos judíos que recuerdan all paseante que está en plena judería. Les diré que el ambiente
Proyección sobre el suelo de la calle. Foto del autor.
es impresionante. El casco antiguo está poblado por gente que pasea, que se apunta  a la degustación, que se fotografía entre las hileras de luces. Y sin escándalo. Sin griteríos. Sin que la aglomeración suponga una marimorena infumable. Qué quieren que les diga, encuentro civismo. Y esto hace agradable el paseo.
La mañana del domingo la dedico a la visita del Alcázar, incluyendo la exposición que en el edificio nuevo que han levantado y que cobija las ruinas de las murallas de todas las épocas, han organizado sobre mi admirado Antonio Mingote, en su faceta militar. Es normal, ahora el Alcázar, auténtica Ave Fénix de Toledo, alberga el Museo del Ejército. Y por la tarde, la catedral. Otro ejemplo de arte que anonada al visitante.
No me detengo en más, no es cuestión de aburrirles. Aquí les he puesto algunas cosas que me han llamado la atención. Eso sí, no puedo dejar de criticar la, a mi juicio, pésima señalización de tráfico, que hizo que la salida de la ciudad se conviertiese en un empeño ímprobo, si bien, como Dios escribe derecho con renglones torcidos, mi deambular cuestas arriba y abajo me permitió gozar de las panorámicas, tomadas desde no sé dónde, como la que les pongo al principio de esta entrada. Y también me llevó el éxodo sin rumbo por la zona de los cigarrales, lo que me hizo evocar al varias veces citado hoy don Gregorio Marañón, que disfrutó de sus mejores horas en el cigarral de Menores.
En fin, les recomiendo vivamente visitar la ciudad, si no lo han hecho ya. Un servidor tiene que volver (con GPS). Aún quedan muchas cosas por ver y disfrutar.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Africanus, de Santiago Posteguillo

Les confieso que tomé el libro, que me regalaron en su día, con pocas ganas. No me apetecía demasiado enfrascarme en una voluminosa novela de romanos, pero en vista de que alguien se había molestado en obsequiarme, y después de haber escuchado alguna recomendación, me puse manos a la obra.
Y descubro desde las primeras páginas una novela magníficamente escrita en la que no se pierde uno ni entre el dramatis personae ni entre las tramas.
Como no soy crítico literario no les puedo hacer un comentario metalingüístico. Acéptenme unas líneas como lector de andar por casa. Pero les diré que el autor, en mi opinión, dosifica y combina perfectamente la épica y la miseria de los manejos políticos, la vida personal y pública de los personajes, la historia y la invención literaria.
Añadiré que en algunos de sus pasajes he sentido una emoción profunda, fruto del hábil manejo de la pluma por Santiago Posteguillo, al que considero un exponente imprescindible de la novela histórica española.
A pesar de  las más de dos mil cuatrocientas páginas que suma la trilogía (Africanus, Las legiones malditas, La traición de Roma), a quien les escribe le ha enganchado y recomienda su lectura.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Un 20 de noviembre como hoy

Los 20 de noviembre dan mucho de sí: que si murió Franco, que si el PP ganó las últimas elecciones generales... Pero para el que les escribe, este día tiene un significado particular: exactamente hace un lustro presenté mi libro sobre el hospital de Zafra.
Fue una jornada muy especial, por varias  razones. Era mi primer libro, autoeditado (Dios me libre de volver a caer en esa tentación) y elaborado durante tres años. Acudió a la presentación el entonces presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, acompañado de su consejera de Sanidad. También estuvo en la mesa el alcalde, Manuel García Pizarro. Y me hizo una excelente presentación Pablo Ortiz Romero, quien también se tomó el trabajo de redactar un prólogo que dignificó el texto. Recibí un magnífico trato por parte de la prensa local, que reseñó el acto y emitió entrevistas.
Pero si algo de especial tuvo todo fue que aquél fue el punto de partida de una pulsión que hasta el momento no me ha abandonado: la de escribir. Es cierto que con anterioridad ya había escrito bastante, sobre todo artículos de opinión. Y tediosas noticias políticas. Pero desde aquel 20 de noviembre todo es distinto. Me ha dado por hacer más trabajos relacionados con la historia local, como un artículo sobre los años del tardofranquismo y la Transición en el Ayuntamiento de Zafra, o la historia de las primeras cuatro décadas del actual IES Cristo del Rosario y, últimamente, el libro sobre la historia del turismo en la localidad. Me he aventurado en el mundo de la ficción, y tuve la suerte además de obtener un premio por mi "Fuego amigo". He vuelto a escribir una novela, bastante más extensa que la anterior, que está inédita. Y no dejo de escribir para los boletines del Foro Zafrense, o para El Mensajero y, en general, donde me invitan.
Les diré que la escritura, aunque sólo sea la de un osado como el que aquí les aburre, seguramente brota de un servidor como una derivada necesaria de la lectura. Leer y escribir. Créanme: pocas cosas tan gratificantes encuentro entre mis perspectivas del día a día. Y presidir el Foro Zafrense, claro, y transitoriamente el CIT. Y algunas otras cosillas.

martes, 19 de noviembre de 2013

FM, ha llovido bastante.


Estamos acostumbrados a ver a nuestros más jóvenes provistos de cacharros minúsculos, pero con capacidad para atronar como mil tempestades. Guardan en ellos música de todo tipo, alguna realmente infumable. Si tenemos la curiosidad de fijarnos en las repetitivas imágenes que nos ponen en la tele, en las que los futbolistas bajan de los autobuses para entrar al estadio de turno, repararemos en que buena parte de ellos van tocados con unos auriculares descomunales, en comparación con el cacharrito que guarda la música. Poco me gusta esta moda, que mediante el expediente de la escucha privada, lo que propugna es el aislamiento en mitad de la calle.
En fin, esto no ocurría antes, claro. No era posible. Fíjense los aparatos de FM que les pongo aquí, en la reproducción de un anuncio publicado en nuestro "Hoy" de toda la vida, el 6 de noviembre de 1960.

Hoy, 6-11-1960. Hemeroteca RSEEAP.