viernes, 28 de septiembre de 2007

¿Sin comentarios?


Creo firmemente en la libertad de expresión y en su variante fundamental la libertad de prensa. Pero el que en la COPE se digan mamarrachadas infames del calibre que "nunca se ha visto al rey con la víctimas del terrorismo", me parece que rebasa muchas barreras, sobre todo la de la mentira. Pero, en fin, que digan cuanto quieran, mientras no incurran en delito, que los derechos nunca son absolutos.

La emisora de la Conferencia Episcopal, fuente de pingüe negocio, no es mi referente. Pero la Iglesia, en cierta medida, sí. Suelen pronunciarse los obispos sobre multitud de cuestiones, algunas absolutamente políticas. Y me parece bien. También son españoles y pueden decir lo que quieran. Pero su portavoz, Juan Antonio Martínez Camino, según leo en ABC, y me lo creo, ha declinado pronunciarse en apoyo a Don Juan Carlos. Está en su derecho.
Yo también estoy en el mío de hacer con mi dinero lo que me venga en gana. Y desde luego, mientras la Conferencia Episcopal no se manifieste sin ambages a favor de S. M. el Rey, y desautorice las barbaridades pronunciadas por el locutor de la COPE, a mí no me da la real gana de dar un sólo duro a la Iglesia en mi declaración de la renta.
Cada cual que ejerza su derecho: al berrido, al silencio o a lo que quiera. Entre Losantos y la Iglesia, me quedo con ésta última, puesto que, creencias aparte, su magisterio es muy recomendable en infinidad de cuestiones. Pero entre el Rey y los obispos, me quedo con el Rey, que en las cosas terrenales hay que dar al César lo que es del César. Esto es lo que hay.

martes, 25 de septiembre de 2007

¿Y por qué no una calle para Suárez?

Adolfo Suárez ha cumplido hoy, entre brumas, 75 años. Tuvimos noticias de su estado en diciembre de 2003, cuando Gabriel Cisneros (q.e.p.d.) nos lo anunció en Zafra, en el transcurso de su conferencia sobre la Constitución, con ocasión de su XXV aniversario.
La dimensión política de Suárez, ya la conocemos. A la humana nos acerca un poco más la entrevista que publicó ABC el domingo pasado, y que le realizaron hace 27 años. En fin, los que pasamos de los cuarenta y tantos recordamos nítidamente su papel protagonista, al servicio del rey y de España. Su zigzageo político después de UCD no empaña su relevancia en el proceso de nuestra Transición.
Me atrevo a proponer, a ver si alguien recoge el guante, que en Zafra disponga de una calle o plaza. El valor, a Suárez, no se le supone. Está acreditado.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Partidos e Internet


El uso de Internet entre los partidos políticos es fundamental para la transmisión de noticias, ideas, proyectos, actuaciones... El ciudadano tiene la ocasión de acercarse a los distintas opciones políticas a través de la red y conocer más de cerca qué hacen, qué dicen, qué piensan. Creo, por tanto, que es imprescindible el uso de las nuevas tecnologías por las distintas fuerzas políticas.


Eso sí, sería interesante que no sólo se actualizaran las páginas web durante los períodos electorales. Pasadas las elecciones, ya no cabe reiterar los mensajes que tuvieron cabidas en los prolegómenos ni en los momentos inmediatamente posteriores a las citas en las urnas. Mejor sería, pienso, que se colgaran noticias actuales que nos ayudasen a seguir el trabajo de nuestros representantes. De lo contrario puede darse la sensación de que, pasado el torbellino electoral, ya no tiene mayor importancia la comunicación con los votantes.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Banderas en su sitio

Inauguro hoy una sección que, si lo desean, pueden considerar crítica, pero a la que un servidor estima como un repertorio de sugerencias, lo que no implica que, llegado el caso, pueda volver sobre ellas con tono de reproche o censura. Son cosas de la vida cotidiana de Zafra, y si se tercia de algún otro sitio, de esas que, como alguien dijo, pueden oxidar la convivencia.
Empiezo hoy, ya que estamos con una recurrente guerra de banderas por doquier, por sugerir que el día de la Fiesta Nacional, el 12 de octubre, aquél que defendió con emoción contagiosa y honda el veterano José Prat desde la tribuna parlamentaria, se celebre con algo más de énfasis en nuestra ciudad. Ya sé que coincide con los actos de la patrona de la Guardia Civil. Más a mi favor: quizá se pudiera aprovechar esta circunstancia para organizar una ceremonia como el homenaje a la bandera, ahora que por fin parece que el Gobierno de España empieza a usar los símbolos nacionales con normalidad, aunque sea por pulsión electoral.
En otras partes se celebran ceremonias vistosas y, sobre todo, profundas. No veo por qué no pudiera hacerse aquí. Por cierto, y para empezar, bueno sería que la bandera de España, acompañada de las de Extremadura y la de Europa, esté presente en los edificios municipales. No sólo debe exhibirse en el Ayuntamiento, ha de hacerse en el resto de los locales de titularidad municipal. Se ha convertido en una rutina sin sentido el que no ondeen las banderas. Mea culpa, yo también fui concejal de régimen interior y no reparé en este detalle. Ahora que lo veo desde la perspectiva, ruego a quien corresponda que obre de acuerdo con la ley.
Las banderas no son un trapo (me asquea oir tal cosa), son un símbolo y representan a nuestra nación. Honrándolas a ellas nos honramos a nosotros mismos y apostamos por la convivencia constitucional.


sábado, 8 de septiembre de 2007

Nueva conferencia del Foro

Vamos a celebrar ya la sexta conferencia del Foro. Lo haremos el 18 de octubre, en Bodegas Medina (C/ Cestería). Trataremos el apasionante tema "la Transición española", y contaremos para ello con un protagonista muy cualificado, D. Rodolfo Martín Villa, ex-ministro de la Gobernación y del Interior y ex-vicepresidente del Gobierno.
En el boletín de opinión, aparte de firmas de Zafra, de la categoría de D. Joaquín Castillo o D. Juan García Gutiérrez, contaremos con artículos especialmente preparados para el Foro por el Pte. del Congreso o el portavoz de algún partido político de representación nacional.
Están ustedes invitados.

sábado, 25 de agosto de 2007

Ya están aquí

Le fusilo un artículo a Amadeo de Argángary, publicado en 2005, y muy a propósito para las fechas que vienen.

Como obedeciendo ciegamente la consigna musical de El Dúo Dinámico, “el final del verano llegó, y tú partirás”, salen de sus refugios veraniegos y retornan a la cotidianidad. ¿Quiénes? Pues, como podrán imaginar, los anuncios de fascículos en la televisión, los políticos (aunque algunos no se han ido del todo, no sabemos si para bien o para mal) y, por supuesto, la liga de fútbol.

Las fascículos, inevitables compañeros de los que retornan de vacaciones con grandes propósitos de ampliar su formación, o simplemente buscando algo de ocio que les haga olvidar que se les acabó el dolce far niente, son una auténtica plaga que invade, inmisericorde, las franjas publicitarias de la televisión. Menos mal que, como más bien escucho la radio, me libro del coleccionismo de soldaditos de plomo, de construcciones medievales realísimas, del manejo profesional de los ordenadores y, en fin, de toda una legión de cosas presumiblemente inútiles.

La vuelta de los políticos suele ser igual de pesada. La inmensa mayoría viene con sus carteras plagadas de papeles, cada uno el los cuales contiene, seguro, ideas a mogollón. Soy de los que opinan que el político de raza no deja de dar vueltas al coco, ni siquiera bajo la sombrilla. Además, son los agentes del fenómeno del “otoño caliente”, inevitable año tras año: las paridas del verano, los proyectos aparcados, los dislates de unos, la soberbia de otros, la incompetencia de los más, se mezclan en el matraz de los ambientes políticos, se agitan suficientemente, y voilà, ya tenemos alimento para las páginas de los periódicos y los telediarios, siquiera hasta Navidades. Menos mal que siempre hay gentes sensatas que aportan ideas serias, trabajan y se preocupan de verdad por los problemas de los demás.

Y, por fin, el fútbol, inevitable aliado del domingo. Sonsonete radiofónico añorado por tantos, que no pueden vivir sin la agilidad de esos locutores que lo mismo cantan el minuto y resultado o anuncian los mejores puritos, con el mismo entusiasmo que si estuvieran narrando el resurgimiento de la mismísima Atlántida de entre las aguas oceánicas. Volverán las polémicas arbitrales, los futbolistas que piden “más minutos”, las derrotas explicadas a la usanza tradicional: “el fútbol es así”, los entrenadores en la picota… Todo está visto, todo se repetirá, en ese soniquete radiofónico embriagante, que nos hace olvidar lo aburrido que puede ser un domingo más, como tantos otros, en esa vida tan normal, tan gris, que nos ha tocado en suerte. El entusiasmo del locutor quizá se nutra del enervamiento de las masas aburridas.

Don Antonio Díez-Cañabate, allá por 1959, ya diagnosticaba, no sé si con certeza: “¡Ay, el gentío! ¡Qué pobre humanidad folletinesca, alimentada en un tiempo por la mitología, en otro por los libros de caballería, en otro por las novelas por entregas, ahora por el cine y la radio!” ¿Siempre algo que nos adormezca el espíritu? Quién sabe.

En fin, la cosa me ha salido hoy un tanto pesimista. Pero bueno, el otoño está a la vuelta de la esquina, aunque antes que llegue meteorológicamente nos sumimos en él psicológicamente, tal vez por causa del síndrome de la vuelta de las vacaciones, quienes las hayan disfrutado, acaso porque tiene que ser así. Ya llegará la alegre primavera.

jueves, 23 de agosto de 2007

Gozosamente sin comentarios

Publicado en "Hoy", el 5 de marzo de 2000.

domingo, 19 de agosto de 2007

Gobierno de España: ¿Cuestión de imagen?

Hace días que viene apareciendo en la prensa la cuestión del concurso para el diseño de un logotipo que represente al Gobierno de España. Leo en El País de hoy la última referencia a este asunto. La periodista cita que “el Gobierno ha iniciado el rescate de una palabra en disputa: España”. Añade que “El Gobierno inicia, sin ruido, su pugna por esos símbolos”.

Así queda recogido en el periódico pro-gubernamental el hecho de que Rodríguez Zapatero se ha percatado de que tiene unas elecciones a la vuelta de la esquina y que hay infinidad de personas, incluyendo a sus votantes, discrepantes con políticas ya practicadas, que dejan bien maltrecha no la imagen, sino la esencia de España, o estepaís, si así lo prefieren.

Digo yo que lo que el Gobierno tiene que rescatar no es la palabra España, sino el mismo concepto de España, su incardinación constitucional y su realidad secular. Mejor es que olviden aquel invento del federalismo asimétrico y se hagan conscientes del daño que han hecho al puentear la Constitución con el Estatuto de Cataluña (aún nos queda por ver en qué queda la cosa en el Tribunal Constitucional). También que recapaciten sobre la afrenta que ha supuesto la negociación con ETA: discutir sobre Navarra o sobre inventados derechos de autodeterminación es ir contra “la palabra en disputa: España”, o mejor, contra España como nación. Claro está, el concepto de nación española no está muy claro en el caso de Rodríguez Zapatero, al que veo más afín a tesis plurinacionales.

Respecto de los símbolos, bueno sería que se empezara por cumplir la ley y se obligara a las administraciones públicas a que la bandera nacional (nacional de España, porque España es una nación) ocupara el lugar que le corresponde en tantos sitios en los que, por no molestar, se permite que esa imagen que ahora se quiere reforzar se vaya difuminando poco a poco, y con ella el mismo sentido de españolidad, hasta que llegue el día en que muera por inanición. Y que usen los de izquierdas los símbolos de España, su bandera, su escudo, su himno, sin complejos. Que son de todos, y todos pueden hacerlos suyos con el debido respeto. Quien no los luce con orgullo es porque no quiere. O porque prefiere hacer alarde de la bandera tricolor de la II República (la de la I siguió siendo roja y amarilla) y exhibirla por doquier. Bien, que lo hagan si quieren: pero están en la misma situación de alegalidad que quienes usan la bandera con el águila de San Juan. Salvando la siguiente diferencia: la segunda tiene los colores que la Constitución determina, y fue legal hasta 1981 ó 1982, no recuerdo, cuando se cambió el escudo. Yo prefiero la actual, ciertamente. Pero si hubiera seguido la antigua me hubiera dado lo mismo, porque no por ello tendría para mí significación franquista alguna. Si el pueblo soberano la hubiera reconocido como tal, ni franquismos ni narices.

En fin, que el Gobierno quiere gastar algo de dinero para hacer notorio cierto giro. Bueno, pues que lo gaste. Pero ya estaban usando desde hace algunos meses el escudo de España, por el que no hay que pagar nada, y el texto “Gobierno de España”, a su lado, sin necesidad de más zarandajas. Y, encima, resulta que el modelo que escogen es primo hermano del logotipo alemán. Resignación. Si esto sirve para que Rodríguez Zapatero, el Gobierno y el PSOE cambien de actitud y de tesis, bienvenido sea. El tiempo nos dirá.

Nota: la imagen que ilustra esta entrada está obtenida del Ministerio para las Administraciones Públicas.

sábado, 11 de agosto de 2007

Un día en el parque

Es cierto que hay que recompensar el esfuerzo, ya nos lo hacía entender el padre prefecto cuando en el colegio de los jesuitas de Villafranca se procedía a la proclamación de dignidades y empezaba su relación con la frase “para mayor gloria de Dios y estímulo en el trabajo…”. Por eso no es mala cosa que a los chavales, que han sacado buenas notas, los monte uno en el coche y los lleve a uno de esos parques temáticos que hay por España, para premiar el resultado de los estudios. Se trata de pasar un día agradable, disfrutando de las atracciones y espectáculos que tales sitios ofrecen, y que tanto gustan a los niños.

Llegado el día, madruga uno, puesto que tiene que tragarse más de cuatrocientos kilómetros. Y, por supuesto, te atavían con unos pantalones cortos para que, so pretexto de ir más cómodo, quedes inmerso en la masa de turistas que pululan por todas partes en verano, y no des la nota; obedientemente me pongo el pantaloncito y me calzo unas zapatillas deportivas. Eso sí, a pesar de una multitud de protestas, exijo y consigo llevar conmigo mi sombrero de paja que, como ahora mismo se verá, es de grande utilidad, aunque pueda parecer que no conjunta en absoluto con la indumentaria.

Bien, llegamos al parque. Aparcamos y, de inmediato, descubro cuál es el denominador común de estas grandes superficies del moderno ocio: la cola. Exactamente tres cuartos de hora me cuesta adquirir la entrada al parque, bajo un sol de (in)justicia. Ahora mi sombrero de paja es práctico y amigable, aunque destroce el look, cuestión que como comprenderán los que me conocen, me importa poco, porque poca cosa puedo aportar a la estética moderna.

Entramos por fin, tras pagar sólo cien euros gracias a nuestra condición de familia numerosa. De inmediato, cola para hacerse la foto con el muñeco que representa determinado personaje de los dibujos animados. Niños y mayores. Estos últimos, entre los que me incluyo, imagino que con mayor ilusión, no en vano eran los personajes de nuestra niñez. Los chavales de ahora, con videoconsolas, Internet y demás gollerías tecnológicas no sé si conocen a aquéllos héroes que nos alegraban las tardes. Pero bueno, allí están, pugnando por hacerse un hueco junto al muñequito.

Más adelante, cola para entrar en atracciones con decorado sugerente y que prometen grandes dosis de emoción. Como un servidor no está para esperas ni sorpresas, deja que la familia suba a la atracción, y mientras se merca una coca-cola. Dos euros y cincuenta céntimos, oiga. De inmediato evoco los paisajes de Sierra Morena, con Luis de Vargas y los siete niños de Écija al trote. Dos euros y cincuenta céntimos, es decir, cuatrocientas dieciséis pesetas. En fin, miro alrededor y comprendo que mantener todo aquello debe ser caro. Templo mi ira, me quito del magín a los ecijanos, y a otra cosa.

Proseguimos hasta llegar a otra atracción. Miro el cartel de advertencias: “Cuidado los que padezcan de claustrofobia”. “No subir si tiene problemas cardíacos”. “No entrar si está mojado”, y así un largo etcétera de avisos. De modo que decido no entrar aquí tampoco y espero sentado en un estratégico banco junto a la puerta de acceso y a la sombra. Para entretenerme, y como me malicio que la cola es inevitable, me dedico a la observación. ¡Y vive Dios si observé! Una hora de espera.

Digo que me dediqué a observar. Intento establecer una taxonomía del personal que circula por el parque: destacan los tarzanes (y tarzanas) con el torso descubierto, por el calor y porque hay atracciones en las que uno se moja. Los niños sabelotodo que explican pormenorizadamente a sus papás los secretos del parque. Los abuelos que hace una hora eran complacientes y ahora aparecen desesperados… En fin, dejo la clasificación porque a mi lado se sienta una señora con uno de esos niños resabidos, que se empeña en explicar que nos encontramos ante una atracción de simuladores. Menos mal que hay un buen paso de tórtola donde estoy sentado, y la vista se refresca.

Frente a mí, las máquinas de refresco expenden docenas de frascos. Dos cincuenta, suma y sigue. A la derecha, una torre gigantesca e infernal desde la que se desploman, sentadas en un artefacto, varias personas a las que sólo se ven sus piernas, que sobresalen como lombrices. La gente se asoma a la puerta de la atracción en la que espero: “Son simuladores”. Las tórtolas siguen su paso. Los refrescos siguen enriqueciendo al concesionario. Las lombrices suben y bajan entre alaridos de los aventureros. El niño no se calla. La madre no quiere entrar. El infante insiste. El personal pasa: “Son simuladores”. El calor aprieta. Mi gente no sale de la atracción. La mente se me nubla, me ofusco. Veo que la máquina de refresco expende lombrices, mientras de la torre salen coca-colas. Alternativamente, los simuladores suben a la torre, las tórtolas salen de la máquina de refrescos y las lombrices hacen cola. Me rescata del delirio mi familia, que sale intentando contarme en qué consiste la atracción: “Son simuladores”.

Sobrevivo a duras penas. Es la hora de comer. Ingiero, a un precio también adecuado para amortizar las instalaciones, unos sándwiches (si digo bocadillos queda peor). A toda prisa nos vamos para ver más espectáculos. Acrobacias, saltimbanquis, más colas. Nada de siesta. Deprisa, deprisa. Otra cola para ver una ¡simulación! sobre efectos especiales. Realmente divertida. Otra para montar en un cochecito dizque de época, para hacer un supuesto recorrido por Los Ángeles y aledaños. ¡Puff! Ahora unos bailarines, ahora más acrobacias…

En fin, llega el momento de comprar los souvenirs (“recuerdos” no es palabra que pegue en este lugar). Otros tres cuartos de hora. Conseguidos los peluches, las postales y demás objetos, salimos al fin. Ha sido una magnífica jornada en el parque. Los chavales se lo han pasado de lo lindo y yo disfruto con ellos. Pero, entre nosotros, mal rayo me parta si vuelvo. Por cierto, mientras salgo por los tornos, varios niños, a voz en grito, claman a sus papás: “¿habéis visto los simuladores?”. ¡Grrr…!

domingo, 5 de agosto de 2007

¡Vaya con la Fórmula 1!

Vaya faena le han hecho a nuestro campeón. De modo que se clasifica para salir en primera posición en la carrera de hoy, pero la Federación lo sanciona por seguir las indicaciones de su equipo, beneficiando correlativamente a su compañero de escudería; éste no las obedeció, y no pasa nada. Parte hoy el primero y gana, mientras Alonso debe resignarse con la sexta plaza, acabando el cuarto.
¡Jesús, que jaleo! Si mismamente parece que estamos ante los codazos cuando se elabora una lista electoral. Por supuesto, me quedo con Alonso.

sábado, 4 de agosto de 2007

¡Abajo con el toro!


Nacionalistas e inonoclastas de pura cepa, unos maulets o como demonios se llamen, han derribado el último toro de Osborne que permanecía en pie en Cataluña. Evidentemente, si el toro fuera un mero anuncio, no tendría mayor trascendencia la cosa, más allá del reproche moral y jurídico que merece todo acto vandálico. Pero como resulta que el archiconocido cornúpeta es ún símbolo que evoca con claridad a lo español, hasta el punto que en muchas banderas sustituyen el escudo por su silueta, no hay que permitirle que permanezca en pie. El toro ha sido abatido con una de las peores alevosías posible: la de la estulticia disfrazada de cosa política.
No sé si ahora irán a cargarse los grupos electrógenos que el ejército de España ha instalado en Barcelona para dar corriente a los damnificados por el apagón de hace días. Ya, lo sé, ésto que acabo de decir es demagógico. Pero es mejor una pequeña dosis de demagogia que un exabrupto, que es lo que me pedía el cuerpo.
Supongo que la inmensa mayoría de los catalanes, de los que se predica el seny, y que comprenden que juntos se va mejor que no separados, habrán evaluado a los atrevidos abatidores de toros de un modo muy negativo: suspenso sin paliativos. Por mi parte, me atrevo a reclamar la vuelta a los corrales. Pero no del toro, sino de esos maletillas que jamás llegarán a toreros.

sábado, 28 de julio de 2007

Los tiempos cambian (X)

Curiosa publicidad. Las chicas del anuncio están contando camiones. Se supone que todos son de la marca Ebro. Hoy, lógicamente, la estética de los anuncios es totalmente distinta. Seguro que las chicas estarían en paños menores, encaramadas en la cabina del camión, o algo así.

En fin, los tiempos cambian. Eso sí, si las chicas quieren entretenerse en contar camiones, sólo tienen que pasear un rato por la Avda. Díaz Ambrona. Por decenas circulan por allí.

La situación de esa avenida es grave. El tráfico cada vez es más intenso y hay que adoptar medidas. Llevo años diciéndolo, desde la tribuna política y desde la mediática. A ver si de una vez la Junta de Extremadura, titular de la ctra. EX-101, de la que Díaz Ambrona es travesía, toma conciencia del asunto.

Propongo, a mayor abundamiento, que el consejero de Fomento se siente en la puerta del Bar Hernández durante dos horas y, mientras trasiega vino de la tierra, o cerveza, o zarzaparrilla o lo que le pete, vaya haciendo rayitas (con el bolígrafo, oiga) en un bloc cada vez que pase un camión. Entretenimiento seguro.
(La imagen apareció en el periódico "Hoy" del 2 de abril de 1968)

viernes, 27 de julio de 2007

Ha muerto Gabriel Cisneros

Acabo de enterarme del fallecimiento de Gabriel Cisneros Laborda, uno de los padres de nuestra Constitución, histórico de la política española de los últimos treinta años y, por lo que conocí, buena persona, excelente conversador y todo un caballero.

Tuve la suerte de conocerlo personalmente en diciembre de 2003 cuando un servidor era presidente comarcal del Partido Popular y accedió a mi invitación para impartir una conferencia sobre el XXV aniversario de nuestra Constitución. Hicimos un acto en el que no hubo ninguna simbología partidista, puesto que se trataba de homenajear al instrumento que sustenta la convivencia en nuestro país. El acto fue un éxito, se llenó el salón del Huerta Honda con gentes de toda ideología. Posteriormente, cenamos acompañados por algunos miembros de mi junta directiva y otros invitados de Zafra. Por la mañana lo acompañé en un paseo breve por la ciudad.

Se nos ha ido un buen español y demócrata convencido. Uno de aquéllos que supieron ser generosos y pensar que España merecía la pena y que por tanto había que buscar un nuevo marco político que permitiese la reconciliación y la normalización política. Descanse en paz.

jueves, 26 de julio de 2007

Anasagasti

Dice el senador Anasagasti que la familia real está llena de vagos e impresentables. Bonita cosa. Un senador del reino bien acomodado ataca por elevación. Este senador, partidario de la autodeterminación, de momento se ha autodeterminado del respeto y del sentido común y, por supuesto, de la buena educación.

En fin, sólo recordarle que hubo un 23-F, en el que el "vago e impresentable" hizo que gentes como el ilustre parlamentario puedan estar donde están diciendo lo que dicen, sin que nadie los moleste. Y, además, con los privilegios de la inmunidad e inviolabilidad que su escaño le proporciona.

miércoles, 25 de julio de 2007

Los tiempos ¿cambian? IX



Hace unos meses causó sensación la fotografía que mostraba al presidente del Banco Mundia. Paul Wolfowitz, con los calcetines rotos. Seguro que recuerdan la fotografía. Simple anécdota, claro, pero supongo que provocaría el sonrojo del alto cargo. Aunque imagino que no le molestaría tanto ésta imagen como las noticias sobre trato privilegiado en la institución que dirigía en favor de su novia, lo que provocó su dimisión.


En fin, esto de andar con la indumentaria hecha un desastre no es cosa nueva, fíjense en las suelas de los zapatos del protagonista de nuestra siguiente fotografía:
Ciertamente, este hombre necesita unas medias suelas. Claro que, en este caso, no se trata de un alto funcionario ni de un líder político. Es un simple profesor de física de la universidad de California, que comparece ante el Senado en su condición de perito.
En fin, con un buen zapatero (con perdón), la afrenta de la foto no hubiera tenido lugar. Quizá nuestro protagonista no tuviera tiempo para llevar sus zapatos a remendar; su mente debería de estar ocupadísima con átomos, moléculas, fuerzas, masas, gravedades, energías y otras tantas cosas de esas que nos martirizaban a los de letras.
Ya lo saben, si tienen que aparecen en prensa, repasen la indumentaria. Despues, no se quejen.
Fotografía publicada en "Hoy", el 18-7-69.

lunes, 23 de julio de 2007

Badajoz-Granada, por Zafra.

Las comunicaciones son fundamentales para nuestro desarrollo. No vivimos de la agricultura, sino de la industria, del comercio, de los servicios que prestamos a la comarca y al sur de Extremadura. Por eso es fundamental no perder la batalla por la autovía Badajoz-Granada en su trazado natural, es decir, por Zafra. Mientras fui concejal defendí estas tesis en prensa (véase el periódico hoy del 9-4-2006)
http://www.hoy.es/pg060409/prensa/noticias/Prov_Badajoz/200604/09/HOY-PBA-091.html

También pregunté al alcalde por tan importante cuestión en dos plenos. Transcribo las preguntas y las respuestas:

Pleno 7-6-06

El Sr. Fernández Calderón ruega al Sr. Alcalde que insista y haga las gestiones ante las Administraciones competentes en orden a conseguir que el trazado de la autovía 432 Badajoz-Granada pase por Zafra, pues puede haber presiones de otras localidades para que pasen por ellas la autovía, y pregunta si tiene conocimiento de algún dato concreto sobre este trazado.

El Sr. Alcalde manifiesta que ante la publicación en prensa del posible trazado de la carretera N-432 por lugar distinto del actual ha recabado información de Fomento y de la Consejería y de momento no hay nada todavía pero que cabía la posibilidad de esas otras dos propuestas y es entonces cuando se ha manifestado en contra de esos otros trazados. Zafra tiene mucho que decir en ese sentido. Cuando haya otras informaciones y estudios previos se trabajará en ese sentido. No vamos a consentir un trazado distinto del habitual que es Zafra-Llerena-Granja de Torrehermosa-Azuaga.

Pleno 13-7-06

El Sr. Fernández Calderón se interesa por las siguientes cuestiones, solicitando información sobre ellas al Sr. Alcalde:
- Trazado de la autovía N-432
.

Respuesta del alcalde: "Respecto al trazado de la N-432, no hay ninguna noticia nueva."


Ahora, las noticias son que el desarrollo de la autovía puede ser: Badajoz-Almendralejo por A5 y desvío por Solana de los Barros, A66 (Ruta de la Plata) y desvío en el "Cruce de la Muerte" hacia Córdoba, si no me equivoco.


¿Qué procede hacer ahora? Menos tirarse los trastos a la cabeza o cruzarse de brazos, todo. Hay que empezar por que la Corporación se una y comisione al alcalde para exigir a la autoridad de Fomento que ejecute la obra por su trazado natural. ¿Que es más costoso? La rentabilidad hay que medirla a medio y largo plazo y en términos de desarrollo de toda la provincia. El trazado por Zafra sitúa a Portugal y a Badajoz en contacto inmediato con el sur extremeño. Esta comunicación es desarrollo y el coste ha de ser perfectamente asumible. Este tema sí interesa al ciudadano. Muévanse nuestros representantes al unísono, si es posible.

domingo, 22 de julio de 2007

No todo vale

Siempre he sostenido que no todo vale. Que el fin no justifica los medios. Por eso me resulta escandaloso que los humoristas gráficos de "El Jueves" hayan perpetrado la barbaridad de caricaturizar a los príncipes del modo que lo han hecho. Podemos discutir largo y tendido sobre la libertad de expresión, derecho fundamental que me es muy grato. No voy a hacerlo, el debate ya está trillado y no me apetece. Pero el sentido común me dice que el respeto debe estar siempre presente; que la ironía no puede zaherir, que no se pueden pisotear ciertas cosas alegremente.

No hay derechos absolutos. Todos tienen un límite. Las leyes y la jurisprudencia los contemplan. Por eso no es de extrañar el secuestro de la revista. Lo que sí me maravilla es que mi admirado Ángel Acebes, con tal de criticar al muy criticable Conde Pumpido, avale el escarnio de la caricatura, amparándolo en la libertad de expresión. No se pensaba lo mismo cuando el PP de Extremadura sacó (bien tarde, por cierto) a relucir las fotos blasfemas de un fotógrafo extremeño.

En ambos casos, el de las fotos y el de la caricatura, la cuestión es la misma. Una cosa es ser transgresores y otra muy distinta ofender gratuitamente. El mismo director de "El Jueves" ha declarado en TV que ellos están al límite. Pues moverse en esa zona es arriesgado, porque algunas veces se rebasa la raya. Lo han hecho, y la Justicia ha actuado. Y creo que bien. El que quiera hacer caricaturas con contenido, buen gusto y enjundia, que aprenda de Mingote, por ejemplo. Y quien desee dibujar con mal gusto, que lo haga, pero sin pasarse.

sábado, 21 de julio de 2007

Los tiempos cambian (VIII)

Hoy sería inconcebible (e ilegal) que chavales con 10 ó 12 años ya trabajaran. Pero hace 40 años era frecuente el abandono de los estudios, bastaba con saber leer y escribir discretamente y conocer "las cuatro reglas"; a partir de ahí, el trabajo era la salida inmediata. Los chicos se colocaban de aprendices y contribuían al sostenimiento de la familia.

Ahora los estudios son obligatorios hasta los 16 años. Las oportunidades se multiplican. Los medios crecen. Eso sí, el resultado tras la LOGSE no parece el más alentador. Las exigencias parece que no son demasiadas y el estudio, que creo que es un camino de esfuerzo, no parece que se aliente demasiado desde determinadas instancias. Fracaso escolar, violencia en las aulas, desánimo, son consecuencias inevitables.

En fin, a tiempos distintos, problemas distintos. Antes muchísimos chavales se iban de aprendices. Ahora muchos permanecen obligados en las aulas sin ninguna motivación ni aprovechamiento. ¿Es óptima la edad de 16 años como obligatoria para permanecer en el sistema educativo? Quizá sí. Pero permanecer no debe significar vegetar ni estorbar. Digo yo.

(Imagen, periódico "Hoy" del 28-7-68)

domingo, 15 de julio de 2007

Cambios en Rambouillet

Gérard Larcher vuelve a la alcaldía de Rambouillet, tras su paso por el Ministerio de Trabajo durante los últimos tres años. Mis lectores ya conocen de él, recordarán que escribí una nota sobre tan peculiar y entrañable personaje el 19 de mayo:

http://juancfernandez.blogspot.com/2007/05/gerard-de-rambouillet.html

Por su parte, el anterior alcalde, que tan dignamente sustituyó a Larcher, Jean-Frédéric Poisson, pasa a ocupar la primera tenencia de alcaldía y ocupa escaño de diputado por la circunscripción de Yvelines.

A ambos les reconozco una gran valía personal y política y les deseo lo mejor. Espero, por lo demás, que las relaciones entre nuestras dos ciudades se vean potenciadas. Las posibilidades son grandes. Es preciso trabajarlas. En ese sentido, también deseo éxito a la Corporación de Zafra, y sensibilidad para enfocar adecuadamente la cuestión.

miércoles, 11 de julio de 2007

Los tiempos cambian (VII)

¿Recuerdan la publicidad de Radio Maymó? Yo la veía con frecuencia en los tebeos. Al encontrarla en el periódico no me he resistido a reproducirla.

Evidentemente, los aparatos de radio que monta el personaje de la historieta no tienen nada que ver con los de hoy: alta tecnología, cada vez más fiable y con más prestaciones, y cada vez con un tamaño más reducido.

La formación tampoco es la misma. Podríamos hablar mucho de ella, es un tema polémico. Pero sí puedo decir que conozco a decenas de chicos que han cursado formación profesional en el instituto donde trabajo y han encontrado trabajo con relativa facilidad. Por lo demás, siguen existiendo las academias de enseñanza por correspondencia, que nos machacan con su publicidad y que alguna utilidad tendrán. No sé si Escuela Radio Maymó existirá aún, pero nos brinda esta oportunidad para el recuerdo y para encomiar el afán de superación del personaje del anuncio.

Anuncio publicado en el periódico "Hoy" el 27 de agosto de 19 67. ¡Casi 40 años ya!