jueves, 31 de mayo de 2012

569.400

Me preguntan hoy en la tertulia de la radio sobre el porqué del fracaso de las campañas de concienciación antitabaco. Y contesto que porque el fumar es un placer, lo que pasa es que mata. Pero como también es un vicio y engancha, la gente mira para otro lado cuando en las cajetillas insertan imágenes desagradables o lemas disuasorios. Y, además, tiene algo de "cultural": ¿recuerdan los anuncios del cowboy de Marlboro? El padre prefecto, en San José, nos advertía contra eso de que fumar era cosa de hombres: también lo hacían bastantes mujeres. Y me parece que ahora son muchísimas más.
Creo que el dejar de fumar sólo es posible si uno se lo plantea rigurosamente, al margen de campañas y consejos, que me malicio funcionan poco. Un servidor dejó el tabaco hace 26 años. Fue de la noche a la mañana: me ordené no fumar, punto.
Para ilustrar la cosa, se me ha ocurrido hacer unas cuentas sencillas. Fíjense, fumaba tres cajetillas de Ducados diarias cuando abandoné, en buena hora, el vicio. Vean:

26 años x 365 días x 3 cajetillas = 28.470 cajetillas
28.470 cajetillas x 20 cigarrillos = 569.400 cigarrillos.
Si fumar un cigarrillo ocupa cinco minutos, tenemos que:
569.400 cigarrillos x 5 minutos: 2.847.000 minutos, es decir, 47.450 horas, o bien 1.977 días, es decir ¡5,4 años sin parar de echar humo, sin comer, sin dormir... sólo fumar!
Y, si se atreven, traduzcan a euros: 28.470 cajetillas. Pongamos un precio medio en estos 26 años de 1,5 euros= 42.705 euros.

Dicho esto, creo que -sin que sirva de precedente- debo alabar al anterior Gobierno, cuando prohibió el consumo de tabaco en lugares públicos. Eso sí, metiendo la pata y haciendo gastar inútilmente un dinero a los hosteleros, con los vaivenes conocidos: zonas reservadas, mamparas, separaciones, etc, que después no sirvieron para nada.

Ea, dejen de fumar, ya verán cómo se alegran.

lunes, 28 de mayo de 2012

De pitos y otras lindezas

Les confieso que he dejado pasar algo de tiempo antes de darle al qwerty, porque es mejor dejar que la indignación sedimente, así las vehemencias quedan diluidas y el trago se pasa mejor. Pero no por eso voy a dejar de manifestar aquí mi opinión sobre los desagradables y estúpidos incidentes del partido del otro día, el de la final de la Copa del Rey.
Empezaré por decirles que me preguntaban en la radio si los clubes deberían pagar, como parece que proponía el Ministerio del Interior, los gastos derivados de la seguridad extraordinaria con motivo de eventos tan comprometidos como el del otro día. Contesté que el fútbol es un gran negocio, por lo cual debe afrontar tantos gastos de seguridad privada como fueren necesarios para garantizar el orden en los estadios. Y si han de asumir otros, pues que los asuman, digo yo. Añadía que el fútbol, también, es un fenomenal escaparate, a través del que no dejan de asomarse cada vez que pueden quienes desean tocar las pelotas, no precisamente en el césped.
Dicho esto como preámbulo, opino que:

1.- Si a los señores hinchas del Barcelona y del Bilbao no les gustan los símbolos españoles, ¿por qué se parten el pecho para ver a sus equipos participar en una competición tan española como la Copa de S. M. el Rey? A mayor abundamiento, ¿por qué demonios disfrutan cuando juegan la liga? ¿Por qué no exigen a sus directivos que abandonen tan rancias competiciones españolas? A ver, un, dos, tres, responda otra vez:: porque les gusta el fútbol, porque no es lo mismo jugar con el Real Madrid que con el Éibar, por decir algo, ¿Verdad? ¡Ah, que no se me olvide! Si durante la liga llevan el emblema de la Real (Real, ¿eh?) Federación Española de Fútbol, y no se quejan, que durante la competición de la Copa del Rey lleven un emblema adecuado.

2.- ¿Dónde andan los jugadores de esos clubes, a los que se les hace hace la boca agua cuando los llaman para jugar con la selección española (eso, selección española, por mucho que disimulen con la tontería esa de "la Roja"? ¿Qué hacen que no salen, de la mano de sus directivos, a apaciguar a sus forofos y a pedirles tranquilidad y respeto?

3.- Libertad de expresión no significa injuria, insulto, agresión verbal. En nuestro Ordenamiento no existen derechos absolutos. Fíjense, ni siquiera el derecho a la vida, que puede ser enervado con la aplicación de la pena de muerte en tiempos de guerra, según lo que dispongan las leyes penales militares. Así lo dice la Constitución, oigan. Y del aborto, no les digo nada: ya saben todos tienen derecho a la vida, reza el mismo texto. Todos los derechos tienen límite, y los símbolos nacionales son algunos de ellos.

4.- Supuesto lo anterior, aún debería quedar la educación. ¿Se abuchea a quien te invita a su casa, a quién te va a entregar un galardón, a quien organiza todo para tu lucimiento?

5.- ¿Ayuda a la imagen de eso que se proclama de la llamada marca España?  ¿Ocurren estas cosas en países serios?

6.- ¿Qué hemos hecho para merecernos a tantos hipócritas melífluos que, agarrados a la tabla de salvación de lo políticamente correcto, parece que nunca han roto un plato mientras, por lo bajini, jalean a los energúmenos? Me refiero a los políticos que, tan suaves ellos con algunas cosas del manual del perfecto progre, son causa eficiente de tanta majadería.

7- Oigan, si a esos señores no les gusta ser españoles, allá ellos. Pero si pitan al himno -a mi himno, al de mi vecino, al de usted, al de muchos de Burgos, o de Bilbao, ¿por qué no?- me pitan a mí, porque los símbolos nos representan a todos. ¿Sería predicable que, a la recíproca, quienes no creen en el Estado de las Autonomías, y adelanto que no es mi caso, se permitiesen vilipendiar la simbología institucional de Cataluña, el País Vasco, Murcia o Extremadura? ¿Dirían que les ampara la libertad de expresión o, más sencillamente, los correrían a gorrazos?

8.- Y digo yo que si la afición tira bengalas sancionan al club, ¿por qué no se puede hacer lo mismo con quienes insultan?

Doy por descontado que todo cuanto pongo aquí es la opinión de un facha recalcitrante. Claro. Como pido respeto a los símbolos, educación y sentido común, pues eso. Un facha. Pues a quienes tal cosa piensen, vayan a tomar viento fresco. O, si lo prefieren, a soplar pitos. Amén.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Conferencia del Foro Zafrense

El lunes 21, a las 21 horas, en el hotel Huerta Honda, el Foro Zafrense celebrará su 15ª conferencia. La impartirá la periodista Pilar Cernuda, y el tema será "la clase política, a examen". Están, como siempre, invitados.

viernes, 11 de mayo de 2012

Planta fotovoltaica en Usagre

En la tertulia de ayer, jueves, de Canal Extremadura Radio, me preguntan mi opinión sobre la planta fotovoltaica que se va a construir en Usagre, que generará un buen número de puestos de trabajo durante su construcción y mantendrá -me parece- unos cien durante su explotación. Pues creo que es una magnífica inversión, y hay que felicitar al pueblo de Usagre, que seguro que verá favorecida su economía local. Y, por añadidura, se verá beneficiada la economía comarcal y regional. Es bueno que se hagan inversiones industriales en Extremadura, que éstas requieran de mano de obra cualificada, que enjuguen el déficit laboral de nuestra tierra.
En este momento hago una digresión: es una pena que el proyecto industrial más importante que jamás se haya planteado en Extremadura pueda quedar en agua de borrajas. Me refiero, ya lo habrán intuido, a la refinería del grupo Gallardo: su capacidad de generación de plusvalías, su necesidad de mano de obra en cantidades no fácilmente vistas en otros proyectos, la convertían en esperanza económica inmediata. Ahora todo está en el aire.
Fin de la digresión. Me alegro mucho por Usagre. Ojalá vengan otras inversiones similares. Pero también es necesario que nos refiramos al debate energético. Creo que es muy necesaria una mayor presencia de la energía nuclear en España. El coste es muy inferior al de las llamadas energías renovables, y la dependencia energética de España del exterior se vería así paliada. Si despojamos al debate de demagogias y consignas, creo que se puede llegar a conclusiones interesantes.

jueves, 26 de abril de 2012

Tertulia de hoy

El problema de abarcar mucho, como bien dice el refrán, es que se aprieta poco. Y si se pretende ir contra el dicho, lo más probable es que acabe uno de los nervios. De modo que me doy de bruces con la penosa realidad de que hace dos meses y medio que no les pongo nada a mis lectores en el blog, cosa que me malicio que en nada les aflige, aunque a mí me desazona el no escribirles aquí alguna cosilla de cuando en cuando, debido a habérseme juntado cosas del CIT, del FORO y de otros menesteres. Aprovecharé que me he metido en otro charco (me llaman de Canal Extremadura Radio para participar en una mini-tertulia los jueves a las 20,30 y evidentemente acepto, ya saben que mi osadía no conoce límites), para plasmarles aquí algunas de las cosas que he dicho en el espacio referido. Quizá esta sea buena razón seguir en contacto con ustedes, amables lectores. La verdad, echaba de menos este invento del blog. Y, si entre semana, se me ocurren otras cosas, haré un esfuerzo para seguir rellenando páginas.

En fin, al grano. Entre las cosas por las que me preguntan hoy está la cuestión de si la estabilidad laboral de que gozamos los funcionarios (léase todo tipo de empleados públicos) justifica los sacrificios que se nos imponen.
Mi respuesta:
1.- Los empleados públicos estamos muy a mano (ergo, somos cash inmediata). De modo que, en los casi 27 años que llevo en la Administración, recuerdo -espero no errar- cuatro congelaciones salariales, más la reducción del Gobierno Zapatero.
2.- Es injustificable el argumento de la correlatividad entre estabilidad y medidas salariales adversas (Jesús, qué bien me ha quedado esto último, qué políticamente correcto). En primer lugar, porque la estabilidad laboral hay que predicarla no sólo para los trabajadores públicos, sino también para los del sector privado. Segundo, porque nuestro puesto lo hemos ganado por oposición, no se nos ha dado en ninguna tómbola. Tercero, porque la estabilidad no es sino la garantía de la profesionalidad y neutralidad. No creo que tengamos que volver a los tiempos de la Restauración, con los cesantes buscando angustiados un carguito (Galdós describe magistralmente aquéllos tiempos y usos), porque cuando ganaban los del partido A, los del B iban a la calle, y viceversa.
3.- Serían más comprensibles y explicables las medidas adoptadas si los políticos ajustasen aún más sus emolumentos. No es lo mismo que un alto cargo que gana 5.000 euros al mes se reduzca un 10%, que a un trabajador que gana 900 (que los hay en la Administración, oiga) le disminuyan el 5%. Además, las Administraciones públicas deben ajustarse el cinturón varios agujeros más, disminuyendo el gasto corriente todo lo que puedan.
5.- Doy por bueno otro sacrificio, si las medidas sirven para salir del agujero en que nos encontramos, y miro el futuro con esperanza, aunque ustedes comprenderán que con un pésimo humor, por cuenta de la enorme pérdida de poder adquisitivo que llevamos acumulada a lo largo de lustros.

Aunque no lo dije en el programa, me parece que sería oportuno que se planteara una reducción de diputados (nacionales, autonómicos, provinciales), senadores, concejales... No se trata de desmochar el sistema democrático, pero en nada sufre la representación si en vez de 350 diputados hay 300, etcétera, etcétera. Eso sí, se plantea un problema grave para los aspirantes a esos puestos. Mucho me temo que de lo propuesto, nada de nada.

En fin, espero que mi retorno a esta página no les resulte demasiado pesado. Vale.

sábado, 11 de febrero de 2012

¡¡¡Detenidos por la reforma!!!

El descansado lector ojea los sitios de Internet para ver cómo anda el mundo. Hay de todo, siempre hay de todo, con mayor peso de las malas noticias. Quizá porque las buenas no lo son tanto. En fin, me doy de bruces con un titular que aparece en el portal "Terra": "Detenidos por la reforma". Ilustra el texto una fotografía en la que si uno coloca sobre ella el cursor, se añade: "Primeros detenidos por la reforma". Ahí es nada.
Es decir, ya está aquí el Gobierno facha deteniendo a pobres manifestantes. Los detienen por estar en contra de la reforma laboral que propugna el Gobierno. Y, a mayor abundamiento, son los primeros, oiga. Que vendrán muchos más, ¡pues qué se pensaban ustedes! No los detienen por manifestarse con tal amabilidad y respeto que uno de los protestantes y 8 policías han resultado heridos, no. Los han detenido por demócratas de toda la vida. Como al pobre de Garzón, que lo juzgan por investigar el franquismo, no por presunto prevaricador. Claro, como los tribunales son todos unos fascistas... Fíjense, lo han condenado por unanimidad en el Tribunal Supremo, sin ningún voto particular, en otra causa por prevaricación. Fascismo puro y duro. ¡Vaya con los jueces!
Oiga, ¿y Camps? Más fascismo, qué coño pinta sin ser condenado. Pero, escuche, ha sido un jurado popular el que ha emitido el fallo. Claro, como es en la Comunidad de Valencia, y ahí gana el PP, estadísticamente tiene que quedar absuelto. ¡Ah, qué bien! Entonces, querido amigo, para formar los jurados, o para dar posesión de sus cargos a los jueces, hay que hacer una criba política, de tal modo que tras cada proceso electoral haya proporcionalidad... No, hombre. no, eso tampoco. Entiendo, entiendo, la única solución válida es que todos los jueces sean claramente de izquierdas.
En fin, el lenguaje bien utilizado sirve para muchas cosas: por ejemplo, para la agitación y propaganda, una de las aplicaciones que algunas izquierdas utilizan con maestría induscutible. Si me encuentro con ánimos, quizá vuelva a traerles aquí algunos ejemplos más del lenguaje periodístico tendencioso.
Nota bene: no hace falta que me pongan que también hay titulares impresentables en medios de la derecha o afines. Pues claro. Pero yo hablo de los de izquierda porque me da la gana. Y si un día me apetece poner alguno de los otros aquí, pues lo pongo, no faltaría más.
Ea, pasen ustedes un buen sábado.

martes, 7 de febrero de 2012

Dickens, 200 años

Hoy se cumplen 200 años del nacimiento del genial Dickens. Como no valgo para la crítica literaria (ni para otras miles de cosas), me limitaré a transcribir aquí un párrafo de su David Copperfield, de no poca enjundia. Valga como mi humilde homenaje a un autor que descubrí tarde, y que me ha hecho disfrutar de deliciosas horas de lectura.

"Pero cuando la sociedad [...] es el nombre que reciben unos caballeros y unas damas tan superficiales, y cuando su educación no es más que una declarada indiferencia a todo cuanto significa progreso o retroceso del ser humano, creo que nos hemos perdido en el desierto del Sáhara, y lo mejor que podemos hacer es salir de él."

lunes, 30 de enero de 2012

Me aburro


Hace algunos meses les ponía aquí que había seguido por televisión un pleno del Ayuntamiento de Zafra, y que en el interesante apartado de ruegos y preguntas se acumulaban las unas y las otras, cosa que me parecía poco adecuada, y que en su día criticamos al anterior Gobierno municipal. Ayer, por casualidad, y mientras zapeaba, encuentro que televisan la que supongo será la última sesión celebrada por el Ayuntamiento Pleno. Se anunciaba el punto -no recuerdo exactamente su tenor literal- referido a otras cuestiones urgentes: no hubo nada, por consiguiente de inmediato se pasa al apartado de ruegos y preguntas, en el que vuelven a repetirse dos tracas de monólogos. Sólo aguanté parte de la primera, porque me aburrí como una ostra. Insisto en que para el ciudadano debe de resultar más interesante que se responda intervención a intervención. Lo otro es un gran tostón, dicho sea con todos los respetos. Supongo que como yo habrá muchos. Y si un servidor, aficionado a la política, se aburre, imagínense quienes no tienen particular fervor por esa ocupación.
Tal vez me equivoque, pero sostengo que ese modo de enfocar los ruegos y preguntas desincentiva el interés ciudadano. No quiero ni pensar que se pretenda tal cosa. Quí lo sa.

miércoles, 11 de enero de 2012

Centro de Iniciativas Turísticas

Junta Directiva. Fotografïa: J. Víctor Pavón, "Hoy", 11-1-2012

Empezamos el año con otra ocupación en el ámbito de la sociedad civil: acabo de ser elegido presidente del Centro de Iniciativas Turísticas de Zafra como sucesor de Jesús Loredo, que tan buen trabajo ha hecho durante los últimos once años. Haremos lo que podamos.
Lo que me ha llamado poderosamente la atención es que varias personas, de paso que me felicitaban, me manifestaban su convencimiento de que el CIT es algún tipo de organismo público. ¡Claro, como ahora están los míos, ya tengo un cargo! Pues no, miren por donde... El Centro de Iniciativas Turísticas es una asociación absolutamente privada, como cualquiera otra de las que hay en Zafra. Eso sí, sus fines son concomitantes en buena medida con los de la promoción turística en el ámbito de las Administraciones públicas. Pero se trabaja desde la más absoluta independencia. E intentaremos hacerlo también con la mayor colaboración con aquéllas. Es lo procedente.
Ea, ustedes lo pasen bien, y feliz año.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

Feliz Navidad y próspero año 2012
La adoración de los pastores (Tabla central del Tríptico Portinari, 1476-1478) - Hugo van der Goes 
Galería Uffizi - Florencia

domingo, 20 de noviembre de 2011

La hora de Rajoy

El pueblo ha hablado, y lo ha hecho de una manera contundente. Ahora queda que el Partido Popular administre la victoria en beneficio de todos los Españoles. Toca ser serios en la gestión de la cosa pública y olvidar pronto la euforia, lógica en una noche como la de hoy, para ponerse manos a la obra.
Como ustedes saben del pie que cojeo, comprenderán mi alegría. Y, además, me permitirán que mi entusiasmo sea doble: por la victoria, y porque Rajoy, a mi juicio de un modo acertado, ha conseguido ofrecerse a los españoles como líder del cambio, y estos le han creído, pese a los ataques, no pocas veces virulentos, que ha sufrido por parte de una derecha algo más escorada a estribor de lo necesario, y de una izquierda que le negó durante no poco tiempo el pal y la sal.
Recuerdo ahora una entrada que puse aquí en 2008, tras el congreso del PP en Valencia, y que a continuación les subrayo: http://juancfernandez.blogspot.com/2008/06/el-manifiesto-de-los-persas.html
Enhorabuena sincera a los candidatos que nos representarán. Se abre un tiempo de esperanza. Ojalá que el cambio dé el resultado que todos esperamos. Mi celebración será como ha sido mi participación en la campaña, sólo doméstica. Pero no saben bien cuánto me alegro.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Conferencia del Foro

Ya lo saben, como siempre están ustedes invitados a esta conferencia, que versará sobre un tema de actualidad rabiosa.

Ruegos y preguntas

Ha transcurrido no poco tiempo desde que vi el último pleno del Ayuntamiento de Zafra por televisión. Hoy, mientras zapeo por los canales que puedo sintonizar en casa, me topo con la retransmisión del último, celebrado el pasado lunes. Llego justo en el inicio de los ruegos y preguntas, sección que, bien aprovechada, es un magnífico instrumento para el control político del Gobierno local. De paso, los ciudadanos de a pie pueden comprobar cómo funcionan gobernantes y opositores.
Los ruegos y preguntas son, ciertamente, incómodos a quien gobierna. Pero cuando uno sabe de qué va su trabajo, tiene claras las ideas, y se esfuerza un poco en su labor, no hay ninguna pregunta que deba incomodar, máxime cuando el repertorio de respuestas queda al albedrío del preguntado.
Quizá por esa incomodidad, el anterior Gobierno exigió que las preguntas de la oposición se encadenaran una tras otra, viniendo las respuestas también de seguido. ¿Qué se consigue con esto? Uno, aburrir al respetable, que cuando escucha la última pregunta ha olvidado qué cuestiones ponía sobre la mesa el primer interviniente. Dos, rebajar de categoría al punto del orden del día que debería ser uno de los estelares, al dejar que fluyan las preguntas sin contestar de modo individualizado. Tres, facilitar que los aguijones de la oposición hagan menos daño. En definitiva, me parece poco adecuado el hacer recitar todas las preguntas y contestar con una letanía de respuestas, en una estrategia impresentable para salir del paso, y si es posible para estar menos tiempo en el salón de Plenos. El político bragado no tiene por qué ahuyentarse de los ruegos, las preguntas y las interpelaciones.
El caso es que me sorprende ver cómo hoy se ha seguido la misma fórmula que se criticaba a los socialistas. Recuerdo perfectamente que, cuando un servidor aún permanecía en la Corporación, era constante la crítica popular por este motivo. Supongo que en el último mandato, ocurrió lo mismo. Por una cuestión de coherencia, digo yo.
De modo que, según espero, esto no ha sido más que un seguir una costumbre, una rutina, un descuido. Estoy absolutamente convencido de que en el próximo pleno el grupo popular -que sin duda tiene capacidad sobrada para contestar a cuanto se pregunte a cada uno de sus miembros- cambiará esta fea práctica y sabrá dar respuesta individualizada, clara, tanto para los concejales interpelantes como para los ciudadanos que siguen las sesiones por la televisión. ¿Verdad? Seguro que sí.

martes, 25 de octubre de 2011

¿Un brumoso "homo videns"?

Asisto ayer, atendiendo a la amable invitación que recibo del Ayuntamiento, a una exposición que titulan "Lugares de la e-lectura" y que está acogida en las instalaciones de la Biblioteca municipal. Unos paneles con excelentes fotografías, creo -si no he entendido mal, cosa que no descarto- que pretenden convencernos de que todo el despliegue sensorial que acompaña al acto de la lectura también es posible utilizando el libro electrónico. Puede ser. Yo no acabo de convencerme; sigo disfrutando con el libro de siempre, en el que subrayo, o anoto al margen. El libro de papel se me puede caer al suelo en el excelso momento de la cabezada, cuando el sopor -fruto de la lectura o del cansancio- te envuelve y te vence silentemente, sin que sufra daño grave. Peor debe ser, digo yo, que caiga al suelo el cacharrito electrónico y se rompa, o que te golpee en la crisma... Aunque, bien pensado, algún golpe contundente he recibido por culpa del embriagador sueño y de volúmenes magnos por peso y por tamaño.
En fin, casualidades de la vida, hojeo y ojeo el ejemplar de ayer de ABC, que curiosa y felizmente hace el número 35.000 (sea enhorabuena y por muchos años), y me topo con dos artículos, uno de Fernando Iwasaki y otro de Juan Manuel de Prada. Les transcribo un par de párrafos del primero, que da en titular QDAMS N L'KFTRÍA?

"Por otro lado, la idea de que la gente consumirá más arte, literatura y conocimiento gracias a la hegemonía de las pantallas sobre el papel se me antoja una candidez. ¿Por qué quienes no leen libros de papel sí tendrían que leer libros electrónicos? En realidad, quienes ya leen novelas impresas las seguiran leyendo en ediciones digitales y quienes sólo leen prensa deportiva o revistas del corazón las seguirán consumiendo en tabletas. Si ni siquiera el hábito hace al monje, parece mentira que nos quieran hacer creer que el e-reader hará el hábito".
"Los viejos relojes medievales siguen marcando las horas con perseverancia de bolero y a nadie se le ha ocurrido dinamitar las tores de las viejas iglesias para sustituirlas por gigantescos ingenios multimedia que den la hora, el tiempo y las noticias, porque las campanas medievales son para que las disfrutemos todos y los relojes digitales para que los disfrute cada uno".

A ver qué dice Juan Manuel de Prada. Me temo que continúa el escepticismo.

"El periodismo impreso afronta, en esta época en que los agoreros anuncian la muerte del papel, la tentación de sustituir a su destinatario natural, el lector de periódicos, por un brumoso homo videns que se nutre de información a través de la pantalla. Es una tentación suicida; y un empeño contra natura, además (...)"·

En fin, un servidor sigue con el papel. Eso de tener mil o dos mil libros en un chisme debe ser horroroso. Lectura tras lectura sin cambiar el continente, sin mudar de encuadernación, de peso, de tacto del papel, sin disfutar de portadas, contraportadas, sin poder señalar entre las páginas con una tarjeta en la que uno anota palabras desconocidas, frases que llaman la atención, ideas que merece la pena recordar... ¡Qué aburrido, Señor! Eso se me hace muy cuesta arriba. Ustedes lo pasen bien.

martes, 18 de octubre de 2011

¡Anda, si han pasado 28 años!

Cosas de la memoria. Sin ningún motivo me viene a las mientes que, un día de septiembre de 1983, cumplí con mis trece meses y pico de mili y salí, con "la blanca" en la mano, por la puerta de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales, de Jaca (no se me alteren, mis operaciones especiales no pasaban de hacer la nómina de la Escuela, desde la oficina). De modo que han transcurrido cerca de treinta años. Casi nada. Ahora, después de tanto tiempo, queda el contar batallitas y dar rienda suelta a las carcajadas con las innumerables anécdotas que todos los que pasamos por el trance de servir a la patria podemos contar durante horas.
Lo que pasa es que a los mozos de ahora esto de la mili les suena a chino, desde que aquel presidente con bigote decidió acabar con las levas obligatorias, cosa que, por cierto, vendieron poco: si hubiesen sido los de enfrente, el aparato de propaganda no habría dejado de tronar. Además, parece que todo lo militar suena a cosa carca, risible, antigua... Ahora, los ejércitos están para ayudar, qué coño es eso de la guerra. Se va a misiones de paz, nada de cuerpos expedicionarios que pegan tiros por ahí por cuestiones de seguridad o estrategia geopolítica, qué cosa más cutre.
En fin, a muchos les vendría de perlas año y pico de cuartel (advertencia para los comentarios recriminatorios: como yo piensan muchos, tan de derechas o tan de izquierdas como pueda ser usted, así que ahórrese la molestia de quejarse). Y, mientras, como consecuencia de la crisis, hay tortas por apuntarse al Ejército.
Bueno, queden con Dios y reciban un saludo de uno de la fiel infantería, ya en la licencia absoluta.

domingo, 9 de octubre de 2011

Alta traición para nuestros bosques

"La montaña mágica", de Thomas Mann, es una novela apabullante, no sólo por su extensión, casi mil cincuenta páginas en la edición que tengo en casa, sino por el despliegue de erudición que, en diálogos a veces inverosímiles y en pasajes que llegan a convertirse en exasperantes para el profano, hacen de esta obra una pequeña enciclopedia en la que se trata sobre la vida, la muerte, el amor, la enfermedad... Son especialmente remarcables los duelos dialécticos entre el librepensador y masón Settembrini y el jesuita judeoconverso Naphta, duelos que acaban rebasando lo meramente intelectual para llegar al campo del honor real, físico... La mayor parte de la acción novelesca se sitúa entre los muros de un sanatorio de alta montaña para tuberculosos, donde los internos tienen que hacer de lado al aburrimiento, a veces a base de cometer auténticos disparates. Un novelón, en fin, que me costó trabajo leer, pero magníficamente escrito, y del que he podido extraer un buen puñado de notas. Animado por haber superado -siquiera someramente- esta prueba, me propongo reintentar leer a Proust, del que dejé a medias su "Por el camino de Swann", primera de las entregas de la heptalogía "En busca del tiempo perdido". Abandoné la lectura, también apabullado por el preciosismo de su prosa. De puro bien escrita, la novela me anonadó y no pude seguir.
Bueno, digresiones aparte, me llamó la atención en "La montaña mágica" la elucubración de uno de los personajes, un escultor tísico, que filosofaba sobre lo necesario de racionalizar el uso del papel del periódico. Fíjense, la novela se publicó en 1924 y la acción se desarrolla en los años previos a la Primera Guerra Mundial. Es decir, que la cosa del reciclaje del papel no es algo reciente. Les transcribo una frase espigada en el pasaje:

"[...] el inconsciente desperdicio y destrucción de todo ese papel de periódico que la gente ignorante echa a las cloacas o al fuego representa una alta traición para nuestros bosques, para la economía nacional [...]"

Como ven, no hay nada nuevo bajo el sol.

jueves, 6 de octubre de 2011

Zafrense en el Congreso de los Diputados

Me alegra muy especialmente que Teresa Angulo figure en las papeletas de las elecciones del 20N, en la cabeza de los representantes por Badajoz y por el Partido Popular. Creo que, aunque probablemente hubiese desarrollado mejor sus capacidades políticas en Extremadura, en altos niveles del Gobierno autonómico, también en Madrid puede destacar. Le deseo suerte, acierto y presencia de ánimo para no dejarse absorber por las mullidas alfombras y preservar intacta su valía política en un ambiente en el que la masa lo es todo.
No es la primera vez que Teresa forma parte de las listas del Congreso. Ya lo hizo hace algunos años, no en primera línea. Quizá recuerde, a mí me satisface recordarlo, que -entonces un servidor era alguien- me llamaron de la presidencia provincial para preguntarme qué me parecería que Teresa fuese en la candidatura. Les indiqué que me parecía una decisión oportunísima y, de inmediato, la llamé y la animé para que diese el paso. Y lo dio.
En otra ocasión, fui testigo de su nombramiento, en un Congreso nacional del Partido Popular, como miembro de la Junta Directiva Nacional. Creo que fui el primero de Zafra en felicitarla -o muy de los primeros, yo estaba allí- y transmití de inmediato la noticia a nuestros entonces compañeros de partido.
En fin, estos son gratos recuerdos de otros tiempos. Luego hubo momentos nada agradables, por nuestra pugna por la presidencia local, tras la cual decidí abandonar la política, promesa que cumplí y que los que me conocen sabe que estoy dispuesto a seguir cumpliendo, a pesar de presiones, asechanzas, maledicencias y tonterías, salvo que, mutatis mutandis y con mucho tiempo de por medio, alguien se acuerde de mí y me coja en una hora tonta, cosa que, a medida que pasan los años, se hace muy difícil dado mi gusto por la vida tranquila -aunque comprometida, a mi modo-. De modo que prefiero que me ignoren.
En fin, Teresa cuenta con mi apoyo moral, si es que sirve para algo. Le reconozco, además, como muy meritoria, su trayectoria: siempre ha estado en el Partido, desde que era una niña, ayudando a su padre, el malogrado Juan Angulo, haciendo de todo. Siempre. No se ha incorporado al ruedo político de modo oportunista, ni nunca ha sido de los que reniegan de todo lo que tenga que ver con ese arte y después suben prestos al carro, por lo que nunca ha tenido que sufrir la afrenta de aparecer ante los ojos de nadie como aprovechada. Además, tiene las espaldas cubiertas, con un vida profesional a la que, si lo desea, puede volver cuando quiera.
Termino.  En otros tiempos me habrían visto ustedes por ahí pegando carteles y dando mítines. Hoy mi apoyo sólo puede ser simbólico: ya saben, no oculto nada, de qué pie cojeo; deseo el cambio y me parece que nuestra candidata local puede ser una buena pieza de ese mecanismo que será imprescindible para sostener al nuevo gobierno. No sé si este apoyo, tan tenue, tan poco vistoso, sirve para algo; por lo demás poco importa, porque un servidor sólo es un humilde librepensador, me desgañite o no. Que Dios reparta suerte. Seguiré todo con interés desde mi casa. Ustedes lo pasen bien.

PD: Por si sirve de algo, sugiero que en el sitio de Internet del PP de Zafra se dé el adecuado protagonismo a la noticia de Teresa. Cuando escribo esto nada figura. Ya han pasado meses de las elecciones y parece que no se actualiza lo suficientemente la página, que debería ser un elemento de comunicación activo y permanente. Es sólo una sugerencia, claro.

viernes, 26 de agosto de 2011

20-N… ¿Y qué?

A petición de algunos lectores, transcribo aquí mi artículo, que debía de haber aparecido en el último ejemplar de "El Mensajero", y que, supongo que por un error, no ha sido publicado.

El esperado anuncio del adelanto de las elecciones generales tuvo lugar hace algunos días. Se abre ahora un período de expectación y de ebullición política. Los partidos empiezan a buscar candidatos a diputados en Cortes; la maquinaria electoral, aún engrasada tras las municipales, vuelve a subir de revoluciones; la prensa elucubra, explora posibilidades de los líderes, difunde encuestas, publica comentarios y análisis. Los ciudadanos, todavía, son el último eslabón de esta cadena. Aún no les toca participar. Pasará el verano y, entonces, vendrán los agobios propagandísticos, y se les exigirá una insoslayable atención, se les atosigará con mensajes contradictorios y se sobarán sus lomos con una amabilidad que, después del domingo electoral, pierde no poco entusiasmo. Es ley de vida, por lo que parece.

Se celebrarán estas elecciones, eso sí, con un elemento distorsionador: la presencia, no sé si física o sólo mediática, de quienes se dan en llamar indignados. Ya tuvimos noticia de ellos durante la campaña electoral para los comicios locales y autonómicos. Seguimos conociendo de sus hechos escalonadamente: ora se impide un desahucio, ora se acampa, ora se pretende poner cerco a cámaras legislativas. Todo esto en medio de una corriente de papanatismo que, por no ser políticamente incorrectos y por no enfrentarse a los seguidores de la corriente insumisa, espiga entre los mensajes que los movilizados lanzan y siempre encuentran alguno con el que coinciden: que si los abusos de los bancos, que si la democracia real, que si las listas abiertas, que si el desprestigio de los políticos… Como si estas cosas se solucionasen con algaradas. Como si la democracia necesitase adjetivos. Como si la fórmula para la solución de los problemas no se contuviese en el mismo sistema, en las mismas instituciones. Como si no hubiese otros métodos de opinión, ajenos a las molestias: que les pregunten a los vecinos y comerciantes de las plazas convertidas en favelas, o a los policías encargados, si sus jefes les dejan, de mantener el orden público. Por cierto, esto del orden público no es un concepto franquista; algunos parecen ignorar que el orden es factor imprescindible en la democracia, porque orden no significa ordeno y mando, sino respeto. Estoy hasta el gorro de distorsiones, manipulaciones y complejos.
Por cierto, inmediatamente que el presidente Zapatero ha dado a conocer la fecha de las elecciones, todo el mundo exclama: “¡coño, el 20 de noviembre, el día que murió Franco!” Y José Antonio, no te fastidias. Me pone de un humor de perros el andar buscando pretensiones en la elección de la fecha. Quizá las haya, pero no voy a perder ni un minuto en intentar encontrarlas. Me importa un bledo si se pretende establecer asociaciones de ideas o si se buscan chistes. Lo que me subleva es que se carguen las tintas en lo accesorio, que se ande removiendo todavía al general Franco, que hace 36 años que reposa bajo una losa bien pesada; que no nos sacudamos de una puñetera vez el polvo de la dictadura o, peor aún, que algunos –levógiros y dextrógiros- lo avienten sin mesura; que no podamos disfrutar de la normalidad sin más pamplinas. ¡Ya está bien, hombre, no me sean tan aburridos!
A ver si lo expreso con claridad: e-lec-cio-nes li-bres. Eso es lo que importa. Eso es lo que garantiza la democracia, con todas sus imperfecciones, pero democracia. Y, como consecuencia de los comicios, la posibilidad de cambio, de esperanza, de mejorar el futuro… Silabeo de nuevo: fu-tu-ro. Pues eso, déjenme de historias para no dormir. Como si quieren que votemos el miércoles de ceniza: memento homo…Votó. Queden con Dios.


miércoles, 24 de agosto de 2011

Autarquía

Lean, si son tan amables, el siguiente párrafo:

"Un país como España, que tiene unas posibilidades económicas infinitas, casi, diría yo, porque es el único país de Europa que resistiría un régimen de autarquía económica, el único país que podría bastarse a sí mismo, el único país en donde la necesidad de desarrollar una industria no crea un grave conflicto o una grave situación de tipo económico, y donde se dan prácticamente casi todas las materias primas necesarias para el desarrollo de una industria que pueda cubrir sus necesidades nacionales, este país, con esa riqueza, con esa potencialidad de gente armada, con unas bases navales y aéreas situadas estratégicamente, sería un grave peligro para la Europa occidental si no fuéramos nosotros los que vamos a salvar a esa Europa occidental."
 
A primera vista, cualquier lector podría situar esta frase en el contexto del franquismo de la autarquía y el aislamiento, ¿no? Pues no. Sorpréndase, si les peta: la frase está tomada del discurso que pronunció Juan Negrín, a la sazón presidente del Consejo de Ministros, ante el Congreso de los diputados, el primero de octubre de 1937. (DS nº 64, página 20). Curiosidades de la Historia.


martes, 16 de agosto de 2011

Un antecesor del toro "Ratón"

Ahora que el toro “Ratón” vuelve a ser noticia por haber dado muerte a un aficionado en una capea, recuerdo que Hemingway, en su “Muerte en la tarde” , refiere el caso de un morlaco que, en la provincia de Valencia, y en el transcurso de cinco años, mató a “dieciséis hombres y muchachos e hirió de gravedad a más de sesenta”. Relata también el escritor el fin del astado, a manos del hermano y la hermana –gitanos- de una las víctimas: siguieron al toro durante dos años con intención de acabar con su vida, sin conseguirlo. Finalmente, el toro fue enviado –se hacía viejo- al matadero, y los hermanos solicitaron permiso, que les fue concedido, para darle muerte. Así lo cuenta Hemingway:


“(…) comenzó sacándole ambos ojos mientras el toro estaba en la jaula para después escupir meticulosamente en las cuencas; luego, tras matarlo seccionándole la médula espinal clavándole un puñal entre las vértebras cervicales, lo que les costó bastante, pidió permiso para cortarle los testículos, y se lo concedieron. Hizo con su hermana una pequeña hoguera al borde de la polvorienta calle frente al matadero y asaron las dos glándulas clavadas en sendos palos; cuando estuvieron a punto se las comieron. Después dieron la espalda al matadero y se marcharon carretera adelante, fuera de la ciudad”.