viernes, 30 de marzo de 2007

Siesta

Cuán por saco da el no poder disfrutar de una buena cabezada; recupero un artículo de Amadeo de Argángary, de hace un par de años, en el que nos relata su pavorosa experiencia de una tarde de verano.


Para mí que la siesta, junto con el tapeo, constituyen algunas de las mejores aportaciones españolas al género humano. La primera es, para este servidor de ustedes, una necesidad vital. Sobre todo en verano, cuando tras la comida me retiro a la cama inmediatamente, acompañado de la prensa del día o de algún libro; la lectura es la primera fase del invento: pasas algunas páginas y, en un momento dado, te invade un delicioso y embriagante sopor, placer de dioses, que te vence gozosamente. Apenas te quedan fuerzas para colocar el libro o el periódico donde te alcanza el brazo. La gloria, oiga.

Pero hoy no ha podido ser. He sido víctima de una conjura infame. Cuando empiezo a rendirme ante Morfeo, me sobresalta una estampida. No, no son bisontes asustados por los disparos de los cazadores de una tribu sioux. Ni miles de despavoridos ciudadanos que huyen de horripilantes marcianos invasores. Ni la carga de la brigada ligera. No es nada onírico. Son las criaturas de mi vecino, que han decidido corretear, como buenos semovientes, a galope tendido por todo el piso, mientras aúllan, se llaman a voz en grito y se carcajean desaforadamente. Gente descomunal y soberbia, Don Quijote hubiera dado buena cuenta de ellos.

¡Mal rayo los parta, cuando iba cogiendo el sueño…! Se te pone un mal humor de órdago, aprietas los dientes para no decir alguna barbaridad, vuelves a coger el libro, te pones a leer. Las hordas siguen a lo suyo, arrastrando sillas, quizá ensayando la danza de la lluvia, a juzgar por lo rítmico de sus pisadas. Resignación.

El mal humor apenas te permite enterarte de qué lees. Repasas el árbol genealógico de los antisiesta, mientras intentas ponerte en el pellejo de un robinsón, perdido en el quinto pino, en un islote que no aparece en las cartas de navegación. O en el de un anacoreta, refugiado en lo más abrupto del monte, donde sólo el suave sonido del viento y el ameno canto de los animalillos turban la paz, qué acierto el de Fray Luis, ¡qué descansada vida!, etcétera. Te da tiempo, también, a reparar en cuánta razón tienen algunos amables lectores que, como buenos samaritanos, vienen en mi ayuda para hacerme pasar mejor el trago del otoño caliente, y me hablan de lo maravilloso de “conversar con las hojas caídas de los árboles en caminatas vespertinas”, o del “suspiro agradecido del suelo al empaparse”.

Me arrullan estos pensamientos. Los cafres parecen en silencio. De nuevo me vence el sueño. La siesta quiere su plenitud…

Pero, ¡horror!, no han pasado ni diez minutos cuando casi me tira de la cama otro estruendo. No se trata de un ejército medieval gritando mientras carga contra el enemigo, para infundirse más valor. Ni nada que se le parezca. Son los mismos de antes, criaturas infernales que han reanudado algún tipo de ritual satánico, a juzgar por sus saltos, mientras suena a todo volumen una música infecta, consistente en un individuo que berrea cosas ininteligibles, acompañado de un chún, chún, chún continuo.

Me levanto con el corazón en la boca, pienso en lo feliz de una sociedad en la que los ogros tienen sitio. Me dirijo, los ojos inyectados en sangre, al teléfono. Mi esposa no adivina en mí buenas intenciones. Me sujeta con la mano derecha, mientras pone en su frente el dorso de la izquierda y, con los ojos cerrados y ligeramente girada hacia babor, me suplica: ¡no, no lo hagas!, en una pose que no recuerdo si he visto en alguna pintura de los románticos del XIX, o en una película de cine mudo. Es indiferente al caso que tratamos.

Sin atender a sus ruegos, descuelgo y marco el once-ocho-no-se-cuantos. Me atiende una amable voz. Casi asfixiándome le pregunto:

- Por favor, el número de Herodes.
- Lo siento, señor, ese abonado no nos figura.

Cuelgo. Me rindo. Fin de la siesta. El chún, chún, sigue.





miércoles, 21 de marzo de 2007

Conferencia del Foro Zafrense


El Foro Zafrense ha organizado su cuarta conferencia para el próximo jueves, día 29 de marzo, a las 21 horas, en la planta baja de Bodegas Medina (calle Cestería). El tema es apasionante: el cumplimiento de las penas; cuestión muy en boga, pero lo cierto es que la conferencia está planificada hace una año y anunciada públicamente hace seis meses.
El conferenciante, Ignacio Sánchez Cámara, es catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de la Coruña, escritor, articulista (columnas en ABC y La Gaceta de los Negocios), colaborador de los programas "La Mañana" y "La Linterna" de la cadena COPE.
El acto está abierto al público en general, hasta completar el aforo.

viernes, 16 de marzo de 2007

¡A las cacerolas!

Los soldades españoles están en Afganistán en situación de alto riesgo; su presencia provoca amenazas de Al Qaeda. Ergo, ¡todos a por las cacerolas! ¡A dar la tabarra frente a las sedes del PP! Ya saben, hace cuatro años de la guerra de Iraq. ¿Alguien entiende esto? Yo creo que sí. Agitación y propaganda. Y perseverancia en el afán de aislar al PP como satánico muñidor de todos los males de estepaís. Oposición a la oposición.

jueves, 15 de marzo de 2007

Consenso social


El presidente Zapatero ha declarado hoy, en "Onda Cero", que el proyecto del ley del vino se ha paralizado por falta de "consenso social".
¿Había consenso social en la legalización del matrimonio homosexual? ¿Acaso en el Estatuto de Cataluña? ¿Lo hay en la excarcelación de De Juana? ¿Y en la cuestión del "proceso"...?

miércoles, 7 de marzo de 2007

Nuevo periódico en Zafra


El sábado aparece en Zafra un nuevo medio de comunicación, "Zafra Información", no sé si heredero del que en su día se editó bajo la misma cabecera. Lo edita una empresa andaluza. Debo agradecerles la atención que han tenido para conmigo: me han ofrecido una página de opinión, en la que mensualmente escribiré sobre lo que me parezca oportuno. Le deseo, como a cualquier otro periódico, mucha suerte. La prensa nunca está de más.

domingo, 4 de marzo de 2007

I + D y empresas: progreso


El ABC del miércoles 28 de febrero publicaba que una empresa alemana, muy relacionada con el sector de la automoción y fabricante también de herramientas, registró en 2006 la friolera de 3.803 patentes: 14 al día. Continúa el periódico diciendo -no sé si las cifras son erróneas, por mareantes, pero las transcribo tal como aparecieron publicadas- que esa compañía invirtió en I + D, también en 2006, 3.300 millones de Euros, y que el personal dedicado a esta función alcanza las 26.000 personas.

Una barbaridad, no cabe duda, de la que no sólo resulta beneficiada la propia empresa, sino toda la sociedad. Generación de puestos de trabajo, disfrute de nuevas tecnologías por los usuarios, crecimiento económico: progreso, en definitiva. Las empresas contribuyen a nuestro bienestar a diario. En Zafra también tenemos ejemplos, a otra escala, claro, de empresas que son referentes en sus sectores y que muchas veces no conocemos siquiera que existen.

viernes, 2 de marzo de 2007

¿Hace un caldito...?


De Juana ya toma caldo, y recibe visitas en el hospital. ¿Cuántas tazas le queda a Zapatero por servirnos a nosotros? ¿Quién reparará el daño al Estado? ¿Qué harán con los narcotraficantes que ya anuncian su huelga de hambre para el lunes?


jueves, 1 de marzo de 2007

Rol de cafres, VII "¿Cosas del fútbol?"

(foto "El Periódico")

El grado de bestialidad que se observa en algunos estadios de fútbol ya no sorprende, raro es el día que no nos ponen en televisión algaradas, riñas, insultos, batallas campales, hasta homicidos perpetrados por los que se autoproclaman hinchas, cuando en realidad no deberían pasar de la categoría de cafres supinos.
Pero cuando veo ayer, en el mismo reportaje que el botellazo propinado al entrenador del Sevilla, que en el palco del Benito Villamarín, ahora conocido por Ruiz de Lopera, colocan un busto de este inefable personaje para provocar a los directivos contrarios, se me caen todos los palos del sombrajo. Valiente majadería y valiente poca vergüenza. ¿En qué quieren convertir al fútbol? ¿Qué razón hay en que el espectáculo extradeportivo sea mayor que el que se monta sobre el césped.

domingo, 25 de febrero de 2007

¿Desilusionado de la política?


Me comentan que algunos van diciendo por ahí que he publicado un artículo en el que me manifiesto desilusionado de la política. Y que, claro, si hubiese ganado las elecciones internas de mi partido, no lo estaría.

Cosas de maledicentes, claro. Miente como un bellaco, miente por la mitad de la barba, quien esto diga. Primero, porque yo jamás he publicado que me sienta desilusionado de la política. Simplemente he dicho que me retiro, por los motivos que fueren, pero que no reniego de la política. Transcribo un párrafo de mi tan comentado artículo “tocan retreta”:

"Para empezar, no renegaré de la política. He sido, y de momento sigo siéndolo, político. Ni me arrepiento ni me avergüenzo. Y no por retirarme abominaré de ella. Simplemente renunciaré a su ejercicio. Pero no abdico de lo político, entendiendo a esto como participación activa en lo social; porque, no lo olvidemos, las cosas de la polis no sólo conciernen a los partidos, salvo en los regímenes totalitarios, donde los ciudadanos no son el centro sino la periferia.

Si renunciara a lo político, si me diera por considerarme apolítico, cometería una gran majadería. Traigo en mi auxilio una magnífica cita de nuestro Marañón: “Con el tiempo, esa frase que se oye a cada paso de yo no entiendo ni me preocupo de la política tendrá la misma sanción que una blasfemia. Por el momento, contentémonos considerándola como una extraordinaria tontería”.

De lo único que reniego es de ciertos hechos, comportamientos y actitudes. Y he criticado determinados modos de practicar la política. Todo está publicado. Así que es conveniente que se abstengan lenguaraces y se dediquen a otras cosas, si es que valen para ellas.

Y, por si quedan algunas dudas, transcribo la contestación a una de las preguntas que me hicieron para el último número de “El Mensajero”.

Pregunta: "Usted ha luchado políticamente por Zafra desde su posición como concejal, ¿cuál cree que es la postura que deberá tomar ahora? ¿Descarta la posibilidad de volver a la política de la misma forma que lo ha estado haciendo hasta ahora?"

Respuesta: "Siempre he dado la cara por Zafra, y no me importaría seguir haciéndolo. Pero, hoy por hoy, sólo lo haré desde otros ámbitos. Antes citaba al Foro Zafrense, que presido. Desde ahí, con mi junta directiva, seguiré trabajando por Zafra, desde el ámbito de la cultura no elitista. ¿Volver a la política? Si en el futuro me llaman, me gusta el ambiente y puedo trabajar a gusto, no lo descarto. Los que me conocen saben de mi afición por la política".

Me parece que la cosa está clara. Una cosa es la política y otra los políticos.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Miércoles -extrapolable- de Ceniza

Hoy es miércoles de ceniza. Tras el desenfreno del carnaval, viene la Cuaresma. Ayuno y abstinencia. Memento homo. A mí, no sé a ustedes, esto me recuerda la sensación de perder unas elecciones, tras la exuberancia de una campaña electoral. Quia pulvis est. Se extinguen los fuegos –fatuos, en su mayoría– y queda, claro, ceniza. Et in pulverem reverteris. Me parece que esa ceniza, la que impone el pueblo, es bastante menos llevadera que la que se toma en la iglesia.

sábado, 17 de febrero de 2007

Mejor, Plaza del Rey, II


Como ya había comentado en éste blog, en su día elevé a la Junta de Gobierno local una propuesta para que a la plaza del Pilar Redondo se cambiase el nombre por el de Plaza del Rey, o por si las fuerzas de izquierda tenían alguna prevención por la cuestión monárquica, Plaza de Juan Carlos I, término que quizá le fuese más asumible.

Hemos discutido la cuestión en la comisión de Régimen Interior. El portavoz de IU/SIEX, Antonio Corchero, alegó que no le parecía bien sustituir el nombre de la plaza donde está situado el Ayuntamiento, ya que él mismo había propuesto que recuperara su denominación tradicional. Pero apuntó como solución que él apoyaría el que, en alguna nueva actuación, y a una plaza que resulte digna, se le denomine Plaza del Rey.

La propuesta ha sido aceptada por unanimidad. Le agradezco a mi amigo Antonio que, a pesar de sus convicciones republicanas, haya tenido la sensibilidad de apoyar la propuesta que hice, y facilitarla con su aportación. Sólo queda que, en un plazo prudencial, esto se convierta en una realidad. Estaré muy pendiente.

domingo, 11 de febrero de 2007

Cuba Libre

Publica ABC, el pasado jueves, un magnífico artículo del activista cubano por la libertad Oswaldo Payá. En él critica que representantes institucionales españoles visiten Cuba, pero sólo conozcan lo que la realidad oficial permite, sin interesarse por los gritos de libertad de tantos cubanos. Hay proyectos en el interior de la isla cuyo propósito no es otro que diseñar una transición hacia la democracia, pero muchos prefieren seguir en una inexplicable admiración hacia el régimen de Fidel Castro.

Hay un párrafo que entresaco del texto del artículo, y que me permito transcribir: “Nosotros no tenemos odio contra las personas del Gobierno, ni contra nadie. Ni odio de clase, ni odio de ninguna clase. Por el contrario, creemos que todos los cubanos somos hermanos. No puede creer entonces que ustedes, diputadas democráticas, cuando dicen que hay que apoyar a Cuba, se limiten a apoyar al Gobierno. No quisiera creer que sus palabras se identifiquen con el prejuicio racista y colonialista de que para nosotros, los “cubanitos latinos” es suficiente con tener la educación y salud gratuitas –deficientes y que en definitiva el propio pueblo paga con su trabajo–, y que los derechos civiles son propios de europeos y blancos.”

Es verdad. Sería como si durante el franquismo, que puso en funcionamiento la Seguridad Social, o construyó innumerables escuelas, o gracias a la visión de los tecnócratas consiguió que emergieran en España las clases medias, los que luchaban por la libertad hubieran proclamado la resignación: “Ya tienen ustedes sanidad, para qué quieren más”. A muchos admiradores de Castro y su dictadura les escucho: “Sí, pero tienen una magnífica sanidad”. Claro, medicinas, no. Esto es la ley del embudo. Como la de Franco era una dictadura de derechas, había que clamar por la libertad. Y me parece bien. Bienestar material sin libertad es nada. Pero cuidadito con la dictadura de Castro. Noli me tangere, ya ha caído bastante simbología de la izquierda como para que nos quedemos sin el referente caribeño.

Algún día el pueblo de Cuba debería saber qué es una Transición, quizá al estilo español. Y qué es la libertad, y qué significa igualdad de oportunidades real, en una sociedad donde tus vecinos no te vigilen, donde las ortodoxias rampantes no te encartonen. Algún día los ciudadanos de Cuba dejarán de escuchar la cantinela del imperialismo yanqui asfixiante, como los españoles olvidamos las añejas conspiraciones judeomasónicas. Ese día, el día de la Cuba libre, los que creemos en las personas y en su dignidad, en la libertad como máxima expresión de ésta, nos sentiremos reconfortados.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Guerra de banderas

Tras la manifestación a la que me refería en el anterior post, escucho que ha habido un uso espurio de las banderas que portaban los manifestantes. Parece que se las apropian. La derecha, claro. He llegado a escuchar a un locutor de radio que él no usó la bandera en otra manifestación porque eso lo hacía la derecha. Valiente majadería, la bandera es de todos. Si de verdad creen que no es patrimonio de la derecha, úsenla también sin complejos los de izquierdas. En fin, rescato un artículo que publicó Amadeo de Argángary hace unos cinco años, y que viene que ni pintado al caso.

Después de los infaustos acontecimientos del once-ese, empezamos a ver en los EE. UU. banderas de barras y estrellas por todas partes: en calles, en tiendas, en balcones, en las solapas de los políticos y resto de ciudadanos… Parece claro que se manifestó un sentimiento colectivo, una conciencia cívica general, un ánimo común de resistencia y de orgullo por pertenecer a un país, por poseer una democracia; en definitiva, un grito de “no pasarán”. La bandera, por tanto, se utilizó como símbolo de todo eso.

Mi amigo Pepe, con el que tan buenos cafés disfruto, me comentaba con su habitual pizca de ironía, mientras tomábamos el primero de la mañana: “imagínate si en España –o estepaís- nos diera por ponernos pins (antes insignias) con la bandera en la solapa. Un, dos tres, responda otra vez. ¿Qué nos dirían algunos?”

Tras el momento de duda inicial, desgrané algunas respuestas: -Nostálgicos, carcas, carcas… ahí me atasqué.

- Y provocadores, hombre, y provocadores –añadió agudo Pepe-.

Pues sí que lleva razón mi amigo, como tantas veces. Porque me parece que el uso de nuestra bandera está considerado por unos como evocador del franquismo, o como expresión del nacionalismo españolista, por otros.

Fíjense que en Madrid se le ocurre a alguien efectuar homenajes a la bandera cada cierto tiempo. De inmediato, la tempestad. A las críticas nacionalistas se añade la de D. Jesús Caldera: “provocador e inoportuno”. Polémicas, dimes y diretes, ríos de tinta y, voilà, el homenaje sólo se hará en fechas muy señaladas.

¡Vaya, vaya! Resulta que nuestra bandera es uno de los símbolos de nuestro País, bendecido y descrito constitucionalmente. Resulta que su uso viene regulado por leyes y ordenanzas. Resulta que estamos en el siglo XXI –aunque muchos aún no se han enterado- y nos tenemos que arrugar y poco menos que repudiarla. ¡Pues no me da la gana!

Provocación, entiendo, es saltarse a la torera la ley en muchos municipios de alguna región española y negarse a que el símbolo del Estado ocupe el lugar que le corresponde junto a las enseñas autonómicas.

Provocación, por supuesto, es el uso de la bandera como símbolo de un régimen. Por eso, si la bandera se la quieren apropiar los franquistas, y si, como parece, la bandera es realmente de todos, la mejor forma de impedir que algunos se la queden es usarla todos. Si nos da urticaria usar la bandera porque lo hacen los franquistas, además de estar cometiendo una tontería antológica estamos permitiendo que siga vigente una tesis irreal.

- ¡No te lo tomes tan a pecho! –terció mi contertulio, que me notó, pudiera ser, algo alterado-.

- ¡Pues sí me lo tomo a pecho, ea!

Y, tras un sorbito al café, que ya se me enfriaba, terminé mi reflexión: creo que homenajear a la bandera, o usarla con decoro, es homenajearnos a nosotros mismos.

Porque, sin duda, los españoles hemos conquistado una democracia y hemos construido un Estado moderno en el que hay ciudadanos y no súbditos. En el que se respetan los derechos humanos y se puede opinar libremente. En el que podemos votar a quien nos venga en gana. Eso lo hemos luchado los españoles. Así que, si la bandera o cualquier otro símbolo nos representa, cuando los homenajeamos lo hacemos con nosotros mismos, y a nadie debiera amargarle un dulce.

Por supuesto, que cada cual lleve la bandera que quiera, sin complejos, pero con respeto. Y, ciertamente, a esta tesis le falta el factor nacionalista, del que no hablaré hoy, salvo para sumarme a Ortega cuando, con su magisterio habitual, afirmaba en su discurso a las Cortes Constituyentes, allá por 1.931, que “un estado unitario que se federaliza, es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión”. Me va el Estado de las Autonomías, no otros experimentos.

En fin, como sé que mi amigo Pepe es goloso, y yo acabada de comprar a las monjas de Santa Clara unos corazones de obispo, le dije:

- Pepe, ¿rematamos el homenaje a nosotros mismos con lo que traigo aquí?

- Trato hecho.

domingo, 4 de febrero de 2007

Manifestación

Ayer se manifestaron en Madrid bastantes miles de personas (cualquiera sabe cuántas, las cifras que da cada administración son absolutamente dispares) en contra de la rendición del Estado ante ETA, por decirlo de un modo claro, según entiendo.

Como no creo en que lo que haya que buscar sea la paz, sino la derrota de ETA en pro de la libertad, y estoy convencido de que el presidente Zapatero, a pesar de los pesares, está en disposición de retomar el “diálogo” con los terroristas, me parece absolutamente justificable la manifestación de ayer.

Se queja Moraleda, secretario de Estado de Comunicación, de que la manifestación se haya convocado en contra del gobierno, porque “había más gritos contra el jefe del Ejecutivo que contra ETA”. No me gustan los gritos en contra de nadie. En España deberíamos estar ahítos de vivas y mueras. Pero, que yo sepa, y si alguien lo ha hecho no estoy de acuerdo, a Zapatero no se la ha llamado asesino por haber ordenado hablar con los terroristas. La memoria sí me hace recordar que al presidente Aznar lo llamaron asesino a pleno pulmón con ocasión de la guerra contra Iraq. Silogismo a), variación primera: la guerra mata inocentes. Aznar apoya la guerra. Aznar mata inocentes. Silogismo a), variación segunda: Bush es un criminal. Aznar apoya a Bush. Aznar es un criminal. Silogismo b) ETA mata inocentes. Zapatero dialoga con ETA. Zapatero… No remato, porque no estoy de acuerdo, porque me parece una indecencia y porque me parece una aberración. Muchos llamados a sí mismos progresistas, no dudaron en utilizar sin rubor el primero de los silogismos, en cualquiera de sus variantes.

Eso sí, afirmo que Zapatero se equivoca y que quiere pasar a la historia como una especie de redentor. Se equivoca en la lucha contra ETA, en la política exterior, en el lío autonómico…

Ah, se me olvidaba. Ahora también hay chapapote. Por un accidente, claro. ¿Nunca mais? Ni está, ni se le espera. Conclusión: la maquinaria de agitación y propaganda de la izquierda funciona a la perfección. Eso sí, defiendo que la izquierda se manifieste como le venga en gana, porque creo en la democracia. Ya me gustaría que cuando lo hace la derecha deje de funcionar esa maquinaria con las inmediatas asociaciones PP=Franco=fascismo, y otras lindezas que algunos vocean.

sábado, 20 de enero de 2007

Los okupas ya tienen patrona

Ahora que una concejala barcelonesa levanta polémica con sus declaraciones justificando la "okupación", rescato del archivo un artículo que puso en su blog Amadeo de Argángary hace un año, y que viene bastante a cuento.



El santoral civil, si lo hubiere (y si no, habría que establecerlo),
debería ver elevada a la categoría de santa a la ministra de la vivienda, doña
María Antonia Trujillo, por sus muchos méritos, no siempre bien entendidos,
sobre todo por la carcundia española, más atenta a sus intereses particulares
que al bienestar social.

Es más que evidente que, entre esos muchos
méritos que atesora, absolutamente ninguneados por una sociedad no sólo carca,
sino también corta de entendederas, brilla con luz propia el haber diseñado la
mejor política de promoción de la vivienda; en los últimos ochenta y noventa
años, nadie ha presentado mejores planteamientos. Los que no entienden, por
ejemplo, eso de las soluciones habitacionales, son gente descomunal y
soberbia ajena a las verdaderas líneas maestras del desarrollo.

¿A cuento de qué vienen las burlas por la doctrina de la
construcción de pisitos de treinta metros cuadrados? Hay que ser cortos de miras
para no darse cuenta de las ventajas de la fórmula. ¡Son ustedes unos tarados,
hombre! Si en noventa metros cuadrados antes se hacía un piso, y ahora en la
misma superficie caben tres, ¿no se triplica la oferta? Además de fachas, no
tienen ni idea de matemáticas.

Por si en su haber se encontraran pocos
méritos, ¿no saben ustedes que el precio de la vivienda en España ha disminuido,
desde que llegaron ZP y su ministra, en un veinticinco o treinta por ciento? ¿No
leen los periódicos? Quienes critican a esta ilustre miembro ¿o miembra? del Gobierno, están ciegos.

¿Por qué se atreven a
criticar, oh contrarrevolucionarios, el derecho a expropiar las viviendas
desocupadas? ¿Qué coño es eso de la propiedad privada? ¡Ya está bien de
capitalismo salvaje! Si usted no ocupa su vivienda, viene el okupa, y ya está.
So fascista.

Como ha hecho un puñado de miembros de la etnia gitana (si
digo simplemente gitanos, está mal dicho, es políticamente incorrecto y cosa de
fachas racistas), en el pueblo granadino de Jun. Han ejercido sus derechos,
exhibiendo una hoja de periódico con la noticia del borrador de proyecto de ley
que, muy progresistamente, permitiría las okupaciones. ¡Viva el Estado okupa! La
Navidad está a la vuelta de la esquina. Les sugiero un nuevo villancico: han
llegado los okupas, Jun, Jun, Jun.

Por todos estos méritos, y por
sus sufrimientos por la causa, ocasionados por la incompetencia de tanto
ignorante; por su apuesta a favor de la cultura okupa, es decir, por el futuro;
por su clarividencia respecto al mercado inmobiliario, me presto a encabezar una
campaña civil y popular entre las gentes progresistas, claro, para que a la
ministra se la eleve a la categoría de santa civil, con patronazgo sobre los
ameritados okupas, que se encontrarán felices bajo tan insigne advocación.

viernes, 12 de enero de 2007

Si yo fuera de Lepe

Ilustración: Lady Godiva. Salvador Dalí.

No poca revolución ha originado el posado de la concejala de Lepe que ha decidido inmortalizarse exhibiéndose ante el paisanaje. Parece que esto está de moda. Ya conocen al candidato de ciutadans, que posó desnudo como símbolo de transparencia. Claro, que se le olvidó citar en su currículo que había militado en el P. P., y algún disgusto causó esto entre los suyos. Y no son pocos los bomberos, policías y estudiantes que se dejan retratar al natural para calendarios parece que benéficos. Pero políticos son pocos, si bien el pabellón lo dejaron bien alto en su día Cicciolina y la nieta del Duce.

En fin, cada cual haga lo que quiera. Si la concejala quiere ser miss, me parece bien. Hubiera sido más heroico que el despelote fuera por una buena causa, a la manera de Lady Godiva. Pero no es el caso.

De todos modos, si yo fuera de Lepe, lo que me importaría es que, más allá de las poses, de las alharacas, de los estiramientos, maquillajes, retoques fotográficos y demás revestimientos, bajo toda esa capa se encontrara a alguien capaz. No siempre ocurre. Algunos -¿muchos?- se quedan en simples modelos perfectamente arreglados pero inútiles. El palmito no lo es todo.

sábado, 6 de enero de 2007

Aparcamiento subterráneo

Izquierda Unida de Zafra ha presentado una moción en el Ayuntamiento, en la que pide se convoque un concurso para la construcción y explotación de un aparcamiento subterráneo en la plaza del Alcázar o de los Escudos. Como estamos en fechas previas a las elecciones municipales, podría pensarse en un cierto oportunismo electoralista. Pero como la moción está ahí y es más que evidente que las épocas pre-electorales no deben paralizar el desarrollo de las ciudades (¡estaría bueno, qué tontería!), hay que entrar a debatir el asunto.

De modo que, con independencia de quién lo vio primero, la cuestión es que un aparcamiento subterráneo en un lugar céntrico puede beneficiar notablemente no sólo al comercio, sino también al vecino, al que se facilita conseguir plaza de garaje a precios razonables. Algo tengo publicado sobre este asunto; me permito rescatar un párrafo de un artículo que me publicaron hace no muchos meses en la revista “El Mensajero”:

“Zafra necesita del tráfico como aliado, no como enemigo. Hay que redimensionar algunas vías y aplicar nuevas medidas. Pero, sobre todo, necesitamos encontrar ubicaciones adecuadas para el estacionamiento, tanto subterráneo como en superficie, que no sólo sirvan para el viajero, sino también para el vecino, que día a día se desespera sin saber dónde aparcar su coche, principalmente en el casco histórico y zonas contiguas”.

Ciertamente, me hubiese gustado más la plaza de España como ubicación del aparcamiento. Pero eso no ha sido posible, todos conocemos la historia; además, no sería sensato plantear que, después de gastar muchísimos millones de pesetas en reformar la plaza (con independencia de los gustos estéticos de cada cual) se levantara de nuevo para excavarla. Eso sí, si se construyese (ojalá) el de la plaza de los Escudos, y pasados unos años resultara insuficiente (más ojalá, sería señal del crecimiento de la ciudad) no me parecería mal que se volviera a pensar en la plaza de España.

En fin, celebro que IU, con la que disiento en tantísimas cosas, aunque mantenga amistad con alguno de sus miembros (¡pues estaría bueno que la lejanía política impidiera la cercanía personal, qué mamarrachada!) haya apostado por un proyecto beneficioso para Zafra, y rectifique así su errónea postura de hace pocos años, cuando su concejal en el ayuntamiento no consideró oportuno apoyar el proyecto de aparcamiento, cuando éste estaba ya a un punto de ser aprobado.

Hay que seguir pensando en los grandes retos de Zafra. Quien evite reflexionar sobre las grandes cuestiones, está olvidando que nuestra ciudad se encuentra en un momento delicado, puesto que las posibilidades de desarrollo requieren de inversiones infraestructurales de gran calado. Los minimalismos no ofrecen soluciones a los retos que a medio y largo plazo nos aguardan.

lunes, 1 de enero de 2007

Rol de cafres, 6


Parece que el uso del anonimato favorece la virulencia de algunos lectores de blogs. Suele ocurrir. Cualquiera que haya seguido foros o páginas donde aparezcan comentarios puede ver los ejemplos de mala educación que abundan por doquier. Como este blog está concebido para decir lo que me venga en gana, dentro de los límites lógicos de la libertad de expresión, no permitiré que en él se escondan quienes, a falta de argumentos, se dedican a denigrar a las personas. A nadie.
La discrepancia argumentada es saludable. Lo otro no.

"Centro de producción integral ecológico"


El Partido Popular de Extremadura quiere que en Tierra de Barros se instale un “centro de producción integral ecológico”, en vez de la proyectada refinería. Esperaré a leer uno de los 40.000 folletos que se repartirán para ver en qué consiste esa cosa.

No obstante, se me plantea la siguiente duda: si el proyecto concreto, real, fruto de la iniciativa privada, que consiste en construir una refinería, supera todos los trámites legales, esto es, si cumple con la ley, ¿se impedirá a sus promotores seguir adelante? En ese caso, el “centro de producción integral ecológico”(sic) que habrá de sustituirlo, ¿es fruto real de la iniciativa privada, con proyectos reales y estudiados, o es una elucubración que sólo tendría acomodo orientada desde el poder?

Es conveniente aclarar esto, para que los ciudadanos sepamos de qué va la cosa, con independencia de la opinión que cada cual pueda tener sobre la conveniencia o no de una refinería.

viernes, 29 de diciembre de 2006

¿Accidentes mortales?


Cuando se está o ha estado en política, se sabe que muchas palabras suelen tener trastienda. Pero retorcerlas hasta el punto de que los asesinatos de ETA sean accidentes mortales, como ha hecho hoy el presidente Zapatero, me resulta francamente estomagante.

¿Por ventura Miguel Ángel Blanco, Pagazaurtundúa, Múgica, Tomás y Valiente, Gregorio Ordóñez y tantos otros murieron en un accidente de coche, cuando venían de tomar unos txiquitos? ¿Y tantos militares, policías y guardia civiles? ¿Resbalaron en la cáscara de un plátano? ¿Las víctimas de Hipercor, del Cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, sufrieron una intoxicación alimentaria?

Pena, auténtica pena, me produce escuchar lo que he oído hoy. Y, según leo, no es primera vez que usa el presidente esta expresión. Me quedo con las víctimas.
Nota: hoy sábado acabo de leer en "La Razón" que La Moncloa ha aclarado que Zapatero ha sufrido un lapsus linguae, y que realmente quería referirse a atentados mortales. Me doy por satisfecho con la explicación y, siendo así, retiro lo dicho. No obstante, un poco más de cuidado no le vendría mal al presidente. En todo caso, y en términos generales, sigo quedándome con las víctimas.