viernes, 22 de abril de 2016

Un líder ¡independiente!

El joven líder de Ciudadanos, Sr. Rivera, sugiere como solución al bloqueo que impide formar Gobierno buscar a una persona prestigiosa, independiente, que encabece el Gabinete. Uno, torpe, se hace algunas preguntas:
1.- ¿Y qué pasa con los representantes elegidos por la ciudadanía en unas elecciones libres? ¿Por qué hay que recurrir a un tercero?
2.- ¿No sería más fácil que instara a su socio, el Sr. Sánchez, para que gobierne con quien ganó las elecciones, y le animara a no coquetear con quienes profesan ideas contrarias al espíritu y a la letra de la Constitución?
3.- ¿Deberíamos convocar, en vez de elecciones, un concurso-oposición?  
4.- Como el independiente debería obtener el apoyo del Congreso, ¿quién sería el guapo que lo lograra?

martes, 8 de marzo de 2016

Idea para un MUSEO DEL TURISMO en Zafra

He presentado al alcalde y he hecho llegar a los grupos municipales de la Oposición una idea que se me ocurrió después de la publicación de mi libro sobre la historia del turismo en Zafra. Se trata de estudiar la posible creación, si la Corporación lo estima pertinente, de un Museo del Turismo en la localidad.
No se trata, si me permiten la expresión, de una Oficina de Turismo "aventajada", sino de un sitio en el que se explique el fenómeno turístico en términos generales y, por supuesto, en el nivel local.
Me parece que esta idea, si llega algún día a convertirse en proyecto, podría contribuir a hacer de Zafra una ciudad museística: Santa Clara, Medicina, parece que algo habrá referido al ferrocarril... y Turismo, proporcionarían una oferta difícil de igualar en muchos kilómetros a la redonda.
En fin, por si algún lector curioso quiere conocer el texto que presenté en el Ayuntamiento, les pongo el siguiente enlace:


No hace falta ir a Salamanca para comprender la dificultad de la empresa, pero ahí queda. Me pareció que esta idea no debía de quedármela para mí, sino aportarla por si en el Ayuntamiento la encuentran interesante. 

domingo, 31 de enero de 2016

Libros viejos

Me gusta pasear por las viejas ciudades. Al socaire del anonimato, el paseante se vuelve transparente. Lo que cuenta es el paisaje, tantas veces monumental, tantas desangelado. Y sus gentes, tan variopintas, en sus idas y venidas, a las que el observador intenta catalogar en un ejercicio que le entretiene y le divierte: cuál es el motivo de sus prisas, a qué se dedican (por su pintas), qué ideología profesan (por el periódico que llevan algunos)... Si el entorno urbano, de añadidura, es amable, y el clima benigno, el paseo se convierte en deleite, y se pueden recorrer un buen puñado de kilómetros sin apenas cansancio y sin darse cuenta; para reconstituirse y darle alegría a la andorga están también las cafeterías y bares de toda la vida, donde recompone uno el ánimo con un café o, a horas adecuadas, con una cerveza y alguna gollería.
Por circunstancias que no vienen al caso, hoy, domingo, me he pateado Sevilla. Una vez más. Y lo he hecho desde antes del amanecer hasta bien entrada la mañana. Es un placer recorrer las calles apenas transitadas, circular sin tener que esquivar a las oleadas de viandantes (aunque se pierda uno el ejercicio de la taxonomía urbanita), pararse aquí y allí a fijarse en detalles que se ven distintos a horas no habituales para el visitante...
Cuando llevo varios kilómetros, me doy de bruces con lo impensable: apenas son las nueve de la mañana, y una librería tiene abierta sus puertas. Es una librería de lance, y no puedo resistirme a entrar y cargar con algunos tomos. Gozosa experiencia, disanto, Sevilla y libros viejos.
Para documentar algunas de mis osadías sobre la historia (iba a ponerles osadías históricas, pero esto podría prestarse a equívocos) llevo años comprando libros descatalogados, sobre todo por Internet. Pero verlos físicamente, cogerlos, ojearlos/hojearlos, es otra cosa. Hacerte con ejemplares que tuvieron otra vida, resucitarlos, reubicarlos, extraer su savia que nunca deja de fluir (un libro no se agota) es un deber moral.
A veces los vetustos ejemplares esconden sorpresas: una dedicatoria, la estampa recordatoria de la confirmación de alguien que, tirando del hilo (otra vez Internet), descubres que es alguien, unas notas manuscritas al margen (¿se sigue haciendo eso?)...
Hoy, en Sevilla, he experimentado unos minutos de felicidad. He rescatado del depósito unos volúmenes que ahora pasan a ser míos. Pero siempre, siempre, siento alguna desazón cuando adquiero este tipo de libros: son tomos expósitos, desahuciados, que en su día formaron parte de alguna biblioteca quizá construida con tesón y no poco desembolso y, seguramente, malvendida por herederos insensibles casi al peso. Libros huérfanos que requieren una nueva acogida, ser leídos una vez más, ser sopesados, manejados, subrayados... Ejemplares que nada piden y dan mucho.
La librería, que no es que sea espectacular, se llama Maymen, está en la calle Recaredo, y merece que se le reconozca, aunque sea por este humilde escribidor, el espíritu valiente de ofrecer al paseante un aliciente que colme el domingo.

viernes, 29 de enero de 2016

Crímenes de lesa democracia (El rayo que no cesa)

En octubre de 2014, y bajo el título "Crímenes de lesa democracia", les puse lo que a continuación les transcribo:

En enero del año pasado me publicaron en "Hoy" un artículo al que titulé "Crímenes de lesa democracia". Afirmaba en él que quienes se corrompen, sobre todo en tiempos de crisis y de desazón de la ciudadanía, añaden a sus delitos el crimen de lesa democracia porque sus colusiones son abono de los demagogos, tan dañinos para el sistema y para la salud social.
Hoy es buen día para recordar aquel artículo. 
No me apeo, eso sí, de algunas opiniones que también sostengo hace tiempo: uno, los políticos son como nosotros, puesto que salen de entre nosotros. Que levante la mano quien alguna vez no hay pedido una factura sin IVA. Dos, la justicia debe pronunciarse; entre tanto, salvo evidencias incontestables, debemos evitar constituirnos en jueces. La presunción de inocencia no es un invento banal, sino una garantía democrática que muchas veces ignoramos.
En fin, el daño está hecho. Es hora de esperar que los partidos que pueden dar sostén al sistema actual se centren en hacer que la ciudadanía vuelva a confiar en ellos y deje de lado aventuras presuntamente románticas, que no son más que ejercicios de una demagogia que consigue cegar a tantos, hasta el punto de impedirles ver las barbaridades que se proclaman al socaire de unos nuevos tiempos que de nuevos no tienen nada, porque ya está todo inventado, todo experimentado y, por lo tanto, sabemos a ciencia cierta qué planteamientos han conducido al desastre más absoluto.


Hoy, casi año y medio después, es buena ocasión para recordar lo escribo.
Si desean leer el artículo al que me refiero, pulsen aquí.

Y, con dolor de mi corazón, las noticias de hoy me hacen también reiterarme en lo dicho en otro artículo, que me publicaron en el mismo medio en junio de 2015, sobre la infanta D.ª Cristina, a quien con toda sinceridad deseo sea declarada inocente, sin perjuicio de lo que en el texto expongo. Si quieren leer ese otro artículo, pulsen aquí.

miércoles, 20 de enero de 2016

Cuidado con las indigestiones


Será que a buen hambre no hay pan duro. O quizá por rabia. Me parece que el Sr. Sánchez sufre una mezcla de fobia al PP y ansia de poder acrecentada por su instinto de conservación. O vaya usted a saber. El caso es que no hay escrúpulos y el líder socialista está dispuesto, según parece, a masticar y tragar cualquier cosa. Él y su partido verán. Pero los alimentos inadecuados producen indigestiones. Y cosas peores.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Feliz Navidad

Adoración de los pastores. Bartolomé Esteban Murillo. Museo de Bellas Artes de Sevilla.
Feliz Navidad y próspero año 2016.

martes, 15 de diciembre de 2015

Cuando un candidato renuncia

Ayer se sustanció el debate entre el excandidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, y el actual presidente, Mariano Rajoy. Digo excandidato porque Sánchez renunció por completo a sus aspiraciones a la presidencia. Su objetivo fue nítido: mantener a toda costa la segunda posición que le anuncian las encuestas más favorables, evitando la sangría de votos por la izquierda que convierta en realidad lo que pronostican las más desfavorables. Un candidato real, convencido de sus aspiraciones, no hubiese utilizado el estilo bronco y faltón, ni hubiese recurrido a la descalificación personal: habría rebatido los argumentos de su oponente con convicción y con otros argumentos, sin la constante interrupción al presidente. Pero para Sánchez no había otro objetivo que exhibir permanentemente su leitmotiv, la corrupción. Claro, no supo explicar por qué no apoyó ninguna de las leyes aprobadas contra esta lacra. Eso, para él, no tiene mayor importancia.
Pedro Sánchez, ayer, privó a los espectadores de un debate auténtico. Bien es cierto que no hay nada mejor que el análisis del comportamiento de los políticos en el día a día, pero quizá algunos indecisos hubiesen movido su voto. El excandidato Sánchez fue a cargarse el debate desde el primer momento, porque a él no le interesaba confrontar ideas, y buscó siempre sacar a Rajoy de sus casillas, algo no muy fácil, porque este es hombre pacífico y, por si fuera poco, gallego. Y cuando lo consiguió oyó lo que quizá no quisiese.
El Partido Socialista, en mi opinión, tiene varios adversarios: Rajoy, por supuesto. Más intensa e inmediatamente, Podemos y Ciudadanos. Y, ante todo y sobre todo, el principal obstáculo que el PSOE tiene enfrente no es otro que Pedro Sánchez, su actual secretario general. El tiempo dará o quitará razones.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Boicoteadores de Coca Cola

Como consecuencia de algunos despidos en embotelladoras de Coca Cola en España, unos avispados defensores de la clase obrera iniciaron, hace meses, una campaña en contra del consumo del refresco que antes era americano y ahora, pese a quien pese, universal. Incluso en la tapa del ordenador portátil de uno de los líderes de Podemos veo una pegatina invitando al no consumo. Es decir, al boicot.
Leo hoy en la prensa que un concejal de distrito de Madrid ha prohibido el rodaje de un anuncio publicitario en unas instalaciones municipales.
Dejando de lado si las embotelladoras son o no la propia marca; ignorando si el Ayuntamiento madrileño dejará de percibir alguna tasa por el rodaje; sin detenerme en si algunos de los despedidos ha sido readmitido, me pregunto:
1.- ¿La protesta no viene porque han despedido a trabajadores?
2.- ¿Si los consumidores no compran el refresco, no habrá más despidos?
Una vez más, los lumbreras nos guían por el camino de la perfección. No sé si será porque el refresco es americano, y eso choca con la ortodoxia de los nuevos salvadores de la Humanidad. En la película de Wilder, Uno, dos, tres, al menos eran más divertidos.
Me recuerda todo esto a las inteligentísimas campañas que proclaman no consumir productos catalanes: ¿quién pagará el paro de los despedidos por la caída de consumo? Me pregunto.

lunes, 20 de julio de 2015

Mandamientos del buen catalán

Cambio 16, n.º 471, 8 de diciembre de 1980

He catalogado la entrada de hoy en la sección "Los tiempos cambian", porque en ella voy recopilando algunas cosas de hace décadas. Pero en el caso que hoy nos ocupa, realmente las cosas han mudado poco. Fíjense en el texto que publicó Cambio 16 (añorado semanario) en 1980: son los "mandamientos del buen catalán", extraídos, supongo, de algún panfleto. Comprobarán qué poco ha variado el afán segregador: no es que se potencie el uso del catalán, algo encomiable  porque disponer de una lengua propia es un tesoro y hay que fomentar y cuidar su correcto empleo. Es que se pone claramente de manifiesto el propósito de exacerbar la singularidad en demérito de la idea común de España.
Nada nuevo, qué les voy a contar. Pero lo más pistonudo, según creo, es el décimo "mandamiento": "El buen catalán ha de hacerse de Convergencia Democrática de Cataluña". ¡Toma del frasco, Carrasco!

sábado, 9 de mayo de 2015

Antonio Chacón Cuesta. Alcalde, diputado y procurador en Cortes (1960-1965)

Antonio Chacón Gutiérrez, Juan Carlos Fernández, y J. Tomás Rayego




El pasado jueves, 7 de mayo, presentamos mi libro sobre el alcalde Antonio Chacón. Lo hicimos en el patio del hotel Huerta Honda, en una magnífica tarde de primavera y con gran afluencia de público interesado en la figura de Chacón.
Tuve la inmensa fortuna de contar con la presentación del acto por Tomás Rayego, que además edita el libro. Agradezco mucho sus cálidas palabras y su mecenazgo, fruto de su pasión por la cultura y por las cosas de Zafra. No menor alegría me produjo el que Antonio Chacón Gutiérrez, hijo del alcalde estudiado, me acompañara en la mesa y pronunciara unas sentidas palabras. El agradecimiento por su presencia en el acto se suma al que le debo por su prólogo.


El libro se vende en las librerías o en Imprenta Rayego a un precio simbólico, que sólo tiene como objeto intentar cubrir los costes de impresión. El autor no percibe ningún tipo de derechos por el mismo.

En el texto se repasan la gestión municipal de Chacón, con sus logros y gestiones, su paso por la Diputación provincial y por las Cortes orgánicas del franquismo, todo ello contextualizado en la época en la que se desarrolla la vida política del alcalde.

Este es mi quinto libro editado. Les precedieron el que publiqué en 2008 sobre el hospital de Zafra: el de 2010 sobre el Centro Sindical de Formación Profesional; la novela corta de 2011, premiada en Ponferrada, "Fuego amigo" y el dedicado a la historia del turismo en Zafra (2013).

viernes, 24 de abril de 2015

Presentación libro sobre Antonio Chacón


Editado por Imprenta Rayego, el próximo 7 de mayo, jueves, presentaré (D. m.), mi libro sobre el alcalde Antonio Chacón Cuesta.
El acto será en el hotel Huerta Honda, a las 20,30 horas.
Están ustedes invitados.

lunes, 30 de marzo de 2015

Nueva oficina del DNI en Zafra


Aunque acudo a pocas solemnidades sociales, esta tarde he asistido con mucho gusto a la inauguración de la nueva oficina de expedición del DNI de Zafra. Lo he hecho como presidente del Centro de Iniciativas Turísticas, a quien han enviado la invitación. Pero mi presencia se debe, sobre todo, a la gran alegría que me produce que la oficina se haya instalado en Zafra para quedarse.
Desde antes de mis tiempos de concejal, como miembro de la dirección local de mi partido, acompañé en sus gestiones ante la Delegación del Gobierno en Extremadura al presidente local, José Pons Ortiz. Demandábamos una comisaría, objetivo de difícil consecución.
Posteriormente, ya como edil, presenté en su día una moción sobre el particular, que no pudo salir adelante por no reunir el apoyo suficiente.
Hoy, ya fuera del Ayuntamiento, veo con satisfacción que otros han conseguido este logro para la ciudad y para un entorno de varias decenas de miles de habitantes. Les felicito. Se acerca a la ciudadanía un servicio imprescindible y se brinda a la localidad otra posibilidad de recibir visitantes, con la incidencia añadida en el comercio local. Nunca es tarde si la dicha es buena, aunque antes hayan habido otros intentos fallidos: vean la entrada de mi blog del 13 de mayo de 2009, hace ya casi seis años.

sábado, 21 de febrero de 2015

10 años del Foro Zafrense

logo del X aniversario del Foro.

No tengo que convencerles, amables lectores, de que el tiempo vuela. De sobra lo saben ustedes. Pero, fíjense, hace diez años un grupo de amigos nos embarcamos en un proyecto singular y, a pesar de lo que ha llovido (y hasta diluviado), parece que fue ayer cuando quien les escribe aún andaba por la plaza del Pilar Redondo, aunque ya en fase política turbulenta previa a la retirada. En aquel tiempo y en medio de un ambiente en el que, como diría Leguineche, habría que hervir el aire antes de respirarlo (y del que, permítanme que copie a Juan Simeón Vidarte, todos fuimos culpables), concebimos el Foro Zafrense.
Inevitablemente esto condujo a muchos a sostener que lo puesto en marcha no era sino una plataforma de promoción política personal, lo que les colocó en situación de alerta. No faltó quien pidiera cuentas del porqué de la fundación, como si todo debiese quedar subsumido y controlado por las formaciones políticas, algo que se entendía en el Movimiento pero que repugna en una democracia liberal. La respuesta fue fácil: el Foro es de sus socios, y sólo ellos tienen derecho a que se les rindan cuentas. Punto final. Amén. Sanseacabó. Por cierto, tengo dicho que si quisiese encabezar alguna extravagancia lo haría delante de una enorme pancarta y ante los medios de comunicación, pero ni fue ni es el caso. A pesar de todo, y cuando se acercaron unas elecciones municipales, algunos especularon con mi incorporación a la batalla política sobre el pedestal del Foro: “ya lo decía yo”, aseguró algún enterado de los muchos que por ahí pululan. Pues el espabilado tuvo que tragarse sus palabras. Fastidia, qué quieren que les diga, que como uno ha estado unos años en política parezca que esté uncido a ese yugo de por vida, qué tostón.
En fin, queda la realidad de los hechos, que no son otros que: primero, el Foro fue y es un proyecto modesto pero ambicioso, con aspiraciones inequívocas de promover del diálogo social desde la sociedad civil. Segundo: se trata de una asociación tan humilde como independiente. Ni hemos tolerado ni toleraremos (al menos mientras su seguro servidor presida el Foro) la menor injerencia del mundo de la política. Tercero: jamás hemos solicitado subvenciones a las Administraciones públicas, ni entra en nuestros cálculos hacerlo.
Bajo estas sencillas premisas hemos conseguido que a Zafra acudan personalidades de contrastada cualificación y experiencia que nos han hablado sobre asuntos de interés general. Lo han hecho, hasta el momento, en veinte conferencias, no pocas memorables. De añadidura hemos editado 13 números (en dos etapas) de nuestro boletín de opinión, de difusión gratuita, en los que han colaborado escritores locales y personalidades del mundo de la cultura, la política, el periodismo, la diplomacia… Ya trabajamos en el décimo cuarto.
Creo, en fin, que el proyecto ha merecido y merece la pena. El afán que empezamos siete (uno abandonó, fue sustituido; otro, nuestro añorado Manolo García, nos dejó y no hay repuesto posible para su persona) prendió en otros y se multiplicó el número de socios. Nos parece que prestamos un servicio a Zafra, a su comarca, a la gente interesada en conocer, en escuchar, en preguntar… Una sociedad libre se engrandece en la medida en que sus miembros toman conciencia de su propia capacidad de opinar y se interesan por las cosas que les afectan.
Cumplimos diez años. Hemos hecho bastante, me parece. De modo que, sin triunfalismos y con la esperanza de que aún quede mucho tajo por delante, me permitirán ustedes que me sienta orgulloso de lo que hemos hecho un servidor junto con un grupo de amigos, sin otro motor que la ilusión y el esfuerzo. Claro está, sin el apoyo de quienes han creído y creen en nuestro proyecto nada hubiese sido posible. Ellos comprendieron qué es el Foro Zafrense: debate, sociedad civil, independencia…




domingo, 21 de diciembre de 2014

Feliz Navidad desde Málaga

Panorámica de la calle Larios
Habitualmente les pongo, para felicitarles la Navidad, la reproducción de alguna pintura. Este año hago una excepción.
Me explico: el pasado sábado visito, por razones que no vienen al caso, Málaga, ciudad que me parece particularmente atractiva. Resulta que además, con motivo de las fiestas navideñas, el ambiente que he podido vivir me ha fascinado, cosa que tiene su mérito, pues no soy muy entusiasta de ciertas cosas. Pero he tenido que rendirme ante varias evidencias:
Primera, el gentío en las calles, con ganas de diversión.
Segunda, la decoración.
Tercera, la ambientación musical.
A todo esto  añadimos una temperatura de veinte grados, y la ecuación es perfecta para contagiarse de las ganas de pasarlo bien.
Gran ambiente callejero

Decoración al inicio de la calle Larios
Aspecto de la calle Larios.
La decoración, efectivamente, no lo es todo, pero ayuda al ambiente. Miles de personas abarrotaban la calle Larios y las cercanas y adyacentes comprando, disfrutando de la iluminación navideña, paseando, formando corros alrededor de los artistas callejeros... Me llamó mucho la atención la ambientación musical: en dos extremos de la famosa vía malagueña, dos grupos interpretando a la perfección música de todo tipo: desde villancicos hasta la chica ye-ye de Conchita Velasco. Recorriendo la zona, una agrupación musical compuesta por no menos de cincuenta músicos, en un espectacular pasacalle con fines solidarios para los que pedían colaboración.
En fin, que uno que no es amante de las masificaciones ni del mucho alboroto disfrutó de un muy buen rato. 
De modo que me permito dejarles aquí algunas estampas, y aprovecho para desearles que pasen estos días, si les peta y si les es posible, tan bien como yo lo pasé el sábado en Málaga. En fin, ya saben:

Feliz Navidad y próspero año 2015

domingo, 23 de noviembre de 2014

Sánchez de León en Zafra

Juan Carlos Fernández con Sánchez de León, el pasado día 20

Invitado por el Foro Zafrense, acude el pasado 20 de noviembre a Zafra, para impartir una conferencia, el exministro de Sanidad de la época de la Transición Enrique Sánchez de León. Viene para hablar de Sanidad, y desarrolla una interesante disertación en la que desgrana sus ideas sobre tan fundamental pilar del Estado del Bienestar.
Sánchez de León, para algunos zafrenses, es una persona controvertida. Se le acusa de haberse llevado el hospital a Llerena, lo que le ha generado no pocas antipatías. Justo es, por lo tanto, dejar claras algunas cosas:
1.- Para que se hubiera llevado el hospital de Zafra a Llerena, primero tendría que haber concedido un hospital para Zafra. Nunca hubo tal, a pesar de las muchas afirmaciones en ese sentido. Hubo mucho bulo, mucha interpretación sesgada, pero nunca se obtuvo el compromiso de que hubiese un hospital en esta localidad. La gestiones fueron múltiples, pero el resultado nulo.
2.- Enrique Sánchez de León no era ministro cuando se concedió el hospital a Llerena. El titular de las competencias sanitarias era Álvaro Rengifo Calderón.
3.- Lo que sí es cierto es que Sánchez de León orientó eficientemente a Llerena. No creo que por ese motivo tenga que ser considerado como no grato por algunos.
Todo esto está más que documentado y acreditado en mi libro "Hospital de Zafra. Apuntes para una historia" que, casualidades de la vida, presenté el 20 de noviembre de 2008, exactamente seis años antes de la conferencia del Foro.
En todo caso, y como el propio Sánchez de León afirma, siempre dio la cara. Y lo ha vuelto hacer ahora, treinta y tantos años después, participando en una actividad del Foro y respondiendo sin rodeos a las preguntas que sobre tan espinosa materia le plantearon la prensa y algunos asistentes.




viernes, 7 de noviembre de 2014

¡Eh, oigan, que el muro cayó!

Ha pasado un cuarto de siglo desde que el Muro de la Vergüenza fue derribado, y con él terminó de diluirse el abominable poder soviético de siete décadas. Bonito aniversario para celebrar. Aunque me parece que algunos con ideas retrógradas (por mucho que ahora disimulen), gustan de las ¿soluciones? de los regímenes marxistas. Antiguos.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Un inédito: Las dudas sobre un proyecto

En enero de este año, y tras una conferencia de Ana Botella en el Club Siglo XXI, redacté un artículo sobre alguna declaración de la alcaldesa de la Villa y Corte. No sé por qué no lo publiqué en su día. Supongo que por despiste. Ahora doy con el texto, reparo en que está inédito, e ipso facto, lo cuelgo en mi web.
El artículo versa sobre las dudas que el gobierno popular de Rajoy suscita entre militantes. Si desean leerlo, pulsen sobre el título: "Las dudas sobre un proyecto".
Les recuerdo, ya que estamos, que en mi web www.juancfernandezescritor.es encontrarán una nutrida selección de textos, por si se aburren y les peta leer alguno.

lunes, 27 de octubre de 2014

Crímenes de lesa democracia

En enero del año pasado me publicaron en "Hoy" un artículo al que titulé "Crímenes de lesa democracia". Afirmaba en él que quienes se corrompen, sobre todo en tiempos de crisis y de desazón de la ciudadanía, añaden a sus delitos el crimen de lesa democracia porque sus colusiones son abono de los demagogos, tan dañinos para el sistema y para la salud social.
Hoy es buen día para recordar aquel artículo. Si lo desean, pulsen aquí y accederán al mismo. 
No me apeo, eso sí, de algunas opiniones que también sostengo hace tiempo: uno, los políticos son como nosotros, puesto que salen de entre nosotros. Que levante la mano quien alguna vez no hay pedido una factura sin IVA. Dos, la justicia debe pronunciarse; entre tanto, salvo evidencias incontestables, debemos evitar constituirnos en jueces. La presunción de inocencia no es un invento banal, sino una garantía democrática que muchas veces ignoramos.
En fin, el daño está hecho. Es hora de esperar que los partidos que pueden dar sostén al sistema actual se centren en hacer que la ciudadanía vuelva a confiar en ellos y deje de lado aventuras presuntamente románticas, que no son más que ejercicios de una demagogia que consigue cegar a tantos, hasta el punto de impedirles ver las barbaridades que se proclaman al socaire de unos nuevos tiempos que de nuevos no tienen nada, porque ya está todo inventado, todo experimentado y, por lo tanto, sabemos a ciencia cierta qué planteamientos han conducido al desastre más absoluto.

martes, 7 de octubre de 2014

GPS

Quienes me siguen recordarán mi artículo, publicado en "El Mensajero", en el que hacía alguna burla de los usuarios compulsivos de los modernos y superferolíticos teléfonos que hacen de todo, hasta sirven para telefonear, según creo. Pues bien, hoy he tenido que ir a un centro comercial determinado, en una gran ciudad, al que me ha costado cierto trabajo llegar. Como sé que el teléfono de marras tiene un programa, o lo que sea, que sirve para que te hagan llegar al sitio, me decido a utilizarlo. Seguro que así encontraré más fácilmente la ruta que me conduzca de retorno a Zafra.
Procedo sin más demora y marco la dirección a la que quiero llegar. Le doy al comienzo de la navegación, y:

1º.- Una voz femenina me indica: "Dirígete al este" (esto me suena a las persecuciones de las películas americanas, el sospechoso se dirige al oeste, qué cosa tan chula).
Ocurre que:
a) Yo no pertenecí al Frente de Juventudes, luego no fui a campamentos; la mili la hice en oficinas, así que tampoco tuve necesidad de orientarme más allá de mi pequeño mundo cuartelero, e ignoro por dónde anda el sol (sale por el este, se pone por el oeste) porque estoy rodeado de edificios. Luego no sé hacia dónde cae el puñetero este.  De añadidura, estoy en una calle que es de única dirección y no puedo especular sobre los puntos cardinales.
 b) La señorita de la locución me tutea. Ya vengo que echo humo porque una moza dependienta, de no más de veintidós o veintitrés años, me trata como si fuera un coleguilla. No por mucho tiempo, porque seguro que ha deducido de mi mirada mi poca predisposición a ciertas familiaridades. Resignación, a la voz de la máquina no puedo fulminarla con mis ojos echando chispas.

2º.- La misma voz me ordena: "A cuatrocientos metros, sigue recto". 
Circulo durante cuatrocientos metros. Y durante ochocientos. Espero indicaciones. Se me presenta una rotonda con indicaciones confusas. Sigo esperando instrucciones. La máquina calla, hasta que de repente me espeta: "se ha perdido la señal del satélite". Reacción irreproducible.

3º.- Circulo por donde me parece. Al rato vuelve la locutora: "En la próxima rotonda, toma la quinta salida".
Esperanzado, conduzco esperando encontrar la dichosa rotonda. Aparece una al cabo de Dios te salve, con solo dos posibles salidas. Tomo la segunda. Me cisco en la máquina, que calla, creo que avergonzada, aunque no sé si de mi vocabulario o de su propia incompetencia. Finalmente, tras algunas maniobras, localizo la ruta por mis propios medios. La máquina sigue en silencio. Mejor así. Y preguntando se llega a Roma, como toda la vida.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Some hours at Gibraltar

Me acerco a La Línea de la Concepción para recoger a uno de mis hijos, que ha participado en un curso de la Universidad Menéndez Pelayo. Casualmente, el hotel donde se aloja está a un tiro de piedra de Gibraltar: inevitable, la tentación aparece.  Quienes me acompañan quieren conocer la roca. Me dejo convencer, y emprendemos el camino. Cinco minutos a pie. Traspasamos la frontera sin incidentes y sin demoras. Me angustio pensando que tengo que atravesar la aduana para seguir en tierra española, enajenada por el Tratado de Utrecht y usurpada por quienes se ponen por montera al mencionado tratado. Sea, crucemos la raya.

Tengo la suerte de que un avión va a despegar, y como resulta que hay que atravesar la pista de aterrizaje del aeropuerto, contemplamos la maniobra de despegue desde no más de sesenta o setenta metros. Todo un espectáculo la aeronave tomando velocidad y elevándose majestuosa. Me fascinan los aviones. Lástima que la pista (o al menos parte de la misma, no sé), se haya construido robando terreno a España. En fin, resignación, ya lo sabíamos. A la vuelta tuve la suerte de ver otro avión, ahora aterrizando.
Pista de aterrizaje. La cruzan vehículos y peatones
Proseguimos el periplo. Para que nos enteremos de que estamos en territorio de Su Graciosa Majestad, en seguida nos encontramos con una típica cabina telefónica roja. Cola de turistas para fotografiarse ante el mueble urbano, cuya utilidad es más simbólica que práctica, supongo.
En fin, seguimos hasta acceder al viejo Gibraltar. Allí, como es natural, todo es británico. Como me resisto a permanecer allí más tiempo del estrictamente necesario para satisfacer la curiosidad turística, me limito a pasear por Main Street, calle absolutamente comercial.
Me llama la atención la gran cantidad de judíos, tocados con su kipá. No sé si es porque celebran el sábado, o porque la utilizan a diario. Quizá sea lo primero, dado que van trajeados. Digo yo. Y me gusta una escena: uno de ellos saluda cordialmente y charla (en castellano) con un musulmán. Parece que ahí no hay problemas de convivencia.
I'm thirsty. Vamos a tomar un refresco. Entro en un pub, y pido dos cocacolas. Atiende (es un decir) una joven, que mira con algo de desdén, y me espeta:
- Two cokes?
Hiervo. Me ha entendido perfectamente, pero no le da la gana hablarme en español. A mi no me sale de las narices contestarle en inglés, me callo. Ella viene con las dos cocacolas (léase chu coucs). No he dado el primer trago cuando vuelve, y ahora sí, en perfecto castellano, requiere:
- Tres libras.
¡Su prima hermana! En español, para pedir la pasta. Mi hijo, para evitar incidentes diplomáticos, le pregunta si podemos pagar en euros (lo hace en inglés, que lo maneja muy bien). Asiente la camarera. Maneja la caja registradora y acude con un lacónico:
- Cuatro treinta y cinco.
¡Otra vez su prima hermana y toda su parentela! Cuatro treinta y cinco. Me clava cada libra a 1,45 euros. Total, 724 pesetas por dos coucs. Pago, me despido a la francesa. Menos mal que ahí soportan pocos impuestos, cuánto me habrían pedido de tener una fiscalidad razonable.. Me queda la duda de si al turismo, sobre todo español, le ponen otros precios.

Meditando sobre si el peñón pertenece a Sierra Morena (por la cosa del bandolerismo), me topo con una máquina expendedora de planos. Me decido, para unir al expediente turístico del día, a comprar uno. 1 libra o un euro. Sí señor, un cambio ahora muy favorable. Introduzco el euro, no sale el plano. Pulso el botón de recuperación de la moneda, ésta tampoco sale. Me cisco en las mulas de la máquina, esta permanece impasible, toda flema británica. Me quedo sin euro.
He invertido en Gibraltar exactamente 5,35 euros. Ni un duro más. Media vuelta, marchamos de nuevo a España. Con alivio doy las buenas tardes a un guardia civil, que amablemente me franquea el paso. Queden con Dios los señores llanitos.
Autobús de dos pisos. Para que no se nos olvide que estamos en la Gran Bretaña.